viernes, 10 de diciembre de 2010

Las invasiones bárbaras


En un Cuestionario Proust presuntamente apócrifo, William Faulkner declaró no creer en la posesión de nada. A continuación le preguntaron cuál era “la peor de las miserias” y siguió en la misma tónica: "La peor de las miserias, sin dudas, es poseer algo". Verbigracia: poseer algo equivale a ser un miserable. Y si reducimos al absurdo a bordo del método deductivo, nos hundimos aun más en el pantano: todos poseemos algo, todos somos miserables. Por lo tanto, los menos miserables serían aquellos a los que habitualmente les endilgamos esa condición y viven de los restos, del lado B de la pequeña burguesía: nuestra basura.


La paradoja de la posesión reside en que si uno está demasiado consciente de la misma, termina siendo esclavo de aquello que se supone nos pertenece. No te regalan un reloj, vos sos regalado a la dictadura del Tiempo Occidental.


Allí vemos al hombre maduro: cuida su auto de los inevitables rayones. Ahora mismo un novio revisa, a escondidas, el celular de su novia. La madre acaba de encontrar una ocupación que la saca del letargo existencial en sus horas libres: reprimir la libertad de sus hijos. Y los vecinos de Villa Soldati, en vivo y en directo, se aprestan a quemar las precarias carpas de los habitantes de su Parque Indoamericano.


Desde que nacemos somos sumergidos en la dinámica de la acumulación. Ésa es la única forma de crecer, de entretenerse, de vivir. Primero un juguete. Después una bicicleta. Más tarde un título. Una casa, un auto, una esposa, una parcela copada en el cementerio. Y desde la semana pasado el nuevo perfil de facebook. Si no tenés alguna de esas cosas, quedaste en off side.


Estamos subordinados, entonces, a almacenar pertenencias que regulen nuestro status ante la mirada de los Otros. Y la operación es simple: en un sistema basado en el capital, quienes no cuentan con él son despreciados y se lo quieren apropiar. ¿A quién le puede sorprender? Esquivás los semáforos con limpiavidrios audaces. Mirás para otro lado ante la escena de los cuerpos tapados con frazadas en las veredas. En el restaurante te sentís Pérez Esquivel porque le diste dos mangos al nenito que vende caramelos. Te cruzás de vereda si ves varios pibes con viseras. La clase media y media alta pasa toda su vida barriendo "negros" debajo de la alfombra, mientras éstos se desviven por llamarles la atención. Macri (un miserable) representa a la perfección ese panorama ideológico.


Cuando se profundiza en la acción de Tener, se olvida de ser uno y no se deja ser a los demás. Let it be, Let it be. Estas nociones, escritas en cualquier libro berreta de autoayuda, sin embargo son imprescindibles para "salir de la melancolía" y atravesar con serenidad nuestro itinerario en el Planeta Tierra. En caso contrario, estamos condenados a la paranoia de que nos roben: la casa, el auto, la novia, el trabajo. Y el drama, en mayor o menor medida, nos toca a todos de cerca, no hace falta ser policía o un miembro del Pro. (Temo haber caído en una tautología). Conozco progresistas que en el plano del amor son los peores fascistas. Por eso el momento mágico de una pareja sucede en las primeras instancias, cuando, sin etiquetas, se proyecta en línea recta hacia la eternidad o la nada. Claro que es imposible mantener ese equilibrio. Tarde o temprano el ser primitivo que anida en los pasillos oscuros de la mente nos impulsa a marcar territorio meando simbólicamente alrededor del objeto de nuestro afecto. De este lado de la línea, vos, y del otro, el resto de los hombres/mujeres del mundo. Y extrapolemos que nadie nos mira. De este lado de la línea, los “argentinos de bien” y del otro, los bolivianos, los negros, los putos, los bárbaros, los que no son iguales a mí y me causan terror.


"¿200 años de qué sirvió?". Seguimos atrapados en la falsa disyuntiva sarmientina.

En fin, deberíamos recordar más a menudo que en el plano ontológico no somos de nadie y no tenemos nada. Independientemente de las pulgadas del televisor y los ambientes de nuestro depto, estamos todos solos, frente a un espejo, esperando que nos reconozcan y nos guiñen un ojo.






Dejar de matar, dejar de mentir- Ariel Minimal
No queda mucho que decir,
mas queda mucho por hacer,
en esta casa nuestra.
Primero dejar de matar,
segundo dejar de mentir
y por algo se empieza.
Y el viento del Sur,
nos hará temblar.
Y las ventanas del frente se abrirán
y la ciudad será un poco nuestra.
El cielo nos verá baldear
el patio y las plantas reinar
en esta casa nuestra.
No olvidar dejar de matar,
no olvidar dejar de mentir,
te lo digo de vuelta.
Y el viento
del Sur,
al atardecer,
nos hará viejos y quizás nos haga más,
esto recién empieza.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

ayy chiquito de labios gruesos, sos un genio.

te amo en secreto

La Momia dijo...

