lunes, 5 de julio de 2010

Los 23 convocados. Uno por uno.


Romero: Mientras el equipo nacional se enfrentó a rivales paupérrimos que ni siquiera patearon al arco y nunca pudieron superar la conmoción de asistir a un Mundial, tuvo una actuación extraordinaria. Cuando se enfrentó a rivales de primer nivel, le hicieron 5 goles en dos partidos. Podemos ver el vaso medio lleno o el vaso medio vacío o directamente el vaso (?). Es dicharachero y buen pibe.

Andujar: Una performance espectacular en conferencia de prensa: hábil para encontrar el mejor lugar común, la frase más anodina y simplona y de ese modo dejar satisfecho al establishment del periodismo mundial.

Pozo: Dos conferencias de prensa maravillosas que ya son un hito en la historia de los Mundiales. Fue el encargado de aconsejar a Pastore no responder cuando un periodista brasilero preguntó si la Selección probaría la salchicha alemana (salchicha que evidentemente el seleccionado probó y con creces lo que justifica la cautela de Pozo).

Otamendi: Contra Alemania le tocó bailar con la más fea. Y no paró de danzar alocadamente hasta que Maradona decidió reemplazarlo. Se podría decir que tuvo un partido horrendo, espantoso, pesadillesco, inhumano, insufrible, soez, descontrolado, nervioso y putrefacto. Claro que eso no borra el gran desempeño contra la temible Grecia de Karagounis en el tercer y siempre descartable partido de la primera (y comodísima) fase.

Demichelis: Si Samuel es el Muro, Demichelis es el ladrillo hueco que ya viene de fábrica con algunas grietas. Su gesto luego del gol regalado a Corea del Sur (“Perdoname, man, no te escuché un choto”) es la postal de un hombre alienado por dos grandes males del siglo XXI: el sonido de las vuvuzelas y Bailando por un sueño. Contra Grecia marcó un gol que el 99, 8 del público ya ha olvidado. Levantó su nivel en el partido contra Alemania, de otra forma nos comíamos una goleada humillante. Y es el marido de la voluptuosa Evangelina Anderson.

Samuel: El silencioso Muro fue reemplazado en el segundo partido y no entró nunca más. Mientras estuvo en cancha practico ese fútbol inasible que todos admiramos desmedidamente y no sabemos explicar muy bien por qué.

Heinze: La cámara lenta de alta definición capturó 14 expresiones nunca antes observadas en un ser humano civilizado. Su mayor aporte ofensivo fue pegarle un manotazo a la misma (la cámara) durante el partido contra México. Festejó su gol contra Nigeria mordiendo su lengua. En el micro de vuelta, mientras el pueblo festejaba que Alemania no nos haya hecho 7, apoyó su cabeza contra el asiento y miró la nada cual adolescente emo en invierno. Es que estaba re depre (?).

Burdisso: Este optimista del gol (ajeno) siempre cumple. Y es en los partidos difíciles, los que se juegan a cara de perro, cuando más brillan sus aptitudes. Frente a Alemania significó la clara muestra de una filosofía de juego: dejar ser al equipo rival hasta liberarlo de ataduras, llegar tarde a los cruces, desentenderse de la jugada, no cabecear cuando se debe, etc. Indispensable en un equipo contrario, lamentablemente lo tenemos en el nuestro, pero ¿quién nos quita ese orgullo?

Clemente Rodríguez: Desde este espacio hablamos de su pelada y de cómo la onda de las peladas se inmiscuye en el espíritu de sus portadores y Clemente es pelado y Clemente tiene onda (?).

Garcé: El distinto. El desequilibrio (mental) constante. La locura que se confunde con el genio. El que trae alfajores y… convida (?). Y no son de membrillo ni de fruta, son de chocolate y de dulce de leche. El ancho de espadas sorprendente que se guarda y se guarda y se guarda y finalmente no se usa nunca. Irrepetible.

