viernes, 25 de julio de 2008

ALGUNAS COSAS (MÁS) SOBRE SPINETTA

Gente. A mediados de los 90’, Spinetta comienza a salir con la modelo Carolina Peleritti. En la tapa de una vieja revista “Gente” se los puede ver a los dos bajo un gran titular: “La pareja increíble”. Spinetta lleva un cartel blanco colgado al cuello que dice: “Leer basura daña la salud. Lea libros”.

Dios. En “Dios de la adolescencia”, incluido en el disco Durazno Sangrando (1975), de Invisible, Spinetta (además de hacer una alusión a Sartre: “Si pudiera, si ella quisiera abrirse del Ser y la Nada”) elabora una definición extraordinaria sobre Dios en un tema pop que dura menos de 3 minutos (2, 45’ exactamente): “Dios es un mundo en el que amar es la eternidad que uno busca”.

La heladera. Spinetta suele componer músicas que escapan a cualquier denominación genérica. Una de ellas es “La montaña”, cuarto tema de Pelusón of Milk (1991), que termina diciendo: “Trepen a los techos ya llega la Aurora”. En el video, los actores del mismo se suben al techo y reciben ¡una Heladera marca Aurora!

El forraje. En el invierno del año 2001, Spinetta edita un nuevo disco con un título que hoy reboza de actualidad: Silver Sorgo. En la conferencia de presentación del material, decía (según la desaparecida revista La García): “Desde chico, yo escucho: “El sorgo cotiza doscientos pesos el kilo…” (risas). Creo, en mi imaginación, que la Argentina es un gran productor de sorgo, que es forraje (risas y aplausos)”. El libro interno (en una alusión a la renuncia de Chacho Álvarez pero también en distorsión profética de lo que ocurriría meses después, en diciembre) contenía las firmas ficticias del presidente y el ex presidente.

Olvido de las palabras. “Ignoro quién era ayer yo mismo/ Quién se atrevió a venir en mí/ Pero sé quién soy/ ahora/ Y soy un corazón/ una boca/ y un espíritu”. Así dice el poema VI de la Primera parte de Guitarra negra, el libro que Spinetta publicó en el año 1978. Antes de comenzar los poemas, el músico expone un plan de lectura: “Como nadie tiene conciencia del “control” de los manuscritos, y aun de existir dicha conciencia, ésta no intervendría en mi obra, sino como referencia simbólica a la licitud de la temática, propongo que se olvide cada palabra a medida que ella se lea”.

Música para tarados. En el año 1996, desilusionado con las propuestas económicas que los sellos le hacen para editar el disco doble con los Socios del Desierto (que finalmente saldría en 1997 por Sony), Spinetta escribe una carta sobre la industria de la música de la que se recuerda especialmente el siguiente fragmento: “Hoy, desestimando todo, excepto el poder de venta inmediata de un Artista, estos sellos ofrecen propuestas inconvenientes para publicar a Spinetta, aunque gasten enormes sumas en producir música para tarados que sólo no venden de inmediato sino que jamás venderán”.

No lugar. Entre 1985 y 1986, Charly García y Spinetta planean grabar un disco juntos. Componen algunos temas (“Rezo por vos”, “La pelicana y el androide”, que luego aparecieron en sus discos solistas) pero se produce un extraño entredicho entre los dos y el proyecto se esfuma. Spinetta edita Privé, en el 86’. Allí ésta “Pobre amor, llámenlo”, dedicada a García: “Hoy Carlos partió, sin esperas/ desde un no-lugar/ Y algo que noquea nos quedó aquí/ Como el speed de la luz/ Acaso un adios/ Un puente de Telecaster”. El libro No digas nada, de Sergio Marchi, narra otro encuentro fatal entre los dos genios: en el año 1996, Charly se encontraba grabando Alta fidelidad (un disco con Mercedes Sosa que, bajo el concepto Say No More, versionaba varios de sus clásicos) en La Diosa Salvaje, el estudio de Spinetta. En una de las maratónicas sesiones, a Charly se le ocurrió llenar el lugar de velas. En eso llegó Spinetta, quien apagó cada una de ellas y, según la biografía de Marchi, espetó de mal humor: “Te recuerdo que estás en un estudio de grabación. Y también te recuerdo que es el mío”. Say no more.

