lunes, 23 de enero de 2012

Música del coolo

Para BC


En los últimos años al rock se le dio por la remake y me tocó asistir a varios regresos. El de Soda Stereo en el 2007. El de los Peligrosos Gorriones en 2010. El de las Bandas Eternas de Spinetta. El de Charly García luego de la zombificación. Pero si hay uno en el que no me imaginaba era en el de Illya Kuryaky. Este comentario podrá ser completamente subjetivo y no contar con ningún tipo de argumentación sólida (por otro lado, ésa es la idea del blog), pero probablemente hayan sido una de las bandas que más rápido se olvidaron luego de su disolución. Puede que exagere, pero por muchos años no escuché hablar de Illya Kuryaky. El estallido de algarabía luego de la noticia de su reunión se debió más al recuerdo de dos o tres éxitos y la típica careteada general de las redes sociales que a un fanatismo concreto. Esta sensación tal vez se deba a su condición de banda deforme. El blues, el reggae, ahora el jazz. Todos estos géneros afroamericanos llegaron a ser modas masivas en la Argentina. No así el hip hop. Y menos el de Illya Kuryaky, que debió integrarse a una movida continental junto a grupos con los que no tenía mucho que ver (Control Machete, Plastilina Mosh o Tiro de Gracia). Al auge de Chaco (1995) le siguieron dos discos sin mucha más repercusión que la rotación constante en MTV. Entonces, ya sea por anacrónicos (su música resignificaba sonidos vintage que iban del soul y el funk al acid jazz) o "adelantados a su tiempo" (con respecto al panorama dominante del rock argentino de la segunda mitad de los 90), los Kuryaky nunca lograron consolidar un público. Todos sabemos que quienes votaban en los rankings de MTV no iban a recitales y que a las bandas para minitas siempre le faltaron cinco para el peso en los manuales de rockología. Por otro parte, por haber empezado de muy pequeños o por ser la banda "del hijo de...", en el imaginario colectivo quedaron como adolescentes. Por lo tanto, a los Illya Kuryaky nadie o casi nadie se los tomó muy en serio. Eso que debería ser norma (¿qué cosa más contradictoria que el rock serio?), en un medio tan propenso al drama y la solemnidad, les terminó jugando en contra. También es verdad que ese universo que mezclaba el culo de Jennifer Lópéz y la iconografía de las artes marciales no existía en ningún lugar. Y que hoy como ayer son tiempos difíciles para los soñadores. Mucho más en una Argentina en la que imperaban el rock barrial y la lírica amorosa-costumbrista de Andrés Calamaro. Por último, la música es universal, de otra forma no existiría el rock argentino, pero el acento chicano tampoco ayudó demasiado. Tal vez los Illya Kuryaky quisieron hacer un gran chiste, una gran fiesta, una gran orgía en un país que no estaba para chistes ni fiestas ni orgías ni nada remotamente parecido.


Pero un buen día llegó el kirchnerismo, manejando un cuatrimotor y fue tiempo para chistes y fiestas y orgías y volvió la alegría, vieja y volvió Illya Kuryaky and the Valderramas Illya, Illya Kuryaky and the Valderramas Illya, Illya Kuryaky and the Valderramas Illya...


Ya es un tanto inquietante ver el desempeño de una banda de rock and roll cuando las nieves del tiempo platean las sienes de sus integrantes. Por eso agradecemos la deferencia de Illya Kuryaky de volver en buen estado, cuando los dos integrantes del dúo pueden realizar sin mayor esfuerzo la performance escénica que requiere el tipo de espectáculo que plantean. Algo que sorprende al verlos en vivo (Arena Beach, domingo 22 de enero) es la paridad total que no permite distinguir si alguno de los dos es más líder que el otro. Pareciera que esos dos tipos, como Beavis and Butt-head o Carlos Calvo y Pablo Rago, nacieron para estar uno al lado del otro. Dante arenga constantemente al público y por momentos se convierte en una especie de personal trainer o profesor de spinning pasado de rosca. El otro (no me hagan escribir Emmanuel Horvilleur en enero) es el fútbol: la dinámica de lo impensado. Baila, toca la guitarra e improvisa versos como debe una persona con su apellido y sus novias: excéntricamente. Hasta a los más acérrimos discípulos de Schopenhauer Illya Kuryaky logró arrancarles una sonrisa, un baile ridículo, un tarareo de aquel viejo estribillo impensado. La banda sonó bien y el swing fue el maestro de ceremonias de la tarde. Se suponía que iba a llover pero las nubes la tienen adentro porque salió un sol con los anteojos de Stevie Wonder, la cara de Prince y el prontuario de Michael Jackson. Si cerrábamos los ojos llegábamos a creernos que esos dos tipos blancos de Barrio Norte eran negros de Chicago en el año 1978. Lo cierto es que a quienes pasamos de la infancia a la adolescencia en los 90 los Kuryaky se nos hacen una banda entrañable: los muchachos tienen carisma, buenos temas, jugos y coolos.


