domingo, 20 de enero de 2013

Revolver Ardiente


Revolver marca el momento exacto en el que el rock despide al roll. Aquella música que había espantado al burgués a través de aspectos más formales que de contenido, se convierte en una cultura. Los Beatles ya no hacen temas de otros y componen sus propias canciones con una apertura estilística inédita. Además metabolizan la lírica de Dylan y proyectan artísticamente las grandes experiencias de su tiempo. No sólo resuelven cuáles deben ser las metas del rock, sino también los objetivos de la juventud, concepto al que resignificaron definitivamente. Una cosa es ser adolescente antes de Los Beatles. Otra muy diferente después.

La invasión beatle produjo un cambio radical en la cultura estadounidense. Woody Allen suele decir que la historia llega hasta "I Want To Hold Your Hand" y después no se sabe qué pasó. Otro ícono que se sintió movilizado por el grupo fue Bob Dylan. Su lírica había madurado hasta un punto inalcanzable para los demás compositores, pero su música seguía los cánones del folk tradicional. Los Beatles le otorgan a Dylan la distorsión y la electricidad que lleva a sus viejos fans a considerarlo Judas. Pero el influjo es mutuo y se convierte en retroalimentación. Luego de conocer la poesía de Dylan (ensalada que mezcla una serie de ingredientes ilustres: beatniks, Walt Whitman, surrealistas), Lennon y McCartney abandonan cierta simpleza de sus primeras letras y comienzan a complejizar los textos de sus canciones.

En el plano musical, el feedback se da con bandas norteamericanas como los Beach Boys y The Byrds. Una de las pautas principales del adn beatle es una estrategia artística (mezcla de apertura y viveza conceptual) que luego se verificó, no sólo en las mejores bandas de rock, sino en el arte de post guerra en general: consiste en tomar prestado de todos lados hasta llegar a elaborar un material que no se parece absolutamente a nada. La caída de los grandes relatos y la Primera Guerra Mundial producen la pérdida del GPS que guiaba los destinos del mundo: la razón. El arte también se ve trastocado y afloran las vanguardias. A fines de los años 50' parecía que ya se había hecho todo. Es allí cuando emerge el rock. Los Beatles son quienes le otorgan mayor vuelo al movimiento. Se alimentan de la música clásica, el rock and roll primitivo, el Motown Sound, entre otros. Reconocen abiertamente sus antecedentes, se sienten parte de una tradición, pero lo que los distinguió de los demás es que se cagaron en ella. Única forma conocida de crear sin ser un ladrón ni un embustero (nadie nace de un repollo). O tal vez todo creador sea un ladrón y un embustero. Como decía un colega de Los Beatles: God Only Knows

Parece fácil dibujar los rostros de la familia Simpson, lo difícil es crear un dibujo animado de tal riqueza. Lo mismo sucede con la música de los Beatles: sus melodías suenan tan frescas y pegadizas que supondríamos que es simple componer de ese modo. El tiempo demuestra lo contrario. Lo genial casi siempre está asociado a tres factores: humor, inteligencia y sensibilidad. Los Beatles tenían los dos primeros ítems. En cuanto a la sensibilidad: directamente crearon una nueva.  

Revolver adelante la aguja desde la tapa. Los primeros discos usaban fotografías que, sin intervenciones, mostraban a John, Paul, George y Ringo en situaciones deliberadamente naif: saludando desde una escalera, divirtiéndose en la nieve, primeros planos, etc. La tapa de Revolver es un collage en blanco y negro con caricaturas gigantes de los cuatro integrantes rodeadas de pequeñas imágenes que los multiplican en diferentes situaciones. El mensaje es claro: Los Beatles ya no son esos galanes disparatados que provocan envidia en los hombres y locura en las mujeres, son una multitud de personajes inquietos atrapados en los cuerpos de cuatro verdaderos extraterrestres. Si Help (1964) y Rubber Soul (1965) son la pubertad y Abbey Road la irreversible adultez, en Revolver los Beatles ingresan a la adolescencia y se rebelan contra todo. Incluso con la estructura clásica de sus propias canciones. La fórmula estrofa-puente-estribillo es reemplazada por el mambo personal que vivía cada uno de los compositores.

McCartney brilla en su rol de compositor exquisito. "Eleonor Rigby" no sólo suena como nada hasta ese momento en el rock, sino también en la música en general. Es una balada pop con arreglos de viola, violines y violonchelos, híbrido perfecto y paradigmático entre la baja y la alta cultura. "For no one" recupera la vertiente lírica de "Yesterday". Se trata de un amargo tema de desamor para piano que confirma lo que todos sabíamos: McCartney entiende como nadie los sentimientos del hombre y cuenta con las herramientas intelectuales necesarias para transformar sus intuiciones en grandes obras de arte. El itinerario paralelo y antagónico de dos amantes separados es la historia de amor por excelencia. La mujer se maquilla con indiferencia mientras un hombre, en otro lugar, se desespera por verla. La originalidad de McCartney reside en una observación dicha al pasar, propia de un narrador: él no puede convencerse de que ella no lo ama. Ese tipo de vivencias, tan poéticas y cotidianas, son las que hacen a los Beatles universales. En Revolver también hay lugar para el McCartney más vital y poptimista, ése que sería despreciado por cierto micromundo del rock (incluido Lennon): "Good Day Sunshine" y "Got to Get You into My Life". 

