miércoles, 15 de diciembre de 2010

La noche que en el blog lo postearon

Recién veía un programa de Rock/ con distintas entrevistas a grupos de Rock/ y escuché hablar a músicos de Rock/ y fui invadido por sentimientos sobre el Rock/, sentimientos que se ubicaron en un lugar impreciso, no sé si de mi corazón o de mi mente o de mis pulmones, pero sentimientos existentes que debo expresar y en caso de no hacerlo desfalleceré amargamente, desfalleceré, ¡oh sí, oh no, oh God!, sobre el teclado como una heroína de Emily Brontë.

Entonces hablemos de los músicos de rock. Hablemos sin tapujos, sin miedos y de frente. Y hablemos con el aplomo de los que ignoran la duda, como Orlando Barone o Sandra Russo, es decir, como si acabáramos de sacar de la miseria a 150 indigentes y tuviésemos la misión de purificar las almas a través de la palabra mágico-religiosa.

Y hablo en plural porque yo no tengo una personalidad; yo soy un cocktail, un conglomerado, una manifestación de personalidades. No sé por qué eso me suena de algún lado, pero se me acaba de ocurrir porque entre mis múltiples personalidades también soy Oliverio Girondo una tarde de 1932 mientras escribe Espantapájaros y Norah Lange duerme en el sillón.

Ah, lo que quería decir: odio a los músicos de rock. Cómo los detesto por dios.

Si hasta me dan ganas de tipear un "Grrr" como dicen las chicas modernas cuando quieren expresar su bronca y no encuentran las palabras porque los gritos del despótico profesor de spinning les quemaron el cerebro. ¿Dónde está la dignidad de la muchacha que va a spinning y obedece las órdenes de un ser humano que no es más que un complejo anfetamínico? ¡¿Dónde, maldita sea?! Grrr, así también decía Cielo Latini en su Abzurdah, un libro imprescindible para saber cómo NO hay que escribir. Y ahora que veo una "h" de más: ¿por qué la gente ahora escribe la onomatopeya de la risa "hahaha" en vez de "jajaja"?, ¿acaso somos norteamericanos, acaso estoy en Nashville, Tenneesse y no me di cuenta? No, no, a mí no me engañan, esto es Argentina, esto está lleno de negros. Aunque: así como no debería existir la mayonesa, tampoco la onomatopeya de la risa. Ni los negros, claro.

¿Y por qué los hombres, masivamente, se lanzaron a usar rodete? ¿Y por qué entre círculos esnobs está de moda el bigote? Lo que sí nunca vi es un tipo con rodete y bigote. Cuando vea alguno le pego un tiro, lo embalsamo, lo pinto de azul y lo dono a la Comuna.

Uy, tengo que volver, tengo que volver adónde iba: los músicos de rock. No es que los odie particularmente, uno por uno, por dios, somos grandes. Incluso puede que algunos sean mis máximos ídolos interplanetarios, mis amigos, mis conocidos, mis futuros novios, porque siendo tan abierto mentalmente como buen kirchnerista que se enoja cuando dicen "matrimonio gay" en vez de "igualitario", quién te dice que el día de mañana (pasado o mañana, diría David Lebón, un músico de rock que confesó haber comido caca) no me enamoro del típico baterista músico frustrado, de un fantoche que canta y ni siquiera se cree Dios sino el Primer Motor Inmóvil, una ameba que toca el bajo, un soberbio que toca la guitarra, porque esos, esos y no otros son los estereotipos de los músicos de rock reconocidos por la Enciclopedia Británica.

Es que odio la construcción mental que Yo me hago de lo que Yo creo es un músico de rock para Mí. En sí, no tengo la más mínima idea de lo que es un músico de rock o un spinetteano, por favor, ¿cómo carajo podría saber tales cosas si nunca entendí algoritmo en la Escuela Técnica? Sé cómo soy yo y me odio, entonces a partir de mis propios y bifurcados parámetros de la realidad (que al igual que el tiempo no existe) termino odiando a todo el mundo.

Quería decir: odio a los músicos de rock porque en el sindicato de los que somos feos tienen más posibilidades de garchar, simplemente. Todo por el verso del arte y la sensibilidad.

Cierto tipo de mujer cree que un tipo que hace "música" tiene sensibilidad y yo quiero explicar algo: ese tipo es igual a todos, lo único que quiere es cannabis sativa y sexo oral, no tiene la más remota pizca de sensibilidad.

