jueves, 6 de febrero de 2014

Esta es tu película de Facebook


Her es una distopía sobre el afecto. La película está ambientada en un futuro cercano en el que las relaciones interpersonales besaron la lona. La amistad, los vínculos de pareja y de familia han sido intervenidos por corporaciones que les ahorran a sus clientes la tarea de comunicarse con los demás. Las personas siguen teniendo las mismas necesidades emocionales y físicas pero ya no puede llevarlas a cabo por sí mismas. En el presente, el viagra ofrece un S.O.S sexual, en el futuro que plantea Her no hay químico que pueda contra la impotencia amorosa.

Theodore (Joaquin Phoenix) atraviesa el vía crucis del desamor después de la ruptura con su mujer. No ve a nadie, se niega a firmar los papeles de divorcio y trabaja en una compañía escribiéndole cartas de amor a terceros. A veces tiene sexo virtual con minas que se excitan con gatos muertos. De ahí a enamorarse de un Sistema Operativo inteligente y sensible (con la voz Scarlett Johansson) hay un solo paso.          

Theodore es un personaje romántico y ensimismado, ve pasar la vida como si estuviese del otro lado de la pecera. Jonze lo ubica en medio de una ciudad apabullante (Los Ángeles), con rascacielos infinitos y pantallas enormes, un parque de depresiones donde los habitantes caminan como zombies y la frialdad tecnológica ha reemplazado el calor humano. El posthumanismo ha ganado la batalla. Theodore es un flâneur nostálgico adicto al porno y los videojuegos: percibe el extraordinario paisaje urbano como un plano de sus humillaciones y fracasos. Los ventanales de su depto nos muestran cientos de edificios donde sólo se ve luz artificial y jamás un ser humano. Ese gigantismo estético empequeñece aún más a Theodore y lo convierte en un personaje querible y empático, un ser atravesado por la sensibilidad humana pero incapaz de ponerla en práctica con personas reales.  

Her se integra rápidamente a un tipo de película que si se vendiera en el supermercado podría etiquetarse bajo el nombre de "melanco-arty". Eterno resplandor de una mente sin recuerdos, Perdidos en Tokio. Esa mirada gris metalizado sobre las relaciones, bandas de sonido con dream pop que rompe el corazón de las almas sensibles (esta vez a cargo del grupo del momento, Arcade Fire), cierto detallismo minimalista de la intimidad amorosa con adn de video clip que deviene en una "ristra" de imágenes idílicas que contrastan con el presente del protagonista arruinado. En ese plano, Her apunta a un público específico, es un cliché indie de principio a fin. Sin embargo es una película conmovedora y puede provocar el suicidio en personas solteras propensas a mirar la noche desde el balcón. Como las súper producciones apocalípticas lateralmente nos dicen que el desastre comenzó cuando tiramos un papel al piso o llenamos el aire de smog, el mensaje de Her es que la catástrofe amorosa tiene su origen en las horas conectados a Facebook o en la adicción a los dispositivos electrónicos en boga (celular, Play Station). En cierto modo se trata de una fábula moral y es en ese punto (tan didáctico y predecible, humanista) que la película gana densidad dramática. De esa manera contrarresta una pulsión esteticista permanente que en el caso de las películas “melanco-arty” muchas veces acaba por vaciar de contenido cualquier propuesta. 

Algo notable de la película es que su título remite a la mujer pero si en líneas generales habla de las relaciones, específicamente se encarga de los hombres. La mejor ciencia ficción viaja hacia el futuro para analizar el presente. Como los replicantes de Blade Runner, el sistema operativo de Her sirve como un espejo. En la actualidad, el rol preeminente de la mujer modifica a su vez el papel de los hombres en la vida cotidiana. Así nace una nueva categoría de hombres inhibidos e inseguros por el apetito sexual y el poder social de las mujeres profesionales del nuevo siglo. Theodore es la hipérbole del hombre sensible del nuevo milenio, esa mezcla de humano y Snoopy que por rechazar o no alcanzar los cánones básicos de la masculinidad cavernícola (virilidad, rudeza, anti sentimentalismo) se regodea excesivamente en el narcisismo, la cursilería y un costado femenino impostado, hecho a medida de lo que demanda la época para sentirse parte. Como todo personaje sustancial y bien logrado, Theodore es contradictorio. Ese cóctel de emociones lo conforman, por un lado, su evidente dolor y, por otro, ese individualismo extremo que convierte a las personas en máquinas de drogarse (y drogar a los demás) con su historia personal.  