Si McCartney es el cerebro, Lennon es el corazón del grupo. Y en Revolver inicia su búsqueda individual, ligada a la psicodelia, el orientalismo y cierta lírica surreal. Compone las canciones más rockeras y urgentes, sentando, sin saberlo, las bases del rock alternativo del futuro: "She Said She Said", "Doctor Robert" y "And Your Bird Can Sing" son tres temas que más que al baile alegre de los primeros hits, incitan a un pogo metafísico. El toque acústico y onírico de “I’m Only Sleeping” incluye la guitarra de Harrison procesada al revés, creando un paisaje sonoro inédito. Es que a Los Beatles les quedó chico el concepto de “canción” y concibieron la experimentación en el estudio como continuación de la música por otros medios. Revolver rompe el molde de la música popular contemporánea. Si Jesús los hubiese visto se habría preguntado quién era más grande.

Revolver es una moneda. De una cara está "Eleanor Rigby", de la otra "Tomorrow Nevers Know". Cada uno tenía un trip en el bocho, claro, pero antes se pusieron de acuerdo para hacer discos geniales. Lennon abre el juego para que sus compañeros y el productor (George Martin) intervengan la canción. El eco de las voces, el ritmo de la batería, los ruidos que emulan graznidos de gaviotas. Son elementos que hacen de ese tema algo diferente y que abren una nueva etapa. Ahora la música se ve enrarecida por las puertas de la percepción, el auge de las nuevas tecnologías (de los sintetizadores al sampler), las voces infinitas de los medios de comunicación y el murmullo de una época signada por la paranoia y la sospecha.

Estar en una banda junto a Paul y John es el sueño de todo músico, el pasaporte directo hacia la eternidad, pero también un problema. Ringo y George lo saben muy bien: siempre tienen que bancarse que en las reseñas de los discos se hable de ellos después de los otros dos. Ringo, con su habitual ingenio, quería que Revolver se llamase After Geography (en alusión a Aftermath de los Stones). En este disco maneja su habitual eficacia como baterista, ni le importa ser un abonado a los últimos párrafos. García, con su habitual mordacidad, dice que Ringo más que baterista ¡es músico! Su performance en “Tomorrow Never Knows” es sencillamente brillante, parece el baterista de Joy Division quince años antes ¡pero riéndose! Además es la voz principal en el clásico de la psicodelia marina: "Yellow Submarine". Harrison, por primera vez, aporta tres temas. Es el under dentro de Los Beatles. En "Love You To" usa instrumentos exóticos (tambores, sitar) para recrear música india. Este nuevo fetiche sería fundamental en los próximos años del grupo e influencia muchísimo a Lennon. “Taxman” es un rock satírico (la letra de “Piggies” de White Album también transita esos caminos). Es el primer tema del lado A del disco, todo un hito para el más joven y retraído de los cuatro liverpoolenses.              

El punto fuerte de Los Beatles es que nunca volvieron. Más allá de la temprana muerte de Lennon, una de las razones que sostienen el encanto de la banda es que, a pesar de que tienen discos mejores que otros, no hay uno ni remotamente malo. Al contrario de lo que sucede con ciertos presidentes reelectos o jugadores de fútbol treintañeros, no tuvieron tiempo para entrar en decadencia. La lección es que si te vas, lo hagas para siempre, porque es muy posible que volver signifique arruinarlo todo. Nunca se escuchó una versión remixada mejor que la original. Desactivaron la bomba del hastío a tiempo y el lente de la historia siempre los muestra en plenitud (aún en los tiempos agitados de Let It Be, cuando ya no se podían ver, pero seguían haciendo buena música). Ciertas bandas regresaron tantas veces que cansaron a todo el mundo. Los Beatles enseñan que la única manera de hallar el porvenir es despidiéndose para siempre del pasado. Sus giros estilísticos permanentes son la puesta en práctica de esa lección.

Escribir sobre Los Beatles puede ser considerada la más absoluta redundancia de la Humanidad. Es una banda de la que tanto se ha hablado que ya no hay casi nada para decir: sólo debemos escucharlos. Pero no por ser una costumbre ancestral la gente deja de enamorarse, de tener sexo, de ver partidos de fútbol, de mirar el cielo despejado una tarde de verano. Es que Los Beatles son también una forma de ser y un estado de ánimo. Una religión sin más dogmas que el buen gusto. El Planeta a veces parece un lugar inhóspito y los seres humanos pobres criaturas arrojadas a una broma macabra. Probablemente, lo único que nos vincula es la música de Los Beatles.  

