Los formalistas rusos, en su cruzada por averiguar el adn de la literatura, "descubrieron" la desautomatización, proceso discursivo mediante el cual el lenguaje realiza una autopsia de los hechos elementales que conforman la "realidad" para quitarles su carácter automático, ése que Tolstoi describe cuando, alienado en la tarea de limpiar su pieza, no recuerda si también hizo lo propio con su diván (un ejemplo cotidiano de automatización es el de cerrar con llave y a las pocas cuadras no saber si lo hicimos o no). Para combatir esta robotización que hace que la vida se desarrolle en forma inconsciente, Tolstoi, dice Víktor Shklovski, describe las cosas como si las hubiese visto por primera vez. ¿De allí viene, tal vez, la enorme extensión de sus novelas? En fin. Creo que es necesario desautomatizar la idea generalizada de que Francisco es diferente a otros Papas, por más conocidos y redundantes que sean los argumentos. Esto no sería grave si lo creyeran sólo los católicos practicantes, el problema es que personas supuestamente progresistas ahora se entusiasman con una Revolución Escolástica. Uno se pregunta de qué tratará eso: ¿miles de curas y obispos encerrados diez noches como en el Decamerón, pero con niños en vez de mujeres?
Después de ganar el casting que lo eligió como Papa, se empezó a hablar permanentemente sobre la humildad de Bergoglio. La gente se maravilló porque viajaba en subte, tomaba mate y le gustaba el fútbol, atributos usuales en todos los seres humanos del país. Ahora bien, ¿la austeridad en sí misma es una virtud? Tal vez signifique tacañería o, en el caso de Bergoglio, falta de imaginación para gastarse los cuantiosos sueldos que le otorgaba el Estado por ser Obispo. La pregunta que hay que hacerse es qué clase de humildad puede tener alguien que acepta ser Papa, el Sumo Pontífice, ¡Sucesor del Apóstol Pedro!, encargado de decirle a la Humanidad qué es lo que está bien y qué es lo que está mal porque tiene línea directa con Dios. La leyenda cuenta que Bergoglio no quería ser Papa y que por poco tuvieron que empujarlo para que saliera a la Plaza a saludar a sus fieles. Esto me suena a René de Calle 13 en contra de Sony pero sacando sus discos desde Sony. O a René de Calle 13 rompiendo un auto lujoso que él mismo se compró un par de años atrás. En realidad René y Bergoglio tienen en común muchas más cosas que la calvicie.
La tapa de Bergoglio en la Rolling Stone confirma su costado pop star. La nota sobre el Papa es muy buena y en la edición argentina se hace un informe sobre la relación de Bergoglio con el rock. Allí se dice que Bergoglio, "de joven", escuchó a Bob Dylan y Crosby, Still and Nash. Doy por sentado que la información está debidamente chequeada, sin embargo se hace muy difícil pensar que un tipo nacido en 1936 (cuando tenía 20 años casi ni existía el rock and roll), de una rama ultra conservadora como la Iglesia Católica, de repente tenga un prontuario flower power. Me recuerda a Kodama diciendo que Borges era fan de Pink Floyd para acercarlo a las nuevas generaciones.
Los mismos analistas que critican el populismo de los gobiernos sudamericanos, elogian los "gestos" del Papa: pagar la cuenta de su hotel, llamar por teléfono a una monja, entablar conversación con un argentino de paseo por el Vaticano, lavar pies a diestra y siniestra, sacarse autofotos. Le falta pedirle a un secretario que retire el cuadro de Ratzinger. Varios de estos gestos forman parte de la vida privada de Francisco, al hacerse públicos se transforman, justamente, en demagogia, es decir, escenas deliberadas para la tribuna que no provocan ningún cambio fáctico en la Institución que maneja.
Francisco intenta hacernos creer que la pasa mal, que sufre allá en la cima del mundo mientras les explica a millones de personas cómo tienen que vivir. Pero se preparó toda la vida para ocupar ese lugar. En eso también se parece a las estrellas de rock que se quejan de la alta exposición cuando fue lo que desearon desde siempre. Algunas, por lo menos, tenían la deferencia de dejar la egolatría de lado por un momento. En vez de decir "Recen por mí", cantaban "Rezo por vos".