Por otro lado: ¿quién dijo que es bueno tener sensibilidad? Hay muchos tipos de sensibilidad. También está la sensibilidad del tipo que sale a matar bebés. Del tipo que sale a cortarle las patas a los flamencos. Del tipo que tira gatos al río y se graba a sí mismo sonriendo. Del tipo que baila salsa con camisas hawaianas. Del tipo que usa zapatillas sin medias. Del tipo que es Mike Amigorena. Del tipo que es Tito Pompei.

Pero especialmente lo que nos aleja de los músicos de rock, lo que nos hace huir de ellos, lo que nos incita a correr como Marlon Brando al final de Último tango en París en busca de una María Schneider, lo que nos hace odiarlos, así, simbólicamente, así, generalmente, así, sin dar nombres porque no estamos en Matemos a las ballenas (que es un blog que hacemos 578 personas de Mar del Plata confabuladas entre sí para acabar con Carlos Aletto) es la falta de humildad.

Es verdad que la falsa modestia nos hace mal, pero un poco de realismo, muchachos.

Al fucking Borges, mirá lo que te digo, boludo, el fucking Borges, crack de la literatura mundial, personaje al que ante la mención de su nombre deberíamos renunciar a nuestras actividades y arrodillarnos en señal de reverencia, alguien capaz de escribir "Yo, que tantos hombres he sido, no he sido nunca aquel en cuyo amor desfallecía Matilde Urbach", a ese ciego demoledor que justifica la existencia de este país, cuando le preguntaban por sus más gloriosos libros decía que eran olvidables, que a lo sumo había dos o tres líneas dignas de atención y nada más y sólo porque Plinio El Joven dijo que no hay libro malo que no tenga algo bueno.

Ahora bien, vos le preguntás al integrante X de Pindongas Rock qué tal su último disco, qué tal su último show, qué tal su último pedo y el tipo te responde que es lo mejor que hizo en la vida, que son lo más, que el escenario se prende fuego, que si no los vas a ver sos un nabo. Y yo sé que voy a seguir siendo un nabo, vaya o no a ver a Pindongas Rock que, dicho sea de paso, es un buen nombre para una banda. Eso es lo que quería decir.

Le he narrado la historia de este modo para que usted la oyera hasta el fin. Yo he denunciado al hombre que me amparó: yo soy Vincent Moon. Ahora desprécieme.

34 comentarios:

Anónimo dijo...

hablás de un músico en particular o de una banda en particular? sé más claro acá, para los desactualizados, corvi!

Bubulina dijo...

Caí en un error (?). Ya no voy a poder dejar de leerte. En casi todo tenés razón, nosé si se trata de tenerla. De hecho no se trata de tenerla sino simplemente de que te escupás en el babero tu última papilla.
Lo que sigue, interesa (?): Yo también los odio, o trato de mantener una distancia. Hace poco estuve a 20 centímetros del flaco (por ejemplo), le ví el calzón, lo escuché hablar, molestarse, y no le dije nada ni me interesó decírselo. Creo que si hablo o conozco a mis admirables músicos la gracia se va a perder. ¿Por qué ellos tienen que ser geniales como yo creo que son? ¿Por qué les va a importar los que yo le diga? ¿No es posible que estén pensando "una fanática insoportable más"? No me van a recordar y yo no quiero recordarlos así. No vinimos al mundo para conocernos, ellos con lo suyo, yo con lo mío. Y el encanto en el aire se mantiene. Odio las idealizaciones rotas, y odio saber que son iguales/peores que todos, y odio cuando la gente se arrebata y enloquece por tipos así. Spinetta quería putear a un flaco, ¡que lo acepte! (yo también quería, el tipo era insufrible). En fin, también son seres humanos. Lo que importa es la música y es la única conexión existente/importante entre ellos y yo.
Excepción a la regla: Miguel Cantilo, hace unos años en un recital chico. Macanudo, accesible, abrazador. Y Jorge Fandermole (pero no es "rockero")

Frase exquisita: "También soy Oliverio Girondo una tarde de 1932 mientras escribe Espantapájaros y Norah Lange duerme en el sillón."

Pd: Y como dijeron, tantos años y "Mi elemento" me parece fantástica.

Nombre dijo...

"Del tipo que usa zapatillas con medias"

Las medias me las van a tener que arrancar de los aún cómodamente cálidos pies de mi cadaver.

