miércoles, 26 de agosto de 2009

¿Quién dijo que somos libres?

Frank Zappa dijo alguna vez que le desagradaban las drogas porque son el pretexto que utilizan las personas para comportarse como imbéciles. Su visión sobre el tema llegó a extremos tan arbitrarios que no dudaba en echar de su banda a cualquier músico que encontrara en “situación de estupefacientes”:

“Tampoco opino que nadie debería tomarlas. Creo que en verdad son malas. En cuanto a la gente de mi Banda, si me entero que las usan, los despido de inmediato, no porque me guste meterme en sus vidas, pero si estás especialmente en Europa y en posesión de sustancias ilícitas, vas a la cárcel si te agarran y recibes el tratamiento que mereces. ¿Has tratado alguna vez de hablar con un amigo que esté en drogas? ¡No tienen nada que decir! Son gente muerta. No es que me guste andar hablando por aquí y por allá con la gente, pero caramba, si de pronto te pones a hablar con alguien y ese alguien esta drogado, ya se fastidió la cosa. Las drogas sólo sirven para esconderse y a mí no me gusta ni esconderme ni la gente que se esconde”

Zappa era un coloso, un artista destacado con un cerebro descomunal, que terminó excediendo con creces el género del que presuntamente fue parte (el rock) logrando una obra que bordeo los límites de la genialidad. Es el caso de un intelecto de fuste aplicado al desarrollo de la música. Lo gracioso es que fue el más loco de todos. Editaba varios discos al año que iban desde el rock hasta el jazz pasando por la música clásico. Tituló uno de sus temas “Prometo no acabarte en la boca”. En sus discos son frecuentes el delirio, el efecto de extrañamiento y los largos pasajes instrumentales, las “zapadas”. Confrontó con la mayoría de los gobiernos republicanos (en un video se mostraba a un actor emulando a Ronald Reagan en la silla eléctrica). Sus canciones hablan sobre la farsa del sueño americano pero también de tetas, cerveza, sexo, pedos y esquimales con problemas causados por la “nieve amarilla”. Y además, claro, es el responsable de algunos de los mejores discos de los últimos 50 años: Freak Out, Absolutly Free, Hot Rats, Over nite sensation, Apostrophe, One size fits all, etc. Intuyo que una personalidad como la de Zappa debe traer aparejada este tipo de fundamentalismos: confiar demasiado en quién sos y ser consecuente con ello hace que deseches cualquier agente que pueda correrte un ápice del camino que elegiste. Pero para eso, claro, hace falta ser Zappa. Y así recalamos en la despenalización del consumo de marihuana para uso personal, una medida satisfactoria que, sin embargo, produce mi estupefacción. Para algunos supone un viento de libertad que juzgo ridículo. La disposición, en tanto no se pueda fumar en lugares públicos en presencia de terceros (porque puede afectarlos), sólo tiene un valor simbólico y se circunscribe a lo que cada persona puede hacer en el condominio de su vida privada. No es delito, a partir de ahora, fumarse un cigarrillo de marihuana en la cocina de tu casa, algo que quienes fuman hacen y harán incluso desconociendo la buena nueva. Lo que me impacta es la paradoja de festejar la legalidad de algo que te produce dependencia. Claro que aquí entramos en una cuestión que tensiona las coordenadas de la hipocresía. De parte del que fuma, que generalmente no acepta que es esclavo de un cigarrillo para evadirse o pasarla bien o hacerse el vivo. Y, específicamente, de parte de la sociedad, que no acepta que a su modo es esclava de una serie de entes mucho más peligrosos que una hierba: la televisión, el alcohol, los ansiolíticos. La prohibición de las drogas es tan absurda por el hecho de que también la dependencia a una persona puede convertirse en una adicción y desestabilizarte los sentidos hasta terminar haciendo cualquier cosa. ¿Y por eso van a impedir las relaciones de pareja? Lamentablemente vivimos en un mundo donde hay dos opciones: ser un esclavo o ser un esclavo consciente. El ideal sería romper los lazos, no obedecer el llamado consuetudinario que te insta a entregarte por completo porque siempre te sentís en falta, pero eso es imposible. Si no tomás drogas vas a ser adicto a la cafeína o a tu novio o a tu mascota o a tu imagen o la internet o a la idiotez. O lo que es peor: a tu propia mente. David Foster Wallace decía: “Idolatren su cuerpo y la belleza y siempre se sentirán feos (…) Idolatren el poder y se sentirán débiles y asustados. Adoren al intelecto y se sentirán estúpidos y fraudulentos” y agregaba: “la mente es un excelente siervo pero un amo muy tirano. Esto, como la mayoría de los clichés, tan aburridos y rancios en la superficie, expresa una gran verdad. No es coincidencia que los adultos que cometen suicidio casi siempre lo hacen disparándose a la cabeza. Matan al terrible amo, y la verdad es que la mayoría de estos suicidas ya estaban muertos mucho antes de jalar el gatillo”. Estos son fragmentos de un discurso que ofreció el escritor norteamericano a los graduados de la universidad de Kenyon Collage, en el 2005. Un dato más para saltar de alegría: tres años después, David apareció colgado de una cuerda en el living de su casa… ¿Qué quiero decir con esto? En verdad detesto el culto excesivo a la marihuana, esa fuerza retrógrada que reverbera en el aire cuando alguien arma un porro generando un halo de impostura y miradas cómplices, activa mi costado conservador. De todos modos, me tiene tiene sin cuidado que la droga mate (el precio de la vida es estar en contacto permanente con cosas que te pueden llevar para el otro barrio), reconozco que puede causar una sensación de gran bienestar, que no se puede confundir a la planta con sus seguidores (ni siquiera todos, algunos) y que la masificación de la práctica es lo que me ha llevado a coincidir en parte con el gran Frank. Asimismo, en estos días hay un movimiento pro-subordinación mental que me alarma verdaderamente: el de aquellos que luchan con uñas y dientes para seguir obedeciendo a un aparato diabólico llamado “celular”.

