Todo eso, in memoriam.
El ballet cósmico ha empezado
Y llega el día en el que, nuevamente, nos encontramos con X en la oscuridad de su habitación.
Hola X, ¿cuánto tiempo pasó?
Hola X, te extrañé.
Hola X, te estamos llamando, queremos jugar.
Hola X, ¿qué estuviste haciendo?
¿Amando? Es tan gracioso X, siempre tiene una broma para salir del paso.
Aunque afuera es un día soleado, acá adentro, por lo que advierto, querido X, hay una niebla densa y metafísica que enrarece un poco el clima. ¿Y eso que vuela y nubla la vista no será ceniza volcánica? ¿No te gustaría abrir las ventanas?, ¿tomar un poco de aire?, ¿comprar un helado de frutilla y chocolate? X no responde, supongo que no es de los que abren ventanas y toman aire y helado. Es que mientras estudia letras de Coldplay en YouTube nadie puede interrumpirlo. ¿Alguien sabe de qué van las canciones de Coldplay? Bueno, X podría escribir una tesis sobre el tema. Tratan sobre tipos que están atrapados en pozos. Pozos metafóricos, claro, la cuestión es evidentemente dramática. Están atrapados ahí y piden que alguien, generalmente una "she" que se fue, los salve. Pero la "she" está ocupada y no queda otra que cantar y tocar el pianito y dar lástima frente a millones de fans enardecidas.
X, no quiero alarmarte, tampoco juzgar tus gustos musicales ni tu look de entre casa, ese involuntario look gótico que espantaría a Marilyn Manson, pero evidentemente estás en problemas:
Por lo que advierto,
no sólo te quedaste sin amor,
además perdiste el buen gusto.
Ah, X, las "she" siempre se van, no hay que amargarse por algo que sucede a cada rato y desde tiempos inmemoriales. Es como ponerse triste porque se hace de noche. Ah, el momento especial para encontrarse con uno mismo. Pero, ah, qué problema cuando uno ya se encontró mil veces y resultó ser un tipo que te cae mal, de esos que cuando ves por la calle automáticamente mirás para otro lado porque sabés que nada de lo que te cuenten te va a interesar.
X no hace caso, sigue en su estudio pormenorizado sobre el mal gusto del pop rock anglosajón. Ahora recayó en un tema genial en este aspecto. ¡El sujeto enunciante lloró tanto que directamente se quedó sin lágrimas! Y "Sin lágrimas" se llama la canción. Out Of Tears. El tipo no puede hacer nada. No puede sentir, no puede gritar, no puede comer, no puede tomar, no puede darle amor a ninguna cosa viviente. Lo único que puede hacer este pobre tipo llamado Mick Jagger es levantarse y cantar mientras le dicen “adiós”. Me gustaría, dice X, saliendo repentinamente de su mutismo, que vieran el video, es muy ilustrativo.
Llueve y al instante reconocemos
el semblante de Mick Jagger,
pero no el Mick Jagger excitado
que mueve el culo como un maricón
con calzas rosas,
¡es Mick Jagger triste
apoyado sobre una silla
en un gran ventanal,
en la unánime oscuridad del abandono amoroso!
Y Keith Richards prende un pucho en un restaurante de cómida rápida. No se lo nota muy convencido con este tipo de baladitas para FM Universo entonces el encargado de hacer el solo rompe corazones es Ron Wood, quien toca la guitarra en un callejón mientras la cámara lo enfoca desde abajo. Y siempre llueve, claro. Ésa es una perspectiva más optimista frente a la sombra terrible del desamor. Cualquier cosa es mejor que tomar birra y clonazepam y las estrellas de rock saben qué hacer cuando están re tristes: tocan la guitarra arriba del capot de un auto, en la iglesia de una colina. Está Charlie Watts también. Habla desde una cabina telefónica y no le responden. Todo indicaría que sufre porque su "she" no lo quiere más, pero Charlie, la verdad es que da la impresión de que estás llamando al plomero. O a tu nieta para decirle que mañana la llevás a McDonalds. El bajista no aparece, claro, es un sesionista y encima es negro.
