martes, 9 de diciembre de 2008

El sublime ojete de la ideología

Una de las características que diferencia (o diferenciaba) al actual gobierno de otros “neoliberales” o de derecha (Menem, De la Rúa) es la de activar coordenadas ideológicas conscientemente y en forma continua. El gobierno conservador tiende a limar protuberancias nucleando su accionar alrededor de la producción de dinero o el pragmatismo que requiera la coyuntura, neutralizando, de ese modo, cualquier atisbo de discurso encendido y desprestigiando decisiones políticas basadas en una doctrina determinada (la ideología es vista como un agente perturbador que bifurca el cauce lineal de las cosas; de ahí las frases declarativas que usualmente se utilizan como críticas: “En La Ley X hay demasiado ideología”, “Es un plan económico teñido por la ideología”). Claro que esta distinción, a medida que avanza el tiempo, se vuelve cada vez más borrosa. Aun más de lo que siempre fue. Es evidente que la conducción K irrita a varios de los sectores más retrógrados de la sociedad (la Iglesia, el agro, las clases acomodadas, las Fuerzas Armadas), pero el funcionamiento de tal aversión no se debe exactamente a las actividadades concretas del gobierno (alianzas, medidas, encuentros) sino a una serie de posturas (que englobaremos bajo esa entelequia multiforme llamada “progresismo”) y una puesta en escena que provocan una cosmovisión del mundo imposible de admitir para cierta clase de “ciudadano”. El lugar ideológico que ocupa el gobierno en sus detractores (“Fuera Montoneros”, “Zurdos”, “Marxistas leninistas”) y sus partidarios (“Olé, Olé, Olá, gorilas putos, van a pagar las retenciones del gobierno popular”) debe medirse más por el poderoso efecto de la suma de performances públicas (el cuadro de Videla descolgado; Cristina contra “los piquetes de la abundancia”; Néstor contra “la noche neoliberal”) que por el ejercicio práctico del poder (la sola mención del tridente infernal de aliados Scioli-Rico-Moyano habla por si sola). Consecuencias de esta trama compleja es que se genera una encrucijada significativa. Por un lado, se hace imposible apoyar a un gobierno que hilvana tales contradicciones. El simple hecho de haber promovido cierta ilusión de trascendencia para luego decepcionar debería ser razón suficiente para denostarlo. Pero por otro lado, se torna incómodo oponérsele sin temor a caer en la perorata de la inteligentzia política argentina, tenebroso cenáculo conformado por las mentes más siniestras de varias generaciones (Mariano Grondona, Joaquín Morales Solá, Bergoglio, Sergio Bergman, Marcos Aguinis, Juan José Sebreli, Santiago Kovadloff, Pepe Eliaschev, Nelson Castro y siguen las firmas). Es a partir de este juego de ambivalencias que se constituyen los dos enfoques imperantes sobre el gobierno. Uno (tendiente a desaparecer si advertimos las últimas inclinaciones de los K) que lo liga a una tradición peronista de raigambre socialista, identificado con los intelectuales de Carta Abierta, algunas organizaciones sociales, Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, los peronistas posmodernos, etc. El otro, probablemente más peligroso que el anterior y ya mencionado, asocia cualquier maniobra del gobierno con los movimientos de Estados hegemónicos o déspotas o autoritarios. De allí la recurrente comparación con hechos, personajes e imaginarios relacionados con la represión o la última dictadura militar:

(Sobre la moratoria) Una fuente judicial abocada al seguimiento de estos casos fue lapidaria en su opinión: “Esto es similar a la autoamnistía dictada por los militares cuando estaban dejando el poder”- Nelson Castro, Diario Perfil, 30/11/08

El ex presidente difiere mucho de López Rega, pero Platón enseña que sólo puede diferir lo que se parece y no es idéntico- Tomás Eloy Martínez, La Nación, 29/11/08

Una vez más, como tantas veces en el Novecientos, se desinteresan del epílogo inevitable, lo que Giuseppe de Rita define en Corriere della Sera de italia como “una estrategia más o menos consciente de dictadura suave” (…) Habla de Berlusconi, pero muy bien podría estar hablando de la Argentina de los Kirchner- Pepe Eliaschev, Diario Perfil, 30/11/08

Un marciano caído en la Argentina perfectamente puede pensar dos cosas: 1) que el pueblo está sometido en las garras de una dictadura implacable que tomó el poder por asalto y reprime en forma brutal cualquier forma de disconformidad; 2) que la Revolución socialista llegó con 40 años de retraso. Ninguna de las dos configuraciones puede estar más alejada de la realidad. Lamentablemente, esta perspectiva (tenue, imprecisa, débil, tibia, vaga, difusa) es la única que puedo calificar como propia. Sería hermoso poder creer. Sayonara.

5 comentarios:

Cine Braille dijo...

Qué pequeño es ese espacio en el que no se puede apoyar ciegamente al gobierno pero no se puede adherir a esta oposición, y sin embargo cuánta gente hay... Conozco a varios.
PS: siniestro puede ser Grondona y hasta cierto punto Moralito y Bergolio, pero los demás son sólo pelotudos. Eliaschev estuvo exiliado durante la dictadura, y Kovadloff escribía en Humor por 1982-83. Son más bien viudas del alfonsinismo a quienes el viejazo les pegó mal.

