viernes, 15 de mayo de 2015

Superclásico. Episodio III


El mensaje omnipresente que sugirió el hincha de Boca durante la semana, aunque sea en foros del Club y redes sociales (replicando de esta manera su famoso “sentir”) es que si el partido no se ganaba, se iba a armar quilombo. Se trata de una amenaza institucionalizada en el universo del fútbol: si los jugadores no se pueden hacer cargo existe una ley implícita que le otorgaría a los hinchas (el jugador número 12) la potestad para intervenir en el partido. Es uno de los hits del “folclore del fútbol", tal vez el principal, el que más tiempo estuvo arriba en los charts: la creencia de que el fútbol no es tanto el enfrentamiento entre dos equipos que juegan a ese deporte, sino el enfrentamiento entre dos hinchadas. Ayer los hinchas de Boca (los diez o los diez mil, no importa cuántos fueron) se convirtieron en lo que siempre fingieron ser. Era mejor cuando lo fingían, ¿no?  

El hincha de Boca, históricamente, hizo un culto de su hinchada. El año pasado, poco después de perder las semifinales contra River, se enorgulleció de llenar la cancha para festejar, qué duda cabe, el día del hincha. El mensaje era obvio: al hincha de Boca no le importa perder un partido de fútbol, ni siquiera contra River, lo más importante, pase lo que pase, es la hinchada, que siempre alienta y aterroriza a los jugadores del equipo rival, especialmente a los de River, aunque ayer dio la sensación de que ocurrió todo lo contrario. De tanto alimentar al monstruo, el monstruo se los terminó morfando. El estruendoso recibimiento de la 12 pareció perjudicar más a Boca, cuyos jugadores tenían cien kilos de lastre en cada pierna.  

De la misma manera que no sabemos qué hubiese pasado si el partido hubiera seguido, tampoco sabemos si el incidente de la manga se hubiera llevado a cabo con un gol a favor de Boca o, por lo menos, un claro dominio del local al término del primer tiempo. Algunos hinchas de Boca (por lo menos son minoría) echaron a correr la versión de que en realidad intentaron tirar una bengala adentro de la manga y que los policías recurrieron al gas pimienta para reprimirlos. De haber sido así, la historia no cambia nada: ¿acaso tirar bengalas en mangas por donde se trasladan los jugadores del equipo contrario es relativamente mejor que tirar gas pimienta? Las conspiraciones y los manejos turbios son muy atractivos para explicar aquello que nos molesta, pero llegado el caso Yabrán está muerto y, por ahora, Nisman no fue asesinado.  

Veamos: no hay una puta virtud en alentar a un equipo, esa es la estupidez que inventamos para sentir que somos partes de algo que no nos pertenece (de otra forma estaríamos adentro de la cancha); virtud sí hay en los pies de Riquelme y Aimar, por ejemplo. También había virtud en los pies de Francescoli y Maradona. Incluso había virtud en los pies de Manteca Martínez y el Mencho Medina Bello. El problema obviamente no es de Boca, pero no deja de ser paradójico que el Club que siempre hizo hincapié en su fabulosa hinchada sea el que termina pagando las peores consecuencias por ese culto excesivo. Y que justo ocurra cuando a todas luces entre River y Boca había un simbólico intercambio de imaginarios en sus respectivos estilos. Boca, después del hito Riquelme y una década de éxitos deportivos, pareció inclinarse hacia un fútbol más vistoso, con hinchas educados que no insultaban a sus jugadores y equipos con una clara intención ofensiva. River, después del descenso, pareció resignarse a perder sus banderas, con una hinchada que hacía alarde de estar primera en recaudaciones y pedía huevos antes que fútbol. De hecho el antecedente más similar de lo ocurrido ayer sucedió cuando hinchas de River ingresaron a la cancha para pegarles a sus jugadores por estar a punto de descender en instancias de Promoción (cuando ni siquiera se había terminado de jugar el primer partido contra Belgrano).

