sábado, 7 de agosto de 2010

Llevo la tos como propia voz

No sé qué será el rock pero seguro tiene mucho que ver con estar en un recital donde están todos sentados y pararse. Y amontonarse frente al escenario donde tocan los Peligrosos Gorriones. Y empujarse los unos a los otros violentamente. Y saltar en cámara lenta como aprendimos en el video de “Smells like spirit” hace ya 19 largos años. Y cruzarse con conocidos en pleno pogo y sonreír y no decir nada pero dar a entender que la vida es horrible, sí, pero qué bien que la estamos pasando haciendo esto tan absurdo y necesario. Y sentir también la extraña sensación de que estás cantando con y agrediendo físicamente a: gente que ni siquiera conocés, gente que tiene algo que ver con vos porque a lo sumo serán 30 en una ciudad de 600.000, es como cuando entrás al mar y de repente ves que alrededor tuyo hay cientos de personas semidesnudas. Y el rock debe tener que ver también con el sexo, con acabar en la cara, chupar una concha, algo así, pero ayer no sé quién la habrá puesto porque había una mina cada 30 tipos. Los tipos creo que no salían de sus piezas desde 1997. Seguro se la pasaron sentados en un rincón hamacándose hasta que Bochatón decidiera reunir otra vez a los Gorriones. Los rostros de las chicas se asemejaban a estampitas indies filmadas por Gus Van Sant. Mirá lo que te digo, boludo, el rock es gritar canciones en forma desaforada con letras que no entendemos. Y cuando no nos sabemos la letra (porque es imposible saberse todas las letras, más de Peligrosos Gorriones, que están repletas de términos ordenados anti sintácticamente, quiera decir esto lo que a usted se le ocurra) hacer como si la supiéramos. Y pedirle temas al grupo, por ejemplo: “Manicomio gris” o “Siempre Acampa”. E insultar al cantante. Y que el cantante insulte al público. Y que todos seamos felices en ese intercambio tan genuino. Y no acordarte bien de todo lo que pasó porque estás en situación de estupefacientes. Y creer que el líder esta súper falopeado y si no lo está, parece. Y está bien, porque los rockeros que alguna vez se drogaron deben seguir drogándose por siempre, es como dice Bill Hicks, yo quiero que el rockero se muera arriba del escenario, que transgreda todos los límites por más idiotas que sean estos, por más que tomar drogas ya sea una payasada porque hasta mi primito de 5 años en pleno cumple se pega unos tiros en el baño, no vengan con boludeces, no vengan con “las drogas son un camino de ida”, con rockeros limpios y lobotomizados, yo quiero que estén re locos, re hechos mierda, sacados, de la cabeza, con las facultades mentales alteradas, que tiemblen y exploten arriba del escenario y si es posible que la sangre manche a la primera fila de groupies, ¿qué mierda me importa la salud de un artista?, ¿ellos se preocupan por la mía?, el rock argentino mató bastantes personas, el público jamás mató a un artista, por mí que se mueran, de eso que se encarguen sus amigos, esto no es la cruz roja, esto no es una sol para los niños, no somos samaritanos preocupados: “¡Ay, no, qué horror, creo que el bajista está drogado, llamemos una ambulancia!”, son tipos que tocan rock y tienen que hacernos sentir algo muy estúpido: que la vida es más que un trabajo y una pareja e hijos y una carrera y pelotudeces de ese tipo que hicieron personas como nuestros tíos. ¿Queremos ser como nuestros tíos? Fuck. ¿Queremos ver el noticiero y acongojarnos porque se murió un pobre bebito? Yo quiero sentir que soy tridimensional y fosforescente. O que soy un manicomio gris, el velatorio en sí. Y ayer Bochatón lo logró, fue un gran frontman, fue el Bocha de la gente y decía muchas cosas de las que no entendí una sola porque Bochatón rompe el campo semántico hasta cuando arenga a su público. No se entiende una mierda lo que dice. Sonó tan bien la banda, esa banda extraña que es Peligrosos Gorriones, grunge alternativo de poética vanguardista. Con un teclado matizando cada melodía pop y el bajo muy arriba. El primer disco, el de 1993, el homónimo, es una de las mejores cosas que pasaron en el rock de acá. Tiene ímpetu. Debería estar prohibido que se separen bandas tan buenas como Peligrosos Gorriones. El Estado marxista-fascista, tan atento a las demandas sociales, debería hacer algo para que esto no vuelva a suceder. Y eso que a mí me gusta más la etapa solista, tengo todos los discos y cuando me deja alguna novia siempre escucho “Pastillas celestes” y lloro, pero lo de ayer fue tan bueno que yo diría que la carrera solista de Bochatón ya está, ahora que se dedique a tocar con los Gorriones hasta que se muera porque se lo nota muy entretenido y exultante en el escenario. Y la verdad no creo que se muera y todo lo que escribí es mentira, es una impresión del momento que no llega al satori y no llega ni a la esquina. La cuestión es que cuando tocaron “Esos pies” fue algo tan genial que ni se puede creer. Se olvidaron de “Me extingo”, el corte de su último disco: “Un poco con sueño, un poco con sida”, decía la letra y yo la escuché cuando tenía 14 años, justo en la época en que querés alejarte de cualquier cosa que suene familiar y en la que todo lo raro te atrae. Y ayer me sentí otra vez de 14 años, porque el rock, claro, es principalmente eso: sentir que tenés 14 años y pensar y hacer lo que harías a los 14 años, de otra manera es una pelotudez total. Dedico este texto a todos los que ayer poguearon y cantaron a los gritos, incluido yo.