Fran Vanrell dijo...

Lo dije, lo digo, lo diré: el que toca quiere ser escuchado, como el que escribe quiere ser leído, como el que pinta quiere ser (visto?), como el que muere quiere ser recordado, como el que ama quiere ser amado.

Digo, "la humildad no existe", se reprime, se neutraliza, se atempera, se esconde, se pone bajo la alfombra de la egolatría.

Borges, decís. Borges era hábil, era un viejito taimado (lo dicen todas las personas, y también Betty). Borges sabía disfrazarse con el don de la humildad. Mirá sus entrevistas en la tele, fijate cuando después de decir "eso es olvidable", el conductor lee uno de sus poemas, fijate que el viejito ciego (ante el que en este acto renuncio a mis actividades y continúo escribiendo arrodillado en señal de reverencia) con esa cadencia entrecortada y voz suave que tenía responde: "pe-pero, eso está muy bien, no recordaba esos versos"

Lo hace una, lo hace dos, lo hace tres. ¡Caiste en la trampa Georgie! Hemos descubierto tu artificio. No importa, aún te amamos.

Tal vez el músico de rock no sea "habilidoso"... tal vez sea más sincero, tal vez no quiera esconder su narcisismo, tal vez no pueda... tal vez.

Yo soy vos. ¿Puedes despreciarme a tí mismo?

Tomás dijo...

me gustan mas los entrevistados que no tratan de caer bien...

como este:

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/no/12-5129-2010-12-09.html

o no, a lo mejor es así, igual a mi también me caen mal los rockeros, no se si es envidia, o porque me parecen unos farsantes, o muchas otras cosas que ahora no tengo ganas de enumerar.

Saludos.

damianivanoff dijo...

a) Son unos soretes, prefiero a los músicos de cumbia, mirá lo que te digo.

b) Qué cuentazo ese el deVincent Moon, no?

Saludos.

Ricardo dijo...

Tenés razón en criticar a los tipos que dicen, frente a una cámara o cualquier micrófono, que lo que acaban de hacer es lo mejor que hicieron en su vida. ¿Pero te diría algo distinto un tipo que labura en Oca? ¿O en la fotocopiadora de la facultad? ¿O el cirujano plástico de Graciela Alfano? No, te dirían lo mismo por el sentido de trascendencia inherente a todos los seres humanos y Mike Amigorena, quien, dicho sea de paso, no puede tener ese apellido. Merece ser tirado al río por el tipo que después le sonríe a su cámara. O atenderse con el cirujano de "Grace". O tocar el teclado (que es el instrumento que tocan los más propensos a hacer usufructo del matrimonio gay) en una banda de covers de R.E.M

Billy dijo...

Todo lo que quieras pero vendería mi alma por ser músico de rock.

Anónimo dijo...

yo me siento re rockera. qué pena.
pero hay que evitar a toda costa escuchar hablar a un rockero.
si a vos te molestan, imaginate cómo nos tienen a nosotras "las minitas".
el ambiente del rock es sexista, consumista y fashionista. jA
culpa nuestra la indignación, porque no podemos sacarnos de la cabeza que el rock es contestatario, sensible y antihegémonico.....juáA
me estoy pasando al folk.

salú
vlt.

pd: lindo ritmo le diste a este post. por momentos, parece traducción del inglés.

Anónimo dijo...

Un día, uno se va a dar cuenta que se paso toda su vida desperdiciando palabras en personas que, realmente, no están escuchando. Piensa lo que quieras, actúa como los demás...

Brunomilan dijo...

Amo el ethos punk (el DIY, lo-fi y toda esa cantinela) pero pasado el tiempo creo que hizo más mal que bien. En teoría que cualquiera pudiera armar una banda sin tener demasiados conocimientos o el capital para hacerlo era bueno, porque democratizaba el arte, exponía nuevas formas, paradigmas y etc. Pero. Que cualquiera pueda grabar una canción trajo aparejado que cualquiera grabara una canción. Tenemos entonces gente incapaz de elaborar un discurso por encima de la media haciendo circular sus boludeces a un público que en condiciones normales no tendría que haber trascendido a sus familiares y amigos.

Hay que pensar en que punto de la historia se dejo de pensar que el cine y la música (las otras disciplinas todavía conservan un cierto halo mistificador) eran un arte.

Martín Zariello dijo...

Anónimo: no hablo de un músico ni de una banda en particular.

