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jueves, 13 de marzo de 2014

El Artista antes conocido como Jorge Bergoglio

Los formalistas rusos, en su cruzada por averiguar el adn de la literatura, "descubrieron" la desautomatización, proceso discursivo mediante el cual el lenguaje realiza una autopsia de los hechos elementales que conforman la "realidad" para quitarles su carácter automático, ése que Tolstoi describe cuando, alienado en la tarea de limpiar su pieza, no recuerda si también hizo lo propio con su diván (un ejemplo cotidiano de automatización es el de cerrar con llave y a las pocas cuadras no saber si lo hicimos o no). Para combatir esta robotización que hace que la vida se desarrolle en forma inconsciente, Tolstoi, dice Víktor Shklovski, describe las cosas como si las hubiese visto por primera vez. ¿De allí viene, tal vez, la enorme extensión de sus novelas? En fin. Creo que es necesario desautomatizar la idea generalizada de que Francisco es diferente a otros Papas, por más conocidos y redundantes que sean los argumentos. Esto no sería grave si lo creyeran sólo los católicos practicantes, el problema es que personas supuestamente progresistas ahora se entusiasman con una Revolución Escolástica. Uno se pregunta de qué tratará eso: ¿miles de curas y obispos encerrados diez noches como en el Decamerón, pero con niños en vez de mujeres?  

Después de ganar el casting que lo eligió como Papa, se empezó a hablar permanentemente sobre la humildad de Bergoglio. La gente se maravilló porque viajaba en subte, tomaba mate y le gustaba el fútbol, atributos usuales en todos los seres humanos del país. Ahora bien, ¿la austeridad en sí misma es una virtud? Tal vez signifique tacañería o, en el caso de Bergoglio, falta de imaginación para gastarse los cuantiosos sueldos que le otorgaba el Estado por ser Obispo. La pregunta que hay que hacerse es qué clase de humildad puede tener alguien que acepta ser Papa, el Sumo Pontífice, ¡Sucesor del Apóstol Pedro!, encargado de decirle a la Humanidad qué es lo que está bien y qué es lo que está mal porque tiene línea directa con Dios. La leyenda cuenta que Bergoglio no quería ser Papa y que por poco tuvieron que empujarlo para que saliera a la Plaza a saludar a sus fieles. Esto me suena a René de Calle 13 en contra de Sony pero sacando sus discos desde Sony. O a René de Calle 13 rompiendo un auto lujoso que él mismo se compró un par de años atrás. En realidad René y Bergoglio tienen en común muchas más cosas que la calvicie.

La tapa de Bergoglio en la Rolling Stone confirma su costado pop star. La nota sobre el Papa es muy buena y en la edición argentina se hace un informe sobre la relación de Bergoglio con el rock. Allí se dice que Bergoglio, "de joven", escuchó a Bob Dylan y Crosby, Still and Nash. Doy por sentado que la información está debidamente chequeada, sin embargo se hace muy difícil pensar que un tipo nacido en 1936 (cuando tenía 20 años casi ni existía el rock and roll), de una rama ultra conservadora como la Iglesia Católica, de repente tenga un prontuario flower power. Me recuerda a Kodama diciendo que Borges era fan de Pink Floyd para acercarlo a las nuevas generaciones. 

Los mismos analistas que critican el populismo de los gobiernos sudamericanos, elogian los "gestos" del Papa: pagar la cuenta de su hotel, llamar por teléfono a una monja, entablar conversación con un argentino de paseo por el Vaticano, lavar pies a diestra y siniestra, sacarse autofotos. Le falta pedirle a un secretario que retire el cuadro de Ratzinger. Varios de estos gestos forman parte de la vida privada de Francisco, al hacerse públicos se transforman, justamente, en demagogia, es decir, escenas deliberadas para la tribuna que no provocan ningún cambio fáctico en la Institución que maneja. 

