viernes, 17 de octubre de 2008

Derivas de una derrota

La implacable derrota ante Chile ha dejado una serie de conclusiones con respecto a la forma en que el ya pretérito Basile paraba a la Selección Argentina. A decir verdad, estas últimas se advertían desde hace bastante tiempo:
-La caducidad de la idea de colocar en cancha jugadores en posiciones que no les son propias (Heinze de 3, Díaz de 4, Messi de algo que no se sabe bien pero no es su posición, etc.)
-El absurdo de seguir insistiendo con la simultaneidad de números 5 en el mediocampo (ahora Cambiasso-Mascherano-Ledesma; en otras ocasiones se sumaron Battaglia y Gago).
-El hecho de que la suma de estas dos incoherencias tácticas influye seriamente en la capacidad ofensiva del equipo (debido a la nula proyección de laterales y volantes por los costados).
-La indeterminación a la hora de elegir centrodelanteros (Denis, Cruz, Crespo, Milito, Agüero, etc.) durante el ciclo es consecuentemente proporcional a la escasa capacidad de gol.
-La alarmante convicción (a propósito del calificativo “alarmante”: recordemos que estamos opinando sobre lo que ocurre dentro de los límites de una cancha de fútbol) de que el equipo no mantiene una idea clara a la hora de jugar al fútbol y depende exclusivamente de los raptos de inspiración de sus jugadores habilidosos (por ahora, inexistentes o, por lo menos, improductivos).
Hasta aquí sólo algunas de las críticas que se le pueden hacer a Basile (y a Simeone en River, pero nadie lo dice porque se supone que es “trabajador”), responsable estructural del equipo hasta hace pocas horas. Ahora, de allí a plantear la derrota como el claro ejemplo de la superioridad de un técnico sobre otro (como lo hizo Olé, por ejemplo, entre otros muchísimos medios) hay un gran trecho. Y justamente en ese espacio se pierde de vista lo mal que están respondiendo los jugadores, no ya a lo que les pide el técnico (errado o no), sino a lo que cualquiera esperaría al observar sus planillas curriculares. Heinze no sólo juega mal de 3, desde hace un tiempo está perdido en la cancha y siempre a punto de ser expulsado. De Cambiasso (como de Zanetti) es muy difícil decir algo porque tiene contadas apariciones en los 90 minutos (y estamos hablando de un jugador que, teóricamente, debería manejar la bocha con asiduidad). Milito (a pesar de que no le hayan pasado la pelota) demostró que de Francescoli sólo tiene la cara. Agüero (ultra defendido desde distintos sectores) se equivocó en cada uno de los mano a mano que intentó; falló, justamente, donde tiene que desequilibrar. Messi es el mejor ejemplo de la mentira del marketing: retraído, equivocado a la hora de pasar la pelota y desaparecido durante largo tramos del partido (me pregunto si sabrá quiénes son y de qué juegan Sand y Bergessio… me lo pregunto de verdad). Tampoco me conformo con el Riquelme a cuenta gotas del último año, que hace dos pases-gol, algún tiro libre y nada más. Se rescata constantemente la entrega de Mascherano poniendo énfasis en la imagen simbólica de que él sí tiene actitud y “quiere a la camiseta” (como si se pudiese querer a un trapo), cuando en realidad el ex River juega de esa forma hasta en un partido de solteros contra casados. Dejar todo es su función, su trabajo, elogiárselo excesivamente sería como conmocionarse porque las gallinas ponen huevos o porque Nelson Castro dice obviedades: son características intrínsecas, si no afloraran no estaríamos hablando de los sujetos en cuestión. Lo que sucede es que los demás tenían menos ganas que Basile termine su ciclo que Joaquín Morales Solá de que suban las retenciones. Por otro lado, Bielsa (gran técnico, mejor personaje) se fue de la Selección por sí mismo aludiendo “falta de energía”, de modo que el lamento por no tenerlo es ilógico (y de parte de los tendenciosos periodistas que lo crucificaron durante su era totalmente injustificado). A su vez, la consistencia de un plan de juego definido (como el que tiene The Crazy) tampoco asegura nada. Sólo basta recordar la tesitura previsible que adquirió la Selección al llegar al Mundial 02 y el corolario correspondiente. Además, todos sabemos que el nivel de juego durante las Eliminatorias no significa nada y menos a 8 fechas (¡24 puntos en juego!) del final: los instantes preeliminares a México y Corea-Japón lo demuestran. Por último, Argentina no es invencible y Chile jugó su mejor partido en muchísimos años. Proponer a Batista para ser DT del seleccionado mayor porque ganó el Pseudo-Campeonato de los Olímpicos es una broma de mal gusto. Es como darle el Nobel de Literatura a un blogger. De todos modos, está bien que se vaya Basile, quién te dice que en una de esas ¡nos sacamos de encima a Simeone! Sayonara.

10 comentarios:

Hernán Galli dijo...

Es un comentario simple:

Todo deporte de alto rendimiento es resultadista. ¿Por qué? simple, nadie se va a entrenar un millón de horas por semana para jugar "lindo" el fin de semana. El resultado positivo del esfuerzo se traduce en la victoria. Punto.
Está claro que si un equipo le gana al otro, y encima lo baila, es una fiesta. Pero esa estupidez de "jugamos como genios pero perdimos" es inconsistente. Por eso, cuando lo putean a Simeone, supongo que debe ser por una cuestión estratégica, pero el loco los sacó campeones.

