martes 1 de julio de 2008

Lo que se dice

En “Los mitos de Chtulhu”, un ensayo lapidario y muy gracioso sobre la cultura hispanoamericana (y la literatura de la legibilidad y América Latina y el Mercado), Roberto Bolaño retoma una frase de Alceo de Mitilene: “si vas a decir lo que quieres, también vas a oír lo que no quieres”. Hasta aquí la monótona introducción, la consabida y harto repetitiva fórmula de traer a colación una cita literaria para comentar hechos ocurridos en el presente. Por si alguien no lo sabe, hace unos días, Hebe de Bonafini prendió el ventilador de la Izquierda y, en sendas apariciones mediáticas, disparó contra todos con un estilo que osciló entre el realismo sucio y el atolondrado: llamó a tomar Radio Nacional y Canal 7 (donde “pasan básquet mientras nosotros nos cagamos a palos”), denominó “tarado” a Castells, criticó a los diputados del Congreso, dijo que Cobos era un “traidor, como todos los radicales”, se burló de De Angeli y de una “vieja hija de puta” con cartera cara, pidió “palos y gases” contra los ruralistas, teorizó sobre la posible existencia de personas que “tienen los ojos en el bolsillo y la cabeza en el culo”, etc. Estas manifestaciones (como es obvio en una sociedad que, ora aquí, ora allá, con democráticos cacerolazos y sesudos boicots a la suba del tomate, vive dando muestras de civilidad) escandalizaron. Tanto es así, que a un abogado se le ocurrió acusar a Bonafini de apología del crimen. Las declaraciones de Bonafini son desafortunadas, de eso no cabe duda, desafortunadas incluso para el propio Gobierno, lo que tira por la borda la creencia popular (fundada en el más inconsistente de los lugares comunes) de que todo lo que dicen aquellos que pululan alrededor de los K es teledirigido por estos últimos. En los medios, se especula con que podría ir presa. Esto último, pienso, conllevaría un problema de gran magnitud, porque si la justicia debe ser para todos igual, antes de encarcelar a Bonafini, deberían apresar al productor agrario que llamó a disolver el Congreso si la 125 no era derogada y a todos aquellos (varios miles, a decir verdad) que durante las históricas jornadas de los cacerolazos vociferaron consignas antidemocráticas. En este país nos hemos acostumbrado a que señoras autoritarias (nuestras abuelas, la vecina de la vuelta, la presidenta de la Liga de Amas de Casa) se larguen con sus peroratas de derecha, pero parece que no se puede soportar que una señora autoritaria de izquierda diga cosas fuera de lugar. Ahora volvamos al principio y lo voy a traducir al castellano para que entienda la civilidad: si vas a decir lo que querés (“Basta de montoneros resentidos”, “Fuera KK”, “Tiranía K”, “Represión”), vas a tener que escuchar lo que no te gusta (Bonafini fuera de control). Además (y a propósito de un comentario pasado en este mismo blog): ¿a quién se le puede ocurrir que lo que dice Bonafini (una, sólo una de las unidades que conforman la totalidad) genera una contradicción con respecto a la lucha de una organización como Madres y Abuelas de Plaza de Mayo? Yo no conozco otra agrupación con fines más nobles en el Planeta Tierra, probablemente porque no conozco otras personas que se hayan reunido un 30 de abril de 1976 a preguntar qué pasaba en Argentina. En un país en el cual hace sólo 3 años 300.000 personas se juntaron a pedir “seguridad” a expreso pedido de un fascista, ¿no será demasiado pedirle a cada una de las Madres de Plaza de Mayo corrección tajante ante cada hecho político que sucede en el país? El significado de Madres de Plaza de Mayo supera las declaraciones innecesarias y las acciones individuales (o alianzas políticas) de sus integrantes. Por otro lado, en una sociedad donde todo (a excepción de la estupidez) dura una semana, hay que resaltar esa valiosa persistencia a través de los años y “los palos y los gases”. Me recuerdan lo que canta Bob Dylan al finalizar “Tangled up in blue”: el mundo ha cambiado, ya nadie es quien era (algunos son “matemáticos”, algunas son “mujeres de carpinteros”), pero él sigue en la carretera:

“no sé cómo empezó todo esto
no sé qué están haciendo con sus vidas
pero yo, yo todavía estoy en la carretera
dirigiéndome a otro cruce,
siempre hemos sentido lo mismo
sólo que lo vemos desde
un punto de vista diferente,
envuelto en tristeza”

Sayonara.

2 versiones del post:

negroperro dijo...

Hace muchísimo tiempo que Hebe de Bonafini ya no es percibida como voz de Las Madres de Plaza de Mayo.
Como bien decís, no hay organización en el mundo que haya perseguido tan nobles fines ni haya tenido tanta valentía de plantarse de cara a la dictadura militar.No recuerdo que alguien más lo haya hecho (eso incluye a todos los K).
Pero Bonafini por dolor ,por hartazgo, por subirse o ser subida al gran circo K o por que vaya uno a saber que, perdió la cordura hace rato. No puede decirse otra cosa de quien se alegro de los atentados del 2001.
No deberían generar polémica sus exabruptos.
Nos sería más útil y provechoso echar un manto de piedad y olvidarlas. Por respeto a su lucha.Por respeto a su locura.Por respeto a todas las demás Madres que es probable que no compartan en lo más mínimo sus apreciaciones.
Yo espero, como vos, que esto no empañe todo lo demás.
Lo digo como ex-radical que se emociono y las aplaudió a rabiar cuando Sting las subió al escenario de River Plate en Amnesty 88.
Me genera lástima Bonafini, quisiera olvidar que este país le ha quitado su equilibrio, quisiera no verla así.
Lamentable y olvidable.

Cheers.

Hernán Galli dijo...

Negroperro: Perfecto tu comentario, conciso y preciso. Genial lo de Sting, yo era más chico, pero me acuerdo de eso, de las madres abrazadas arriba del escenario. Es más, creo que grabé en VHS ese recital, que al margen, estuvo buenísimo.
Lod e Bonafini, bueno, el otro día lo escuchaba a Persicco (que me caía bien hasta que se convirtió en un wanda nara dando vueltas por los canales) y lo cruzó a Sietecase por hablar "críticamente" de Bonafini. Que a Bonafini no se la toca. Y la verdad es que: No se puede hacer con als madres un concurso del dolor, como que la muerte de sus hijos es más valiosa que la muerte del pibe que lo atropellaron en Av. libertador. Digo, te banco a muerte en tu lucha, porque además rechazo toda idea fascista. Porque desprecio a esa manga de cagones asesinos, genocidad. Pero ojo, eso no le da ni a Bonafini ni a nadie, una inmunidad total y ubicua para decir o mandar a hacer lo que le venga en gana. Como los padres de Cromagnon, que lamentablemente uno debe callarse porque dicen sandeces.
Un abrazo, negroperro, ahora me voy a tu blog!

Saludos