domingo, 17 de mayo de 2015

Los muchachos de antes no usaban arsénico


Los famosos acontecimientos ocurridos en la Bombonera el pasado jueves, interpretados casi por todos, incluyéndome, como tragedia social y cívica de una Nación en bancarrota existencial de aquí a la eternidad, ya se fue, por decirlo de un modo sofisticado y como no podía ser de otra forma, al carajo. Tal vez desde el mismo momento en que lo interpretamos como tragedia social y cívica de una Nación en bancarrota existencial, etc.

Por redes sociales y medios de la web comenzaron a circular fotografías históricas de jugadores de Boca y River abrazados en plena cancha acompañadas por leyendas del tipo “Antes el fútbol era así, amor y paz, y ahora mirá en lo que nos convertimos, Cacho”. Ok, Cacho asiente y mira por el gran ventanal de una pizzería en la calle Corrientes. Con ustedes la secreta ideología del costumbrismo, con sus dosis exactas de melancolía y resignación, apoderándose de nuestra subjetividad, viendo un locus amoenus donde sólo había mierda o algo muy parecido.   

Las imágenes tienen, casi por protagonista absoluto, a Riquelme. Riquelme y Aimar abrazándose. Riquelme y Aimar riéndose. Riquelme festejándole el gol en la cara a Ramón Díaz en la Bombonera. Debo haberme equivocado porque creo que hasta hace muy poco Riquelme era apenas un gran jugador con serios problemas de comportamiento y el vestuario de Boca se había visto notablemente confortado con su ausencia.

Las relaciones entre emblemas de River y Boca se debieron a amistades muy puntuales. Casi siempre de jugadores que, más allá de los colores, se sentían cómplices en su manera de jugar al fútbol: Maradona y Francescoli, Riquelme y Aimar. Ramón Díaz tiene la extraña habilidad de llevarse bien con dos archienemigos: Riquelme y Macri. Realmente daba gusto, aun cuando se lo sufría, ver que Riquelme le podía festejar un gol a Ramón Díaz en la cara y Ramón Díaz podía entender la broma y reírse también. Sí, era genial, pero era un archipiélago muy alejado del Continente del fútbol. Como un flash de lo que debería ser y no es. Más que Riquelme y Aimar el Superclásico era Giunta y Hernán Díaz.


Antes, en fin, no pasaba nada mucho mejor de lo que sucede ahora. El fútbol nunca fue un espectáculo ecuménico, donde los habitantes de todo el mundo, sin distinciones, se unían en una comunión sagrada. Quien diga lo contrario perdió la memoria o no le prestó atención al fútbol jamás. En los 90, por ejemplo, un hincha de Boca podía festejar la muerte de dos de River frente a las cámaras sin ninguna clase de remordimiento. También los hinchas de River ejercían la xenofobia sin que absolutamente nadie pusiera en tela de juicio las resonancias culturales de tales prácticas. Los vínculos entre política, dirigencia y barras eran los mismos de ahora. En todo caso antes no existían las herramientas de comunicación para expresar durante 24 horas todo lo que se nos ocurre sobre fútbol. 

12 comentarios:

Matha Burroughs dijo...

14 de mayo de 1939, Lanús vrs. Boca y los dos primeros muertos del fútbol argentino: un hombre de 41 años y un pibito de 9.


http://blogs.lanacion.com.ar/archivoscopio/archivoscopio/violencia-en-el-futbol-argentino-249-muertos/

Mi abuelo era fana de Boca y alguna vez lo escuché decir que él había dejado de ir a la Bombonera porque los de la bandeja alta orinaban a los de abajo (también hinchas de su propio club). El viejo murió en 1974, así que calculo que se refería cosas que ocurrían en los años 40 o 50.
En plena dictadura los barras de River (y no me vengan con el verso de que en esa época no existían) arrojaban proyectiles a los de la platea (supongo que detectaron a la bostera de mi vieja porque le pegaron un certero huevazo en los lentes) y cuando la gente se iba en auto de la cancha, estos hdp caminaban en contramano y les robaban los relojes a los que tenían las ventanas abiertas.
También recuerdo la muerte de una piba en Mar del Plata, creo que un partido de Aldosivi o Kimberley hace como veinte años o más. Y ni hablar de los hinchas de equipos porteños que no volvían vivos cuando iban al "Cementerio de elefantes".

Matha Burroughs dijo...

Antes que alguno salte con alguna pavada, aclaro que soy fana de River, pero no me banco a los que son hinchas de su hinchada, cualquiera sea el club de sus amores (?).

La Garganta Poderosa dijo...

¿La pelota se mancha? Sobre todo el cachivache del clásico, casi todos pensamos lo mismo. Pero eso no se llama fútbol, se llama capitalismo.

mundoarjo dijo...