En fin. La cuestión, grita X, es que Mick escribió este tema y ella no volvió. Y Mick, entre nosotros, espero que nadie escuche porque nos podría traer muchos problemas en el futuro, incluso más de los que tenemos a esta hora de la madrugada: si vuelven es porque no valían la pena. Porque las remakes suelen ser malísimas, ¡pero las remasterizaciones del amor son una estafa, Mick! Yo sé que un poco vivís de eso, ¡pero se escucha igual, Mick, es todo lo mismo! Lo único que cambia es el precio.
Las mujeres, Mick, aunque sé que te duele, sigue X, hablándole al monitor, vuelven solamente en las películas. Jennifer López vuelve. Jennifer Aniston también. Julia Roberts vuelve, se va y después vuelve. Drew Barrymore a veces. Drew es inestable. Tuvo una vida muy complicada, ¿sabés? Y X sabe mucho de esto. Huyó a Buenos Aires y vio una de estas películas en el micro. Una comedia romántica en la que cuando todo está podrido, el amor es más fuerte. X escapó buscando alguna certeza. Y la encontró, por supuesto, X siempre obtiene lo que se propone: Tony Tur es el mejor servicio. Te dan alfajores, el diario, hay mucho espacio entre los pasajeros, aire acondicionado. Aunque a pesar del confort, en determinado momento, sólo deseo ser uno de esos conurbanitos que jugaban al fútbol al costado de la autopista.
Conurbanitos con camisetas de equipos indescifrables,
conurbanitos sin consciencia de sí mismos
para los que lo importante de la vida
es patear la pelota hacia delante,
siempre hacia delante
hasta llegar al arco y hacer un gol.
Y después tal vez se tiraran un paso y, con los años, un pase. Pero seguramente, ocupados en sobrevivir y no ser estúpidos, nunca viajarían de la ciudad Feliz a la de la Furia para buscar esclarecimiento y encontrar pizzas. Muy ricas, por cierto. En Banchero, en Guerrin, en Kentucky. Comiendo pizza pensando en cosas que ya no están. ¿Díganme si ése no debería ser el título de un tema de una banda de rock chabón?
Por si no te diste cuenta,
Querido X,
este es el velorio de tu amor,
el instante en el que la angustia
deja paso a la nada
y ya no existe "she" alguna
a la que puedas molestar por teléfono
a las 7 de la mañana.
Es que Dios no tiene celular
y si tiene nadie sabe su número
y si atiende dice "Equivocado"
o escuchás músical funcional y celestial
por el resto de la eternidad:
el tipo sabe
que no le alcanzarían
todas las operadoras del cielo
para escuchar los reclamos
por ese extraño sentido del humor
por el cual siempre
todo todo todo
termina como el ojete.
¿Y vos por qué creés que todas tus novias te dejaron?, pregunta a X su psicólogo lacaneano. Ese TODAS con mayúscula lacaneana no pasa desapercibido para X, es demasiado cruel para ser real y lo impulsa a ensayar su cara de poker y responder que probablemente cada una se haya ido por razones diferentes. ¿Por ejemplo?, pregunta el psicólogo lacaneano. Bueno, dice X, algunas habrán encontrado una pija mejor. "Pija" pronuncia el psicólogo lacaneano y anota en su cuadernillo "pija" y subraya la palabra varias veces con una lapicera roja mientras X entiende lo mal que debe ser pensar ese tipo de cosas. Bueno, dice el psicólogo lacaneano, pero yo te pregunto por algo en común, algo que se repita en esos ABANDONOS. X piensa y dice: Bueno, ahí está, se fueron porque consiguieron una pija mejor.
Es un chiste,
pero los psicólogos lacaneanos nunca ríen.
O los chistes de X son muy malos.
O siempre tratan sobre pijas
y ya no causan gracia.
Vaya uno a saber.
