domingo, 30 de mayo de 2010

Apuntes tardíos sobre el Bicentenario

-Se percibe una suerte de triunfalismo desde los sectores cercanos al gobierno. Como diría de la oposición el casi siempre genial Jorge Asís (en horrible metáfora alimenticia): se están pasando el escarbadientes antes de probar el asado. De repente, los analistas (bondi multisectorial en el que se agrupan bloggers, periodistas y políticos) hablan, por poco, de un cambio en el esquema mental de los argentinos: “Millones de personas desafiaron a los pronosticadores del caos con un mensaje histórico: el nuevo país se construye con memoria, esfuerzo conjunto y respeto a la diversidad”, declama a los gritos la portada de la revista Veintitrés, expresando el sentir nac and pop. ¿Cómo puede ser? ¿En un fin de semana largo pasamos del mito al logos? Mientras Juanse se trepa por las torres y cantamos “A rodar mi vida”, ¿el gran satori, 200 años después? En realidad buena parte del sector variopinto que asistió a los festejos del Bicentenario está conformado por quienes hace un año votaron a De Narváez, en 2008 apoyaron la reacción agropecuaria junto a De Ángeli y en las últimas elecciones presidenciales eligieron a Cristina. Antes pelearon por el precio del tomate y rindieron pleitesía a Blumberg. Greatest hits de la clase media acomodaticia a la que ahora se enaltece, con esa facilidad enternecedora que tiene el kirchnerismo para amar a cualquiera que diga que Clarín miente, ya sea Florencia Peña, Marcos Di Palma o Carlos Escudé: “Jack, el Destripador, resucitó y dijo que no le cree a Van der Kooy”. Sólo eso basta para que Sandra Russo ponga su mejor cara de circunstancia y afirme: “Las declaraciones de Jack forman parte de un fenómeno social: la aparición de nuevas voces, voces por fuera del Monopolio que obturan el establishment mediático”.

-Quizás el kirchnerismo es un espacio político que genera debates ideológicos de tal magnitud que obliga, para estar a la altura, a analizar la actualidad en forma muy veloz y con títulos rimbombante. De esa forma no se presta atención a que los paradigmas de una comunidad mutan, sí, pero no de una semana a otra. Ni siquiera en una década (el 25 de mayo, según comentan, viene a cerrar un ciclo de desencanto político iniciado en el 2001). Cuando pase el tiempo, el festejo histórico del Bicentenario será vinculado a otros sucesos de júbilo y alegría de la democracia contemporánea (no sólo pertenecientes a la etapa iniciada en 2003) y recién ahí se accederá a un panorama del que se podrán sacar conclusiones.

-Por lo pronto nos convencimos de algo que sabíamos desde hace mucho: Pepe Eliaschev nunca tiene razón. Y escribe muy mal. En “Patriotismo” (documento en el que se anticipaba el acabose de la Patria en manos de la barbarie mutante y peronista) se pudo leer: “Si me despojo, por un breve instante, de los efectos anestesiantes del brebaje patriotero, percibo de modo rotundo, las imágenes de una puesta en escena indecorosa, como si una gruesa capa de maquillaje intentara tenazmente vestir de tersura y belleza un rostro descompuesto y surcado de arrugas” (las cursivas son mías). Este es un párrafo que explicita dos cosas: por un lado, un desprecio de clase elocuente (parodia involuntaria de “La fiesta del monstruo”, de Bustos Domecq); por otro, un modo de escritura basado en una estrategia discursiva utilizada asiduamente por los estudiantes vagos de las secundarias argentinas: sustituir los argumentos por los adjetivos. Porque si hay algo que no se soporta más del los anti K no es su posición política, sino lo mal que escriben. Hombres grandes, presuntos autores de primer nivel, compiten en una carrera alocada por la Copa Carlos Argentino Daneri:

¿Quién inventará más neologismos ridículos?

¿Quién utilizará la retórica más engolada y anacrónica?

¿Quién, finalmente, logrará asesinar a la sintaxis castellana?

