miércoles, 7 de abril de 2010

Esto va para atrás

Como decía Moris en su legendario disco 30 minutos de vida: “Esto va para atrás”. Últimamente no escribo mucho sobre los partidos de River porque son todos iguales: juega mal, pierde con cualquiera (prácticamente no le puede ganar a nadie, ya es casi una imposibilidad existencial lo que ocurre), no encuentra el rumbo en todas sus líneas y provoca mis ganas de llorar. Pero este partido tuvo algo especial: volvió Ortega ♥, que definitivamente es más grande que la vida misma. Un jugador aparentemente devastado, con problemas de salud, en el ocaso temporal de su carrera, entra a la cancha luego de estar ausente durante 10 fechas y logra levantar a un equipo desastroso, cara visible de un club institucional y deportivamente hecho mierda (no sé cómo iremos en los torneos de bochas, pero seguro que mal). Verlo jugar fue conmovedor, porque al 50 por ciento de sus posibilidades se puso al equipo al hombro y jugadores que no podían darse más de dos pases seguidos (no es una hipérbole, es la realidad) consiguieron triangular, asociarse, crear dos o tres situaciones de gol y controlar al rival. El segundo tiempo exhortaba a la ilusión (es patético pero así de mal está la cosa: empatar en el primer tiempo de local sin que nos hagan goles es para ilusionarse), pero apareció Jorge Achucarro (?), un delantero que se toca incansablemente los testículos (el Fútbol para Todos, en su vertiente Trash, se encargó de reflejar con detalle esta seria afección como así también el vómito de otro rojinegro) y que lamentablemente tengo que pasar a odiar y denostar de por vida: hizo un gol de carambola francamente insostenible, desde el piso, después de un rebote. El triunfo de NOB era muy injusto, pero después se dedico a aguantar bien sin despeinarse y River perdió la brújula. Tampoco es que la había encontrado, pero más o menos dominaba el partido con claridad, siempre a causa del empuje y las ganas de Ortega ♥. Pero a partir de ese gol ridículo todo fue en declive. Mauro Díaz enverdeció (había hecho algunas cositas aceptables), los volantes de las bandas (Affranchino y Abelairas), de buen desempeño en el PT, regresaron a sus ocupaciones corrientes, los defensores hicieron agua (ya ni sé quiénes juegan ahí atrás y no importa: a excepción de Ferrero, son todos irregulares tirando a nocivos para la vista). Villalva, aunque me duele decirlo, todavía es un pseudo-Ortega, no gravita, no puede con defensores que lo doblegan en experiencia y físico. Y Canales. Obviamente, como ninguno de los pibes que están quemando como si de carbón para el asado se tratara, no es ni en broma el responsable de nada (los culpables son los dirigentes que se dedicaron a hacer todo al revés más algunos técnicos intrascendentes como Gorosito, perdidos como Passarella –cada vez más ambiguo en su conducción- y otros que directamente fusilaron la historia riverplatense, como Simeone), pero lo suyo es preocupante. Es verdad que no cayó al lado de Francescoli y que es irrisorio pedirle que se destaque en un equipo que se desmorona fecha a fecha, pero me parece un jugador malísimo, sin la mínima jerarquía para ponerse la banda roja. Pocas veces vi a un tipo quedar tantas veces fuera de juego (por más que en este campeonato el “achique” esté causando estragos), es algo inaudito. Lo reemplazó Funes Mori % (?), que no caza una y, ¡maldito sea Dios en caso de existir!, queda pagando tantas veces como el supuesto Mágico. Encima Vega ya no da la seguridad que antes y Almeyda está cansado. Ortega ♥ hizo lo que pudo pero no se le pueden pedir milagros, la manera en que lo usan para apaciguar el ambiente es vergonzosa. Es un tiempo extraño el de este fútbol: a Riquelme lo quieren echar de Boca como si fuera Takahara y no el jugador más extraordinario de la década, a Ortega lo ponen de titular recién cuando los hinchas están a punto de entrar a la cancha y asesinar a los jugadores. A esta altura el fantasma del descenso se agita como la pelvis de Elvis Presley. Lo más triste no es que los números del promedio avecinen la B Nacional en el horizonte inmediato, sino que River merece descender: pocos equipos en primera división juegan tan mal y poseen tan pocas expectativas de resurgimiento. Lo que parecía un delirio o una distopía orwelliana está ahí nomás. Un año pasa rapidísimo. Además: ¿por qué habrían de cambiar las cosas si desde hace por lo menos 5 venimos esperando el milagro de la resurrección, apelando a viejos ídolos en retirada o héroes inventados (Fabbiani teléfono)? Los cambios que hizo Astrada en el segundo tiempo son elocuentes en cuanto a las limitaciones del plantel: además de Funes, entraron Ludueña y Juan Antonio, dos jugadores de las inferiores que debutaron hace años y fueran automáticamente borrados pero ahora, ante el bajón monumental, se los saca del freezer como si pudieran aportar algo que ya han demostrado no tener. Estoy casi convenido de que La Niebla diabólica de Carpenter (ésa que en la película ensombrecía todo a su paso) se ha quedado a vivir en Nuñez y no existe posibilidad alguna de que se tuerza el porvenir atroz. Parezco Sabato pero es lo que pienso, es lo que se palpa en el aire, igual a cuando te das cuenta de que una relación “no va más”. Quizás irnos al descenso nos haga tocar fondo, ya que en algunos casos, ésa es la única forma de salir a flote. Espero equivocarme. Abrazo de gol (con lágrimas incluidas).