Francisco intenta hacernos creer que la pasa mal, que sufre allá en la cima del mundo mientras les explica a millones de personas cómo tienen que vivir. Pero se preparó toda la vida para ocupar ese lugar. En eso también se parece a las estrellas de rock que se quejan de la alta exposición cuando fue lo que desearon desde siempre. Algunas, por lo menos, tenían la deferencia de dejar la egolatría de lado por un momento.  En vez de decir "Recen por mí", cantaban "Rezo por vos".      

jueves, 13 de diciembre de 2012

¡Tío Abuelo, Tío Abuelo!


Hace rato (dos días) que quiero escuchar un disco que me rompa la cabeza. Ponerme los auriculares al mango y que me exploten los oídos. Que los versos de las canciones sean los que podría haber escrito yo si no hubiese renunciado a la idea de tener quince años para siempre.

Rock: Tener quince años para siempre. Y se acabó la discusión.

Y salió lo nuevo de Él Mató a un policía motorizado. La primera impresión que genera La Dinastía Escorpio es que puede llegar a más público que los discos anteriores. El estilo más pulido, el sonido pipí cucú, la producción: alta producción. Tampoco es que en la sobremesa navideña, después de decidir los pasos a seguir para vencer a la dictadura K, vamos a comentar las guitarras nickvalensianas de "Mujeres Bellas y Fuertes". Ustedes saben, ese tipo de conversaciones amenas que se dan en la sobremesa navideña. Como por ejemplo:

-¡Tío Abuelo, Tío Abuelo!, ¿recuerdas cuando abrí la puerta de tu habitación y estabas amalabándole el noema a la Tía Abuela y ella se enredó en un grimado quejumbroso pero mientras temblaba el Troc me vieron y gritaron "¡Evohé!, ¡Evohé!"? ¡Qué bellos momentos, Tío Abuelo! Ahora pásame las dulces avellanas y sintoniza Crónica, intuyo que falta muy poco para el nacimiento del niño Jesús. Quiero saber cuál es el momento exacto en el que el 12 se convierte en 13 para comprobar si nuestras capacidades sensoriales se ven modificadas de algún modo por estar en un año distinto. O tal vez el tiempo sea una simple abstracción, como la hinchada de Independiente y la justicia argentina.   

El rock terminó, pero no sabemos cuándo. Algunos dicen que fue en el momento en que Beto Cuevas comenzó su carrera solista y dejó a La Ley. Otros afirman que sucedió cuando Diego Frenkel conoció a David Byrne. O cuando Joe Lie se suicidó y los Badly Wounded Fish se separaron. O cuando no quedamos esperando hasta las cuatro de la mañana que Paul toque con los ex Nirvana e hicieron un solo tema de mierda. Lo concreto es que este año, aún con el rock muerto, salieron varios discos de bandas nuevas que valen la pena. América, de La Perla Irregular. Todos los sábados del mundo, de Valentín y Los Volcanes. 17 Canciones para autopista, de Pérez, disco que a decir verdad no escuché pero debe ser genial. El cuarto es éste.

Crítica: En La Dinastia Scorpio, Él mató a un policía motorizado elabora su disco más representativo, combinando una variedad de estilos que arrojan un resultado por demás original: el retro rock, el noise pop, el neo crock toc pup, la balada danesa de la primavera del 85' y el rock argentino noventoso y alternativo. También es evidente la influencia del post punk de la Costa Oeste de Suiza. ¿Suiza no tiene Costa? Perdón, olvidé decir que me refería a Suiza en la versión de un mundo paralelo que está en mi mente.    