Tengo que discrepar contigo: desde el momento en que un sujeto es gestado y su madre lo sabe en su vientre, el sujeto ya queda sujetado a la dictadura del lenguaje. Este bebé, quien no habla todavía, será traducido por los demas: tiene hambre, tiene sueño, tiene caca y demás. Por lo tanto "somos" en tanto nos deje ser ese Otro.
Y siempre hay un Otro: aún un bebé abandonado a millones de km de la sociedad será eso: un abandonado al que le faltó un Otro y ese agujero no podrá llenarse nunca nunca nunca por los siglos de los siglos.
Como dijo Jack Shepard: "nadie muere solo", porque los pensamientos son nuestros eternos acompañantes.
Aprovecho ahora para decirte que eso que pusiste en el pasado post de que "los espectadores de Lost elegian a Locke antes que a Jack" te pasaba a vos y a una minoría, pecho frío.
Love!!!!

Anónimo dijo...

vos tenes plata

Anónimo dijo...

qué quilombo en la cabeza intentar compatibilizar en la cabeza ideales e ideologías antagónicas, declararse uno un defensor del estado,y luego descubrir vía althusser( y otros) que el mísmo es una maquina represora,coercitiva. Sostener una visión cosmopolita del mundo (rock internacional,literatura,cultura) y tratar de sentir que el nacionalismo de uno( en sus multiples formas: futbol,escuela,cultura) no es incompatible con la idea de igualdad humana.

Mr gabi

Lisandro Capdevila dijo...

ya lo dijo Homero en su trip jipi: "tu no puedes poseer una papa".

Anónimo dijo...

Te felicito, es muy bueno el qué y el cómo de tu escritura.
Los vecinos xenófobos de Lugano deberian ser penalizados con mandar a sus hijos a las nuevas escuelas del Parque Indoamericano o ser repatriados a sus sitios de origen.
Lo único que te critico es que te hagas cargo de todo como si fueras parte de la idea, es un recurso de sicologia más propio de Coelho que de Corvino. En el -nos- hay una renuncia ideológica y cierta resignación que envejece.
Muy bueno.
jp

cHaROl dijo...

Impresionante, lo único que objetaría es que, si bien los vecinos reaccionan siempre mal a este tipo de cosas, no son ellos (aunque quizá si lo abalen) los que están quemando y matando gente. Es como decir que son los trabajadores del tren los que mataron a Mariano Ferreyra.
Pero la verdad, el post no tiene desperdicio.

Martín Zariello dijo...

Muy bueno, yo lo único que criticaría es que me critiquen (?).

Anónimo dijo...

Certero y abierto el texto.
Estoy a unas cuadras (en realidad, a unas cuantas) de Soldati y lo que asoma en estos días desde adentro de cada uno de nosotros, ciudadanos de bien, es ese primate viscoso, ese terrible cana, la oscuridad proyectada desde el decimoquinto subsuelo de nuestro océano psíquico que puja y puja por salir a matar bolitas, paraguas, perucas... basicamente POBRES.
Es la discriminación de las discrimimaciones. La madre de las madres de la hijadeputez mayor.
Soldati nos tira a la cara lo que somos. Eso jode. A taparse la nariz. Vamos con "el prende y apaga (de la picana)" de Lapegue, con Marcelo Hugo y Fort, vamos con la alegría en grajeas de la TV...
Muy buen post, Zariello, mis respetos.

Saludos desde Mataderos
Daniel

Anónimo dijo...

mirá esto corvino, seguro te gusta:

http://www.youtube.com/watch?v=0DgWjHhxFok

vlt.

kekel dijo...

"deja de distraerte con esa boludeces Oliverio, estamos más solos que la mierda. Tenemos que hacer algo. Vamos a buscar una mina, por lo menos sino vuela le damos de comer a la nutria"

El Heremita dijo...

Para la Momia: si ya tenes unos años biologicos más que un bebé y tenes la conciencia para decidir liberarte de los condicionantes impuestos por los factores externos e internos...entonces tenes la decisión de SER LO QUE ERES (obviamente es todo un Camino) o seguir creyendo que eres lo que "esos otros" creen que tu eres...si tienes miedo de tomar la decision y te aferras a como te ven "los otros"...lo comprendo....más decir que hay una sola opcion y negar la libertad y responsabilidad de encontrarte tú misma....es alimentar la represión que "los otros" ejercen externamente sobre tí...solamente tú (digo el SER) tienes el poder de tu decision frente a todas tus creencias mentales, sean impuestas en la infancia frente a la familia, en el jardin de infantes, en le escuela primaria y secundaria, en la universidad, en la pareja, en el pais y en el mundo...no somos una telenovela de Lost...siempre tienes la libertad de RECORDARTE y resucitar a la Momia...