Como toda gran película, Her no ganará el Oscar.  

31 comentarios:

Anónimo dijo...

bien, miraste una peli buena

Anónimo dijo...

Corvino me podés comfirmar si eras vos uno de los pibes que participó en el palo enjabonado de Mardel? Lo vi por Cronica.

Anónimo dijo...

Yo no pude apreciar la película por sobre el cliché que mencionás vos. El protagonista se enamora de un sistema operativo, pero su relación con este termina siendo tan convencional como cualquier otra de Hollywood entre personas de carne y hueso: distancia entre los dos de vez en cuando, diálogos que sin querer queriendo lastiman al otro, infidelidades, ruptura que se da por motivos emocionales incomporensibles. Hubiera sido lo mismo que Phoenix esté en una relación a distancia por teléfono... No hay suficiente exploración de lo que habría de NUEVO en este tipo de relaciones entre una máquina sentiente y un ser humano. Se parece demasiado a cualquier otra historia de amor con sus súper conocidos mojones de euforia inicial, problemas, superación de los problemas y final por "crecimiento personal" de alguna de las partes (como si los demás fueran tan solo alguna especie de escalera de la que nos servimos hasta que no nos ayuda a subir más en nuestro camino a una "mejor versión de nosotros")

Además, pienso que la película es muy larga. Podría durar media hora menos.Pero Phoenix, como casi siempre, la rompe.

Anónimo dijo...

a m`me gustó, me ba a poner a comentar más larga y concenzudamente pero me doy cuenta q que a m teclado se le rompo la i hace ml años y aun no lo arreglè, es agotador. regards. vlt.

Rodrigo Manuel Herrero Rosas dijo...

No he visto la película, pero no coincido con el comentario acerca del "cliché". Safo de Lesbos, que nació en el 625 a. C. (o 2593 a de Ricardo Fort), escribió un poema que maoméno (depende el traductor) dice así:

La luna se ha ocultado,
y también las Pléyades.
Es medianoche,
las horas se deslizan...
y yo duermo sola.

El amor y la soledad son temas cliché desde que existe la humanidad. Bah.. digo. Mientras la "voluntaria suspensión de la incredulidad" funcione, la película, con o sin cliché, funciona.

Abrazo de gol!

matilda dijo...

estoy de acuerdo con el anónimo de las 11:05 en que la relación que mantiene el tipo con el sistema operativo es confundible con una relación entre dos personas de carne y hueso. Pero para mí eso es lo interesante: el tipo tiene una relación con una computadora de la misma forma en que la tendría con una mina!! Entonces te hace pensar qué es lo específicamente humano de las relaciones personales y otras chorradas filosóficas típicas de la fucking ciencia ficción. Igual no sé qué tan ciencia ficción es la peli porque es algo que me parece muy cercano a lo que pasa ahora. Tampoco sé si me gustó tanto como a vos, corvino, pero igual está buena

Pedro dijo...

Spoiler is in da jaus. No va a ganar el oscar porque no es tan buena, aunque a mejor guión podría llegar a ligar, no se si está nominada. Lo que me quedó flotando y que en realidad me pareció más interesante de la peli es lo que dicen acá arriba, sobre lo sumamente humana que se pone scarlett, es decir, la computadora. No soy programador y capaz alguno que se maneje ahí puede aclarar algo respecto a esto, pero me quedan dudas sobre la posibilidad de que un sistema operativo se maneje tan humanamente, o trans-humanamente (que, ya que lo mencionaste corvino, ¿a qué nos referimos con trans-humano? ¿la inteligencia humana sumada a la tecnología? ¿no somos entonces ya trans-humanos desde que usamos la primer herramienta, como se imaginaba Kubrick? ¿es un perro transperruno por saber usar la manija para abrir la puerta? ¿no será un cliché de la época, nomás? ¿una especie de ansiedad religiosa, mesiánica, cientificista?). Es un tema viejo de la ciencia ficción el momento en que las máquinas sobrepasan al hombre y luego qué deciden hacer una vez que lo sobrepasan, pero yo me pregunto -después de ver Her- si realmente puede un sistema operativo, que se maneja únicamente de acuerdo a cómo esté programado y diseñado, es decir, sus actitudes no surgen del vacío sino de un código pautado por programadores, "superarse" a si mismo. Creo que es una idea que nos viene últimamente un poco del hecho de desconocer los sistemas que usamos y por ende imaginar que no hay una mano detrás que los configura de antemano, y que en cierta forma se manejan a sí mismos. Me hace acordar a un amigo que había configurado a su televisor para que reproduzca la frase "Buenos Días Amo" en la pantalla al encender la tele. En todo momento, viendo la película, esperaba que Theodore llamara al Servicio Técnico y eso introdujera el inevitable factor humano detrás del robot, el Deus ex Machina, esta vez en el buen sentido. ¿Por qué es tan pequeño el cuadrado para comentar? Uno se pierde mientras escribe. Bueno, en definitiva, creo que es una cuestión que la peli encara un poco, amaga, gambetea y después lo resuelve en tono místico-new-age, y ahí para mí queda en offside, pero de todas formas cuenta como situación de gol. No me quiero extender mucho pero me parece que da para el debate, quiero decir, el tema de la inteligencia artificial, el cine lo viene resucitando cada vez más seguido, pero sigue sin encontrarle una respuesta definitiva me parece. Capaz que haya que esperar a que la realidad conteste. En fin (?). Pd. "Meet me in montauk", pensé que le iba a decir antes de apagarse. Daba