Sabe bien ir mirando la vida. “Muchacha (ojos de papel)” es el primer y más grande hit de Luis Alberto Spinetta, una balada surrealista que quedó en la historia. En el año 1987, el músico elaboró un extrañísimo ensayo sobre el tema: “Desintegración abstracta de la defoliación”. En 1991, en Pelusón of Milk, el tema “Lago de forma mía” comienza con un moderno sonido de sampler que se repite y la voz risueña de Spinetta diciendo: “Muchacha ojos de papel, ¿adónde vas?”.

Mi alma no está. Spinetta ha editado tantos discos que es inevitable que algunos hayan tenido mucha menos repercusión que otros. A 18’ del sol (1977), un álbum de contorsiones jazzeras editado en un contexto en el que nadie sacaba discos y Fuego gris (1993), banda de sonido de la película homónima (hecha en base a la música), son dos ejemplos. El primero contiene “Canción para los días de la vida”, pieza acústica con una letra notable y una melodía indeleble al paso del tiempo. El segundo (un conjunto de temas heterodoxos que alcanza niveles supremos de disparate), posee “Dedos de mimbre”, fugaz hit, y “Parado en la sentina”, gran éxito en un mundo ideal: “Quiero llegar y ya no sólo caer/ Entre las iras de Dios/ Y la maldad de tantos hombres/ Gente sin luz/ Alguien me hirió/ Y algo más me hirió/ Y luego otro también/ Y me quedé súper herido/ Nadie me oyó/ Llámenme, que alguien pregunte por mí/ La fiebre es tan alta/ La tierra es tan inmensa/ No tengo ya ningún lugar donde estar/ Y si alguien me ve y no consigo llegar/ Mi corazón morirá/ Caerá desecho en la negrura de su mirar/ Debo llegar, tan sólo debo llegar a ti/ Debo llegar hasta las manos de alguien/ Que sepa de mi alma/ Que sepa que ya no está en mí/ No, no, no está en mí/ Creo en la luz/ Es como un busca huella/ No desesperes amor/ Estoy parado en la sentina/ Debo llegar hacia las manos de alguien/ Que sepa de mi alma, que sepa que ya no está en mí/ Mi alma no está más”.