15 comentarios:

eddie dijo...

"En verdad detesto el culto excesivo a la marihuana, esa fuerza retrógrada que reverbera en el aire cuando alguien arma un porro generando un halo de impostura y miradas cómplices, activa mi costado conservador"...Igualmente, cambiando quizás el termino detesto, el resto pienso igual.

De todos modos, me parece que realizo la misma ceremonia cuando me armo un buen sandwich. El placer previo.

El porcentaje de persona que fuma/fumó/prueba/probó marihuana debe ser altísimo, sino es total. Cuando fumaba, incluso sin saber bien por qué, quizás simplemente porque lo sentía o me esforzaba por sentirlo, siempre em molestaba la gilada que HACÍA CARTEL. No sé definir bien esa sentencia, pero se entiende, el boludismo de creerse pija porque te fumás un porro; igua que el boludismo de sentirte sano porque no fumás porro.

De leyes, nada.

Otro tema, cómo carajo se pone el reproductor de música en el blog? hace mio que tengo ganas de ponerlo.
No te pido un tutorial, sólo una manito.

Saludos.

Anónimo dijo...

Destilas lucidez y claridad mental en todos tus posteos. Ademas, escribis muy bien, un placer leerte
P.

Manuel dijo...

Corvino, porque no te pones una garita en la esquina?

Atrasas veinte años...

Gonza dijo...

ey! tanto tiempo, sigue dando gusto leerte, aunque no me guste tanto lo que escribis.
Hay que dejar mas a "cada uno con su historia", cada cual encuentra diversion (y por que no? dependencia) en la esquina que mas le guste.
El unico peligro, entiendo, es quedarte en la esquina de tu casa, porque es la que mas comoda te queda. Y encima, gritarlo a los cuatro vientos, como si tu esquina.. no?

abrazo
que sigas bien

Martín Zariello dijo...