Del partido en sí se pueden decir muy pocas cosas. El planteo táctico de River fue bastante acertado aunque cada vez le cuesta más progresar en ofensiva. Si a River las cosas le salieron bien principalmente fue porque a Boca todo le salió mal. Desde la tarjeta amarilla automática a Osvaldo hasta la reclusión de Gago entre los dos laterales. Visiblemente afectados por el malhumor del hincha ante la falta de respuestas anímicas del partido de ida, Boca salió a responder a los golpes del jueves pasado pero se olvidó de jugar. El clima del partido era, por instantes, sórdido. En una jugada Pablo Pérez retrocedió unos metros para clarificar la salida y, como pocas veces en los últimos años, La Bombonera se le vino encima. River se fue al descanso conforme con lo hecho pero con la certeza de no haber aprovechado del todo el desconcierto de Boca (de hecho llama la atención lo mal que encaró Boca, tanto futbolística como psicológicamente, esta serie de partidos). El resto es historia.     

Durante mucho tiempo el fútbol sostuvo nuestra vida. Las miserias públicas e íntimas fueron compactadas y comenzaron a aflorar intensamente en cada partido decisivo. Como si el fútbol fuera el conducto fluvial por donde se va toda la mierda de nuestro espíritu. Ahora el fútbol quedó demasiado lejos de lo que proyectamos que es. Como si el significante estuviera en Tierra del Fuego y el significado en La Quiaca. Ir a la cancha es asistir a las inmediaciones de una tragedia: policías con caballos, hinchas reventados que te apuran por unas monedas, corridas, humo. Haber naturalizado esa situación es parte del problema. Sin embargo hay otras cuestiones un poco más incómodas que se relacionan con la subjetividad de los que nos reconocemos aficionados o hinchas de tal o cual equipo. ¿Cultura y poder son esta porno bajón? ¿Puede ser que la culpa sólo sea de aquellos encargados de la seguridad y aquellos encargados de eludirla? ¿Hasta qué punto nuestra devoción desmedida hacia ese deporte no alimenta la violencia? ¿Hasta qué punto toda la “intensidad” discursiva que utilizamos para debatir, en broma o no, con el hincha del equipo rival no estalla en el gas pimienta de ayer o los destrozos en la cancha de River el día del descenso? ¿Hasta qué punto si fuese Gago el de los ojos irritados y las manchas en la espalda yo no hubiese justificado el ataque porque simplemente me parece el tipo más irritante de la historia del fútbol mundial? Algo me hace ruido en la proliferación de palabras del tipo “vergüenza” referidas a un espectáculo del que todos (los que miramos fútbol) somos en alguna medida responsables. Es como si las grandes palabras ocultaran que, más allá de Di Zeo, Angelici, D’Onofrio y los Borrachos del Tablón, hay algo realmente malo en cada uno de nosotros que nos impide disfrutar de una de las cosas que, aparentemente, más nos gustan. No nos merecemos el fútbol. 

23 comentarios:

varsky gorila dijo...

Totalmente de acuerdo con el análisis del partido. Totalmente en desacuerdo con el resto del análisis.

Hacernos creer que estas cosas "son culpa de todos" es tan temeroso como decir que la tragedia de cromañon es responsabilidad de "la cultura del aguante".
Porque más allá de la estupidez (que existe y es mucha)del berretín de barrabrava (que existen y son muchos) este tipo de cosas son propias de hijos de puta, no de bobos.
Porque ese sujeto bobo que festeja toda termeada hecha por tipos que cobran por eso, (es decir que laburan de mulos políticos, lisa y llanamente)no tiene huevos para exponerse así. Es un cagón por naturaleza, su accionar está siempre limitado a tirar algo desde lejos, escupir, y putear siempre rodeado por multitudes protectoras de su idiotez.
Pero nunca pensaría en algo de estas magnitudes, le da terror el hecho de quedar pegado, el hecho de que pensará su familia, sus hijos. Todo el tiempo está tan pendiente de sentirse parte de esa mierda como de cuidarse para que no se note.
En fin, por más que sean muchos y sean cada vez más estúpidos, sin la decisión de los impunes(políticos, dirigentes, barras) estos tipos no existen. Es como ponerle la misma carga de responsabilidad por la discriminación a tinelli que a los reidores de tinelli. Algo ridículo.
No nos olvidemos que esto es un negocio, que no existe la "violencia" tal y como nos quieren hacer creer, que es una boludez eso de "por un color, solo por un color", eso se ajustaba a la realidad de los años en que lo escribió spinetta, pero está lejísimo de lo que pasa ahora.
Nadie suspende un partido, agrede, roba, mata por rivalidad. Todo es por negocio y todo es desde arriba hacia abajo.