Sólo flotan cuerpo a esta hora. Spinetta, frecuentemente denominado “irreal”, “onírico”, “surrealista”, cuenta con canciones que, a su modo, construyen una cronología propia que establece enlaces con la Historia. “Estado de coma”, simple de Invisible del año 1974, refleja un paisaje convulsionado: “Mis amigos ya se fueron/ La mamá se fue a la guerra/ Mis vecinos se pelean”. En El jardín de los presentes, último disco de la banda antes mencionado, se incluye una frase inquietante en el tema “El anillo del capitán Beto”: “Si esto sigue así como así/ Ni una triste sombra quedará”. En Martropía, de Juan Carlos Diez, admite que “La eternidad imaginaria” (“Y vivos y muertos/ serán llevados hacia las praderas mismas/ de la eternidad imaginaria/ Y la espada del Señor/ nos conducirá hacia el sol/ hacia el centro de la luz”), de A 18’ del sol (1977), es una respuesta irónico-mística al contexto del momento. En Los niños que escriben en el cielo (1981), se halla “Sexo” (un tema de tintes subversivos para la época) y “Contra todos los males de este mundo”. Kamikaze, maravilloso disco aparecido en plena guerra de Malvinas, debe su nombre a las misiones suicidas de los escuadrones japoneses durante la Segunda Guerra Mundial… En Bajo Belgrano (1983) se encuentran, tal vez, sus temas más terrenales: “Maribel se durmió”, dedicado a las Madres de Plaza de Mayo, “Mapa de tu amor” (como García en “Yo no quiero volverme tan loco”, ruega por dejar de vivir como digan) y la narración contemporánea “Resumen porteño”, en la cual enlaza varias historias mínimas de personajes suburbanos, para finalizar en modo siniestro: “Pero la verdad es que da impresión/ Ver los blancos peces en un nylon/ Cuando en realidad es tan temprano/ Usualmente sólo flotan cuerpos a esta hora” (1). “Yo quiero ver un tren”, de Mundo di cromo, sitúa el relato del tema en un mundo destruido luego de un desastre ecológico. “Como un perro” (1986), sintetiza la vida cotidiana de mediados de los 80’: “Hay radios en la madrugada/ Mucha gente por Paso del Rey/ Autos blancos cruzando trasmano al sol/ Estaciones pobladas de pronto/ Varios que hablan del nuevo austral”. “Todos estos años de gente” (de La la la) sigue las mismas coordenadas. En Tester de violencia (1988), con “La bengala perdida”, elabora una perspectiva poética sobre la violencia en el fútbol. En “Al ver veras” se oye: “Corrí por las ciudades me cansó la codicia (…) Y al observar toda la locura/ La sociedad o lo que ya se fue/ Entiendo que tu amor traspone todo refugio/ Quema todo y sin armas”. En “Cadalso temporal” (1993), un rock espacial, canta: “Hay un momento en que duele el sida, las guerras, la vida/ tratando de abrir el jaulón”. “Cuenta en el sol” (1997), es más explícito aún: “En este mundo de locos y fascistas/ Dime nena cómo puedo yo cambiarlo”. Silver Sorgo contiene “El enemigo” y “La verdad de las grullas”, una fábula sobre la condición humana: “Queda una verdad que dicen las grullas: “No te aventures más allá del valle mortal”/ Dicen que se juntan allí seres humanos/ Para capturarse y hacerse todo tipo de mal”. En “Agua de la miseria”, de Para los árboles (2003), denuncia: “Si no se cambia hoy/ No se cambia más/ Y tus hijos sabrán/ Que vendiste tu amor”. En “Buenos Aires, alma de piedra” (del EP Camalotus, 2004), compuesto luego de la debacle: “Tu deseo es ser más pobre aún que los que te robaron/ O más bien matás para llegar a ser tan rico (…) Buenos Aires, alma de piedra/ Nadie nos está esperando”.

Luis Almirante Brown. Una de las características desconocidas de Spinetta para aquellos que no son spinetteanos es el habitual humor absurdo que destila en conciertos y discos. “Espuma mística”, de Pan (2006), termina con el siguiente monólogo: “Vestida con una camiseta del club Olavarría de Pernambuco que perdió anoche 6 a 0 con el Zaragoza de Francia en un intento por recobrar su lugar en la Copa Encarceladores del Norte, bueno, adelante Rousseau”. En el 2006, luego de tocar el tema de culto “A Starosta, el idiota”, manifestó: “Ese era uno de los temas más comerciales que hice, por eso es tan conocido en distintos países”.

Ruptura. Para finalizar esta recorrida arbitraria sobre Spinetta, evoquemos un tema de Artaud (1973), donde, a pesar de romperse las estructuras sintácticas y semánticas, puede advertirse algo parecido al arte:
“Árbol/ Hoja/ Salto/ Luz/ Aproximación/ Mueble/ Lana/ Gusto/ Pie/ Te/ Mar/ Gas/ Mirada/ Nube/ Loba/ Dedo/ Cal/ Gesticulador/ Hijo/ Cama/ Menta/ Sien/ Rey/ Fin/ Sol/ Amigo/ Cruz/ Alga/ Dado/ Cielo/ Riel/ Estalactita/ Mirador/ Corazón/ Hombre/ Rayo/ Felpa/ Sed/ Extremidad/ Insolación/ Parecer/ Clavo/ Coito/ Dios/ Temor/ Mujer/ Por”.