Gonza: en ningún momento del post no dejo que cada uno haga su historia y se haga dependiente de lo que se le cante, marco mi resquemor hacia el para-texto del faso (¿?), mi estupefacción ante todo tipo de prohibición y mi certeza de que todos somos esclavos de algo y que la mayoría son más graves que un porro. Cada esquina tiene sus pro y sus contra, qué sé yo, no entendí bien eso, ¿yo hice una apología de mi esquina? Si se entiendo eso, debe haber sido algún problema argumental del texto, lo que traigo a cuento con el post es lo que Eddie explico en tres líneas: "el boludismo de creerse pija porque te fumás un porro; igua que el boludismo de sentirte sano porque no fumás porro".

Manuel: Ja, ja, me hiciste cagar de risa, perdoname, adelantado.

Anónimo: gracias.

Eddie: En el siguiente link se explica con lujo de detalle como hay que hacer. Si lo hice yo que en materia informática reconozco el atraso temporal que me endilga el amigo Manuel en materia de estupefacientes, lo hace cualquiera. Primero tenés que crearte una cuenta en fileden y convertir desde ahí los archivos de tu pc (temas en mp3) que querés subir al blog. Después la cuenta en singinbox y listo. Es muy fácil, acá lo explican paso a paso:

http://nadabueno.com/singingbox-fileden-poner-musica-pagina.html

Carlos G. dijo...

Hasta donde sé, lo que se ha despenalizado no es el consumo de mariguana sino de estupefacientes, así, en general.
Lo que a mi entender implica el fallo no es un estímulo al consumo de drogas sino una barrera a que el Estado pueda meterse dentro de la casa de las gentes cuando éstas están haciendo algo de su estricta intimidad que no perjudica ni atañe a terceros.
Por lo demás coincido con el rechazo al consumo de toda sustancia que implique una conducta de dependencia; creo que esa situación ataca el concepto mismo de persona.

Martín Zariello dijo...

Yo creo que el concepto mismo de persona implica ser dependiente de sustancias, otras personas, etc., creo que es imposible un ser que no dependa de nada ni nadie. Ojo, en ningún momento dije que esto impulsa el consumo de marihuana ni celebré el hecho de que los estupefacientes hubiesen estado prohibidos, la medida, lo repito, me parece muy satisfactoria. Probablemente debería haber tratado el tema sin hacer alusión a la resolución de estos días y focalizando en el tema de la dependencia. No sé si escribí para el orto lo que quise decir o lo leyeron con una perspectiva equivocada. Saludos.

Gonza Averna dijo...

"...Y así recalamos en la despenalización del consumo de marihuana para uso personal, una medida satisfactoria que, sin embargo, produce mi estupefacción."

Si en vez de marihuana ponías, no sé, un estupefaciente propiamente dicho onda LSD, era la oración del año.

Che... convengamos que el que no fuma es en efecto más sano que el que sí lo hace. A nivel sistémico eh, no así mental.

Igual entiendo a qué va apuntado el comentario. Es el prejuicio el que empaña este tipo de discusiones, y en particular, prejuicios de los cuales es muy difícil deslindarse. Quizás por ese modelo de crianza, por decirlo de alguna manera, que nos enseña que "las drogas son malas".


Un abrazo Corvino.-

PD: Ya sé que en acción democrática se votó que los bebés son gente. Era una pregunta como para aliviar la tensión (?) que llevaba aquel post.

eddie dijo...

Gracias che,, veré de hacerlo pronto.

Siguiendo con las leyes(aunque dije que de leyes nada), es esperable, o lo era, la reacción de los medios frente al discurso de CFK. En clarín digital, por ejemplo, aparece un comentario de Hernestina de ROBLE en medio de una conferencia. El redactor de la nota concluye con la siguiente oración "Las palabras de la directora recibieron un fuerte y cálido aplauso de todos los presentes" ahhhh!, qué maravilla, si hasta parece que lo escribió Andersen...

Saludos.

Martín Zariello dijo...