Hay algunas obligaciones que un fan digno de rock argentino debe cumplir en su vida. Escuchar en vivo "Ji ji ji". Escuchar en vivo "Cerca de la revolución". Escuchar en vivo "La balsa". "Abarajame" está en los primeros puestos de la tabla de posiciones de grandes canciones para cantar en vivo. Cuando la tocaron, al final del show, recordé la primera vez que la escuché. Estaba en quinto grado y me pareció deslumbrante. No supe de qué trataba el tema a los 10 años y tampoco lo sé a los 27. No es necesario. Aún hoy conserva su halo de inexplicable y feliz genialidad.

27 comentarios:

Santiago Segura dijo...

No sé si desbordo de algarabía por su retorno pero sí puedo afirmar algo: los recontraresupermegaprefiero juntos que separados.

Los vi de arriba en el festival de Juan Carr (?) y Abarajame me decepcionó, me quedo con Jennifer del Estero.

pollorekords dijo...

Si, gran necesidad de sacar a estos pibes de un ostracismo. Es mas creo que ni en L* Meg* se los pasaba mucho
Versus disco que te entra tranqui en un top 12 de mejores del rock argentino

Desocupado mental en la era del blog dijo...

Yo creo que lo del acento chicano y moverse y vestirse como si vivieran en el Bronx no ayudó. Nunca les di demasiada pelota, pero los banco porque tienen un tema que empieza:
"La NASA no me entiende, no entiende mi verdad, manejo un dodge quemado, propongo honestidad".
Para mí basta y sobra.
http://www.youtube.com/watch?v=3QH3I1z4Gec

Desocupado mental en la era del blog dijo...

A los dos minutos y 17 segundos hay una chica que tiene un aire a Connie Ansaldi de joven y producida que me re cabe.

Anónimo dijo...

Sí, tienen un par de temas simpáticos, por lo demás es el regreso menos esperado dentro del rock, a nadie escuché añorarlos jamás, como si escucho: "ojalá que se junte Hermética, los redondos, Fun people, etc."
Un regreso para descorchar: At the drive-in!!!...nada más.

Mr Gabi

Anónimo dijo...

Epa!, pará... redujiste el estilo letristico de calamáro a amoroso-costumbrista??? eso es un quiebre Corvino, para bien!! jaj!

Mr Gabi

Cine Braille dijo...

¿Y cuándo vuelven Los Desconocidos de Siempre, Los Guarros y El Corte, eh?

Anónimo dijo...

Uy! justito bolú, que no se apague...


http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-186093-2012-01-24.html

Anónimo dijo...

Perdón, el enlace de arriba era para el post anterior!

Quinientos Once dijo...

posta está de moda el jazz?

Corvino dijo...

Acá en Mar del Plata sí. Hay 6 jazzeros cada 10 personas. Hasta hicieron un festival.

Ojo, lejos estoy de menospreciar la lírica de Calamaro, que me parece un genial escritor de canciones. Sólo esbocé una rápida síntesis de su estilo para contraponerlo con el de los Kuryaky.

Los prefiero juntos también. De Dante solista no me gusta nada. Horvilleur tiene buenos hits, pero tampoco es lo que más me pega.

Saludos.

Anónimo dijo...

cada 10 marplatenses hay 6 jazzistas, 4 humanos que creen que los jazzistas son regenios recool y 11 boludos.

Anónimo dijo...

Hay de todo, conozco dos minitas( boludas) que pensaban que Dante y Emmanuel regresando eran cómo juntar a Lennon y Mcartney en los '70, les mostré el video en youtube de los Illya en "jugate conmigo" y se desprogramaron al toque!!