13 comentarios:

Ricardo dijo...

Durísimo.

Igual, una porquería los plateístas insultando. Muchos lo deben haber votado a Aguilar. Que se hagan cargo.

Martín Zariello dijo...

Si, totalmente de acuerdo, típicos plateístas fachos de River que aplaudieron al muerto de Simeone cuando se fue, seguramente porque se vestía bien, porque el equipo era igual de desastroso que éste. Tampoco me gusta la forma en que la televisión le da preponderancia a esos imbéciles.

Billy dijo...

la verdad es que si descienden no sé como van a hacer para ascender.

Hugo dijo...

Soy hincha de Boca, pero te compadezco. Es muy feo como arruinaron un club en tan pocos años.

En Boca, si siguen así, van por el mismo camino. Nosotros mal que mal tenemos algo de plantel, lo que falta es poner orden y listo. Y con orden, no me refiero con rajarlo a Riquelme, Palermo o Mouche (?), sino a dirigentes que sepan mantener un proyecto y un cuerpo técnico capaz. No poner un tipo que en sus dos interinatos anteriores le fue para el cul*.

Anacoreta dijo...

Hace un rato volvía de la facultad y pase por la cancha de River mientras los hinchas se retiraban del estadio. No es la primera vez que me pasa, y salvo una vez que me pegue un cagazo barbaro porque tenia un gorro de Boca, siempre me dedico a analizar las caras de los hinchas y descubrir si River ganó o perdió según sus caras. Esta vez mi sorpresa fue tal al llegar a mi casa y enterarme que había perdido 1 a 0 que estuve diez minutos preguntandole a mi hermano si no era joda. Enserio los hinchas no parecían tan deprimidos...

Pese a ser de Boca no dejo de disfrutar a uno de los mejores jugadores argentinos de la historia que es Ortega. En este futbol "posmoderno", vertiginoso y cool (la mejor síntesis de todo esto es Simeone) ya casi no quedan tipos con algo en la cabeza. Al talento y la sabiduría Ortega también le suma un quiebre de cintura pocas veces visto en el mundo. Debo confesar que dos o tres veces pagué una entrada para verlo, no la descoció, pero no quería morirme sin haber visto a Ortega.

Ricardo dijo...

Ayer vi parte del primer tiempo en un tele de Garbarino (carísimo :P) y el comentario que más me dolió fue el de dos chicos que pasaban y comentaron:

- Ta loco si descienden River y Boca, ¿no?
- ¡Qué va descender Boca...!

Santiago Segura dijo...