Cabeza de Platino dijo...

es todo culpa de la prensa bostera vendehumo que siempre le festejó todo a boca. Éstos hijos de puta de 12 vienen matando gente desde la bengala perdida

Pedro dijo...

Está bien que se señale que todo es por negocio, que hay intereses en el fútbol (cada vez más) y que a varios de los interesados, que manejan unos cuantos hilos, la violencia y la cultura del gas pimienta no les molesta, o lo que es cada vez más visible: les da ganancia. Pero nada nos vuelve espectadores neutrales. Dar el nombre o la foto de dos o tres o diez tipos no cambia nada. Sacás a esos diez y atrás hay otros diez que van a hacer la misma, porque hay toda una sociedad que los avala y sigue pensando de la misma forma. El reidor de tinelli, el que se ríe de que tinelli le pega a un enano, es exactamente tan responsable como Tinelli. Negar esa realidad esconde un interés, porque con ese discurso se jerarquiza en base a nada, se distribuyen roles en base a una realidad circunstancial, aprovechando una situación puntual desagradable, y a partir de ahí se quita responsabilidades a un grupo, o se da derechos al otro, de acuerdo al lugar que ocupe (difícilmente sea alreves). Cuál es la diferencia entre el que está en la pantalla y el que lo sintoniza todas las noches? O el que va y acepta laburar en un programa así? Qué vuelve a uno más o menos responsable de sus propias decisiones?
Es una discusión que es mucho más profunda, más compleja que la de señalar al otro, al dirigente mafioso o al hincha violento, a Tinelli, al reidor o a la falta de laburo, porque tiene que ver con señalarse a uno mismo y aceptar en silencio y con toda la madurez que sea posible, que uno es parte de la sociedad a la que critica (sino, no la estaría criticando). Correrse siempre del quilombo, apuntar a algún grupo, arriba o abajo, a Clarín, los K, el peronismo, la oligarquía, los bolivianos, los cipayos, los negros, Menem, Macri, los taxistas, los hombres, los violentos, las mujeres, los pibes, los barras, los jugadores... todo eso puede darnos tranquilidad de conciencia, pero no cambia el problema de fondo. La culpa no es nunca del chancho, y todos le estamos dando de comer.
Y ahora me voy al rincón, a pensar en lo que dije. Saludos.

varsky gorila dijo...

De acuerdo con que dar el nombre o la foto de 2 tipos tampoco sirve para nada, perseguir peregiles es tan funcional a los peces gordos como decir que la culpa es de todos.
Las cosas como son, para algo existe un presidente, un secretario de seguridad, un jefe de gobierno, un comisario, un puntero político y mil etc.
No es una cuestión de quitarse responsabilidades, cada uno sabe l que piensa y como procede, aún así, ni de casualidad yo tengo la misma reponsabilidad que berni, ni el escenógrafo de callejeros la misma que ibarra, ni vos la misma que angelici.
No, no es lo mismo tinelli que el que se ríe de tinelli. Definitivamente no.
Por supuesto que todos somos parte de la misma sociedad, pero no somos todos iguales, señalar la pudredumbre cultural de una sociedad (con lo que estoy de acuerdo) está bien dentro de un marco general, pero en situaciones particulares lo único que se logra es confundir y beneficiar a los verdaderos responsables de que no pasen ciertas cosas. Entiéndase responsables como quienes pueden evitar ciertos hechos, en este caso por más civilizados que fueran el resto de los hinchas de boca, river o quién fuere, esto no se hubiese podido evitar porque ya estaba pensado desde arriba. A eso apunto.

Corvino dijo...

