miércoles, 26 de octubre de 2011

Este post no es sobre Artaud

No se enojen, en algo estamos de acuerdo: Artaud no es un mero árbol en el bosque de la obra spinetteana. Quizá sea algo así como el Ciprés de Tule, habitualmente reconocido como el más alto y grande árbol del Planeta. Pero a veces sucede que la presencia de Artaud (sus temas y su tapa deforme y su manifiesto y su innegable resonancia en la historia del rock argentino) oscurece los alrededores inmediatos, como si antes de ese discazo no hubiese nada. Suele pasar. Un escritor notable como Bioy Casares muchas veces es señalado como un mero apéndice de su gran amigo Borges. El Gran Amor de nuestras vidas (en caso de existir) puede opacar un buen noviazgo anterior. Quienes saben de fútbol, afirman que el Boca del 81' contó con un Maradona a punto caramelo, pero que el verdadero artífice del campeonato fue Miguel Ángel Brindisi. En el rock, los ejemplos deben ser infinitos. Más que nada porque a menudo, el sibarita del género es alguien con una tendencia importante a rescatar lo que todos desechan por el simple hecho de sentirse el único en la tierra que escucha X disco. Esta tendencia esconde el anhelo oculto de autodenominarse un pionero cuando la crítica revalorice ese trabajo olvidado que hoy junta tierra en las disquerías del mundo (esto en caso de que todavía haya disquerías y todavía haya mundo). En 1972 Pink Floyd grabó la banda de sonido de una película. El material producido generó Obscured by clouds, un disco "sencillo" y pop comparado con obras conceptuales barrocas del tipo Meddle, que tenía un tema como "Echoes", que duraba alrededor de 25 minutos. Claro, no es Miranda ni Kapanga, pero hay piezas más breves, con melodías pegadizas y un sentido más cancionero de la existencia. Es un gran disco, pero al año siguiente apareció Dark side of the moon y pasó al olvido más rápido que el diario de ayer. Algo así sucede con respecto a Artaud (1973) y el disco que lo precede: Pescado 2 (también del 73’).


Pescado 2 registra la plenitud del grupo. Desatormentándonos muestra la faceta más agresiva. Más que un disco, son cinco temas (maravillosos). Como dice el dicho: lo bueno y breve, dos veces rockero. Ése debería haber sido el lema del punk (si el punk hubiese sido bueno; ésta no es una impresión de mi gusto personal, el objetivo del punk fue, justamente, ser malo). En fin. A excepción de "Dulce Tres Nocturno", se trata de un rock crudo, influenciado por Zeppelin y el rock and blues que estaba en boga. Artaud, por su parte, es un disco solista de Spinetta con invitados, firmado como Pescado Rabioso por cuestiones contractuales (las "cuestiones contractuales", uno de los caballitos de batalla de los periodistas para no explicar nada). Es en Pescado 2 donde se funde la esencia de la banda con la sensibilidad de su líder. Incluso en el recital de Las Bandas Eternas, Pescado salió a escena con la formación de Pescado 2 (más la inclusión de Guillermo Vadalá como bajista). Es que en el imaginario colectivo del rock local, el grupo se evoca desde las postales de la película Rock hasta que se ponga el sol. El ritmo inigualable de Black Amaya, la presencia de Cutaia con su aporte desde los teclados, la aparición estelar de Dadid Lebón ¡en bajo! y la voz poética de Spinetta.


Antes no sabíamos lo que era una precuela. Veíamos películas y las disfrutábamos. O no. La terminología de los cinéfilos (oscurecida por las nubes) nos puso a salvo de tal desconocimiento. Se trata de una obra que desarrolla una historia cronológicamente anterior a la de una obra ya existente. Como esta explicación corre el riesgo de convertirse en un enigma sin resolver, recurro a los ejemplos: las películas de Star Wars que comenzaron a estrenarse a partir de 1999 son una precuela de las primera tres porque se sitúan temporalmente antes del episodio IV (1977). En ese sentido Pescado 2 vendría a ser la precuela de Artaud y no exactamente porque sea el disco anterior, sino porque posee ciertas características que la obra más prestigiosa del rock argentino (en las encuestas de músicos suele arrasar) luego continuaría. Con Pescado 2 se explica algo del misterio y el enigma que rodea el disco con nombre de poeta maldito, que a veces parece la obra de un extraterrestre que recién acaba de bajar de su ovni. Por ejemplo "Cantata de puentes amarillos", la famosa suite de 10 minutos que puede considerarse el cenit poético de Spinetta, tal vez no existiría sin "Cristálida" (o "Aguas claras de Olimpo"), el tema épico que cerraba Pescado 2 y duraba 8 minutos con diez. "Todas las hojas son del viento" suele ser recordada por el verso "Cuídalo de drogas", afirmación sorpresiva en el contexto de un disco de rock. Sin embargo ya en "Hola Pequeño Ser", una pieza de hard rock bailable, Spinetta cantaba: "Si tu mente se viaja tenés que parar/ Y aprender a vivir de lo que vos pensás". En el librito interno anotaba: "La droga, en el momento en que desvía la mente lúcida ya se torna en parte de lo reaccionario". Claro que no se refería sólo a las sustancias tóxicas o a los alucinógenos, sino también a los estupefacientes metafísicos e institucionales que reprimen al hombre en las sociedades modernas.