"No cambies nunca", suelen decir los fans a sus bandas favoritas. A El Mató no hace falta decírselo porque siempre hacen el mismo disco. O más bien: su discografía parece un gran y épico e interminable tema. La verdad es que no importa. Exceptuando End of the Century, Los Ramones hicieron discos bastante similares y sin embargo son una de las mejores banda de la historia. A quien sí le puede molestar es al fanático canónico de rock nacional. Ése al que le gusta Charly sólo en "La Máquina". Cuando está muy cebado esboza su hipótesis: lo mejor de esa banda en realidad fue Cutaia. Su banda preferida es "Floyd". Dice que no duda de que "Floyd" es mejor que Los Beatles pero en el fondo sabe que está diciendo cualquier cosa. El mejor cantante de rock es Freddy Mercury porque "tiene voz". A Spinetta le dice "Flaco" (o "Flaquito") y desde que murió habla de él como si fuera un familiar. Odia a Juanse a niveles Inadi. El mejor músico de la Argentina es Pedro Aznar y siempre que puede dice que ama al Flaco, pero las versiones de Pedro Aznar en el tributo "fueron mejores". Entre gallos y medianoche te reconoce un Rata Blanca porque Giardino "toca bien". Admira a Pino Marrone (de hecho sabe quién es). Votó a Binner. Si nunca tuvo novia: literalmente nunca, ni en la primaria. Es feo e inexplicablemente exquisito para elegir qué mujer le gusta (incluso cree que está solo porque ninguna cumple sus requisitos). Si tiene novia, es la misma desde hace diez años. La hermana menor de la novia está mejor que ella. El otro día vio a las amigas de la hermana de la novia bailar el Gangnam Style y no sabe si se excitó o le dieron ganas de bailar con ellas. Los padres de las amigas de la hermana tienen casa en Cariló. Los dueños de la casa en Cariló...

"Desconocido, dobla tu energía en partes iguales/ y todo va a estar más o menos bien". Si ese verso no le recordó la poética de quien le tiene que recordar, usted desperdició su vida en el estudio, el trabajo y la familia. ¿"Dobla tu energía en partes iguales"? ¿Quién podría haber dicho eso sino Pappo? O sea que el verso del Indie Chabón no era en referencia a la música de La 25 ni al público cabeza (dicho con todo respeto hacia la familia Cabezas), sino a retomar el camino de cierto imaginario del Chabón Esencial donde hay algo raro en la sintaxis y algo más raro en la semántica de los versos. Y no sabemos qué es pero queda perfectamente bien. 

Rock: No sabemos qué es pero queda perfectamente bien.

"¿Te acordás la tarde en que nos dimos cuenta de nuestro amor?". "Nena ayer fueron muy duros tus reproches". "¿Quién detendrá la turba iracunda si no estoy con vos, nena?". En el año del fin del mundo, El Mató no dejó atrás su lírica apocalíptica, pero cambió de enfoque. Si antes el final era el de los walking dead o el de la naturaleza rebelada contra sus depredadores, ahora el final es una “nena” que se va y no vuelve. Por eso es imposible escuchar el disco y no imaginar a

todas las novias que alguna vez tuvimos
volando en formación hacia el olvido absoluto,
como antiguos aviones de la ex Unión Soviética
que surcan el cielo en plena Guerra Fría.

El que no se imagina eso, una de dos: o nunca tuvo novias o nunca las vio volar.

¡Tío Abuelo, Tío Abuelo!

sábado, 24 de abril de 2010

Cualquier cosa postearás

1) Lamentablemente, sé que algunos de los mercenarios blogueros pagos-financiados-subsidiados por el Estado marxista-fascista leen este blog, así que les hago un llamado a la solidaridad: dejen de agregar a sus bitácoras gagdets, banners, imágenes de 5 GB porque cada vez que entro a un blog de ustedes la computadora está a punto de explotar. Ya sé que no saben qué mierda hacer con la guita que les da Aníbal y se la gastan en lujos a los que los bloggers republicanos e institucionalistas no podemos acceder, pero de seguir con esta hipérbole tecnológica me hago anti-K. Sé que me expongo a las represalias de estos bárbaros cibernéticos, así que me despido de la vida.

