lunes, 25 de junio de 2012

Sherman Canción se divierte, mientras el lector es asesinado y yo agonizo


¿Por qué seguimos escuchando canciones nuevas? ¿Escuchar música pop es como comer o tomar agua? ¿Debemos hacerlo todos los días? ¿Por qué no bastan las 8000 millones de canciones que pululan (según datos que no hace falta comprobar) en Internet que siempre debemos buscar más y más? ¿Por qué razón todavía creemos que la combinación de un acorde, una melodía y una letra puede tener algún significado? ¿Por qué estamos convencidos, inconscientemente, de que esa nueva forma del sonido puede ayudarnos a sobrellevar algo? Un día. Un minuto. Un dolor. Una alegría. Un trago. Si alguien esperaba una respuesta, debo ser franco: no lo sé. Y si alguien espera otra respuesta, seré doble o, mejor, triplemente franco: no lo sé, no lo sé, no lo sé. Lo único certero es que encontré otro disco que me gusta. Un disco feliz y acústico, que no se regodea en ningún dolor. Un disco lindo para escuchar con un mate. Si usted gusta de tomar mate. Yo no. Yo digo: A mí haceme un té. O un café. Típico de gente antisocial y desconfiada. Un disco como un perrito manso y negro que mueve la cola sin saber que en cualquier momento puede ser pisado por un camión. O un gato dócil y cariñoso que no araña, que nos hace sentir menos solos y busca atrás del televisor los pájaros que vuelan en la pantalla de Discovery Channel. Aunque estamos solos, amigos, sí, extremadamente solos en este lugar que han dado en llamar Planeta Tierra. Por qué, ¿quién además de nosotros mismos puede saber qué es lo que pasa en nuestros corazones cuando cae la tarde y la lluvia humedece los cristales de la ventana del décimo piso?, ¿quién sabe qué pensamos cuando miramos el techo y en el techo no hay nada?, ¿son esas palabras que elaboramos para dejar tranquilo al prójimo las que de verdad explican la cantidad de discursos y sentimientos que se agitan en nuestro interior? ¿No es acaso la comunicación el sentido del acompañamiento? ¿Y de qué acompañamiento estamos hablando si ni siquiera podemos comunicarnos? También están los besos y los abrazos, una forma más genuina de decir "Te amo". Pero eso no explica nada. Oh no, oh sí, oh god, oh pop. Creo que dicho esto desfalleceré, como una heroína de Jane Austen mordida por un zombie. Entonces, el disco se llama Asustar a los turistas y pertenece a una banda/solista, Sherman Canción y ahora mismo suena en los parlantes de tu computadora. Porque el disco se puede bajar gratis de bandcamp. Escuchen como suena. ¿No suena re bien? ¿No dan ganas de pasárselo a todos tus conocidos? ¿No dan ganas de inyectártelo en la cabeza como la radio del cuento de Felisberto Hernández?