El tema de la violencia en el fútbol, y en este caso puntual, creo que se inscribe en el terreno de la "ficción paranoica" de la que hablaba Piglia. Esto es, salvado las distancias, como en el caso Nisman, donde se pueden tejer y destejer hipótesis de todo tipo, y así es como pareciera que Aníbal Fernández, Macri o Berni tienen que dar explicaciones de lo que pasó, como si formaran para de una trama que los pone como sospechosos.

Por otra parte, creo que no terminamos de ser del todo conscientes de la excesiva trascendencia que se le otorga al fútbol en (los principales medios de) este país. Las tapas que Clarín le destina al Superclásico, independientemente de que haya incidentes o no, no tienen parangón en ningún diario de un país futbolero al cubrir un clásico. Podremos decir: "Boca-River" es el partido más atractivo del mundo; Ok, pero hoy, que ganó el Barcelona, un equipo de otro país, hubo una primera plana que ni en España misma se podía encontrar. Y en "O globo" de Brasil, que tiene 3 jugadores en el Barsa, había que ponerse a buscar la noticia para enterarse.

Que hayan tirado la tan mentada bomba es grave. Pero la estrategia del poder apunta a que cosas así (que no terminaron con la vida de nadie), queden niveladas, indiferenciadas, homogeneizadas, con otros asuntos de otra gravedad como la tragedia de Once, la muerte de Néstor Kirchner o la de Mariano Ferreyra, a los que se les dio una atención muy similar.

P dijo...

Al final está todo bieeeeen

Capitan Beto dijo...

El Pipa Higuaín (Padre) hablando hace un tiempo atrás de los barras dijo: "antes eran los tipos pesados del barrio entraban a las concentraciones a exigirle entrada a los jugadores y que ganen, una vez en Chicago entraron armados a apretarnos por que estabamos cerca del descenso, ahora los barras son amigos de los jugadores y los dirigentes no necesitan armas para entrar a las concentraciones o al club"

Cine Braille dijo...

Es el problema de la barranca abajo: un rato antes estabas más arriba, pero venías cayendo igual.
De todos modos, hay en la historia hechos que ya son irrepetibles y casi inimaginables: hinchas de Gimnasia aplaudiendo a los jugadores de Estudiantes tras ganarle la final al Manchester United, o Rattin recordando que a él jamás lo puteó la hinchada de River. El Bambino Veira jugaba a la tarde por San Lorenzo contra Huracán y a la noche iba a la sede del Globo a jugar al billar. Ya se añora la época cuando iban los visitantes a la cancha, que no pasaron ni cinco años.
En fin, hay que empezar a bajar cambios, y podríamos empezar abandonando el culto pavote al hincha, que no sólo pudrió al fútbol sino también al rock: no sé si les dice algo Callejeros, bengalas, trapos.
Hasta Farinella (¡Farinella!) se vio obligado a pedir disculpas en estos días, anoche Fantino lo mismo.
Saludos

Cine Braille dijo...

Dicho sea de paso, Los muchachos de antes no usaban arsénico es buenísima.

Anónimo dijo...

Al final, eran barras con sus respectivas fotos con politicians.
K.

Cabeza de Platino dijo...

Lo peor de todo son los nietzsches de cuarta que dicen que el fútbol ha muerto.

Anónimo dijo...

"El hincha no es lo más importante". Eso de que lo hicieron por la hinchada, es una patraña. Los futbolistas ganan millones, sí, inclusive en sur américa; así que no jodan con ese discurso chato. Pero de eso, a tolerar la estúpidez, la negritud -válgase el término- de no bancarse la derrota. Conste que soy hincha de Boca, pero jamás he comulgado enceguecerse cuando la realidad te muestra lo que hay, porque no solo das asco, sino que además lástima. Lo que sucedió en la Bombonera es solo una muestra de la decadencia que hay en todo lo que respecta al fútbol en sur américa. El partido había sido suspendido o en eso estaba, alguien me puede decir qué ganaba Boca, si había perdido el primer partido y en este al medio tiempo empataba con River (Boca quedaba eliminado con este marcador) tras un partido espántoso, que parecía que Boca no tenía con qué salir airoso y clasificarse. ¿Saben que ganó Boca no? Sanciones y demás.
Lo de la hinchada fue un hecho lamentable, pero la actitud de los jugadores de Boca, fue de negros, qué ganaban, ¿Orión que carajo ganabas?
Il Corvino, me parece que intrínsecamente caes en el lugar común en el que la violencia, mamarruchadas como este suceso, (si queramos verlo como algo liviano) actitudes de gente negra e imbécil terminan justificando solo porque las cosas siempre fueron así.
Te leo a full, pero me hubiese gustado un mejor análisis, antes que cuatro a cinco párrafos que no aportan nada.

Capitan Beto dijo...

"fue de negros", ¿y se queja de la violencia?