domingo, 1 de agosto de 2010

Nobody Told Me


La vida está sobrevalorada. Consecuencia de ello suceden dos cosas: primero, en un país llamado Argentina, buena parte de su población está convencida de que el médico René Favaloro es un prócer porque, se supone, salvó de la muerte a muchas personas sin requerir una retribución económica. Segundo, el ser humano, desde siempre, ha anhelado la inmortalidad. Estas ideas no reparan en la probabilidad de que la vida sea una pesadilla y que, por lo tanto, extenderla signifique el peor de los infortunios (como le sucede a Richard, el personaje de Lost de ojos delineados). Joseph Cartaphilus, el anticuario del cuento de Jorge Luis Borges (un hombre que no salvó vidas, pero que sin dudas, a través de su obra excepcional, las mejoró mucho más que la encumbrada medicina) refiere mientras narra su itinerario en la Ciudad de los Inmortales: "En Roma, conversé con filósofos que sintieron que dilatar la vida de los hombres era dilatar su agonía y multiplicar el número de sus muertes". Todo esto confluye naturalmente en Mr. Nobody, una película ambientada en un futuro (2092) en el que se ha traspasado la barrera de la inmortalidad (quiera decir esto lo que fuera). Jaco Van Dormael, el director, debe ser un gran lector del maldito viejo ciego, porque antes de comenzar el trabajo de vivisección debo afirmar, ¡¿qué afirmar?!, debo gritar mientras me desangro y tiemblo al borde de la explosión postrera, que la película dilató mi agonía y multiplicó el número de mis muertes. Deposite en un recipiente un poco de Vanilla Sky, agreguele una pizca de El efecto mariposa, pirotecnia visual aquí y allá, ciencia ficción, ópera, revuelva a gusto y obtendrá una reluciente Mr. Nobody. Jared Leto (además de actor, líder de un grupo musical que comprueba mi tesis sobre la vida) interpreta a Nemo, un anciano de 117 años, protagonista inconsciente de un reality show sobre las últimas horas del último hombre mortal de la tierra. La avanzada edad de nuestro héroe le causa problemas de memoria por lo que se accede a su biografía fragmentariamente, con altas dosis de sobreinformación rápida y liviana (como una hamburguesa de McDonalds) y en base a flashbacks contradictorios (según el punto de vista cambia el nombre de sus hijos, la relación con sus padres, la identidad de su esposa). Nemo está confundido, no sabe cómo se llama, quién es, dónde está. También el espectador. Pero esa incertidumbre no provoca un interrogante metafísico sobre los grandes temas (el amor, la soledad, el destino; todos son perversamente manoseados en Mr. Nobody) sino dudas sobre la calidad de la ¿película? Nemo elabora monólogos pomposos sobre el paso del tiempo pero carecen de sustento porque no hay crescendo dramático alguno que los justifique, simplemente emergen de la nada y a los pocos minutos de comenzar el film. Esto es casi como querer publicar y después escribir o gritar el gol antes de hacerlo o eyacular sin tener una erección. Vayamos por partes, dijo Jack, El Destripador, consejo que nuestro vilipendiado Van Dormael no escucha, concentrado en aglutinar sin ton ni son imágenes de innegable estética publicitaria. Es más, se podría decir que Mr. Nobody es una publicidad de dos horas, de esas que no tienen nada que ver con el producto pero son muy cool porque tienen la mejor fotografía, la mejor banda de sonido (una película no es buena porque suena Pixies, no caigamos en ese error), los mejores efectos especiales y un gran montaje. Ahora bien: ¿y el fondo? Bien, gracias. Aquí están, estos son, los peligros de cargar las tintas en las formas, mal que aqueja tanto a los lectores opositores del diario Perfil como a la generación facebookeana (a la que pertenezco) adicta a la pose. Encima tampoco se ahorran secuencias extremadamente azucaradas, de una cursilería y melosidad intolerable que ya son consuetudinarias en su poca originalidad: el niño emo descubriendo a su madre infiel, el niño emo corriendo el tren en el que se aleja su madre, el niño emo temiendo entrar al mar porque no sabe nadar. Si usted quiere rememorar todos los lugares comunes sobre una infancia sufrida desde la óptica del golpe bajo artero, pase por aquí. Y encima todo (diálogos, resoluciones argumentales) quiere estar revestido de un pretendido aire de ternura y espontaneidad. Pero se es o no se es tierno, se es o no se es espontáneo. Y si no se es, se nota que se quiere ser. Y queda mal. Al lado de Mr. Nobody, Amelie es una propuesta ascética y, sin querer, termina explicitando la diferencia entre una película de cine y un material audiovisual meramente atrayente, como la chica linda con poco cerebro o el muchacho musculoso y carilindo que no se aprendió la tabla del 2. Tampoco falta la explicación impactante del final.
Y la culpa la tiene Favaloro.