¡Cansados! De que los compositores locales atribuyan a Nick Drake su tendencia a escribir canciones con guitarras acústicas. ¡Hartos! De cosas que ni siquiera mencionaré de tan sabidas que son, baby. ¿Estos tipos no escucharon Spinetta, Nebbia, Moris, Tanguito? ¿No tuvieron pubertad? ¿Fueron de la canchita de la esquina a la casa de Symon Reynolds? ¿No tuvieron un primo gordo, un amigo más grande, un hermano mayor que les diga, cuchá, cuchá: "Aquí está mi camisa arrugada sobre la silla, aquí están los bizcochos y el mate sobre la mesa y aquí está mi cuerpo extendido dando tiempo a la poesía"? ¿Saben de quién es ese tema? ¿No lo saben? Vayan ya mismo a Google antes que les estalle el cerebro de barbarie. Pero llega Sherman Canción y reconoce, abiertamente, sus influencias locales (y a Nick Drake recién lo deja en el octavo puesto de sus favoritos). E incluso las menciona en una canción, en un gesto raro y maravilloso. Porque siempre es mejor decir Pink Moon que Muerte en la catedral para garcharse minitas, ¿no? Porque parecería que todo es una gran puesta en escena para garcharse minitas, pero quiero decir algo: las minitas son mujeres, con mayúsculas, ¿ok?, no son lo que aparece en facebook. Pero ésa es otra historia. Lo que nos ocupa ahora es Sherman Canción y la excepción que rompe el orto de lo usual, "Mis vinilos favoritos". En este tema Sherman le canta a una chica, supongamos, quiere dormir con ella, despertarse con ella, pasear con ella y, finalmente, escuchar con ella sus vinilos favoritos. ¿Y cuáles son? "Artaud, de Spinetta, Melopea, de Nebbia, 30 Minutos de vida, de Moris, Buen día día, de Miguel Abuelo y el de Tanguito". Es decir, amigos, ¡la clásica colonización cultural masculina!: "Me enamoro, sí, pero antes toma estas cuarenta y tres cajas de zapatillas con todos los discos, los libros y las películas que tenés que conocer para estar a mi altura". Esto es una broma, claro, claro que es una broma, mi amor, pero si la agarra Pierre Bourdieu te escribe un libro sobre la dominación masculina. Ya con ese tema, Sherman da en el blanco. Y las menciones no quedan en la referencia lisa y llana, lo que hablaría de simple y llano esnobismo (que no tiene nada de malo, pero no sería muy productivo a esta altura del Siglo XXI), sino también en la metabolización de sus influencias, especialmente de Moris. Moris interpelaba al oyente, lo ponía en un lugar incómodo, le cantaba las cuarenta. El ejemplo más conocido es "Pato trabaja en una carnicería". Sherman tiene un tema llamado "Mr. Máquina de Humo y el Fantástico Señor Veleta", que parece dirigido, justamente, a todos los "chicos modernos" que nos bajamos su disco de bandcamp. Y está bien: "Intentaría hablar con vos/ Pero no sé si sos vos/ O sos tu amigo/ Es que sos tan parecido". En el medio intercala unas líneas de "De nada sirve". También está "Ojos color del tiempo (Rockstars sin banda)", una diatriba simpática contra los periodistas y los empresarios y los peluqueros del rock. En contraposición al chico moderno, aparece "Un pibe bárbaro", el que nunca tiene mucha plata, todavía juega el Wonder Boy y usa la remera al revés. El problema es que ahora ser moderno es ser retro. Pero eso es más un problema de la sociología que de la rockología, así que mejor pasar al próximo párrafo.  

Si el rock nacional se salva, será gracias al rescate de Moris de Sherman Canción. Y si el rock nacional no necesita salvación, será gracias a lo que hizo Moris antes. Es decir, amigos, que todos los caminos conducen a Moris. Es probable que a partir de ahora todo sea Moris. Que Argentina se convierta en Morislandia. Y Charly García empiece a repetir "Say No Moris". ¡Moris! De pie, señorxs, de pie. ¡Moris! Ese hombre que cantó algo tan perfecto y sensible que lloro, en este mismo momento, lloro porque las apariencias engañan y un macho de voz grave no pudo haber dicho: "Aquí estoy ahora esperando a nadie, esperando nada, y una Coca Cola, tan roja y helada". La Coca Cola roja y helada de “Nocturno de princesa” está tan bien articulada como los cigarrillos y el café en los poemas de Giannuzzi. Y rápidamente uno puede ver al hombre del territorio, al hombre ancestral, sentado en un bar del puto mundo, solo y triste y esa Coca Cola de vidrio transpirando gotitas, todo hecho para ser tomado y olvidado como un objeto absurdo más del sistema inescrutable de la vida. Por eso Sherman Canción hace bien en ubicarlo de nuevo en el mapa de la educación sentimental contemporánea nac and pop. ¿Quién dejó afuera a Moris de la fiesta del canon? ¿Fuiste vos Pergolini? ¡Te vamos a cagar a piñas, Pergolini! Algún día tiene que pasar. Vamos a ir a Vorterix (donde seguro no pasan a Sherman Canción ni a Valentín y los Volcanes ni a Moris ni a Nebbia) y vamos a escribir un grafitti que diga:

"De nada sirve escaparse de uno mismo si uno lo usa para la soledad interna que siempre nos corre, que siempre nos corre, oh yeah".