La cuestión es que X dice que a pesar de que sus relaciones fueron, como todas las relaciones, totalmente disímiles, que aunque sus novias fueron únicas, especiales, particulares, originales, en cierto sentido campeonas de la singularidad femenina universal, que aunque sus novias fueron imposibles de confundir por pertenecer a diferentes edades, concepciones ideológicas y ramas del pensamiento filosófico occidental, tuvieron en común haberlo amado, en un principio, de una manera superlativa: dando todo a cambio de nada, tolerando su pesimismo, su mal humor, su escepticismo, su falta de confianza, sus inseguridades, su expreso miedo a lo efímero de todo vínculo entre humanos. ¡Dios!, dice X, mientras el psicólogo lacaneano anota "Dios" y lo subraya con menos énfasis que "pija", ¡cómo amaban estas chicas, amaban tanto que hasta yo me lo creía!
-Pero justamente ahí sucedía algo muy problemático, no tanto para ellas que en pocos días ya no daban señales de vida, pero “ciertamente” para mí. En fin, cuando yo estaba totalmente convencido de que ese amor era para toda la vida y borraba de la agenda a las “she” anteriores, ellas, mágicamente, se daban cuenta que mi pesimismo, mi egoísmo, mi mal humor, mis inseguridades y mi miedo a lo efímero de todo vínculo entre humanos no eran características que pudieran soportar en una relación. Y que, contra lo que creían en un principio, era imposible que una persona como yo cambiara. Y que preferían ser una “she” anterior a una “she” actual.
Quiero decirte 3 cosas, X, 3 cosas importantes para que, aunque sea, dejes de buscar videos subtitulados en YouTube. 1) Una cosa es estar triste, otra ser un tarado. 2) Casi siempre es mejor que te rompan el corazón a que te rompan el culo y 3) Al pasado no se vuelve nunca, solamente en fotos para preguntarte qué te pasaba por la cabeza para vestirte tan mal. Decía X, que toda la gente (¡incluso vos sos gente, X!) dice te amo, dice te necesito, dice quiero estar para siempre con vos, como en verano Qué calor o en invierno Qué frío. Es el estado del tiempo. Pero si en verano empieza a llover y después refresca van a decir Qué frío. Y si en pleno mayo hace 28 grados no van a tener otra que decir Qué calor. ¿Entendés? No entendés, X, vos, y sé que éste era el greatest hit de la “she” que se fue: vos no entendés NADA. Ella se enojaba porque eras inconsistente y te ibas a los gritos de su depto diciendo que no volvías nunca más. Mi amor, te voy a explicar algo, tal vez te sirva para tu próximo novio: el 95 por ciento de las veces los seres humanos anuncian que se van porque quieren que les digan que se queden. Sin oferta no hay demanda. No estoy diciendo que la dinámica del amor se subordine a las leyes del capitalismo. Estoy diciendo algo peor: que el capitalismo se subordina a las leyes del amor.
Entonces ella entonó el largo adiós
escapando a toda prisa
mientras se cubría de la lluvia
con un paraguas tan absurdo.
Y antes de doblar la esquina
miró atrás por última vez
como sólo lo puede hacer
una ex novia
muy buena y muy hermosa y muy agotada de nosotros.
Ése es un gesto difícil de interpretar,
ésa es una imagen difícil de digerir, amigos,
pero tal vez signifique
terror o indiferencia
o cualquiera de las dos cosas.
Llegado el punto, darling,
esas dos palabras
quieren decir exactamente lo mismo.
Sí, dijo X, hay algo que tienen en común mis ex novias: en determinado momento, para todas fui el ejemplo más acabado de la estupidez. El psicólogo lacaneano dijo "ajá" y subrayó "estupidez" con su lapicera roja. Después sacó dos flechas de la palabra y las unió con “pija” y “dios” y X pensó que pija/dios/estupidez eran tres claves para comprender no sólo su vida, sino la de todos los demás.
Y en realidad no hubo lluvia
ni paraguas
ni dobló ninguna esquina,
pero era buena, hermosa y estaba agotada de mí.