18 comentarios:

Fincher dijo...

Esta es la típica película que genera amor u odio (así lo refleja la web). Yo me anoto en la lista de los que la amaron. A diferencia de ti, a mi me convenció. La encontré estéticamente perfecta, poética, nostálgica y de múltiples lecturas. Para mí es una mezcla de La fuente, Eterno resplandor y Benjamin Button (al efecto mariposa no la considero por mediocre). Tú dices que cae en ciertos lugares comunes, lo cual es cierto, ¿pero qué filme no lo hace? Aparte acá está hecho con gracia. Además no concuerdo en que no tenga fondo, ya que la peli es un conjunto de metáforas (bellas o melosas, según el punto de vista) que esconden un conjunto de reflexiones (vanas o profundas, según el punto de vista). Además, yo sí vi un desarrollo dramático ascendente (aunque no hay ninguna regla que diga que DEBA ser así).

Leí tu post y tenía que escribir algo; es una de las mejores pelis que he visto el último tiempo.

saludos.

PD: si quieres seguir sufriendo, mira "Toto, el héroe". Una peli hecha por el mismo cineasta (13 años antes que ésta) y que tiene notables similitudes con "mr. nobody".

Nombre dijo...

"Jorge Luis Borges (un hombre que no salvó vidas, pero que sin dudas, a través de su obra excepcional, las mejoró mucho más que la encumbrada medicina)"

Toma esto, Favaloro! Toma esto, ciencia! ¿Así que quieren refutarme con argumentos, eh? Tome esto, doctora Godines!

http://www.youtube.com/watch?v=LQdL4rVqHo4

Otm Shank dijo...

Bajando.
De paso te comento que salió el nuevo EP de La Perla Irregular "De regreso a la fantasía"

Se puede bajar de acá. http://www.mediafire.com/?xfext3h1bixrwtu

Si te parece que no da dejar links por acá borralo tranquilo.

Anónimo dijo...

La preocupación por la eternidad, la vida y la muerte ratifica que Ud es un vampiro varias veces centenario.

Billy dijo...

che Corvino, para cuando la critica de Inception?

ayer la vi. la verdad que esta muy buena y es re para nerds.

Martín Zariello dijo...

Fincher: ayer tuve una discusión con mi hermana, que es quien me recomendó la película y casi nos vamso a los puños (?). Qué bueno que exista una mirada tan distinta a la mía, para mí es, por lejos, una de las peores películas que vi.

Nombre: Qué grande Milhouse. Vayamos a quemar museos, ¿qué ha hecho la ciencia por nosotros? y si nos lastimamos la ciencia médica nos ayudará (?).

Lo anterior fue una versión libre de Moe en el capítulo del ángel.

Otm: gracias por la data irregular, bajaré.

Anónimo: me agrada la idea de ser un vampiro, quién te dice que no lo sea.

Billy: me estás diciendo nerd?...

Saludos, quiero declara que el frío que hace en Mar del Plata es sobrenatural.

Anónimo dijo...

Che...me estoy bajando INCEPTION y resulta que es un clavo? No se respeta nada che...

Anónimo dijo...