Y Pergolini se va a sacar sus anteojos negros y, arrodillado ante la falacia de su carrera, llorará, sí, llorará por todo su cinismo y su pedantería, momento ideal que aprovecháremos para meterle los anteojos negros en el medio del ojete y salir corriendo como Marlon Brando al final de Último tango en París.

El disco de Sherman Canción lo pueden conseguir acá. Para todo lo demás existe el amor, el dinero y el psicoanálisis. Y si no tienen ni amor, ni dinero ni terapia, lean a Borges, hijos de puta (cariñosamente).   


23 comentarios:

Hernán Galli dijo...

Algo me hizo acordar a Pablo Dacal. Algo me llevó a Melero.
La afinación, la técnica... qué importa si canta esto:


"Todos mordemos la lluvia por igual
El ternero, mi vecino, los perros, vos y yo
Todos mordemos la lluvia por igual
El ternero, el camionero, la bici, vos y yo"

La suavidad de la simpleza en las letras no es para nada fácil. Es el típico caso del que dice: "esto es una pelotudez". Y uno ni contesta, para qué?

Hermoso hallazgo. Gracias!


Sldos!

Cine Braille dijo...

Post que barriletea cósmicamente.

Matías dijo...

Es un ballet

Anónimo dijo...

Es Diego Frenkel bajo los efectos del alplax

Desocupado mental en la era del blog dijo...

No sé... no escuché mucha música "moderna". Canta medio como Bochatón: "Pastillas celesteeees".
¡Muy bueno el poema/letra que dejó Galli! Podría ser un poema de orgullo gay: "todos morderemos la almohada, tu vieja, tu tío, tu padre vos y yo" (?)
Sí ya sé, cada día estoy más nabo.

Desocupado mental en la era del blog dijo...

El poema que puso Galli me gustó de verdad, aclaro por las dudas.

Desocupado mental en la era del blog dijo...

"Amar sin nadie/ vaya cosa triste, sin nada que abrazar, ni Eva que nos abrace", decía Benedetti.
Es mucho mejor la frase: "amar sin ser amado, es como limpiarse el cutis sin haberse maquillado".

Anónimo dijo...

Corvino, vos escribiste este post para garchar minitas!

Paul

Anónimo dijo...

...y tu sueño es garcharte una minita tipo Julia Mengolini, seguro.

Paul

Anónimo dijo...

Más aburrido que Drake...sin duda alguna...

Disco Stu dijo...

Muy buen post. Para orinarse de risa. Voy a escuchar el disco.

Anónimo dijo...

pergolini grasa! aguante moris, aguante nebbia, aguante, nik drake, aguante sherman cancion!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Santiago Segura dijo...

Lo voy a escuchar. Me mató la descripción del Bandcamp.

Justo ayer escuchábamos con mi viejo el tema que ponés de los bizcochos (no digo de quién es así lo buscan -?-) y mientras se reía de la frase y la entonación me decía que él y LAS son tipos que estructuran los temas de tal manera que sólo a ellos les queda bien.
Y mi viejo no tiene mucho rock, pero parece que algo caza...

Salud y felicitaciones por el ascenso.

Anónimo dijo...

Este texto tiene que estar sí o sí en tu libro.

Martín Zariello dijo...

Santiago: alguien acá me había comentado que nadie a excepción de Nebbia podía empezar un tema diciendo "Cortá un pedazo de torta". El tipo lo hace y es una canción de la concha de la lora. Creo que Sherman te puede gustar. Si no te gusta, no me hago cargo.

Desocupado: me hiciste cagar de la risa, lo que transcribió Galli es una letra del disco.

Saludos a todos.

Santiago Segura dijo...

Ja, con "El otro cambio..." mi viejo también se cagó de risa. Y un poco de lo que dijo hay, en LAS también (Jugo de lúcuma cantada por otro se consideraría una basura, probablemente).

