lunes, 28 de septiembre de 2015

¿Estás bien?


Después de una separación los demás necesitan que estés mal. Si estás bien es como una falla en la matrix del sistema del amor. Lo digo como autocrítica porque todos somos los demás. Además ante una persona que se separa qué otra cosa se puede hacer sino preguntar “¿Estás bien?”. ¿Qué le vas a preguntar? ¿Si Vangioni es lateral o volante? ¿Qué opina de los refugiados? Esto es horrible pero la verdad es que, en ciertas ocasiones, los seres humanos sólo podemos comprobar nuestra felicidad a través del dolor ajeno. Y viceversa.

Por ejemplo: en pareja ni siquiera nos damos cuenta que existen personas que van de la mano o besándose por la calle. En ese momento somos las personas que van de la mano y se besan por la calle. En cambio, después de una separación es inevitable que la ciudad no se convierta en un gran Lollapalooza de parejas que se dan besos y van de la mano. 

***

Ya lo dijo Saussure: en realidad no recuerdo exactamente qué dijo ni cómo lo dijo, tampoco sé si mi interpretación es válida pero la cuestión era que el valor de un signo se mide en base al valor de los demás signos.

Esta analogía indicaría que los seres humanos somos signos. Suena bien, suena a conclusión teórica sofisticada. Suena a tema de Soda Stereo también. Supongo que si en un mismo texto mencionamos el término "seres humanos" más de dos veces algo anda mal. Y si citamos a Saussure directamente estamos en el horno. En otro orden de cosas: qué parecidos eran Saussure y Mallarmé. ¿No serán la misma persona? 

***

Mientras tanto en algún lugar del Planeta: 

-¿Estás bien?
-Si, estoy bastante bien. 
-Ah, ¿o sea que estás bien? 
-Bueno, tampoco tan bien: estoy. 
-Pero decime de verdad ¿estás bien? 
-...
-No entendí ¿estás bien o no? 
-Bueno, en realidad creo que estoy mal, estoy muy mal, ¡nunca estuve peor! 
-Me quedo más tranquilo. Nos vemos. Buen finde.

***

Nadie, a no ser un superhéroe del siglo XX (porque los del XXI ya vienen humanizados), puede resistir más de dos o tres "¿Estás bien?" sin darse cuenta que efectivamente está mal.

Hagan la prueba: 
pregúntenle a la persona 
más feliz del mundo 
cuatro o cinco veces si está bien. 

Vayan y arruinen vidas por ahí. 
Total es gratis y
la vida ya estaba arruinada 
desde antes.     


3 comentarios:

Anónimo dijo...

very good corvino.
i like it very much

Romina Zariello dijo...

No entendí si estas bien al final...

Anónimo dijo...

discazo!