En el día de ayer, también en Perfil, Abel Posse firmó una columna de opinión titulada (si son impresionables no sigan leyendo): “Nuestra fijación culpabilista”. En el transcurso del texto, haciendo gala de un extraño idioma, el ex Ministro de Educación macrista se lamenta porque en el desfile no se canonizó la matanza de aborígenes (“No exaltaron la realidad y la pujanza confiada del país que se arrancó del desierto en tres décadas y se transformó en el más culturalizado de Iberoamérica”). “Tenemos genes etruscos: la casa de la muerte nos parece más atrayente y sólida que la de la vida”, afirma Posse, ejemplar autocrítica de parte de alguien que escribió un libro sobre el suicidio de su hijo... Pero lo mejor está por llegar, el responsable de haber puesto nuevamente en circulación gemas inolvidables de la derecha (como “vandalismo piquetero”, “desborde lumpen” o el hasta ayer insuperable “visión trotskoleninista”), vuelve a la carga con un término que hará las delicias de grandes y chicos. Su calificación del grupo de personalidades del Salón de los Patriotas es:

CHAVOLENINISMO

Evidentemente, gorilas eran los de antes: el antikirchnerismo, de tan obvio y aburrido, ni siquiera merece tener un genio como Borges.

-Antes del fin, una observación: en mejores épocas, se acostumbraba decir que Charly García estaba adelantado al resto. Que su genialidad intrínseca dejaba en off side a los demás músicos y habitantes del país. “Está 10 años adelantado”, repetían los exegetas, prescindiendo de argumentación alguna. Las carrozas de Fuerza Bruta atestiguaron tal consideración. Probablemente hubiese tenido que estar allí, en vivo y en directo, para percibir la maravilla de la que todos hablan, pero es mi deber señalar que la representación alegórica de sucesos de la historia argentina ya había sido pergeñada por García en 1999, cuando en un concierto multitudinario del ciclo “Buenos Aires Vivo” (que después se convirtió en el disco Demasiado Ego, contracara perfecta de su reciente Concierto Subacuático) propuso tirar muñecos al Río de la Plata como forma de simbolizar los llamados “vuelos de la muerte”. En ese momento todo el mundo le salió en contra acusándolo de banalizar el drama (recuerdo una nota de Clarín trazando un paralelismo con la película La vida es bella), tanto es así que Charly decidió dejar de lado su avanzada performática. Como sospechosa forma de reconciliación pública, durante el show, Charly invitó a las Madres de Plaza de Mayo mientras tocaba… “Kill my mother”.


17 comentarios:

Inmanente dijo...

Mucho talento el suyo corvino....esta parte es genial "esa facilidad enternecedora que tiene el kirchnerismo para amar a cualquiera que diga que Clarín miente, ya sea Florencia Peña, Marcos Di Palma o Carlos Escudé"....yo soy uno de esos!!, hasta me cayó bien Soledad!!! y me copé con "A don ata" en los recitales del Bicentenario, en fin, éste es un período que emociona, Cristina es la mejor presidente desde Perón-Evita, no le parece?

Andreika dijo...

Qué bueno que alguien más se haya fijado en la horrible, ampulosa escritura de Pepe Eliaschev. Hoy, mientras lo leíamos, nos ahogábamos de risa.

Tesan dijo...

¿Qué me queda para mi, al que Eliaschev dijo que escribo bien?

MarianoMundo dijo...

Estuve esperando su columna durante toda la semana. Sabía que vendría más o menos por este lado, rebuscando una manera para no parecer un oficialista y así dejar contento a cualquiera.
En las jornadas del Bicentenario hubo tanto de clase media como de clase baja, y creo que lo que primó entre ellas fue un profundo respeto. De ahí que me animé a decir que encontré una madurez sorprendente, novedosa en esto que llamamos pueblo (ver http://marianomundophoto.blogspot.com/2010/05/el-mensaje.html ). Madurez que explica, también, por qué ahora sí podemos observar lo más aberrante de nuestra historia a través de una interpretación artística de vanguardia.

Saludos

Anónimo dijo...