Yo quise apuntar una inquietud: el dominio colectivo de una forma de pensamiento peligroso. No me estoy refiriendo al eslogan "fútbol reflejo de la sociedad", sino a otro eslogan "fútbol reflejo de la mente". Creo que leí mucho a Ballard. En fin tal vez doy demasiado por sentado la responsabilidad de dirigentes, políticos y su relación con barras, etc. Saludos.

Anónimo dijo...

che, y el chanta de Angelici que espera para renunciar?
un impresentable!

Anónimo dijo...

No les da miedo quedar pegados. A Bruera no le dio miedo (como no le dio miedo que le descubrieran su mentira el día de la inundación y los 70 muertos). Al corredor de TC no le da miedo quedar pegado con el drone, es más, lo sube a instagram...

Después, mucho de esto se alimentó y multiplicó después del desatroso arbitraje de la semana pasada. Permitir la violencia en la cancha, las patadas salvajes de Vangioni y Funes Mori, deriva en ganas de revancha, curiosamente más en los hinchas que en los propios jugadores de Boca.

Y cuando River se fue a la B, y pasó todo lo que pasó en la cancha, la sanción fue ínfima. Seguramente porque fue torneo local, y, ya sabemos, todo pasa. La Conmebol tiene otro registro de la exposición mediática internacional de cosas así, pero si esto era por el torneo local, las sanciones no habrían sido tales.

Cine Braille dijo...

Y, la "pasión" del fútbol argentino... Anoche daban ganas de ser inglés, español, mexicano, cualquier cosa menos futbolero y argentino. Muy gracioso hoy Souto hablando en contra de la violencia, el mismo que condujo durante años el programa dedicado a las hinchadas del fútbol, El Aguante. O Farinella, el director de ese engendro facilista y demagógico que es Olé. En fin, nos merecemos a Niembro, nos merecemos el ambiente del fútbol que tenemos. Habrá que empezar a decirle no a unas cuantas cosas.
Saludos

Pedro dijo...

Varsky, lo resumo con una pregunta: Tinelli será muy malo, pero si la sociedad tiene valores más altos que los de tinelli, por qué lo sintoniza y lo festeja?
Entiendo que el razonamiento es que hay tipos más inteligentes o vivos que acceden o accedieron al poder, y ahora se aprovechan de los demás desde ese lugar. Qué hacemos entonces, prohibimos a los vivos? Prohibimos el poder? O empezamos a pensar sino seremos nosotros los que alimentamos este circo ridículo todo el tiempo. Qué pasa si dos o tres Domingos seguidos, en vez de mirar fútbol, salimos al patio y pensamos en otra cosa? Vas a ver cómo en 15 días se acaba la violencia en el fútbol amigo. En definitiva... lo mismo que dice el corvino en el post.

Anónimo dijo...

Y lo mismo que dice Cine Braille ahí arriba

varsky gorila dijo...

pedro, nadie dice que la sociedad tenga valores más altos que los de tinelli eh...no sé donde leíste eso.
Lo que digo es que 1, 10, 100, 1 millón o la cantidad que se te ocurra de bobos sin poder nunca pueden estar a la misma altura de un hijo de puta con poder, simplemente eso.
Como dije en el primer comentario, las responsabilidades son de arriba hacia abajo, siempre.
Poniendo el foco en la "sociedad enferma", la "cultura del aguante", y demás lo único que se logra es quitarle responsabilidades a los peces gordos.
Cualquier duda preguntale a anibal ibarra.

No soy un Robot dijo...

Un debate viejo: el huevo o la gallina. ¿Somos (como sociedad) el resultado de la mente maestra del titiritero de turno? o somos nosotros los responsables de que los de arriba sean lo que son, un reflejo de lo podrido que estamos todos? Qué carajo somos los argentinos: somos Borges o Sábato, Charly o fito, el Diego o Messi?

Vindicación del esparrago dijo...