21 comentarios:

PG dijo...

Me gustaría comentar algo, pero no sé qué. Algo es seguro, todavía me dura la sonrisa y algunas marcas en los hombros.

Gracias Gorriones, gracias Ubika (porque si lo de Bochatón y sus muchachos (?) fue genial, resultó aún mejor en el contraste), gracias a Shakira que nos enseñó la coreo...

Anónimo dijo...

flojita la crítica
escribila en frío
saludos

paula dijo...

yo no poguié pero leí esto y fue como que sí

Amadeo dijo...

alto texto, vieja.

Lisandro dijo...

con la enfermedad del llanto, que me golpea tanto. Salto al nacer y ensancho.

Su regreso acá fue glorioso, mal sonido y él pomeleando a full, pero esto es rock del que toca la fibra, te lastima y le importa un choto. Y somos felices por eso, basta de rockeros light y lindos, ahora todos saben que cerati tiene más cosas en común con el bardo. Y bochatón le cagó la mujer en la cara, eso es rock (?).

Pura Suerte dijo...

"el rock es gritar canciones en forma desaforada con letras que no entendemos"

esa frase es remera, papah.

(es un halago)

Brunomilan dijo...

Me encanto el post, y aunque comparto que muchas veces olvidamos -entre tanto disco bajado de internet que ni nos mueve un pelo- el lado puramente emocional de la música, el pogo me sigue pareciendo una actividad despreciable, más cercano a una horda primitiva que se golpea por razones que no termina de entender del todo que a gente que va a disfrutar legítimamente de un artista que le apasiona.

Ahora vienen las puteadas y cargadas, lo acepto.

Cine Braille dijo...

Una de las bandas que se presentó con más autoridad en toda la historia del rock argentino: el primer tema del primer disco es Escafandra, todo dicho.
Y sí, será un post escrito en caliente pero no se puede escribir en frío el tipo de cosas que decís acá. Y además es una colección de epigramas rockeros a cada cual mejor: me quedo con el de "¿Queremos ser como nuestros tíos?" pero hay 20 así. Smells like teen spirit.

Martín Zariello dijo...

Exactamente, la idea fue escribir desde la salvaje irracionalidad del rock and roll, porque es aburrido escribir siempre desde mi punto de vista, entonces como a veces escribo en contra de lo que pienso, hoy escribo en caliente esto, que es entretenido y arenga a quien se sienta aludido y ofende al que está distraído, pero nadie lo puede sostener durante más que un segundo, por eso digo que el rock es sentir que tenés 14 años, porque sólo a esa edad podés creerte ciertas cosas. Y además estaba fumado y medio alcoholizado, ni me acuerdo bien cómo fue todo, así que no me voy a hacer el careta hablando de cómo sonó la batería, porque creo que ni la escuché, lo único que sé es que la pasé muy bien y los que estaban allí, en el pogo maldito, creo que también.

El pogo: sí, es para descerebrados, yo también lo denosté varias veces (incluso en este blog), sí, es primitivo, ahora bien: ¿garchar no es primitivo? Sin embargo es lo mejor que tiene la condición humana. El mundo es primitivo, violento y agresivo, a veces hay que ser primitivo, violento y agresivo.

Saludos, aguante River Plate, ojalá que Cappa asesine a algún periodista de América.

Inmanente dijo...