Suscribo al comentario de MarianoMundo, Corvino será (es) muy talentoso para escribir, pero me rompe las bolas con su kirchnerismo disfrazado.

eleanor rigby dijo...

"Quizás el kirchnerismo es un espacio político que genera debates ideológicos de tal magnitud que obliga..."

ante la pluralidad de lecturas, yo quiero encontrar allí una sublime ironía de intelectuales resentid@s como yo, a quienes la cuestión "¿anti-k, k disfrazado, k liso y llano?" les parece poco productiva a esta altura sino se profundiza un poquito.


saludos cordiales

Andrés dijo...

Me gusta el post porque no intenta dar el veredicto de lo que pasó, eso lo sabremos con los años.
Vamos muchachos... quien se atreve a decir que es kirchnerista?? a lo sumo decimos que "hay algunas cosas que estan bien" o "la oposición no me deja otra alternativa".
Yo hace rato le perdí la verguenza a reconocerme kirchnerista, será porque soy el peor kirchnerista posible, el de la última hora, el del efecto 678.
El festejo del bicentenario lo hizo la gente, pero también lo hizo un gobierno que tuvo la decisión política de hacerlo de una forma y no de otra... puta madre, creo que el bicentenario me hizo mas kirchnerista!!

Doctor seisdedos dijo...

¡Fieles vasallos de la clase media acomodaticia, no desespereis! Llegará una nueva causa a la cual adherir, y nuevos vientos soplarán, vientos de cambio y frescura que hagan olvidar estos momentos funestos...

Si la dicotomía (no quiero decir política, porque me parece un menosprecio de esta palabra) se resume en kirchnerismo/antikirchnerismo... no queda otra opción que situarse en el medio.

Chivo: para el que guste podrá leer un artículo de un servidor sobre la "oposición".

Saludos... ¡Hasta (el frente para) la Victoria siempre!

Fede dijo...

Yo le preguntaría a Posse qué tiene que ver en todo esto el Chavo... Buenos apuntes, mucho para leer aquí más allá del MaM, felicitaciones.

Carlos G. dijo...

Estoy de acuerdo con que es improbable acertar respecto de quienes habrían resultado los triunfadores post festejo bicentenario.
Con excepción, claro, de quienes, como yo mismo, estos cinco días resultaron de una genuina e inesperada emoción.
Supongo, en cambio, que es bastante más fácil y obvio señalar a quienes perdieron.

Anónimo dijo...

Existe una reacción gatafloresca de la clase media, aquella que es al menos mínimamente consciente del devenir histórico, y es la adhesión al punto de vista que promueve siempre la Realpolitiks, el mal menor, la madurez cívica,etc y desdeña a la minoría facciosa, idealista, inmadura, "psicobolche".
Esta polarización sumamente simplista de gobierno centro-izquierdista vs. la derecha milenaria es verdaderamente un relato ficcional( como les gusta escuchar a los seisieteochistas); si uno analiza sin prejuicios la situación de la clase trabajadora solo percibirá que las estructuras capitalistas continúan casi intactas, mas allá del maquillaje y la retórica socialista solo tenemos el escenario de un capitalismo menos salvaje que el de antaño pero no sabemos hasta cuándo puede mantenerse domesticado.
Si los ácratas y socialistas de ayer señalaban al proyecto del integrante del g.o.u. como un plan demagógico que truncaba el verdadero proyecto de revolución y emancipación de la clase obrera de los designios capitalistas, por qué deberíamos callar y disimular los groseros desatinos de un gobierno que dice emular a aquel líder popular,¿ desde cuándo las ideas libertarias y marxistas tienen que ver con el orgullo nacional patriotero( en realidad sabemos desde cuando)? ah, cierto, la razón de las razones, no hacerle el juego a la derecha.

Mr gabi

MarianoMundo dijo...