Bubulina: Hablo de un músico y de una banda en particular, no de Spinetta (?: para entender este ? hace falta haber leído la respuesta anterior).

Nombre: Yo uso siempre pantalón largo, si algún día caigo en el error del pantalón corto, me corto los pies.

Fran: Mirá, si yo digo que la humildad existe, existe, entendés?, este es MI blog, vos no me vas a decir que algo que yo digo que existe, no existe.

Tomás: Yo soy un rockero frustrado lo que pasa.

Damián: Cuentazo, como todo lo que escribió o cagó Borges. No creo que sean soretes, veo que algunos se lo tomaron muy en serio, es todo una broma, una confusión.

Ricardo: Pobre Mike, se lo tomaron muy en serio, es todo una broma, una confusión (?).

Billy: Yo la vendí y ahora soy Nito Mestre en 1987, me quiero matar (buena idea para una viñeta de Gustavo Sala, un tipo que vende el alma para ser una estrella de rock y termina siendo Nito Mestre en 1987).

Vlt: Por favor, usted es inteligente, no le dé bola a esos rockeritos sin cerebro. Estoy leyendo a Henry Miller.

Anónimo: Claro.

Brunomilan: Es que yo creo que los boludos pueden escribir grandes canciones. No así grandes novelas.

Chau.

Anónimo dijo...

Lamento derribarte un concepto pero las zapatillas, sí o sí, se usan con medias excepto para aquellos que se ponen las detestables bermudas, la prenda menos sexy inventada por los mortales...¿Dónde está la dignidad de la muchacha que se enamora de un tipo que usa bermudas?

Patricio

Billy dijo...

Aguanten las bermudas loco.

Corvi, no sé cómo estaba Nito Mestre en el 87 (borracho?) pero seguro tocaba la guitarra mejor que yo.

Cine Braille dijo...

¿Y los que usan las medias con sandalias? ¿A qué círculo del infierno merecen ir a parar?

Martín Zariello dijo...

Acabo de darme cuenta: le y(?)erré al concepto, era justamente "la sensibilidad del tipo que usa zapatillas sin medias". Por eso mi explicación. El que usa sandalias u ojotas con medias debe morir.

Está comprobado por Alfredo Rosso, Pablo Schanton, Lester Bangs y Simon Reynolds que el peor momento vivido por un "rockero" fue durante el año 1987 y su protagonista fue Nito Mestre, quien apenas podía asir la realidad musical contemporánea y en eso sigue aun hoy.

lacosaensi dijo...

che, el título no incurre en algún género de dislexia o algo así?

Martín Zariello dijo...

La noche que en el sur lo velaron

A Letizia Álvarez de Toledo

Por el deceso de alguien
—misterio cuyo vacante nombre poseo y cuya realidad
no abarcamos-
hay hasta el alba una casa abierta en el Sur,
una ignorada casa que no estoy destinado a rever,
pero que me espera esta noche
con desvelada luz en las altas horas del sueño,
demacrada de malas noches, distinta,
minuciosa de realidad.

A su vigilia gravitada en muerte camino
por las noches elementales como recuerdos,
por el tiempo abundante de la noche,
sin más oíble vida
que los vagos hombres de barrio junto al apagado almacén
y algún silbido solo en el mundo

Lento el andar, en la prosesión de la espera,
llego a la cuadra y a la casa y a la sincera puerta que busco
y me reciben hombres obligados a la gravedad
que participaron de los años de mis mayores,
y nivelamos destinos en una pieza habilitada que mira al patio
—patio que está bajo el poder y en la integridad de la noche-
y decimos, porque la realidad es mayor, cosas indiferentes
y somos desganados y argentinos en el espejo
y el mate compartido mide horas vanas.

Me conmueven las menudas sabidurías
que en todo fallecimiento se pierden
—hábito de unos libros, de una llave, de un cuerpo entre los otros—.
Yo sé que todo privilegio, aunque oscuro, es de linaje de milagro
y mucho lo es el de participar en esta vigilia,
reunida alrededor de lo que no se sabe: del Muerto,
reunida para acompañar y guardar su primera noche en la muerte.

(El velorio gasta las caras;
los ojos se nos están muriendo en lo alto como Jesús.)
¿Y el muerto, el increíble?
Su realidad está bajo las flores diferentes de él
y su mortal hospitalidad nos dará
un recuerdo más para el tiempo
y sentenciosas calles del Sur para merecerlas despacio
y la noche que de la mayor congoja nos libra:
la prolijidad de lo real.