2) Y desde ya me solidarizo con Magdalena Ruíz Guiñazú, quien será acusada en un Tribunal Público por Hebe de Bonafini. Magdalena es una luchadora incansable por la libertad y la democracia, tanto es así que durante los años más cruentos de la dictadura (76, 77, 78) resistió desde la trinchera de Teleshow en Canal 11 (junto a otro conocido emblema de los derechos humanos, Cacho Fonatana) y, astutamente, se infiltró en los recovecos del Poder de Facto hasta llegar a ser la asesora de prensa de Martínez de Hoz. Como si fuera poco, un día le dijo a Harguindeguy algo que nadie sabe pero que, según ella, fue muy importante y arriesgado (y si ella lo dice, ¿por qué no habríamos de creerle?).

3) Las personas que usan zapatillas sin cordones (es decir con abrojos o al estilo alpargata o, ya en el colmo de la irresponsabilidad, sin cordones porque deciden sacárselos) no merecen mi respeto.

4) Si usted es una chica marplatense y no es o está por ser o fue la novia de un fotógrafo: investigue, hubo un error en su partida de nacimiento, no es una chica marplatense.

5) Hay palabras que se le pegan a uno como chicle. La China le dice a todo “sensacional”. Maga dice que todo es un “desprecio”. Mi hermana siempre dice “repudio”. Yo ahora digo que todo es “obsceno”, cuando quiero calificar algo negativamente pienso y pienso y termino diciendo como un pacato: “es obsceno” y capaz que no es obsceno, es simplemente malo.

6) Me conmueven profundamente las personas feas que hacen todo lo posible para salir lindas en el perfil del facebook. Hay que aceptar que uno es feo y después todo es mejor porque ya sabés que tenés que desarrollar alguna aptitud para que en vez de ser reconocido como el feo, seas reconocido como alguien feo pero (y en la conjunción adversativa “pero” se esconde el secreto por el cual muchos no morimos vírgenes): gracioso o sensible o profundo o misterioso o inteligente o que escribe en un blog o tiene una lagartija de mascota (todas cosas absurdas y patéticas que hacemos los feos para que nos den bola). Ahora bien, ser feo y obstinarse en parecer lindo es completamente improductivo: ¿qué se creen? ¿qué los demás no se dan cuenta? ¡Los están viendo, colegas, no intenten más por el camino de una belleza a todas luces inexistente, son horribles!

7) Estoy obsesionado con Soñar, Soñar, la vieja y entrañable película de Leonardo Favio. Desde que me la bajé (la había visto hace dos años pero no la conseguía en la red de redes) la veo un par de veces por semana como quien escucha repetidas veces una canción porque le parece muy buena. Y esta película tiene algo de musical porque está repleta de estribillos, repleta de hits que uno quiere repetir a toda hora: “¡Vibrá, vibra: antes muerto que vencido!” o “¡Carlitos se va a Buenos Aires a trabajar de artista!”. También me conmueven profundamente las personas que se obsesionan con algo (una película, una mujer, una canción, un viaje) y hablan todo el tiempo de ello (como yo) y en realidad nadie comprende del todo el anhelo o el fanatismo del otro, pero tampoco da para decirle: “Sos un pelotudo hablando siempre de lo mismo, ¿no entendés, forro atómico, que a nadie le interesa Soñar, Soñar?”.

8) Por suerte se me pasó la insensatez de comprar Perfil los domingos porque siempre trae muchas páginas y es divertido indignarse y La Nación los sábados (por Adn, un suplemento cultural que puede actuar de somnífero si usted así lo desea), pero ahora sigo comprando Rolling Stone, Los Inrockuptibles, Ñ, Barcelona, a veces Página 12 y ahora se agregó Veintitrés (acá en Mar del Plata viene con Miradas al Sur del domingo). Y a excepción de Los Inrockuptibles, suelo no leer absolutamente nada de las demás, nada. De Barcelona ni en pedo leo todo. El correo de lectores, por ejemplo, ya me parece nauseabundo en su discusión estéril entre K y No K. De Ñ a duras penas una entrevista principal, pero las reseñas de libros y los artículos restantes nunca. Ahora ni siquiera leo las columnas esas perfectas para leer en el baño que se llaman Pistas. De Veintitrés directamente miro la tapa y nada más. Por mes me debo gastar 100 pesos en estas publicaciones que compro pero extrañamente no leo. Encima la mayoría de sus contenidos están en Internet. En fin, no sé por qué compro tantas revistas si no las leo.

