lunes, 20 de octubre de 2014

Ocho comentarios acerca de River Plate


1) La opinión pública del fútbol (periodistas, hinchas, jugadores, entrenadores) siempre está diciendo que no se juega a nada, que los equipos no dan tres pases seguidos y que nadie se arriesga por miedo a perder. Cuando un equipo como River tiene una idea clara, hace una apología permanente del juego asociado y arriesga en todos los partidos, la misma opinión pública del fútbol se relame esperando que el equipo se caiga. Y apenas tiene un semi-tropiezo decretan “el fin de la mentira”. La felicidad por la desgracia ajena es un tumor maligno que está haciendo mierda al fútbol.

2) Todo equipo brillante tiene un momento de declive. Creo que River pasó ese declive con bastante entereza, hasta convertirlo en una simple meseta. Empató varios partidos seguidos, quedó afuera de la Copa Argentina, pero no perdió nunca. Se sobrepuso a canchas inundadas contra equipos que jugaron a que no jugara, estadios en los que se cortaba la luz y ausencias muy significativas (por lesión o convocatoria faltaron nada menos que Kranevitter, Vangioni y Teo).

3) Gallardo no sólo se viste bien y aprendió a hablar con sujeto y predicado, también demostró una capacidad sorprendente para hacer los cambios precisos, preservar el resultado cuando hacía falta (contra Newell's) y pisar el acelerador cuando la situación lo amerita. Aunque tiene la soberbio de los ganadores (para él, los rivales prácticamente no existen) no es demagógico ni ególatra. Eso ya es un paso adelante.

4) Las idas de Bianchi y Ramón Díaz (dos multimillonarios que pueden estar el resto de sus vidas sin trabajar) hicieron mucho bien al fútbol. Se acabaron los planos eternos de sus rostros y sus declaraciones petulantes después de los partidos. Arruabarrena y Gallardo no pueden cambiar el mundo, pero por ahora marcan el camino de un fútbol un poco más discreto y noble. 

5) Con el agotamiento físico de los partidos cada tres días y los recaudos exagerados de los rivales, parecería que la etapa en que River ganaba brillando ya pasó. Ahora gana bien pero por momentos nos inclinan la cancha (de todas formas no hubo ningún equipo superior a River en los 90 minutos). Y esto no hizo más que acrecentar el gran nivel de Barovero y de casi todos los defensores. Funes Mori era un chiste y hoy es un tipo que te juega de 3, desborda y mete un centro. Vangioni y Mercado están pasando el mejor momento de sus carreras. Maidana es una muralla. Pezzella entra y le mete un gol a Boca. Si empiezo a escribir sobre los que juegan del medio para arriba muero de un exceso de gallinismo.

6) Contra Belgrano no era un partido más. Aunque por momentos se complicó, River terminó goleando al equipo que hace muy poco nos mandó al descenso. La conducta de Olave es de una miseria humana sorprendente.

7) Da la impresión que el buen funcionamiento de River obligó a los demás equipos a intentar jugar mejor. Cuando Vélez o Newell's jugaban bien, no tenían la fuerza necesaria para iniciar una corriente positiva que arrastrara a los demás. River es tan grande que le sube el nivel al fútbol argentino en general.


8) Muchos pensarán que los hinchas de River estamos festejando por adelantado, que nos creemos campeones. Nada que ver. La felicidad es porque el equipo volvió a jugar bien después de muchísimo tiempo. Los campeonatos van y vienen. Además, ya tenemos un montón. 

16 comentarios:

Karina Ocampo dijo...

Terminé de leer parada en la silla y aplaudiendo. El punto siete es hermoso, imposible no recordar los equipos de los 90, esos que daba gusto ver jugar. Volvimos a disfrutar de River y eso vale la pena festejar.

Alejo Salem dijo...

Clap, clap, clap.

Ricardo dijo...