Braille nunca te leí un sólo desacuerdo con corvino, son almas gemelas parece....Corvi, ya me cansé de decirte que admiro tu facilidad y sensualidad para escribir, ahora peligrosos gorriones me parece una banda de cuarta, no tienen una puta melodía decente, dejen de agrandar bandas de culto mediocres por favor, al lado de estos chicos cerati es dios. 5 segundos de Dynamo valen por toda la discografía de Bochatón (Solista incluída)

Inmanente dijo...

Me encantó el símil del pogo con el sexo. Dificil de refutar que garchar es lo mejor de la condición humana, igual me parece de lo más darwinista y biologista, me parece que ni vos te lo creés (por ej pienso en tu amado Borges meditando sobre tal cuestión, claramente la líbido de georgie estaba en otro lado...)

Anónimo dijo...

"dejen de agrandar bandas de culto mediocres por favor" jajaja!...coincido Inmanente.
...pero entiendo perfectamente de lo que habla el corvino, ya no recuerdo cuántas veces no me cerraba la idea de algun disco hasta que iba, veía al grupo en vivo y la emoción le ganaba a la razón, los discos se terminan de entender "en directo".

Mr Gabi

proyecto de medio pelo dijo...

estuvieron bien los gorriones. el lugar apesta. y me puse quisquilloso de entarda por eso.

creo que habría que revivir a cobain. no hay mucho más.

un rayo de amor dijo...

los gorriones son una banda que no tienen miedo de mancharse de barro todo el cuerpo, el rock està muy putito glam pegote. y los gorriones volvieron para hacer bardo. mi condiciòn de no-marplatense hizo que no pudiera vivir la fecha, pero los vivì en capital en todas sus presentaciones y fueron todos hitos. y fue todo como escribiò el corvino. a la baterìa no la escuchè, pero se que le pegò como un burro porque cada golpe de bombo fue un salto mìo. y hacìa años (juro que años) que no vivìa la "primitiva" sensaciòn del pogo, pero con los gorriones me salió por inercia.
que sigan los gorriones xq el rock està lleno de pseudo snobs que usan mal el tèrmino "indie" y le faltan kilòmetros de huevos para agarrar un bajo y hacerlo sonar como francisco.

aguanten los gorriones
reseñas al respecto en mi blog (creo, ya no me acuerdo)

saludos corvi. siempre un placer.

el sepo

Cine Braille dijo...

Al fin y al cabo it's only teenage wasteland, como la canción de The Who.
Inmanente, dejá de pelearte conmigo que hoy somos la misma persona.

Anónimo dijo...

menos mal que posteaste algo mas por que después de la alta pelotudez que escribiste no te quedaba otra esa banda es una porqueria, rock de verdad hace falta, no el rock para el pogo de los giles, eso no tiene que ver con lo primitivo tiene que ver con la estupidez.

Anónimo dijo...

Che Corvino, a propósito de nada, me preguntaba si alguna vez viste el film "where the wild things are", una película supuestamente infantil( basada en un cuento infantil), si es que no: te recomiendo que la veas sin averiguar nada de antemano, yo la ví desprevenido con mi pequeña hija y me llevé una sorpresa: hacía rato que no veía algo tan extrañamente entrañable.


Pd: ésta peli sí que la odias o la amas.

saludos

Mr Gabi

Martín Zariello dijo...

La letra de Paseo Inmoral es de Bochatón.

Peligrosos Gorriones es una gran banda.

Vi Donde viven los monstruos, me pareció linda pero tampoco le presté tanta atención, debería verla nuevamente para apreciarla más.

Saludos cordiales.

Otm Shank dijo...

Mi amigo (?) Pablo Schanton alguna vez definió al rock (a efectos puramente clasificatorios - era una votación o algo así) como "la puesta en escena sonora de una intensidad invivible"

Me acordé de eso mientras leía tu crónica.

Anónimo dijo...

ese día quise estar en mardel,
bochatón en mi corazón.

saludos corvino desde las montañas sureñas.

Insomne dijo...

con respecto al pogo: cito "cercano a una horda primitiva que se golpea por razones que no termina de entender del todo...", y sí, seguramente allí radique el placer del pogo, porque como bien dijo el corvino, garchar también es primitivo, y también te transporta a un estado irracional, algo que nos recuerda que somos animales, al igual que tomar litros y litros de vino, o comer carne cuasi cruda con las manos en un asado violento luego de fumar hierbas ancestrales. Desde los 13 que voy a recitales, ahora, a los 31, hace ya algunos años que prefiero disfrutar de las bandas sentado "legítimamente"(?) y en estado de sobriedad, casi que me molesta hasta el humo, pero saben que, no sé si los disfruto más que en mi primera juventud.
Brunomilan, acaso has dejado escapar frente a tus narices un exquisito placer adolescente.