(Publicado en la Revista Power Music diciembre/enero 2012/13) 

17 comentarios:

Cine Braille dijo...

Muy bueno eso de George como "el under dentro de los Beatles".
También soy muy fan de "For no one". Yo entendía que la letra hablaba del preciso momento en que el tipo se da cuenta de que ella ya no lo quiere, estando cara a cara, cuando están por salir y ella no se apura, y viene eso de "and in her eyes you see nothing" etc.
Por si te interesa, la famosa entrevista a Lennon y Yoko en Playboy, 1980, completa, más allá de algún error en el orden de las páginas
http://es.scribd.com/doc/18857013/Entrevista-Con-John-Lennon-y-Yoko-OnoPLAYBOY
Saludos

Desocupado mental en la era del blog dijo...

Este Cine es un copado: siempre aportando cositas interesantes.
Buen post Corvinete:

PD: terminé "El discurso vacío" y Levrero me parece un crack, aunque mi preferido siga siendo hasta el momento la "trilogía involuntaria".

damianivanoff dijo...

sin duda que los Beatles cambiaron al mundo, con ellos surgió el "escucha", el tipo que se sienta a escuchar el disco. Me imagino que haber vivido en esos años tuvo una de las experiencias más ricas que se podrían haer tenido: ir a comprar el disco nuevo de los Beatles, correr a casa, sacarlo del estuche, ponerlo en la bandeja...y a ver qué hicieron ahora estos increíbles.


abrazo

Otm Shank dijo...

Siempre se puede decir algo nuevo de Los Beatles. Les recomiendo el libro "How the Beatles Destroyed Rock'n'Roll"

Acá una reseña.

http://www.guardian.co.uk/books/2009/aug/22/beatles-destroyed-rocknroll-elijah-wald

Corvino dijo...

Vean a Charly en el recital de Paul y mueran:

http://www.youtube.com/watch?v=1LfsRNoF0AM

G. dijo...

Excelente. Salute.

Cine Braille dijo...

I want you (She's so heavy) versión David Lebón. La encontré mirando el video que recomendó Corvino.
http://www.youtube.com/watch?v=jQEGRzlPwak

Corvino dijo...

La entrevista a John es genial. Toda esa mezcla de resentimiento y amor que tiene con Paul es súper humana. Me mata cuando le dice que no lo visite más sin avisarle porque tiene que cuidar a su hijo. Es un hijo de puta. A Yoko la quiero, incluso me gustan sus temas en Double Fantasy, pero acá está insoportable.

Anónimo dijo...

Corvi

siempre viene bien un escrito sobre Los Beatles si tiene algo para decir.

Un comentario: ni una notita de las dos pepas de MORITA? YA SE QUE ES UN PARTIDO DE VERANO, PERO LOS BOSTERITOS IGUAL SE CALIENTAN.

Dos: porque no sacas al salame de Jose Ruben Sentis, que publica 4 boludeces por dia, se ve que no tiene nada que hacer.Me parece que tendrias que reveer los links que aconsejas.
un saludos

Luis

Cine Braille dijo...

La entrevista es muy pero muy jugosa. Cuando dice que al sistema no se lo puede cambiar con la violencia, sino haciendo dinero y usándolo dentro de él, me acordé de cierto matrimonio santacruceño. Lo que dice de la paternidad de Julian es honestidad brutal. Es claro que era un hijo de puta, y él lo dice: de chico era peleador, le pegaba a las novias, un asco. Al mensaje final habría que enseñarlo en las escuelas, para no hacernos perder tiempo aprendiéndolo a fuerza de errores.

Anónimo dijo...

los post de los que remarco la calidad de su escritura, descubro siempre y al final son los publicados en revistas. Eso habla muy bien de vos.
vlt.

+
pd: me salió una gramática complicada al pedo, pero tengo calor!

Anónimo dijo...

http://www.infobae.com/notas/692615-Maria-Kodama-A-Borges-le-gustaban-mucho-los-Stones-y-los-Beatles.html

Anónimo dijo...

http://www.infobae.com/notas/692615-Maria-Kodama-A-Borges-le-gustaban-mucho-los-Stones-y-los-Beatles.html

Corvino dijo...

Vlt: gramaticalmente dibenedetteana (casi estoy diciendo que el estilo de Di Benedetto es complicado al pedo, pero no).

Luis: no entendí eso de sacar a De Santis.

A Borges le gustaba Tan Biónica.

Saludos.

Corvino dijo...

Sentis, De Santis, es lo mismo (?).

Anónimo dijo...

Ese Ruben Sentis, que pone apellidos en los títulos de sus posts: todos sin mayúscula inicial!!!!

Flor dijo...

Esta entrada es de las mejores que leí. Uf, imposible explicarte por qué es tan buena.