(1) Esta frase incisiva, que termina por resignficar toda la canción, recuerda el final de “Sobre el arte de la novela”, el mejor cuento de Fogwill, escrito, editado y contextualizado en esos años (82-84): “…yo había salido sin documentos y no quería estar en la vereda ni a bordo del Peugot, porque aquí todavía sigue siendo peligroso andar por la calle sin documentos de identidad” (Pájaros de la cabeza, Sudamericana, 1999/ P. 54)

13 comentarios:

natanael amenábar dijo...

Cuántas cosas, primero que es inabarcable Spinetta, tengo al menos 5 discos originales que no escuché más de una vez. Te da vértigo todo lo que no sabés. Es como empezar El Ulises, sabés que no lo vas a terminar así que qué sentido tiene. Bueno, lo mismo me pasa a mí con "El Flaco". La gente que se refiere a Spinetta como "El Flaco" debería ser trasportada al mundo post depresión de Llevame a ver un tren. Cuando decís "dime nena como puedo yo cambiarlo" deberías decir "dime nena como puedo yo upa cambiarlo". Vamos Luigi. Algunas de las anécdotas las sabía, igual está bueno recordarlas. Resumen Porteño es una de las mejores canciones que escuché en mi vida, es sencillamente genial. Respecto a Silver Sorgo también es increíble. Me gustan mucho los conceptos de SS, de Pan, de Para los árboles, y de Un mañana. Y alguna cosa más que no recuerdo ahora.

Hernán Galli dijo...

Hya un punto "objetivo" (si es que existe tal posibilidad)y otro subjetivo.
Objetivamente, Spinetta es un excelso guitarrista, un delicado compositor y un letrista que muchas veces roza la perfección. Digo, no hay discusión al respecto.
Subjetivamente puede ser un cantante muy personal, un abusador de la lírica y muchas veces, con irregular éxito de melodías.
Hay un Spinetta de los setenta que para mí le juega a Dylan de igual a igual y no pocas veces le gana. Un trovador exquisito y un guitarrista soberbio. El tiempo no es que le juega en contra, simplemente se va agotando tanta genialidad y entra en ese dudoso limbo llamado "clasico". No pocas veces se desmarca de esa categoría, y te sale con Mi Montaña, con Los socios del Desierto, "Dos Murciélagos", o el reciente "Hiedra al sol" que es im-pre-sio-nan-te.
Ahora bien, Spinetta se ganó un lugar, ni mejor ni peor que el de otro, pero es su lugar. Y sinceramente esa especie de halo de "genio incomprendido-as de la lírica" no me halla como subscriptor.

Lamentablemente, los que dicen "Lean libros", no me caen bien para nada. Que cada uno haga lo que quiera. Nadie es "mejor" o "peor", ni más ni menos inteligente por "leer libros".
Y lo de "música para tarados", bueno...yo qué sé.
Recuerdo la frase: "Vos sos un genio hasta que decís que sos un genio"
"POr" es divinas, pero no creo que rompa ninguna estructura, es una sucesión de palabras, que pueden o no tener sentido, lo mismo da, es preciosa y listo.

En el simple de "Estado de coma", del otro lado está "Elementales leches". No puedo dejar de pensar que es una de sus grandes canciones: "Lo que está y no se usa, nos fulminará"

Buen post, as usual!

Saludos!

Fantômas dijo...

Buen blog che! Te invito a darte una vuelta por el mío, creo que te puede llegar a interesar por las cosas que veo que posteás. Y de paso si querés intercambiamos enlaces.

The Rooter

Un abrazo.

Martín Zariello dijo...

Hernán: coincido totalmente con lo que decís sobre lo de lea libros y música tarados, fijate que no hice ningún tipo de apreciación sobre esas dos "anécdotas", simplemente las conté. "Hiedra al sol" me parece igual a "Jilguero", un tema que está en Peluson of milk. Generalmente se endiosa cualquier tema acústico de Spinetta. Elementales leches es mi tema favorito de la historia de la humanidad.
En cuanto a tu comentario sobre mi comentario de "POR": creo que vos tenés un problema en torno al análisis técnico (por más estúpido que éste sea, en este caso saltás porque hablo de "estructuras semánticas y sintácticas") y crees que es una pérdida de tiempo analizar una obra de arte, como si cualquier análisis que (tenuemente, como en este caso) proviniese de lo formal pierda su sentido ante lo "precioso" de una obra de arte (en este caso el tema POR). En eso no estoy de acuerdo.