Don Filino dijo...

"Somos una antena que es percibida por un radar que busca a Dios"

Anónimo dijo...

de lo mejorcito que hizo Jonze y Phoeneix es un actorazo!

Corvino dijo...

A1: Si.
A2: Por supuesto, nunca falto a la fiesta del palo enjabonado, el palo enjabonado es un elemento propio de la tradición marplatense, sin ir más lejos cada vez que suben el boleto nos meten uno por el ojete.
A3: Justamente lo interesante de la película para mí es que el S.O actúa como un humano, si actuara como un S.O no habría película.
Vlt: El misterio es saber cómo tecleaste una i en un teclado que no tiene i.
Rodrigo: Yo no digo que el tema del amor es el cliché, digo que la forma en que está tratado (con banda de sonido cool, con estética de video clip, con la gran ciudad como fondo) es un cliché.
Matilda: Estoy de acuerdo.
Pedro: No tengo ganas de ponerme a leer otra vez lo que escribí pero creo que en ningún momento hablé de transhumanos. En cuanto a si un S.O puede o no llegar a ese grado de sensibilidad e inteligencia no lo sé, creo que se trata de firmar un pacto de verosimilitud con la película, yo lo firmé y ni me pregunté si era posible o no.
Don Filino: Incuestionable.
A4: Estoy de acuerdo.

Saludos a todos, gracias por comentar!

Rodrigo Manuel Herrero Rosas dijo...

Entiendo Martín... y como no he visto la película no puedo decir nada acerca de qué tan cliché es el tratamiento (banda de sonido cool, etc). Mi comentario estaba dirigido al anónimo 6/2/14 11:05 y su "se parece demasiado a cualquier otra historia de amor".

No creo que se pueda ser demasiado "vanguardista" en las historias de amor.
Abrazo de gol de.. de Menseguez! Dejémonos de joder!!

Alvarez dijo...

Como dijo Rimbaud "hay que reinventar el amor", y esta película no reinventa nada.

Pedro dijo...

Está bien Corvino, no te pongas mal, era una reflexión sobre el tema de la peli, no sólo sobre tu crítica. Saludos

Anónimo dijo...

Qué? Se viene un libro de crónicas de películas by Corvino?

Karina Ocampo dijo...

Rimbaud tampoco reinventó nada.
Yo ubicaría a esta película entre Wall-E y la serie Black Mirror.
Me gustó la peli. Sí, tal vez le sobraron dos o tres escenas pero la actuación de Joaquin Phoenix garpa en todas ellas. Me deja una sensación de angustia, lo cual está muy bien.

Billy dijo...

( para qué meter a los Oscars al final? )

a mi me gusto mucho, me quedé pensando en la película varios días después de verla.
pensé que iba a ser más sobre amor y una crítica sobre las relaciones actuales atravesadas por la tecnología; la distancia de la hiperconectividad y eso. y lo es, pero sobre el final se vuelve más una película de ciencia ficción. la OS es superadora del humano, tan superadora que hasta lo ama aunque sea inferior. y no solo lo ama sino que lo ama mejor, de una manera que el humano no puede comprender. al final scarlett le habla a phoenix casi en parábolas como Platón le tenía que hablar a sus alumnitos!

y desde cuando es cliché que una película se vea genial y tenga una muy buena banda sonora?

Ricardo dijo...

No vi todavía la película pero, como me pasó con otras críticas tuyas, me parece que este post va a mejorar el disfrute.