Por extracción de muela y dolores consecuentes estoy despierto a esta hora y no se me ocurrió otra idea mejor que leer todos los diarios bien temprano. Obviamente la tortura fue en aumento. Y acabo de leer lo que decís de Clarín, parece una editorial en joda de Barcelona. Pero lo peor es la tapa: "Presentan la ley para controlar a los medios". La nación es un festín de pelotudeces e imposturas y todos marcan la reverenda idiotez de que otros gobiernos también presentaron proyectos para cambiar la ley. The torture never stops.

Carlos G. dijo...

En mi opinión, muy subjetiva por cierto, el concepto de persona, como casi todo concepto refiere a un ideal como tal inalcanzable.
En ese ideal, desde mi perspectiva, la persona goza de lo que se suele llamar el libre albedrío que implica, en otras palabras, ser independiente.
La independencia no implica una ausencia de necesidad sino que la ausencia de satisfacción de esa necesidad no me anule.
Que esa necesidad no me esclavice.
Pero bueno, son puntos de vista.
Tu post está muy bien escrito y da para intercambiar ideas.
Que se te pase el dolor de muelas lo antes posible.
Saludos

Hernán Galli dijo...

Cuando los K se tiraron contra los milicos, los trataron de demagógicos. Curioso análisis para un país donde a la mayoría de sus habitantes les importa una mierda lo que pasó, y mas aún, sostienen que los milicos tenían razón.

Ahora se tiran contra Clarin (porque no es la prensa, es Clarín, LA Nación, los pulpos!)
y los tildan de demagógicos, dictadores o autoritarios. Curiosos adjetivos provenientes de cerdos que aman a los dictadores, autoritarios y demagogos.

Si el 70 % le dijo no a los K, qué miedo tienen, en dos años se van y listo.

¿Tendrán miedo de que en dos años se les acabe la jodita?

A ver si alguien recuerda, desde la democracia hasta hoy, un gobierno que haya hecho crecer a la Argentina, que se las haya agarrado con los milicos, con los medios de prensa, que haya hablado de retenciones, que hable de los ricos y blancos, que haya puesto a la campo donde debe estar, que haya dividido a la sociedad entre los que piensan de algún modo u otro.

Con los tibios, no pasa nada, todo tranquilo, vida de country. Yo prefiero vida de quilombo, puteada y grito, de escrache a las ratas.

Anónimo dijo...

Entre tanta tozudez, coincidir es un alivio, anónima dijo...

Cine Braille dijo...

La mejor manera de que fracasen los tratamientos de las adicciones es ignorar que subyace una personalidad con tendencias adictivas, y enfocarse en los productos que se consumen (o las conductas, por caso, la adicción al juego). Entonces logran que un tipo deje la cocaína pero al precio de volverlo alcohólico, u obeso mórbido, o fumador compulsivo. (Acuérdense del Diego).
Por otro lado, estadísticamente la droga que más muertes produce cada año, por lejos, es la nicotina. La segunda, también por mucho, es el alcohol. (Noten que ambas son perfectamente legales). Recién después vienen las drogas, en especial las sobredosis de psicofármacos le-ga-les (!) y
cocaína, crack, paco, heroína, en muchos casos, producida porque los dealers cortan la droga con cualquier cosa. Descontado todo eso, las muertes por la droga no son tan estadísticamente relevantes como nos hacen creer: si seguís a los medios, pareciera que hay un genocidio en marcha y no es verdad. Ahora, decís estos y ya te miran como si estuvieras diciendo que drogarse está bárbaro y es inocuo: son los zombiadictos terminales a la información sistémica, los peores de todos. Detergente mental, como decía el tema de Fricción.

spider_pc dijo...

corvino: "La prohibición de las drogas es tan absurda por el hecho de que también la dependencia a una persona puede convertirse en una adicción y desestabilizarte los sentidos hasta terminar haciendo cualquier cosa. ¿Y por eso van a impedir las relaciones de pareja?"

Muchos dejaron pasar estas lineas yo me quedo con esa relfecion. Y me parece muy acertado como casi todo lo escrito en esta entrada y en especial el resumen que plantea Eddie: "el boludismo de creerse pija porque te fumás un porro; igua que el boludismo de sentirte sano porque no fumás porro".