La Momia dijo...

Cagamos. Se acuerdan cuando Corvi descubrió a Bolaños y se obsesionó maaaal??? Bueno ahora descubrió a Foucault y a Žižek!!!!! Alguien quiere pensar en los niños!!!!

Anónimo dijo...

Corvino o what-the-fuck-so-ever: hace rato leo màs o menos frecuentemente (categorìa indefinible ahora que lo pienso, como el si el "màs o menos" contrariara el màs elemental concepto de frecuencia en el sentido que he intentado darle) tu blog. Sòlo querìa felicitarte (que palabra pedorra, es la que se me ocurre) ; en lo personal, yo no he podido amar del todo a Bolaños (con la sana excepciòn de Roberto Gomez) y ando por otros lares. El asunto es que yo tambièn escribo (miles de millones de personas lo hacen , supongo -pero se entendiò lo que quise decir-) y no soy lector frecuente (¿? -de nuevo el dilema de la frecuencia-) de blogs y esas cosas, pero el tuyo en particular me resulta siempre digno de una visita (aprovecho para leer ahora que me cortaron el cable hace ya casi un lustro). Me gusta, en cuanto a la tècnica -o tal vez ausencia de ella, deberìa discernir el caso- la fluidez. No necesariamente comparto el traNsfondo (decidì hablar mal y escribir mal para intentar estar A LA MODA, aunque aclaro que sòlo deseo hacerlo durante el verano, que es cuando màs lindas y por lo general pelotudas se ponen las chicas) pero siempre disfruto la lectura. Es un mèrito y no se por què corno decidì (vamos de nuevo con la palabra pedorra) felicitarte. Un abrazo desde el màs allà de la Argentina, o sea, desde El Chaco.
Algo que siempre pensè es que si uno generalmente habla bien, debe utilizar palabras especìficas mal: esto permite que el auditorio al escucharlas dude sobre si es realmente un error o uno las pronuncia asì por se le da la gana, de puro loco que es nomàs. ¿Beneficios de esto? Al incurrir en un verdadero error, uno sale impune por la propia falta de fe en sì mismos de los demàs.
Otras palabras que gusto en pronunciar mal y siempre causan estupor : ALMIMBAR (jugo en el que nadan los duraznos al natural adentro de la lata) ; RECOLECTA (barrio porteño paqueto, donde cada vez roban màs) ; CANTARILLA (dìcese de la "al"cantarilla); alberva (pequeña legumbre verde que suele comprar uno en lata, aunque siempre viene una negrita adentro) e INDIOSINCRACIA (que es la que màs estupor causa). Abrazo y en serio, se disfruta leer tu blog. Guido Moussa. guidomoussa@hotmail.com

Hernán Galli dijo...

"El ex presidente difiere mucho de López Rega, pero Platón enseña que sólo puede diferir lo que se parece y no es idéntico- Tomás Eloy Martínez, La Nación, 29/11/08"

¿Platón usó la palabra "diferir"? Or otra parte, qué cuernos quiere decir esa frase? Uno se detiene un segundo porque lo cita a Platón. No se detenga al pedo, no quiere decir nada. ¿López Rega y Kirchner? Algo así como comparar al juarizmo con el satalinismo.

Yo la hago corta, y lo repito. La gente se enferma con el poder, no zafa nadie, es como el que fuma y dice no ser adicto. Le sacás los puchos y las tres de la mañana busca estaciones de servicio abiertas por todo el barrio. Los K ya están enfermos, pero los banco con el mismo apoyo crítico de siempre. ¿Rico? Lamentable. ¿Moyano? Lamentable. ¿De Vido? peligroso. ¿Jaime? Impresentable. Y muchas cosas más, y muchos personajes indeseables. Pero nada me gusta más que escuchar lo de "montoneros de mierda", "zurdos", "anticatólicos". En ese momento me hago kirchnerista a muerte, y les digo que ya se están armando las células nuevamente, y que el pueblo les va aponer una bomba en la camita mientras duermen. Ojalá tengan miedo, mucho miedo, más que el actual, que las masas de obreros los hagna cagar encima, que se lleven puestos a los countries, y si Moreno sale a putear o patotear a empresarios cerdos oligarcas, yo voy, para verles la cara de terror ante la posibilidad de bajar dos por ciento su ganancia.
Dicen que K divide. Bienvenido sea, de acá para allá, son todos una manga de cerdos explotadores y golpistas: Grondona, Biolcatti, cuello roto Casto, culo roto Morales Solá, todo el pro.

Martín Zariello dijo...

No creo que lo de Bolaño pueda superarse. Foucault, a lo sumo, será una moda pasajera. Además es muy difícil interectuar con sus escritos a excpeción de lo último que acabo de postear que justamente menciona a "Fucó". Gracias Guido por los elogios, siga leyendo. Lo de Eloy Martínez y su alusión a Platón es una tendencia del periodismo antikirchnerista (en Perfil se da cada semana), el objetivo de los columnistas es demostrar la poca cultura de los K entonces en sus propios textos siempre se ven obligados a citar un autor de renombre (aunque sólo hayan leído la contratapa del libro o, peor, una frase en un señalador).
Gracias por comentar, feliz día de la virgen atrasado! (¿?)