Saludos!

Hernán Galli dijo...

Martín, es decir, estamos casi en un 100%. Digamos, un 90%. En cuanto alo del análisis de "Por", lo que quise decir es que no amerita sera analizada como una canción que rompe "estrructuras semánticas y sintácticas". Semánticamente no le veo más que el significado de las palabras que usa. Sintacticamente, no le veo alteración de ninguna estructura. Repito, es una canción armada con una sucesión de palabras (more surrealismo, si querés) que probalemente armen algún sentido para Spinetta o bien cualquier otro para el que lo escuche. Vos podés armar algo con esas palabras. La melodía me encanta. Lo que no entiendo es que digas que yo diga/proponga/asegure/insinúe que es "una pérdida de tiempo analizar una obra de arte". Para nada pienso eso. PEro para nada.
Lo formal no tien por qué afectar a lo "precioso". Desarma y Sangra, por ejemplo, se puede analizar con formalidad, entender las metáforas, y sigue siendo increíble. "Ando ganas de encontrarte", esa oración, sí altera la sintaxis, creo, y no le llega a los pies a "Por".
Elementales LEches, está adelantadísima a su tiempo, y no llegoa entender por qué no es más conocida que Credulidad o Todas las Hojas son del viento. Digo, está en un imaginario top5 de Spinetta, y sin embargo...

Saludos!!!!

La Momia dijo...

Tengo un recuerdo que no puede separarse de la imagen de Spinetta y solo por eso voy a marlo siempre: fin de semana en un hotel de la terminal. En una oreja el auricular sonando "Durazno.." y en el otro oido el latido de tu corazón. Sin palabras.

Nicolas dijo...

Debe ser el único espacio donde encuentro criterio sobre Spinetta.

Una vez mas, la misma pregunta, sabes cuando vuelve a los escenarios?


un saludo a la distancia.

Desarmandonos dijo...

Yo no puedo dejar de pensar en esa canción -que creo no es tan conocida- llamada "canción para los días de la vida". Ahí el flaco, como dice Hernán, le gana a Dylan. Y a muchos más. Ese tema lo hubiera hecho Felisberto Hernández si fuera músico. Uh, perdón. Felisberto -además de escritor- era músico. Ese tema es para mí una joya perdida y uno de los puntos más altos de lo que es Spinetta, de su simpleza extraordinaria.

Te mando un abrazo corvo.

Anónimo dijo...

Las últimas cuatro palabras de "Por" para mí aluden al pecado original: el temor de dios se debe a la mujer. La canción la escribió la primera novia de spinetta

Martín Zariello dijo...

Hernán: digo eso por esta frase:

"POr" es divinas, pero no creo que rompa ninguna estructura, es una sucesión de palabras, que pueden o no tener sentido, lo mismo da, es preciosa y listo"

Yo creo que decir esa frase en un marco democrático es muy bravo y grave (¿?). Ja.

Nicolás: Ni idea cuándo vuelve Spinetta, me imagino que presentará el disco en un par de meses.

Saludos para todos!

Gonza dijo...

Muy bueno

Mirate el comienzo de este fragmento de Pescado Rabioso en "Hasta que salga el sol"

http://www.youtube.com/watch?v=DJS6MoKFyWE

Y a 18' minutos del sol es un disco in creib le

abrazos!

JLO dijo...

que grande este tipo, sigue siendo una de las entradas mas vistas en este blog ja...

escuchando Elementales leches... bye...

ricardo adrian moyano dijo...

Gente. La letra de Por es una transcripción textual de un test de asociación de palabras que hizo con su sicoanalista