Me pa que hay un error de interpretación. Al menos eso me parece olfatear en el comentario de, por ejemplo, Mr gabi.
Nadie duda de que no hemos dado esa revolución socialista, o "libertarias y marxistas", como él dice. De ninguna manera encontraremos en un proyecto peronista tales ideas. Quédese tranquilo que no hay nada de revolución, en el sentido que Ud. parece buscar. Más bien se trata de eso que escribió un poco antes: "solo tenemos el escenario de un capitalismo menos salvaje que el de antaño". Puede preguntarle a Lula para ver que piensa.
Si lo pensamos un poco, tal vez sea éste el bendito proyecto de país, el también llamado "modelo" por el cual hemos o estamos atravesando una crisis económica que bajo otros "modelos" hubiéranos dejado culo parriba.
Para eleanor rigby, yo creo que es muy entretenido, y fructífero, perseguir ese debate. ¿De qué podríamos hablar sino?

Paz

Anónimo dijo...

concuerdo con marianomundo

musidora dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Cine Braille dijo...

"Si los ácratas y socialistas de ayer señalaban al proyecto del integrante del g.o.u. como un plan demagógico que TRUNCABA el verdadero proyecto de revolución y emancipación de la clase obrera de los designios capitalistas etc. etc."... ¡Buenísimo! Ahora contate uno de gallegos.
Mr. Gabi, pensar que uno es un vivo rodeado de boludos es una idea peligrosísima, aún si es cierta, porque te pone por encima de los demás, y de ahí a creerte que tenés derecho a tener poder sobre ellos o a cagarte en sus opiniones hay sólo un paso. Y definir al peronismo histórico como un producto de "un plan demagógico" y nada más es tratar de boludos útiles a millones de personas durante décadas. Algo me dice que el tema debe ser un poco más complejo que sólo eso. Y lo mismo vale para la caracterización de estos gobiernos.

Ricardo dijo...

Llego tarde a la charla. Suele pasarme.

Yo creo que la principal lectura que puede hacerse de estos festejos bicentenarios tiene un componente más social que político.

Con un tino pocas veces demostrado en cuestión de imagen, el oficialismo armó el festejo pero no se puso delante del carro triunfalista. Eso, por si sólo, ya me entusiasma.

Lo que quedó demostrado, a mi humildísimo entender, es que la gente no tiene miedo, que no vivimos bajo una tiranía/diarquía/dictadura y que el discurso mediático, el del "todo mal", no permea tanto en la gente que -si otra cosa buena pudo leerse todos estos días- fue denominada nuevamente "pueblo".

La alegría con que se vivieron los festejos quebró el clima de mala onda que, supuestamente, vivimos en el país.

Ya lo dijo Fito Páez, pero lo dijo antes Lanata y mucho antes Cristina: los medios no reflejan lo que en la realidad es el humor social.

Bueno, saludos a todos.

Anónimo dijo...

Cine braille: La verdad es que no me creo superior a nadie, ni me parece que por señalar lo de arriba amerite ser calificado de tal, salvo que vos seas un dicotomista y veas el mundo en dos colores: gorila y nacionalpopular.
O tal vez sea yo el trasnochado que erróneamente vislumbró un General filofascista, ediciones de libros escolares de adoctrinamiento político, una visión paternalista de los pobres, una "tercera vía" que quería lo mejor de los dos mundos, un anti-imperialismo que se volvió para atrás, etc.
Perón hizo varias cosas buenas, pero en mi opinión justamente fueron las que estaban inspiradas en la cultura de izquierda, la obrera sindical.
Ahora que vos pienses que miento o me crea “vivo” por destacar que en su época hubo un pensamiento de izquierda ( no precisamente la izquierda estalinista que se mancomunó con la derecha en el golpe del `55 ) que advertía que aquel proyecto se encaminaba a crear una estructura vertical de poder, que mas allá de los beneficios momentáneos que le otorgaba a la clase obrera no le daba herramientas para que ella misma se enmancipara con consciencia de clase, y la dejaba atada a una estructura clientelar que se sostiene hasta nuestros días, eso es otra cosa.
Si criticar a una vaca sagrada como Perón está prohibido, o significa cagarse en no sé cuántas personas, listo, perdón, parece que la disidencia de opinión les molesta más que al mísmisimo Ricardo Bodrio.

Mr gabi