Jonás Gutiérrez: En el primer partido contra Nigeria y por el andarivel derecho le marcó el camino a Otamendi, su sucesor y discípulo natural. Un maestro innato que no admite calificaciones. Sin palabras.

Mascherano: La selección es Mascherano y 10 menos. Es cierto, la frase maradoniana fue distinta, fue incluso exactamente lo contrario, ¡¡¡tuvo un sentido diametralmente diferente al que ahora se le otorga!!! Eso no está en discusión. Pero si advertimos que Mascherano siempre fue el más destacado, si advertimos que los restantes 10 que lo acompañaron en la aventura mundialista fueron de mayor a menor hasta estrolarse contra el césped y penetrarlo llegando así al mismísimo centro de la tierra julioverneano, no quedan dudas: Mascherano, sí, Mascherano y 10 menos.

Verón: 4 Kilómetros corrió ante Nigeria. ¿A quién corrió? ¿Por qué? ¿Quién lo dijo? ¿Dónde está demostrado científicamente que la Bruja haya transitado 4000 metros cuando su costumbre es estacionarse displicentemente en un espacio de 50 centímetros cuadrados? No se sabe. El fútbol tiene sus misterios. Los 4 (o 5 o 6 o 7) kilómetros de Verón están dentro de ellos. Si me preguntan diré que sí, que Verón corrió 4 kilómetros, que los Reyes existen, que Charly García está recuperado y que es una daño inmenso para el rock argentino que Cuentos Borgeanos se haya separado.

Di María: “Prometer y cumplir, prometer y cumplir”, dice Di María, “eso es para cualquiera”. Él promete, sí, pero no cumple. Durante el Campeonato Mundial fueron muchos los que esperaron la explosión definitiva del astro del Real Madrid. Pero Di María, desafiante, se encargó de destrozar una por una las ilusiones de los hinchas jugando partidos cada vez más intrascendentes. Un rebelde de los que ya no quedan. Una lección que pocos han reparado en advertir.

Maxi Rodríguez: Finalizado el partido contra Alemania no aguantó más. Se largó a llorar desconsoladamente. Un sinsabor que se transforma en lágrimas. Un anhelo de cuatro años nuevamente lacerado. Una herida (ahora doble) que no cierra: Klose, otra vez, no le quiso cambiar la camiseta.

Pastore: El jugador exquisito del Huracán de Cappa paseó su categoría en los últimos minutos de la mayoría de los partidos. Puede que sus apiladas no hayan servido absolutamente para nada, puesto que ni siquiera llegó a participar en la elaboración de un gol. Puede que de no haber sido convocado, su presencia no haya sido requerida por nadie. Puede que su carrera se pierda en oscuros equipos europeos de tercer nivel. Sí, puede, pero nadie le quita el Mundial al pibe (?).

Bolatti: Si Mascherano es el león feroz de la mitad de la cancha que no da por perdida ninguna pelota, Bolatti es el gatito que mueve el brazo así y así que ni siquiera se molesta en correr a los rivales. Lírico.

Messi: El mejor jugador del Planeta tenía una parada brava en el Mundial: demostrar que podía jugar en la Selección como lo hace en el Barcelona. Y como todo ser inconmensurable, transgresor, fue más allá y dobló la apuesta. Si en su club sus gambetas eran productivas, en la Selección no terminaron en nada. Si en su club sus apariciones eran punzantes, en la Selección fueron decepcionantes. Si en su club se cansó de hacer goles, en la Selección no hizo ninguno. Es qué ¿por qué razón el mejor jugador del Mundo debe jugar bien? Una pregunta absurda, un jugador absurdo, un mundo absurdo (?).