Hablar de fútbol sin nombres propios no es hablar de fútbol dijo alguien que sabe mucho (yo, en este comentario). Para mí es insoslayable que River jugó su mejor fútbol cuando Sánchez y Rojas rindieron a pleno.
Mis loas a ellos, al pressing en 3/4 (aunque con menos piernas, ahora, se dificulta), al equipo corto (el peligro siempre llegó cuando el equipo se hizo largo; riesgos de este esquema) y a la capacidad goleadora de Teo, Sánchez de falso 9 o Pisculichi y su pegada.
No quiero dejar de mencionar a mi ídolo, porque sí. De pie, por favor, que voy a escribir el nombre de RAMIRO Funes Mori. El Funes Mori bueno (?).

Abrazo gallináceo.

quito dijo...

está claro que me han gastado mucho (como a todo hincha de river) por el tema de haber descendido, pero aunque nadie me crea (los gallinas supongo que si), el torneo de la B nos dio muchísimo más de lo que creíamos que nos podía quitar: para empezar fue un torneo maravilloso porque el equipo volvió a tener corazón como hacía años no pasaba; segundo: salimos campeones (no es lo mismo volver sin ser campeones), y aquél único que se precia de no haber descendido no tiene los huevos para bajar y volver campeón; y tercero: aprendimos a ser más humildes a la hora de los pingos...
Todo esto lo digo porque este River (de Gallardo al que no le tuve fe al principio) nos está completando por fin desde ese campeonato en que nos fuimos a la B. Y no porque vayamos a lograr ganar algo, tenés razón en los puntos 7 y 8, sino porque River juega de una manera que nos gusta, y aunque pierda igual juega a algo que te deja contento (a propios y ajenos)...
Y lo mejor de todo: es una reinvindicación al aguante del hincha que siente que el equipo no está sobrando ninguna situación sino que está identificándose con eso que adquirimos y que de golpe tiene buen sabor: la humildad de los grandes que conocen el sabor de la derrota y que se animan a empezar de nuevo...

Lo de Olave fue justicia. Se excedió y pagó. El fútbol siempre da revancha, adentro de la cancha.

Viejo, gracias por tu blog...

Nico dijo...

Mi teoría respecto a la meseta de la que hablás es la siguiente: Los partidos que más nos gustaron fueron con Kranevitter en cancha. Con Ponzio en lugar del "Colo", River debía "aprender" a jugar con él como pivote central ya que tiene otras características. Si no recuerdo mal, solo un partido pudo jugar el equipo completo (con Ponzio) y en condiciones normales (Lanús) Partido que River jugó bien y fue superior. Por diversas causas (lesiones y citaciones a amistosos internacionales), Ponzio jugó sin los mismos de siempre y River debió adaptar su juego como contra Ñuls o Libertad.
Ahora, con todos de vuelta, ya no se si hay tiempo de "aprender". Por eso River deberá mutar y ser más práctico, sin dejar de lado las buenas intenciones y su idea de ataque y presión.

Saludos,
@nicolinov

pulcinella dijo...

coincido con quito, el torneo de la B fue un gran torneo... y fue espectacular ganarlo y no ascender dando lástima como el rojo...

Oscar dijo...

Si, juega bien.Tambien te digo que si le cobraban el penalazo de Balanta al picante en el minuto 23 del 2do tiempo, podría haber cambiado algo.Mirenlo, está en el partido completo en you tube.La tv publica nunca repitió la jugada, y en futbol permitido menos. qué raro, no?

Anónimo dijo...

El torneo de la B lo ganaron con un ayudín de los árbitros, un par de penales regalados...

Y lo de Olave sólo puede ser sorprendente si nunca lo viste jugar...

Cine Braille dijo...