Che corvino postmodernista, no estarás cayendo en un relativismo naif? ...si tuvieras a un ser muy querido dependiente de una operación vital y no tuvieras un peso, te parecería lo mismo que alguien le ofrezca una ayuda médica que el librito "Ficciones"??
...tus últimas observaciones sobre la valía de la vida y el sentido de no llevar la vida de un "bon vivant" me parece tienen un cariz de corte eugenecista de principios del siglo pasado.
No creo que ser la estrella deportiva y salvar vidas desde la medicina sean lo mísmo, vos lo justificas desde el criterio de que "cada cual en lo suyo" y "la responsabilidad en el deber" de esta forma quitando el mérito de la acción sobresaliente, ¿pero de esta forma por qué nos sorprendemos ante una gran obra(musical o literaria)si para eso están los autores?? qué tanta admiración por Lenin si para eso están los líderes revolucionarios??...y así seguimos con los papeles pre-establecidos en el mundo ideal...

Mr gabi

Martín Zariello dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Martín Zariello dijo...

Mr Gaby: y si vos qusieras leer un buen libro y te ofrecieran una consulta médica? Vos estás haciendo una reducción al absurdo de mi "idea". Pero la tuya también puede ser desarticulada fácilmente con esa estratagema. Conclusión: no hay que hacer reducciones al absurdo. Que yo diga que la vida está sobrevalorada, no quiere decir que no la disfrute o que no me guste. Que yo rechace el status de los médicos en la sociedad, no quiere decir que no confíe en que uno operará bien a mi madre de la vesícula. Quedate tranquilo, era un chiste, no pienso ir a quemar museos. De hecho vos, el panadero de la esquina y yo vivimos en un sistema que seguramente decimos detestar, pero seguimos perteneciendo a él, a no ser que usted, Mr. Gaby y el panadero de la esquina estén planeando una revolución. Y yo nunca dije que era lo mismo ser una estrella deportivo que salvar vidas, justamente critiqué el modo en que los favaloreanos mezclan las cosas y saltan con la prédica anti-maradoneana, creyendo que sólo en este país se valora más a un mediático que a una eminencia o algo así. Saludes.

PD: Si están planeando una revolución, no duden en avisarme.

Leni dijo...

che comentario cuelgue pero eso de vampiro me causó gracia porque recién leí "el hijo del vampiro". no serás vos, no?

pd: aguante 30stm
(?)

Martín Zariello dijo...

"Oh, no Leni no, no Leni", no te puede gustar 30stm. Por favor echale la culpa a alguno de tus primos (?). Y sí, me descubriste, soy el hijo de Duggu Van.

Otm Shank dijo...

Ahi la vi.

Creo que, malabarismos aparte, es lo mejor que ha dado la New Age desde Kitaro. Sin(?)

M dijo...

¿De qué otra forma se puede amenazar que no sea de muerte? Lo interesante, lo original, sería que alguien lo amenace a uno con la inmortalidad.

Y al que le dijo librito a ficciones, librito?!?!?! Siguiendo con el supuesto absurdo, yo creo que me quedaría leyendo ficciones y el quirófano que espere.

Martín Zariello dijo...

Totalmente de acuerdo, M, no quise profundizar en lo de "librito".

Anónimo dijo...

hey, no sean fundamentalistas!! lo de librito no fue con intención despreciativa, Corvino, creo que tenes razón parcialmente en tu comentario, pero después de todo fuiste vos el que realizó un paralelismo entre la grandeza de una intervención quirurgica vital y la subjetivamente valiosa obra de Borges, pero bueno: aclaraste que fué emulando a nuestra sociedad dicotomizante, igualmente la idea continuó goteando en otros posts.
...Claro que si voy a la farmacia y pido forros no quiero que la empleada me ofrezca chicles bazooka de menta!! pero en la pasada época del Laissez faire si dependías de una intervención quirurgica importante y eras un seco pobreton o sin obra social: la alternativa era más o menos (ahora sí)reza con este librito o pegate un tiro en las bolas!...

PD: lo de librito creo que se lo escuché a Borges: otro referente de la falsa modestia.

Mr gabi

Anónimo dijo...

Facebook particularmente me genera nostalgia extraño a espécimen de mujer analógica que no tira indirectas con grupos ridículos, ni pone un cartel de su estado emocional me aburre mucho… extraño el misterio ustedes no?

Anónimo dijo...

Lejos, por lejos, la peor película que vi: un pastiche horroroso y multimillonario sin nada que contar. Es una golosina demasiado dulce sin relleno. Un papelón de película, sin más.