Bienvenido al club de los equipos desastrosos con administraciones paupérrimas y futuro incierto... (la administración de Racing viene mejorando, pero hay que seguir cargando muertos aún).

Pensar que tantos se burlaban de nosotros...

Martín Zariello dijo...

Otra cosa buena de Ortega es que es muy inteligente para jugar y esto no es un lugar común: conoce sus limitaciones, desde que no tiene el mismo estado físico de antes reestructuró su forma de jugar. Aunque a veces intente hacer un gambeta que evidentemente ya no le sale, se ubica muy bien en la cancha, en un pase resuelve una jugada y cada tanto desnivela en el mano a mano. Lo de ayer fue emocionante y hoy a la tarde en un programa de mierda de t y c sports decían que no había sido para tanto, qué forros de mierda. Quería decirlo.

Si hoy terminara el torneo, River estaría abajo de Racing, Santiago! Incluso Racing tiene dos partidos postergados y como viene la mano River de acá al fin del campeonato saca 5 puntos como muchísimo!

Y Boca no se va al descenso pero ahora mismo está perdiendo 3 a 0. Así empezamos nosotros, acostumbrándonos a perder.

Inmanente dijo...

Corvi, tanto tremendismo me hace acordar a Quintín, mirá las estadísticas de la última década:

Apertura 2009 Banfield (41)
Clausura 2009 Vélez (40)
Apertura 2008 Boca (39)
Clausura 2008 River (43)
Apertura 2007 Lanús (38)
Clausura 2007 S.Lorenzo (45)
Apertura 2006 Estudiantes
Clausura 2006 Boca (43)
Apertura 2005 Boca (40)
Clausura 2005 Vélez (39)
Apertura 2004 Newell's (36)
Clausura 2004 River (40)
Apertura 2003 Boca (39)
Clausura 2003 River (43)
Apertura 2002 Indep'te (43)
Clausura 2002 River (43)
Apertura 2001 Racing (42)
Clausura 2001 S.Lorenzo (47)
Apertura 2000 Boca (41)
Clausura 2000 River (42)

River fué el equipo que más títulos ganó (5) junto a Boca (2 menos que en los 90´s). Poné en perspectiva el análisis fatalista. Que quedaría para Racing que en 44 años ganó sólo 2.

Martín Zariello dijo...

No me importa que gane títulos, me importa que juegue bien y eso no pasa desde hace mucho. Si fuera por mí, por ejemplo, el campeonato ganado con Simeone no debería haber existido, porque no se puede jugar tan horriblemente mal. Y si ponés en perspectiva los promedios, el hecho de que River haya ganado 5 títulos (cuatro de ellos en el primer lustro de la década) no vale de nada. Lo que sí nadie dijo, en cuanto a la década, es que Boca no superó a River en clásicos como sucedió en los 90', empataron. Saludos.

Tiki-Tiki dijo...

El campeonato ganado por el Cholo Simeone fue extraordinario: de un equipo imposible (que después salió último) hizo un campeón. A mi me importa salir campeón. Ortega está en la total decadencia y los hinchas de River vitorean lo que ya no tienen (en vez de pedir por Aimar, D’Alessandro, Crespo, Saviola, etc.). Decir que el amargo, camarillero y lento de Riquelme es el mejor jugador de la década, es no entender nada de futbol. Verón es un millón de veces más técnico y más productivo. (Igual no tengo nada contra los maricones menotistas.) Seguí con la literatura, CorVino (aunque en ese rubro sos también bastante obvio). Ah, Simeone tambien sacó campeón a Estudiantes de La Plata ganandole una final a todas las estrellas de Boca. Chaucito.

Anónimo dijo...

River no desciende, no lo dejan. Apuesto 10 a 1 lo que quieran a quien sea.

Del fútbol siempre se rumorean cosas. Créanlas.

Anónimo dijo...

Si no recuerdo mal el recordman del fuera de juego es aquel más que olvidable delantero que pasó en los noventa por la institución de Nuñez: Cristián (muerto) Castillo. Lo de ese muchacho era verdaderamente increible.

Josele