En vez de hacer reflexiones boludas del tipo “que mal está el fútbol argentino” (algo falso e incomportable), habría qué pensar por qué el hincha de Boca es tan cabeza. Hace un par de clásicos pararon el partido para colgar una bandera violenta, amedrentadora: eso no era folklórico sino estúpido. Son sórdidos. Están muy pendientes de River y no soportan perder. Intuyo que lo que más les duele es que al hincha de River no le importa mucho Boca, o les da bronca ser subestimados por todos. Quieren tener la hegemonía del poder (necesitan de los Clarín’s, los Macri’s). Y otra cosa: basta de la soberbia porteña y sus “el mejor partido del mundo” (PFFF), “el partido que todos tienen que ver antes de morir”, bla bla bla. Ahí tienen el partido…

Anónimo dijo...

Hola,

Me parece excelente que se critique al fútbol, hablar de manera ingenua del fútbol es algo maravilloso (la época de los mundiales, un negocio millonario, no deja de ser una fiesta popular, donde podemos hablar de fútbol, del bueno).
Me parece bien que se intente crecer, me parece que estamos superando la etapa en que era políticamente correcto bancar lo popular de cualquier forma. Lo popular ya ganó, ahora exijámosle un poquito.
Ojalá haya condena ejemplar. Ojalá sirva para algo. Y en primera medida, espero que se instale un discurso crítico y sin pacaterías sobre el fútbol y me refiero entre la gente, entre los hinchas, entre los amigos.
Particularmente lo que más me indignó fue la actitud de los jugadores de Boca, ahí está todo. Legitimando la guerra, sin gestos de humanidad fraterna.
Banco el fútbol como un deporte excelso y como fiesta popular. Pero de esta manera no sirve para nada.

Saludos,

Matías-

Esteban dijo...

Muy bueno!

Luciano dijo...

En la cancha de River tiraron a un tipo de la popular y clausuraron ¡¡¡la tribuna!!!

En Racing mataron a un periodista que aparecio flotando en la pileta del club, y que paso???

Con esto no digo que como pasan cosas peores, lo que paso en boca esta bien. Todo lo contrario, como hincha de boca me parece bien que le den los puntos a river y clausuren la cancha. Pero veamos que el escandalo no solo es porque el "garante" del partido es la comebol y no la afa. Aca el prblema es que tocaron a los jugadores. O acaso a los hinchas no los rocian con gas pimienta todos los domingos? Y le tiran la montada? y les pegan, etc, etc.

Aca hay responsables. Desde angelici hasta la policia, pero terminar con estas mafias es extremadamente dificil por lo enquistadas que estan.

Sabemos como son las cosas, pero no olvidemos que a nivel humano han pasado cosas extremadamente peores en el futbol argentino a que un hincha les tire gas pimienta a un par de jugadores.

Rodrigo Manuel Herrero Rosas dijo...

No está mal mucho de lo que dice "Varsky gorila", pero no acuerdo en lo siguiente: acuerdo con el post, pero todos sabemos que la realidad es más compleja que cualquier cosa que podamos decir de ella en un artículo breve en un blog. Cuando uno "enfoca" un tema, deja sin iluminar, sin "tratar" muchas otras causas. Lo que uno omite al decir lo que dice siempre es infinito. Habrá que ver qué de "específicamente boquense" existe en esto que ocurrió. Los dirigentes tienen mayor responsabilidad que el "hombre común", pero el poder no se maneja con palanquitas y perillitas donde el que más poder tiene controla todas las variables. Sabemos que al hincha fanático del fútbol le gusta más que su equipo gane que el partido en sí mismo. Jamás pregunta "cómo fue el partido" sino "cómo salieron". Creer que no se puede perder es parte del problema. Enamorarse de la propia hinchada es parte del problema. No es ni el único problema ni implica democratizar la culpa y la responsabilidad. Se pueden distinguir varios planos. El comentario de Varsky Gorila me recuerda, salvando las distancias, la discusión a partir del libro de Goldhagen (creo que titulado "Los alemanes, el holocausto y la culpa colectiva" o algo así). El "debate Goldhagen", a partir de un libro medio flojo, tocaba el tema de la "culpa colectiva". Decir que hay responsabilidad de la población alemana en el surgimiento y la consolidación del nazismo no equivale a creer que Hitler y un kapo de bajo rango de un campo de concentración tengan la misma influencia o "responsabilidad". ¿Me explico? Creo que no hay que criticar lo que un autor omite decir sino lo que dice. Toda teorización ilumina un aspecto y deja en las sombras otros muchos.
Obvio que el tema de las barrabravas excede a la "pasión del hincha", porque acá hay negocios, poder, utilización política, mafias enquistadas. Nadie es tan pelotudo como para creer que eso se resuelve siendo más "civilizados".