Inmanente dijo...

a que esta película te gusta Corvino

The Exploding Girl (Bradley Rust Gray, 2009)

lacosaensi dijo...

Cuanta Intertextualidad che, el secreto para triunfar en el periodismo y pasar por crítico pulenta!

elJotapé dijo...

minitas!!!
no tenía nada para comentar, pero la secta me obligaba, no quería ser menos que ellos.

El Fakir dijo...

"(...) también soy Oliverio Girondo una tarde de 1932 mientras escribe Espantapájaros y Norah Lange duerme en el sillón."

me encantan las waltwhitmaneadas, el artículo (estoy dejando de decir post, cualquier pelotudez es un post) está muy bueno.

El fakir dijo...

Rodete y Bigote. Una tira cómica. En los últimos años usé ambos recursos (¿por qué no un bigote beatle fuera de un lugar beatle para desorientar?) Tu lado femenino está a pleno con las tendencias eh!

Florazepam dijo...

1. Yo fui a spinning, que en el gimnasio màs careta de mi ciudad le dicen "indoor". Dure 3 clases. El profesor ni siquiera se subía a la bicicleta.
2. El tema del bigote es complicado. No conozco una sola persona a la que le quede bien.
3. "hahahaha"- no puedo creerlo.
4. Hace mucho no pasaba.
5. Yo uso zapatillas sin medias. Con pantalon corto o largo.
6. El musico de rock es un simple mortal que se cree inmortal. Yo tmb los odio.

Fran Vanrell dijo...

¿Me mostrás la escritura dónde dice que sos el dueño de este lugar? Soy un poco desconfiado, vio? Y como ahora hay tantas ocupaciones ilegales dando vueltas...

Anónimo dijo...

De amor al odio hay un solo paso... dicen.

SUNRISE dijo...

Me reí para adentro, como casi siempre.
Mucho humor para mi mal humor.

Dedicado a todos los psicólogos.

Salud!

Anónimo dijo...

Oí la narración hasta el fin y con sumo placer. La personalidad múltiple te favorece. Ahora estoy mirando un video de Mathieu Saura, es de rock y en el final, una voz en off dice:
Jài dénoncé à l'homme que me protégé: je suis le corvino.
Un placer
JP

Bubulina dijo...

Claro, pero yo hablaba de él en ese caso y de las visiones que tengo yo sobre mi relación-no relación con los músicos/rockeros. Por eso para vos los comentarios se llaman "versiones del post". VERSIONES. Salud!

Flor dijo...

Sé cómo soy yo y me odio, entonces a partir de mis propios y bifurcados parámetros de la realidad (que al igual que el tiempo no existe) termino odiando a todo el mundo.

Jaja muy bueno. El texto es genial, me morí de risa con los hombres con rodete (son demasiado odiosos). Me gusta como respondés en tus textos a comentarios de entradas anteriores o, mejor dicho, como te adelantás a lo que te pueden llegar a decir y respondés de antemano con ironía. Quizás nada que ver, al menos quizás no concientemente, pero es mi interpretación. Y esa interacción me parece buenísima.

Anónimo dijo...

Hola Corvinooo, leyendo a Henry Miller, ese sí que era proto-punk, ahora: lo peor del rock lejos es ese acento ochentoso, lánguido, chetoide que comparten Calamaro, Charly, Fito y un par más, es el acento gangoso-hippón con mueca mandibular expandida del cual Iorio se burla muy bien, el mismo modo fonético que te haría durar 2 minutos en medio de la villa antes de que te rompan bien el orto.


saludos

Mr Gabi

Anónimo dijo...

Hola Corvinooo, leyendo a Henry Miller, ese sí que era proto-punk, ahora: lo peor del rock lejos es ese acento ochentoso, lánguido, chetoide que comparten Calamaro, Charly, Fito y un par más, es el acento gangoso-hippón con mueca mandibular expandida del cual Iorio se burla muy bien, el mismo modo fonético que te haría durar 2 minutos en medio de la villa antes de que te rompan bien el orto.


saludos

Mr Gabi

Belu dijo...

Lo que me reí con el post, y alguno de los comentarios, tu humor corvi es genial y lo celebramos. No nos dejes nunca que te disfrutamos un montón.

matemosalasballenas dijo...

Qué corvina valiente que se anima a mencionar al blog más detestado de la ciudad!