domingo, 15 de marzo de 2009

Conflicto Maradona/Riquelme

Perdonen el título, a un año de las re-tensiones me agarró nostalgia por aquellos tiempos llenos de ideales y utopías setentistas... Aunque la idolatría masiva de la hinchada boquense lo haya convertido en un monstruo y la timidez de otrora haya mutado en una soberbia lacónica que linda con la locura (como Maradona, Román también se refiere a sí mismo en tercera persona), Riquelme es (qué duda cabe) un jugador de fútbol soberbio que se mueve dentro del perímetro de la cancha con la seguridad que sólo poseen los colosos del deporte. Creo que el partido final contra los brasileros que jugó en la Copa Libertadores 2007 es la muestra más cabal del genio futbolístico. Después de Maradona, sin dudas, se trata del jugador más extraordinario que ha dado el fútbol argentino. (Los demás, en su mayoría talentosos enganches que River promovió en la década del 90’, se perdieron entre lesiones y carreras accidentadas). Tanto es así que (como Antonio Di Benedetto concibió una sintaxis inusual en Zama, por trazar analogías disparatadas), por poco se podría afirmar que JRR inventó un ritmo inexistente para manejar los hilos de un equipo. Su enfrentamiento mediático con este Maradona errático adepto a las declaraciones efectistas (y el séquito de lamebotas que lo defiende por TV) sirve como paradigma del nivel del llamado “ambiente del fútbol”. El ambiente del fútbol vendría a ser un baño sucio con las paredes destruidas y olor a mierda. No se pueden autocalificar como periodistas deportivos objetivos quienes inician un proceso para que una calle de Bs. As. lleve el nombre del DT de la selección. Eso mismo propusieron a Maradona quienes le hicieron la nota de la discordia. Fue casi tan obsceno como cuando De Narváez fue a La Cornisa el domingo pasado. Maradona, quien se siente a gusto entre quienes lo ensalzan por cada estupidez que dice (o dos partidos amistosos insignificantes), ¡aceptó la propuesta! Después lo mandó en cana a Riquelme en forma deliberada manifestando públicamente dichos que deberían haber sido señalados cara a cara. Se notó (en el cuidado con que eligió cada palabra) que no hubo mucha espontaneidad. Atisbo incluso la influencia de los mismos periodistas que lo acompañaban, a quienes utiliza como contacto para comunicarse con los jugadores (¿?).

Hay varias “verdades aceptadas” sobre Maradona que no guardan relación con la verdad. Una es aquella que dice que no se deja llevar por nadie (como si se tratara de un pensador autónomo y no un intuitivo creador de eslóganes), algo refutado claramente en la variedad disparatada de sus elecciones políticas. Maradona es como la gallinita de los puntos cardinales y, en su obsesión (y de quienes lo rodean) por sintetizar el ser argentino (por otro lado, inexistente o, en caso de existir, un reverendo idiota), se dirige adonde lo lleva el viento. Otra es la que se esfuerza en sostener la idea de que la aceptación de su persona en la sociedad todavía sigue teniendo los niveles de antes. Maradona ya cansó a propios y extraños. Su insufrible discurso sobre la camiseta y la Patria y la mística se asemeja al de un CD rayado y no conmociona a nadie (a pesar de lo que los gestos de Recondo puedan hacer pensar). Si el trapo blanco y celeste tuviese tantas reminiscencias primordiales para el funcionamiento de la vida no valdría 300 pesos y no tendría un sponsor en el pecho. Valiéndose de este argumento anacrónico, algunos se escandalizan porque Román renunció a un fucking combinado de multimillonarios, pero aceptan que el vicepresidente sea el jefe de la oposición.

Por otro lado, el apoyo mediático al súper-publicitado Messi y el desdeño por la personalidad de Riquelme significa que otra vez ganaron los malos. No sólo se critica a Riquelme porque supuestamente no es “patriota”, sino porque no se ríe, es un amargo, no baila cuando festeja un gol, es lento a la hora de declarar, se estanca en silencios ominosos, no busca ni entiende la familiaridad hipócrita que demandan los tiempos modernos. Riquelme no debe tener Facebook, no quiere tener un millón de amigos porque sabe que es imposible, es un solo un freak que juega al fútbol (no siempre, por supuesto) endemoniadamente bien y te la hace corta. Y como hincha de River observador me atrevo a decirlo: es el ídolo más grande de la historia de Boca o, aunque sea, el que más gravitó en la historia de ese Club. Cambio y fuera.

6 comentarios:

Ber dijo...

La cantidad de horas diarias de radio y tv que les dedican a esos dos monigotes es cuanto menos penosa...
Me mata cuando hablan en tercera persona y se sienten semidioses. Me da vergüenza ajena cuando Diegote se hace el gracioso abriendo graaannnde los ojos y los lambebotas de Recondo y MP parecieran acabar con el culo como si estuviera razonando un filosofo...
Me hincha soberanamente las pelotas cuando enaltecen la camiseta y la patria y la concha de su hermana… Ah! cuando regalaron la plataforma marina ninguno de estos medios pelos patrioteros abrieron sus culos millonarios…

gorrita Nike, tatuaje del Che y pulserita de Men..m.... yo no respeto la gente así por más que sean al futbol lo que Escobar al narcotráfico.
Con respecto a los medios lo único coherente ¿? Fue la frase de Pagani “Laburen de periodistas muchachos”

Ber dijo...

Vieron esto? http://www.frasesrockeras.blogspot.com/
((me refiero a lo de L.A e il Indius!))

Argentino dijo...

hola, queria invitarte a que agregues tu blog a Argentino.com.ar
es un directorio de webs de Argentina y nos gustaría que estuvieras.
saludos

Diego

eddie dijo...

Respecto a Maradona y Riquelme, creo que tanto el que escribe la nota como quien opina acá arriba coinciden en lo idiota de relacionar el patriotismo con algo tan frívolo y corrompido... Al pedo, que se caguen todos.

Respecto a lo de Spinetta... No sé por qué lo resonante, bahh, sí sé, pero si se lee la nota completa se entiende, no hablo de justificar, ni espero despertar las suceptibilidades de nadie, pero es entendible (no incuestionable) tanto lo que dice Spinetta como lo que dice el Indio. Y en el caso de Spinetta, resuena más lo de pegarle un tiro en la cabeza a alguien que lo que afirma sobre los dictadores... Me parece preocupante también que cada persona que se manifieste sea encasillado, pero pasa siempre. Basta para que te lean algo entre líneas para que te salten al cuello.

Además, si no se cargara tanto de sentido a los músicos, se evitaría desilusionarse después, son musicos pero ante todo personas contextualizadas en el mismo marco que nosotros y, a veces, el traje de ídolo les queda grande.

En fin, otro tema que es sumamente complejo, y abierto al diálogo, no pasa por dejar un comentario de dos párrafos y ya.

Saludos, perdón que me fui de tema.

Hernán Galli dijo...

No creo que pueda ser muy trascendente el diálogo entre un simio descerebrado y un cómico que hace más de diez años fue el mejor jugador de fútbol del mundo...

La podredumbre dorada dijo...

XXX