Un desvarío por jueves dijo...

"¿Hasta qué punto toda la “intensidad” discursiva que utilizamos para debatir, en broma o no, con el hincha del equipo rival no estalla en el gas pimienta de ayer o los destrozos en la cancha de River el día del descenso?"

Esto me parece genial. Es lo que intuía como un nubarrón sin saber con qué palabras pensarlo. Soy bostero y coincido en que el mito de la hinchada "Boca es tu papá", etc., se fue de mambo. La mayoría de los hinchas de boca hubiéramos elegido que esto nunca pase, porque es lo más lógico, teniendo en cuenta que nos perdimos la única posibilidad que teníamos de pasar.

Pero la verdad es que estaba instalado en el clima de la cancha esa anomia, "de acá los jugadores de river no se van", y de eso todos somos responsables en la medida en que es el discurso que en tono de broma o no uno agarra cuando discute con hinchas de river. Sos mi hijo, sos de la b, etc.

Boca queda mal paradísimo para todo lo que venga de ahora en adelante pero pienso que lo que pasó no es un asunto de boca nada más. River también es responsable. "No vamos a quedar afuera en otra competencia internacional contra boca" era algo que también estaba instalado en los hinchas de river.

Se habló de que ganó a lo boca en los partidos anteriores de la sudamericana y en el partido de ida pero la verdad es que no jugó fuerte, jugó con mala leche. Un codazo de atrás de Sánchez, patadas desleales de Vangioni y Funes Mori, apuntando a lastimar, con riesgo de quebrar, son mala leche. No me sorprende de un técnico como Gallardo, que puede tener buen discurso y ser inteligente para plantear partidos pero que a mí siempre me va a quedar como el tipo que fue y le arañó la cara a un "colega" suyo de atrás hasta hacerlo sangrar.

El intercambio de estilos es verdad que le agrega condimentos al asunto, pero hay que diferenciar juego fuerte de juego sucio, mala leche.

Lo digo sacándome la camiseta, yo quiero ver fútbol. Esto me angustió casi tanto, casi, como cuando perdimos con Alemania en Brasil, ver a jugadores como Kranevitter casi llorando es un garrón.

Ruppert dijo...

Ya lo dijo el Dr.Daniel Osvaldo: 5 gordos de traje de la Conmebol privaron a boca de una segura goleada y la eliminación de su eterno rival.

El partido debió haberse seguido jugando, como bien presionó y sigue presionando el Sr. Ingeniero Mauricio, haciendo de esto una causa de soberanía nacional. Es una vergüenza que por una broma casi de escuela secundaria una institución con domicilio en Paraguay ponga obstáculos en la impoluta carrera presidencial del insigne ex jefe de la 12.

La entrada de Lodeiro presagiaba una goleada frustrada por la chanza de tres inadaptados. River debió seguir el partido sin quejarse por algo tan menor como lo ocurrido en la manga. Una falta de grandeza deportiva alarmante, agravada por la imprudente actitud del funcionario de la Conmebol y el árbitro que, pese las justificadas presiones del Sr. Ingeniero, no ordenaron el comienzo del segundo tiempo de inmediato.

Se debió intimar al equipo visitante a presentarse a jugar o darlo por descalificado y desafiliado de la FIFA. Gallardo no había hecho cambios y bien pudo sustituir a los tres jugadores más afectados y, de última, presentarse con 10, 9 o, en el peor de los casos, 8 players. Eso es juego limpio.