Por tanto, y con esto termino a la espera de puteadas a granel, si revisamos la historia de la selección nacional (que debe ser sí o sí resultadista!!!!) el técnico más exitoso ha sido Bilardo, seguido de Menotti. Esa es la realidad, indiscutible. Entonces, por qué mierda repiten a Basile que ya fracasó (ok, con los problemas ajenos que hubo, ok!), y no repiten a Bilardo que fue el que más alegrías nos dio. Campeón y subcampeón. Jugando bien, mal, a los trompazos, pero ganó.

Termino: El técnico obligado es Bilardo, porque ya está probado que gana. Y si pierde, la respuesta es simple: probamos al que correspondía lógicamente, punto.

Hablan de Bianchi, de Simeone, de Batista!!! Batista me chupa un huevo, muerto de hambre, falopero.

PErdón por los exabruptos. Bilardo hizo feliz a un país!

derian dijo...

Ya está muchachos, no más discordia. Clarín hoy dijo que viene Miguel Ángel (Russo).

Pero se manejaban nombres como el de ¡Gabriel Omar Batistuta!
Saludos, che, buen post.

negroperro dijo...

la opción que mejor cierra es Batista-Maradona.
Lo de Simeone no solo es un mal augurio, es tambien un chiste de muy mal gusto.
Primero que gane algo importante (no dos campeonatitos cortos con a)un inexistente tecnico de Boca (Lavolpe)
y b)nuevamente un inexistente tecnico de Boca mas una Libertadores hasta semifinales de tu principal rival.
Aclarado estos puntos, insisto que la sola mencion del Cholo es de pesimo gusto y de querer tirar la basura por el balcón.
Banquenselo hasta diciembre, gallinas !.

Cine Braille dijo...

Bueno Negroperro, si la idea es que los títulos valen lo que vale el rival, entonces descontémosle a Boca una Sudamericana contra el Bolívar de Bolivia, una Recopa contra el Once de Copas de Colombia, una Copa Master (?) contra los plomos de Airbag y una Copa de Oro (?) contra el equipo de los Bomberos Voluntarios de Balcarce, además de dos Libertadores y una Intercontinental en los '70, cuando no había control antidóping. Y agradecé que no me meto con la heladera industrial del Santos de Diego y Robinho ni con los europeos que van a Tokio a firmarle autógrafos a los japoneses y sacarse fotos con kimonos.

negroperro dijo...

Ja ja

Touche.

Lo que me asusta es que ustedes nos quieran encajar a Simeone.
Si River Plate no sabe a lo que juega como rsultaria una selección de Simeone,?
Decime Ramón Diaz, y estoy 70& de acuerdo. (si evitamos que lleve a sus hijos, claro esta).
La verdad es que Bianchi es al que todos queremos, pero nunca se va a dar. Por lo tanto mejor olvidarlo.
Insisto que asi, lo mejor es el Checho Batista y de su mano la participación de Diego Maradona.Un poco temerario, pero...

Cine Braille dijo...

Lo de Simeone a la selección es un chiste para sacárnoslo de encima con elegancia, nada más. Yo preferiría a Russo, al que todavía no entendí por qué lo echaron (¿por Riquelme?) si ganó muy bien una Libertadores (claro, por Riquelme...). En 2006 yo queria a Russo, reciente campeón con Vélez, antes que una operación del chanta de Niembro impusiera a algún ex bilardista campeón del '86 como Ruggeri, un tipo que como DT no hizo otra cosa que destruir sus laureles como jugador.
Bilardo ya está, es como Veira, son personajes de TV, como DTs no van más. Yo tengo edad para acordarme de lo que fue Bilardo en la seleccion fuera del Mundial '86, y fue peor que esta era de Basile: inolvidables 2-2 con Ecuador en River (empatamos en el minuto 53 del ST con un penal inventado), derrota con ¡Noruega! en Oslo, ¡1-4 contra Australia allá!, ¡seis meses sin hacer un gol en 1989! No, juro que fue terrible. Say no more.

negroperro dijo...

Claro y por eso que vos mencionas yo pense que nos ibamos a tener que bancar a Basile por años, dado que Julio Grondona siempre banco a sus tecnicos (A Bilardo previo al 86 hasta el gobierno de Alfonsín insinuo que habia que reemplazarlo, pero Don Julio soporto estoico la parada).
Y no es que Don Julio sea santo de mi devoción, pero esa es su forma de actuar.
Esa Libertadores que vos mencionas es un 60 % de Riquelme, que jugo y corrio como nunca.Es de lamentar que ya no se lo vea asi.
No pongo reparos, Russo es buen DT, pero le falta lobby, cosa que a Maradona-Batista le sobra.
Las cartas estan echadas.
Mañana se viene el clásico, gana River, 2 a 1( Falcao, Buonanotte-tiro libre-,Viatri)
Y a joderse ya que eso hara que Simeone salve el año y el contrato.
Y a regocijarse por que Bianchi se nos hara más imprescindible y esta vez creo que vuelve.
Sttes.

Martín Zariello dijo...

Basta de Simeone, por favor, lo digo de verdad, que se vaya.

negroperro dijo...

Nosotros cumplimos, el gol lo hizo Viatri.
Buonanotte estuvo cerca, Falcao jugo ?
....

augusto dijo...

yo quiero a Maradona con el buzo de DT y que se vaya todo a la mierda