Te discutiría el punto 7, creo que es más el hecho de que no hay descensos y alguna influencia del Mundial, de equipos como Alemania o hasta Chile y su bielsismo. Independiente, Racing y Lanús apuntaban a jugar así antes de que se destapara esta Gallina Mecánica. Dicho sea de paso, tres equipos que están haciendo muy buena campaña, invisibilizada por el campañón de River.
La larga (o más bien gorda) sombra de Bielsa está detrás de unos cuantos técnicos, no sólo Gallardo (que a veces habla igual y hasta se fastidia con las mismas pelotudeces de los salames del periodismo meramente deportivo) sino Raggio, Franco, Berti, Berizzo en España, Sampaoli en Chile, Pochettino en Inglaterra, el propio Martino. No todos valen lo mismo, claro, ni creo que el propio Bielsa esté exento de errores o limitaciones. Pero es una clara influencia.
Para el final, un deseo: la hinchada de River, tan aficionada a esos cantitos de xenofobia idiota, se merece un ídolo negro y extranjero como Sánchez, cuyo estado atlético es propio de un superhombre. Y cuya falta de egoísmo, que vos remarcaste, es extrañísima en el mundo del fútbol.
Saludos

Cine Braille dijo...

Latorre sobre el futbolista a merced de los medios, muy inteligente nota http://www.ole.com.ar/blogs/futbol_gambeta/palabra_7_1232346754.html#.VEOv5SqX8J4.twitter

Anónimo dijo...

Olave no hizo nada de malo, no puteo a nadie, no le falto el respeto a nadie, es mas, todo lo que dijo es absolutamente cierto...ahora resulta que decir la verdad es incitar a la violencia, dejense de joder!

Franco dijo...

Banco al anonimo de arriba y eso que soy de river, si todos aplaudimos a almeyda besandose la camiseta en el superclasico no podemos quejarnos de olave con lo del domingo, es un poco de coherencia

Anónimo dijo...

sambú

La conducta de Olave es de una
miseria humana previsible
lo sorprendente hubiese sido que ante el insulto de los hinchas de
river junte las manos pidiendo
perdón
Era obvio que ante el ataque, iba dejar al descubierto el acontecimiento más traumático de la
historia de river

Hernan Dardes dijo...

Concido 100% con el posty con el comentario de @nicolov acerca de acostumbrarse a comprar con Ponzio y el muy buen partido contra Lanus. Pero hay otras cuestiones: el citado cansancio, y además que los rivales tomaron nota del sistema y le buscan la vuelta. Por lo general tratan de salir con pelotazos para cruzar la linea de presión (arsenal, Central en la Copa Argentina, Newells por momentos), suman delanteros en función defensiva cubriendo las bandas (Belgrano) y tratan de aprovechar los minutos de cambio de aire para meter presión. En estas situaciones, además del equipo, están apareciendo las individualidades. Y si no, cada vez que Gallardo metió mano, la cosa mejoró.
No, nadie celebra por anticipado. Pero con la mitad de los puntos restantes River va a tener el mismo puntaje que el último campeón con Ramón Diaz. No es poco.

Silvio Astier dijo...

Olave es un tipo profundamente resentido, como Riquelme y tantos otros futbolistas, y está en su derecho en ejercer ese resentimiento. Muchos hinchas de clubes del interior se habrán visto reivindicados a partir de lo que logró Belgrano. Es cierto que a la gente a nadie le importó el ascenso de Belgrano, sino el descenso de River. Pero el fútbol argentino llegó a un grado de disparidad tal que querer que River descienda es NECESARIAMENTE querer el fútbol del interior sea reivindicado.
Aunque aquel fatídico acontecimiento cambió la historia del club, River es incurable. Cambió porque River necesita visibilizar otra cosa que no sea Boca y River mismo. Pero no significa una superación moral; River tiene que reparar su moral de la supremacía, fundada en una política de distribución inequitativa de los recursos. Porque el trinunfo -esto es algo de lo que se está tomando más conciencia en los últimos años- es menos un resultado de la mística que de múltiples decisiones políticas.

Por eso celebro la actitud de Olave como uno puede festejar la reacción de un personaje de Relatos Salvajes.

Anónimo dijo...

Primero y antes que nada celebro el buen fútbol de River. Y lo de Olave declarando ya en el vestuario "Quemaron su cancha" es un granito de arena más para el lado de la violencia. El típico imbécil, no el único por supuesto, pero si está claramente de ese lado.