Higuaín: Tres goles contra Corea y otro contra México… Uno de ellos en off side… Otro consecuencia de un grave error del defensor rival… Otros dos de cabeza ante la mirada bovina de los surcoreanos… Para redondear una victoria cómoda… Un partido definitorio en el que no se esconde, en el que la pide… Pero igual no se la pasan… Y cuando se la pasan la pierde… Un jugador excepcional…

Tévez: Choca, pero deja el alma. Siempre pierde la pelota, pero deja el alma. Se enoja con el técnico cuando lo saca, pero deja el alma. Hace un gol en alevoso off side, pero deja el alma. Hace otro gol de pedo, pero deja el alma. Sus jugadas, salvo raras excepciones, no terminan en nada, pero deja el alma. Conclusión: juega para el culo, pero deja el alma.

Agüero: Demostró que no está en la Selección por ser el yerno del técnico. Los surcoreanos lo saben muy bien. Los griegos más o menos. Los alemanes ni puta idea.

Milito: Goleador no es aquel que festeja los goles propios, sino el que festeja los goles ajenos. Y es que si Milito hubiese esperado a festejar goles propios, no hubiera podido festejar absolutamente nada, ya que no marcó ningún gol. Y si de festejar goles ajenos se trata, Milito es un gran festejador. Un ejemplo.

Palermo: Este multimillonario, amigo de la 12 y de Macri, sospechado de evadir el fisco, sí que se ha ganado el cariño de todos. Por eso la algarabía popular cuando hace un gol intrascendente con el arco vacío y ante un rival miserable como Grecia. Para que te festejamos tamaña pelotudez: ¡sí que calaste hondo en nuestros corazones, querido Martín!

31 comentarios:

Unfor dijo...

Un poco duro...
Sólo digo que; Milito es el único delantero que amaga y descoloca antes de patear. Ta' bien, lo pusieron pero, habiendo visto tanto tiro al cuerpo del arquero contrario...

Norah dijo...

Masche salió con las piernas muy abiertas en la foto. Pequeño detalle.
Y el absurdo tiene la misma cara de imbecil de siempre.

Norah dijo...

PD: me mató el pelo de Garcé cual modelo de Pantene.

Saludos!

Anónimo dijo...

El mejor comentario que hiciste de la selección este y su homonimo, la verdad de futbol no tenes puta idea pero me haces cagar de risa...

Tinianov dijo...

Estoy a favor del anónimo. Es gracioso, no voy a negar que me causo gracia cierto comentario hacia Garcé, Pozo y Messi, pero vos, Pasman y Sanfilippo deben llevarse muy bien.
Me quedo con tus posts "literarios".

Como siempre, un saludo.

Pura Suerte dijo...

Uff, se me llenó de dulce de leche la pantalla (?)

Pura Suerte dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Florazepam dijo...

El huracán. La furia.
Corvino y su odio por la vida en general.

Hugo dijo...

¿Es solo cuestión de opiniones, no? Cada cual es libre de hacer leña del árbol caído.

Sanfilippo te admira pibe. (?)

Andrés dijo...

No sé si reirme o putearte.
Me río.

Anónimo dijo...

tanta mala leche junta me enpalago un poco...

Martín Zariello dijo...

Hola, soy Corvi, este puto post es un chiste. Muchas gracias.

MarianoMundo dijo...

Ja! El corvino directo a la fibra de la argentinidad, sale a aclarar para no perder el minuto a minuto.

Anónimo dijo...

Voy a hacer algo inédito: un anónimo no retardado ni mala onda.

Muy gracioso señor corvino. Digame, ¿se conseguirán los videos de las conferencias de Pozo?

Martín dijo...

Che, digo, onda que se sobreentiende que es en joda.

Cosas que se me ocurren:

Esto pasa porque en algún post de hace poquito hablaste bien de tus lectores; es notable como la maquinaria que propulsa el sarcasmo siempre está ahi y es tan lindo hacerla funcionar a pleno; como sea, firmo lo de Tevez; hace poco me contaron que el Diegote llevó a Garcé porque lo soñó dando la vuelta. Poco importa el grado de verdad de esto, pero le viene tan bien a la construcción del relato maradoniano.