Mario Margaritini dijo...

chicos:

La verdad es que despues de disfrutar de la poesia de Spineta cuando era un adolescente, ver este hijo que tiene me parece que el flaco tendria que hacer una análisis de ADN para verificar la paternidad. No es posible que la genética falle tanto!!! (lo digo como biólog y como rokero de antaño)
Por otro lado, veo que el rock argentino sigue gozando de buena salud (con altibajos, pero salud al fin)Y eso me alegra enormemente a los 52 años, despues de presenciar los inicios y sentirme (como tantos) parte de un movimiento mucsical propio, nuestro y repetado internacionalmete.

PD: par aescuchar jazz del mejor tienen que venir a Santa Fe, revisen fechas de festivales, pero les recomiendo el encuentro de "trombonanza" la "Sonora Dirse" la big "Jazz ensamble" y otras poruqe rias que cultivamos por acá y en Baires se conocen mucho menos que en el exterior.
Un abrazo a todos

Billy dijo...

-No comento para armar polémica, pero soy de Santa Fe y si pasan por acá no vayan a ver nada de lo que dijo el comentador anterior.-

Tengo muchas ganas de ver a los Illya, nunca los pude ver en vivo. Solo me arriesgue a ver a Dante, que entre tanto Hip Hop del "barrio" metió un Remisero; ya Horvilleur solista era demasiado. Aunque debo admitir que les perdono muchas cosas por ser, como dijo el corvino, parte de mi infancia-adolescencia.

Anónimo dijo...

piuto-ooo!

Anónimo dijo...

No me comenta nada señor corvino de algunas letras zarpadas que supieron hacer estos ninjas de country?
"pero probé/tomé/toqué tu piel, quedé imantado a eso, como los bosques imantan el silencio" (nunca me acuerdo cuál de los verbos es, prefiero 'probé' jeje)
Nos conformamos diciendo que esos versos son suerte de principiante?

Además comentadores, seamos justos, para mí ese hijo es justamente lo que siempre pudo y quiso concebir Spinetta. Dejensé de joder! jajaj

Para finalizar, me parece que son una banda que ha sido tocada por la varita de la transtemporalidad y que nunca suena vieja.
saludits.
vlt.

Anónimo dijo...

ah, como santafesina no apoyo (tampoco) la actividad cultural jazzística de la ciudad. Vlt.
(es bastante obvio después de mi defensa de semejantes engendros) Vlt.
vlt,.

Anónimo dijo...

este post no genera nada, loco!!! escribí algo de Cristina, la minería, el aumento del transporte público, escribí un cuento con errores, algo que genere la aparición de salames dispuestos a discutir a todas horas como si la vide se fuera en ello.

dale que nos aburrimos!!!

Anónimo dijo...

va a escribir un post lacrimoso sobre river ajjajajajaaaaaaaaaaa!!!!!

Anónimo dijo...

y sí, pero viste cómo es el Corvi, siempre le encuentra actitudes heroicas a su equipito de mierda, ese post lo va a titular: La osadía de pegarle sin pelota a un jugador del equipo campeón de primera A.

jajaajaaj!!!!!!!!!

Anónimo dijo...

"los tibios como el corvino son los que tarde o temprano van a decir que no,
esos son o serán funcionales al enemigo y también son el enemigo.

todo lo demás es maquillaje"

Sí, anónimo, son como cristina yendo a la reunión del g-20 añorando el capitalismo " de verdad".

Mauricio Milano dijo...

Me encantaría haber visto ese regreso. Los dos hacían una mezcla tan impresionante como indescriptible y sonaban muy bien. Como decís, sus letras planteaban una gran fiesta, una gran orgía, y quizás ERA todo un gran chiste. Pero en términos musicales me parece que se tomaron muy en serio lo que hacían, y lo hacían muy bien. Después de todo, hay que tener la sensibilidad musical para mezclar la cantidad de géneros y conceptos que mezclaron. Saludos!

Anónimo dijo...

el lugar más cómodo del mundo es el de los moralistas. Vos sos uno corvi. Pero son necesarios. También somos indispensables los hijos de putas. Y más útiles sobre todos. Ustedes sigan quejándose de la fortuna de Cris, ojo que de ése modo pueden llegar a cambiar el mundo.

Anónimo dijo...

Además de hijo de puta sos medio pelotudo porque este comentario iba en el post de abajo.

Anónimo dijo...

Che, señor hijo de puta, consigame un puestito como el de los muchachos de La Cámpora y verá como enseguida salvo mi mundo.

Televisores pantalla plana dijo...

e parecio digamos una salida innecesaria que en definitiva no logro tener el impacto que se esperaba.