Y no olvides, que no es sólo "Cortá un pedazo de torta"... ¡sino que además pide que le den!

Ya bajé a Sherman pero ahora es tarde. Después te cuento.

Anónimo dijo...

Tu foto de perfil vista en miniatura parece que alguien le está haciendo un pete al SrBurns.

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=SLoBXWedzzs

la tana pasman, mortaaaaal!

Anónimo dijo...

"Me enamoro, sí, pero antes toma estas cuarenta y tres cajas de zapatillas con todos los discos, los libros y las películas que tenés que conocer para estar a mi altura"

http://www.funnyordie.com/videos/2e043f2cd6/new-woody-allen-trailer?rel=player

Guille

Anónimo dijo...

Sr. Martin Zariello
presente

Le hago extensivo a ud. este poema de Jorge Boccanera que musicalizase e interpretase Alejandro del Prado en su álbum "Dejo Constancia", allá por 1981 (y que me permito recomendar con todo respeto a purretes y espíritus curiosos de ligeras pelusas en el ombligo).
Creo que, espero no errar, viene al caso.

Saluda a Ud. atte
EL QUE SUSURRA EN LA OSCURIDAD

-----------------------------------

CARTA

"Que Buenos Aires,
que 15 de noviembre,
que esto, que el otro,
que te extraño y estoy solo.
Que una ginebra, por favor, con hielo,
que este verano aprieta
como aquellos zapatos,
como aquella bufanda
que me arroja a la muerte
deje el vuelto.

Posiblemente llueva hasta mañana...

Que Buenos Aires,
coca-cola y smog,
las ruedas embarradas
del último organito.
Que hoy no puedo conmigo,
que no puedo, la extraño,
cuando toco sus dedos
subiendo por mi almohada,
que la sueño fabricando
tormentas de amor
entre sus piernas,
entre sus piernas...

Y uno de 20
que vuelvo para casa
y me pregunto por qué te cuento
todo esto a vos, a vos, abuelo.
Quizá porque también
estés muy solo, como yo,
gusanos más,
gusanos menos...

Que Buenos Aires,
que 15 de noviembre
que esto que el otro,
que te extraño y estoy solo.
y una ginebra por favor..."

Jorge Boccanera

Anónimo dijo...

Sr. Martin Zariello
presente

Le hago extensivo a ud. este poema de Jorge Boccanera que musicalizase e interpretase Alejandro del Prado en su álbum "Dejo Constancia", allá por 1981 (y que me permito recomendar con todo respeto a purretes y espíritus curiosos de ligeras pelusas en el ombligo).
Creo que, espero no errar, viene al caso.

Saluda a Ud. atte
EL QUE SUSURRA EN LA OSCURIDAD

-----------------------------------

CARTA

"Que Buenos Aires,
que 15 de noviembre,
que esto, que el otro,
que te extraño y estoy solo.
Que una ginebra, por favor, con hielo,
que este verano aprieta
como aquellos zapatos,
como aquella bufanda
que me arroja a la muerte
deje el vuelto.

Posiblemente llueva hasta mañana...

Que Buenos Aires,
coca-cola y smog,
las ruedas embarradas
del último organito.
Que hoy no puedo conmigo,
que no puedo, la extraño,
cuando toco sus dedos
subiendo por mi almohada,
que la sueño fabricando
tormentas de amor
entre sus piernas,
entre sus piernas...

Y uno de 20
que vuelvo para casa
y me pregunto por qué te cuento
todo esto a vos, a vos, abuelo.
Quizá porque también
estés muy solo, como yo,
gusanos más,
gusanos menos...

Que Buenos Aires,
que 15 de noviembre
que esto que el otro,
que te extraño y estoy solo.
y una ginebra por favor..."

Jorge Boccanera

Pablo dijo...

Estimado Zariello: usté (o sus oídos) debería pegarse una vuelta por la ciudad de La Plata. Revienta de bandas que, concientemente o no tanto, ponen a la "tradición local" como primeras influencias. Digo, por si le llegara a dar curiosidad.

Cordial saludo.

Anónimo dijo...

qué comentaristas pelotudos hay por acá...