Abrazo!

Anónimo dijo...

Qué alegría ver anoche al jugador del pueblo (?) cagándose de risa con el notero de CQC minutos después de haber sufrido una de las peores humillaciones que se recuerden de la selección nacional (cierto que ahora parece que con las potencias ya no podemos jugar de igual a igual). Terminemos con la farsa muchachos... Acá lo único verdadero son las cuentas bancarias en euros, los autos importados y un futuro económico asegurado por décadas... Todo lo demás es un mero juego llamado fútbol... P.D.: los que la tenemos adentro somos todos los pelotudos que nos ilusionamos con este equipo.

La podredumbre dorada dijo...

La última reflexión de Anónimo marca un camino que habría que profundizar, no tanto por su crítica al materialismo que se ha adueñado de este deporte, antaño supuestamente espiritual, desapegado, casi budista (mal se puede deseconomizar al fútbol cuando es una mina de oro que ningún implicado directo querría matar) sino por poner el foco en la farsa que constituye esta payasada nacional-chauvinista que quieras que no se apodera de todo individuo que se pone una camiseta celeste y blanca. Los dejo con esta consigna, ¡Viva la Santa copa libertadores, muera el salvaje mundial!

Anónimo dijo...

Que lindo, lo que genera el fobal.

Me encanto el post muy divertido.

Ahora bien, que boludazos son los que mezclaron fobal con política (todos ellos )

Un saludo

Mariano

Tomás dijo...

estos malentendidos cuando no eras tan famoso(?) no se producían, como en el post de la ley de medios...
gran post, me iba a poner a criticar a Tevez por lo del ultimo partido, pero no vale la pena.
Samuel es mi idolo aunque no se porque, creo que es por su look "poronga de pabellon" en contraposición al look metrosexual de "Demichelis".

Sabes que no me puedo acordar a Higuain jugando en River???

Martín Zariello dijo...

Yo lo único que recuerdo de Higuaín en River es cuando le ganamos a Boca 3 a 1 e hizo dos goles. Aquel Boca inolvidable (?????) con Bobadilla en el arco (?) y La Volpe en la dirección técnica (?).

Martín Zariello dijo...

Aquel Boca de excepción, aquel Boca que dejó una huella en la historia del fútbol mundial (?).

Gonza Averna dijo...

Esto con Basile no pasaba (?)

Anónimo dijo...

Soy el Anonimo que se cagó de risa, puedo seguir haciendolo? yo entendí el chiste.

Pepé dijo...

excelente man

Martín Zariello dijo...

Anónimo: No podés, perdoná, otra vez será, loco, todo bien.

JD dijo...

No rescatas a ninguno? tan exitista sos? sino ganan son unos hijos de puta? hermano.. (no me digas no soy tu hermano porque ya lo sé) los jugadores hicieron lo que pudieron, salieron a ganar en todos los partidos. Podes criticar a dos o tres. Pero no a TODOS. Y ahora resulta que Palermo es el único millonario amigo del podes que evade impuestos??? no me jodas, a eso de ultima, lo hacen los 23. Palermo es un ídolo, es la alegría que trasciende la lógica, fue el mejor momento del mundial, no da que lo machaques así.

Florazepam dijo...

Evidentemente cuesta entender cuando algo es un chiste no?

Rantés dijo...

Che pero Di Maria lo hicieron jugar de volante defensivo. Al jugador no hay que criticarle nada, tiene menos marca que el almacén de aca a la vuelta

fede.-. dijo...

Un buen chiste es un excelente criterio para clasificar personas. Divide al mundo de forma muy sencilla y efectiva. Los que no lo entendieron pueden irse, quizás, en verdad, nos queremos seguir charlando con ustedes.

JD dijo...

Listo. Me voy.

Martín Zariello dijo...

Bueno, cerrá la puerta.