9) No sé por qué recordé (ah sí, porque escuché el nuevo disco de Skay) cuando participé (pasivamente) en una conversación entre fanáticos de Patricio Rey, de la vertiente que interpreta temas y comienza cada alocución con frases del tipo: “Como dice el Indio: Violencia es mentir” o “Como dice el Indio: Sos un aristócrata de cotillón” o “Como dice el Indio: Camisa apretada, pezón radiactivo”. Pocas cosas más escalofriantes que quedar atrapado entre estos verdaderos enfermos que buscan significados ocultas (siempre ridículos, siempre vergonzantes al oído de otro) en letras que probablemente ni el mismísimo autor sepa de qué mierda tratan. En ese caso hablaban de “Vencedores vencidos” y recuerdo exactamente lo que dijo uno:

“Claro, “un mudo con tu voz y un ciego como yo”, no es lo que parece (sonrisa de entendido), es irónico (sonrisa, again), un mudo no puede tener voz y si él Indio es tan ciego no puede agarrar el micrófono y cantar”

10) Qué ganas de que maten a alguien para después decir “¿Vieron?, yo lo dije” que tiene Leuco, madre de deux ex machina.

11) En su columna semanal del diario Perfil del sábado pasado, Fogwill realizó una crónica sobre la marcha a favor de la ley de medios compuesta, casi íntegramente, por una serie de estimaciones sobre la cantidad de concurrentes. Verbigracia:

La marcha del jueves. Debió haber 25.000 personas. Mi cuenta surge de dos modelos.
El modelo más fiable es el del cómputo de los pequeños bloques que compusieron la columna que marchó de Congreso a Tribunales. Había bloques de veinte o treinta manifestantes, otros de doscientos, unos pocos de una docena, y cuatro o cinco de trecientos o poco más. El cálculo estadístico de la mediana me indicó un promedio de setenta y cinco miembros por bloque que bien pudieron ser de cincuenta o cien personas. El recorrido de la larga fila me dio no menos de 300 agrupamientos. La estimación de curiosos participantes –gente aislada, la mayoría apartada en cordones y veredas– era no menor a un quinto del conjunto. Calculé 18.000 distribuidos en grumos o bloques y otros siete mil repartidos en grupitos de cordones y veredas”

Más allá del ánimo provocador de Fogwill (que, sin dudas, con este tipo de “datos” confusos, francamente insostenibles y más propios de una novela, por su alocada digresión, que de la columna de opinión de un diario, busca el suicidio del lector) y sin entrar en consideraciones sobre el contenido ideológico o argumental del texto, me sorprendí al leer en la semana un relato incluido en sus Cuentos Completos llamado “La Cola”. El mismo (no entiendo como no es más reconocido, porque verdaderamente es magistral) está ambientado en 1974 y se refiere a las largas filas de personas que esperaban entrar al velorio del General Perón. El narrador es un periodista (imposible no asociarlo con el autor), especie de sibarita sociológico (al estilo “Las puertas del cielo”, de Cortázar) o gorila con aires de superioridad que observa y analiza los acontecimientos sin involucrarse demasiado. En un apartado, se lee lo siguiente:

“Con un cuentaganados en cada bolsillo de la campera trato de calcular la composición de la cola: por indicios externos llego a estimar para una muestra de doscientos metros de cola siete mil personas. De ellas, un tercio son mujeres, de probable extracción obrera, unas seis mil, cerca del ochenta por ciento”

Fogwill, toda una vida calculando peronistas. Buen título para una biografía.