La chicana de que los jugadores de River no podían ver es insostenible. Los Murciélagos acaban de salir campeones y son CIEGOS permanentes. Una ceguera temporaria es una excusa muy floja utilizada para perjudicar la irrefrenable carrera del Ingeniero Mauricio hacia el sillón de Bocadavia.

Indignante. Muy indignante lo de la Conmebol. Con actitudes discriminatorias como la actual obligarán a los sufridos hinchas boquenses (y por extensión a otras hinchadas), a utilizar, en el futuro, elementos más contundentes como bombas molotov, granadas o AK47.

Menos mal que esclarecidos players como el Dr. Osvaldo, el Dr. Orión y el Dr. Arraubarrruebarrebarrena aplaudieron la valiente actitud de la platea que le hizo el aguante a su equipo hasta altas horas de la noche.

Anónimo dijo...

el muchacho Ruppert este esta muy mal de la cabeza...con esa logica barra-brava no va a ir muy lejos, Boca la saco demasiado barata, lo tendrian que haber prohibido jugar 2 años torneos internacionales.
y el delincuente de Angelici (igual que su jefe Macri) deberia renunciar a la presidencia de Boca ya mismo.

Anónimo dijo...

Todo esto, culpa de Juan Aurich, en realidad...


Ah, lo que debe haber sido la rosca, con Meizsner (¿futuro presidente de AFA?), responsable de la barra de Quilmes que dos por tres se caga a golpes en la tribuna...


PD: Comparto que mucho de esto empezó a gestarse de modo indetenible con la mala leche de los jugadores de River y el p´simo arbitraje de esa noche en el Monumental.

Ignacio dijo...

Tiro mi teoría conspirativa: alta cama le hicieron al mafioso de Angelici, al menos al principio, en la parte del gas pimienta. La anomia hizo el resto.
Menos mal que el Cabezón agarra la AFA el año que viene y soluciona todo.

Ruppert dijo...

Al jovencito que afirma “anónimo” a las 13:47 le aclaro que no soy un “muchacho” sino un señor que peina canas.

En segundo lugar, mi intervención fue simplemente para saludar la valiente defensa del fair play efectuada por el Sr. Ingeniero Mauricio en la exigencia de la continuidad de una gesta deportiva que se pretendió empañar por una pequeña broma escolar de un grupo de inadaptados como bien señalara su testaferro, el Dr. Angelici.

Como amante del viril deporte del balompié, siempre ha admirado la entrega y el fervor de jugadores como Riquelme y Gago como asimismo los lujos, gambetas, toques y caños de verdaderos artistas como Giunta, Passucci, Krupoviesa o el recordado Antonio Rattin.

Es por eso que me solidarizo con la actitud del Dr. Osvaldo en su crítica a ese impúdico organismo internacional que privó a millones de simpatizantes del buen fútbol de la continuidad del segundo tiempo donde la gallarda escuadra xeneixe pondría en escena toda su impresionante colección de habilidades futbolísticas que superarían holgadamente los dos disparos al arco que nos regalaran en los 135 minutos anteriores.
Una verdadera lástima que una decisión de escritorio perjudicó ostensiblemente al equipo local, a su correcta hinchada y a su honesta y patriótica dirigencia, tanto la virtual como la real.
Reitero: El Sr. Gallardo no quiso hacer los tres cambios que autorizaba el reglamento e ingresar el equipo que requería el espectáculo, como bien apuntara el Dr. Niembraaa y prefirió, cobardemente, evitar la segura goleada y eliminación, amparándose en sucias argucias legales. Bien habría podido presentar una formación de ocho, nueve o hasta diez jugadores, porque los afectados no parecían más que 4 o 5 y hubiera evitado una injusta afrenta al buen hombre y honor del señor testaferro y su jefe.
Finalmente, como sabiamente indicara el Ingeniero Macri después de su infructuoso intento de la continuidad de la gesta, lo hecho por el equipo riverplatense “expresa la pérdida de valores que está sufriendo el país desde hace años” , “porque no puedo dejar de ver que todo esto que pasó es un símbolo de cómo estamos” y “necesitamos un cambio”

¿Será acaso el fin de Arruabarruebarrebarrena?