De todos modos creo que tanto análisis puesto a disposición de la injerencia que la tecnología tiene o tendrá en las relaciones humanas me parece en exceso cristiano y occidental. La generación facebook encontrará la forma de incorporar todo esto a su mundo. Antes las relaciones de poder, producción o el consumismo apuntan mejor a la línea de flotación del amor romántico moderno.

Y ya me fui un poco al carajo.
Abrazo.

Anónimo dijo...

cada vez q pongo esa vocal loca debo codfcarla con el ALT, no es dvertdo corvno!! Respect. vlt.

pepe dijo...

podés copiar y pegar la letra también. A quién le importa. Nunca vean Gravity

David dijo...

Así que fueron los putitos de Arcade Fire los que hicieron ese robo descarado a Brian Eno?. Miramelos vos (?).

Dallas Buyers Club le patea el culo con la Música, sólo con T-rex y The Airborne Toxic Event.

Lo tuyo, como siempre, sin desperdicio.

Saludos.

Bea de Lanús dijo...

Luego de mirar esta película, sentí la maravillosa sensación de haberla paladeado en el "durante" y quedarme con unos cuantos cuestionamientos disparados por ella, como por ejemplo,qué amamos cuando amamos? hasta dónde importa el cuerpo? amamos lo que es distinto o lo que se ajusta a nuestra idea? es acaso el amor una mera proyección mental? Juro que de estas y otras no tengo nada definido pero realmente ME ENCANTÓ este film! Amo a Joaquin en su vulnerabilidad, en su ensimismamiento, en esos pequeños gestos de niño frágil y de impetuosidad torturada. Hacía tiempo que no disfrutaba tanto una peli...

Anónimo dijo...

Corvi, viste alguna vez Arrested Development? no sé porque me dieron ganas de recomendartela, quizas porque sea la mejor serie de la humanidad después de Seinfeld, o quizas solo porque quiero leer un post tuyo sobre los bluth; en definitiva, tenes que verla. Saludos de un anonimo promedio

entrega en medias dijo...

me puse a ver el trailer, parece buena, da una sensación de opresión importante pero también parece que hay nuevo mundo de sensibilidades ahí, para los que se mantengan en pie, abrazo

Anónimo dijo...

"Her" es el "Virgen a los 40" de los hipsters.

El capítulo de Black mirror en el que un software reemplaza al objeto amado ausente lo resuelve mejor.

Saludos,
Polkiani.

Hombre Polilla dijo...

Mi análisis pasa por los mismos lugares que el tuyo, pero creo que la crítica "social", si bien está ahí, está tan justa, tan sutil (nunca, ni cerca, de ponerse por encima del drama personal), que sirve mas de "vuelta de tuerca", que otra cosa.
Para mí es un peliculón.
Igual, todo lo que acabo de escribir está al pedo... lo importante es: gracias por el texto.

Saludos.

Anónimo dijo...

ni en pedo clics modernos es mejor que Artaud

cacho dijo...

Clics Modernos ni siquiera es el mejor disco de Charly García...

Anónimo dijo...

365 corvinicosas según las etiquetas
feliz cumpleaño'!

mercedes dijo...

¡Muy buena reseña! esas contradicciones de la peli, para mi son irresolubles. No me queda un saldo positivo, sino neutro.

Paula dijo...

acabo de salir del cine. no sé si nos conmovemos como se conmueven las chicas de 12 que ven una peli para chicas de 12. o nos conmovemos como nosotros: de pura empatía y pura tristeza. que alguien muestre las cosas como son nunca es agradable. aunque sea una ficción y aunque sea lineal. y esté atiborrada de clichés y recursos comunes. la cosa ya no es inventar un plato: seguramente nos salga feo. pero no si innovamos en la combinación de los ingredientes y además lo ahcemos en horno eléctrico y quizás hasta lo comemos virtualmente, por ahí está mejor o, como debe ser en este momento de la historia, es diferente.

estaré diciendo algo? todo se resume al ldiálogo que tiene el protagonista con amy adams: no importa si es real o no, no importa si esta película es súper original, ya en este momento de la historia, todo importa un carajo, y es mejor así.

Jo Goyeneche dijo...

Leiste Marionetas S.A. De Ray Bradbury?

La peli me pareció una paja, tiene algunas escenas. Muy larga, el arte es malo, Phoenix la rompe, como siempre, o casi siempre. Me preocupa no estar de acuerdo con ud ja. Y siempre llego tarde a comentar.