viernes, 10 de octubre de 2008

La pálida ciudad

No tengo mucho tiempo para escribir, simplemente quiero apuntar un estado de ánimo o sensación. Como dice la canción de la banda que mejores peluqueros tiene en la Argentina, Airbag: “Mi sensación”. La Copa Davis se hace en Mar del Plata, esa ciudad hermosa llena de gente rara. Esta noticia, para muchos marplatenses marplatenses exaltados que llaman a la radio o escriben columnas épicas en periódicos sobre la visita de inspectores de la FIT (¿?), es un acontecimiento donde se pone en juego (de alguna manera que aún no logro atisbar) algo así como la “mardelplatencidad”. No se dice en forma explícita, pero se nota. Pareciera ser que el pensamiento general es que, al ganarle la plaza a Córdoba, somos mejores. ¡No sé en qué, pero mejores! No basta el Mundial 78’ o ejemplos similares para que en la ciudad se entienda que un evento deportivo, por más valioso que sea, no significa nada. ¿Pero qué otra cosa es la “mardelplatencidad” sino jugar a que somos Buenos Aires o La Plata o Rosario (cualquier ciudad menos Mar del Plata, claro) y que aquí pasan cosas Importantes y que “no tenemos que envidiarle nada a nadie”? ¡Siempre el complejo de inferioridad, el orgullo pueril y el beneplácito provinciano! De una Copa o de una Cumbre de las Américas o de los Panamericanos o de que Duran Duran (si, escucharon bien: ¡Duran Duran!) presente su disco en el Mundialista. Cualquier suceso levemente relevante hincha una vena filo-chauvinista de extensas proporciones y motiva los regocijos más desopilantes. Seguro que muchos se masturbaron pensando en la medalla de oro de Curuchet. Mientras, ésta (y no otra) es la ciudad con más desempleo del país. Probablemente tal inferencia sea demagógica y no tenga nada que ver, pero asusta un poco que se gaste una fortuna en la remodelación de un estadio cuando los propios tenistas deseaban jugar en Córdoba. Creo que Mar del Plata está sacando demasiados boletos para cambiarse el nombre y ser, directamente, Springfield, con su lupa gigante y las escaleras mecánicas que te arrojan al vacío. Por lo pronto, ya tenemos un puente que no sirve para nada y una serie de Intendentes que nadie sabe bien qué hacen. Es proverbial la ignorancia del marplatense medio sobre lo que hacen sus Intendentes, se leen (de reojo) titulares (tendenciosos) en La Capital, pero nadie puede decir qué está pasando exactamente. Hasta envidiamos no tener un facho verdadero como Macri para criticar, tenemos a... Pulti. “Un Pulti”. Incluso parece el nombre de un robot servicial que te hace la cama (léase en los dos sentidos establecidos para tal frase hecha). “¿Vas a llevar el Pulti a la playa?”. “Se me rompió el Pulti, hay que cambiarlo”. “Me compré un Pulti”. Esto último, justamente, debe ser lo que dijo hace un tiempo Aldrey Iglesias. Sayonara.

9 comentarios:

eddie dijo...

Justamente hoy, estos muchachos que han sacado un nuevo disco (airbag) han firmado cds aquí, aunos siete metros de dónde estoy, bueno, ésto ha sido la beatlemanía en su raíz octava y no sé para que mierda lo menciono.
Respecto a mardel... Sí, es como vos decís, en partes. El beneplácito provinciano del que hablás lo tiene a hasta la mismísima Barcelona, Lo tiene Capital y quien se te ocurra, le excede a Mar del Plata.
Prefiero que se haga en mardel antes que en el parque roca, aunque bueno, los mismos bichos que van al parque roca creo que tienen unos pesos para llegar en bondi a mardel, no?. Indiferentemente a Pulti, Toledo, o los lobos marinos, el evento deportivo, para quienes gustamos del deporte, es relevante.
Saludos

Hernán Galli dijo...

Tu repetición "marplatense marplatense", me recordó aquel estudio de Borges sobre la gramática española (creo que en Inquisiciones), donde el maestro habla de lo adjetivación española y tira lo siguiente:
"También existe la posibilidad de repetir el adjetivo para realzar su significado, como en el caso de: Un cielo azul, azul."

Me paro, aplaudo y me río, porque Borges nos pasa el trapo a todos!!!

Pulti? Un intendente llamado Pulti?
Con ese apellido, diría Borges, debería asociarse encumbrarse en el anonimato.

Uija!

Hernán Galli dijo...

Donde dice "asociarse", léase "sin dudas".

Anónimo dijo...

http://ilcorvino.blogspot.com/2007/08/marplatense-marplatense.html

Daniel dijo...

Ja! Más allá si está bien o mal que la final de la copa Davis se haga en Mar del Plata estaría bueno que alguien le avise a Nalbandián que acá también lo queremos.

PD. Yo cursé con un Pulti.

Desarmandonos dijo...

¿Pulti no era el nombre de un pitufo?

La Momia dijo...

Creoq ue nada justifica el mal estado de la ciudad desde losúltimos meses de Katz y la representación d ePulti, pero tb hay que decir que este tipo, and a asaber que intenciones tenía: es un tipo que se postulo como 20 veces y cuando le toca le dejan una ciudad en llamas, pero de verdad. Y a mi me da que es re depreseivo, me lo imagino ahí en su despacho con un gusto agridulce en su boca, viendo a su alrededor y preguntándose cuando terminará todo. Claro está que no tiene caracter ni medios ni "chispa" para defenderse y tratar por lo menos de taparle el culo a todos. No, el tipo se rindió antes de asumir!!! Ayer hablando de Pulti, sin querer me salió Tulti y me reí mucho.

La Momia dijo...

ah completo mi punto de vista diciendo que pronostico que Pulti termina en suicidio...

Cine Braille dijo...

La Momia, Pulcri me suena más a intrascendencia. Lo veo más tipo el cuento Wakefield de Nathaniel Hawthorne: viajando con una delegación de la ciudad a Palma de Mallorca y no volviendo, quedándose allá a ver qué onda, como tanto marplatense.
De encargado de un bar de las Ramblas de Barcelona da bastante bien.