El Packaging, tan indispensable en tiempos en los que la música es lo menos importante para el Mercado discográfico, fue, en la era del vinilo, un modo de ofrecer al oyente una perspectiva genuina del artista. Artaud pasó a la historia como el disco deforme que no se podía acomodar en las bateas, Pescado 2 por su maravilloso librito interno. Escrito y dibujado a mano, contiene letras, fotografías y comentarios de las canciones. Expresión acabada de un momento en que ser joven “se puso de moda”, deudor, en su discurso, del Mayo Francés y los movimientos a favor de la Paz, el cuadernillo es, más allá de la música, representativo del espíritu hippie y la voluntad iconoclasta de toda una generación. El mensaje de la página en blanco es elocuente: "Si querés podés participar de este espacio como se te ocurra".


La abundante lista de temas de Pescado 2 (se trata de un disco doble) es un compendio de sonoridades que forman parte indisoluble del Adn del rock argentino. Hay de todo. Desde el rock suburbano de “Nena boba” y “Sombra de la noche negra” (de Black Amaya) hasta el debut como solista de David Lebón en la preciosa “Hola dulce viento”. Spinetta, por su parte, se hallaba en un evidente pico creativo. Pescado 2 conjuga, por momentos, la inocencia del primer disco de Almendra con las letras herméticas y fascinantes del periodo de Invisible. Eléctrico (“Poseído del alba”, “Ámame peteribi”) o acústico (“Mi espíritu se fue”, “La cereza del zar”). Blusero (“Como el viento voy a ver”) o pop (“Viajero naciendo”). En plan delirio (“Panadero ensoñado”) o de denuncia apocalíptica (“Corto”), Spinetta brilla como cantante original, letrista inspirado y leyenda.


Como sucede con la historia, existen distintas fechas emblemáticas en el rock argentino. Algunas celebran, otras conmemoran. El 23 de octubre de 1951 nació Charly García. El 20 de septiembre de 1997 se despidió (por primera vez) Soda Stereo. El 22 de diciembre de 1987 murió Luca Prodan. Y el 4 de diciembre de 2009, Luis Alberto Spinetta hizo realidad un deseo utópico de miles de fans: reunió a todas sus bandas en un recital que duró alrededor de 5 horas. Quienes allí estuvieron podrán precisar la sofisticación musical de Invisible. La asombrosa atemporalidad de los temas de Almendra. La capacidad de Spinetta para recibir en un escenario a buena parte de la primera plana del rock argentino. Lo que nadie podrá negar es que el instante de mayor mística rockera fue cuando salió Pescado Rabioso al escenario. Fue tan poderosa la imagen del grupo y los primeros acordes de cada uno de los temas, que olvidamos el marco en que sucedía el show. Por única vez, la gente bailó. El que no coreaba los temas emocionado, lloraba de alegría y nostalgia. De Pescado 2 tocaron "Credulidad", "Poseído del alba" y "Hola Dulce Viento". El rock (como el amor, el peronismo, la poesía) es tantas cosas que ya no se puede explicar, se reconoce. No lo digo sólo en sentido literal: Pescado Rabioso es rock.



(Publicado originalmente en la revista Power Music Octubre/Noviembre 2011)

13 comentarios:

Hijo del viento dijo...

Excelente, realmente excelente!
Creo que se podria hacer el mismo analisis con los 3 primeros discos de Pappo's Blues, pero el flaco encaja perfecto, hasta en esto es un genio! jaja.

Hernán Galli dijo...

Qué hermosa es Hola Dulce viento. Cantarla y tocarla en la guitarra. La siento simple y tremenda como wish you were here.

A cada uno, el texto lo agarra por donde quiere. El Gran Amor de tu Vida, anula los anteriores y opaca todo lo que vendrá. POrque eso es. Ningún Amor de tu Vida puede durar, está hecho para anclarte, bellamente, para siempre.

Abrazo!

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=IoWGT1xZ6yI

Pihín dijo...

“Kirchner manejaba el sentimiento político, no se trataba solo de ideas lo que estaba en juego, sino ciertas emociones como el tema de los derechos humanos. Estábamos acostumbrado a los políticos que hablan y hablan y no dicen nada, pero en el se condensaba algo que es una gran novedad: la posición de un político jugado en ideas que aparecen como imposible. Eso da la idea de que se ha ido alguien importante en la política argentina”, Ricardo Piglia.

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=siuGYpy-G3A

Santiago Segura dijo...

Lo único bueno que hicieron con la edición simil vinilo de los discos de Sony, fue reeditar el librillo original de Pescado 2 en tamaño mini. (Creo que ahora lo sacaron de vuelta en caja de cartón, más grande pero sin el librito).

Los discos de Pescado Rabioso son todos excelentes, no hay mucho que decir. Ni hablar si a Desatormentándonos le sumás los simples...

Cine Braille dijo...

¿Vos sabés en que, algunos días, Kamikaze me parece tan bueno o hasta incluso mejor que Artaud? Sobre todo cuando suenan Casas marcadas o Quedándote o yéndote.

Anónimo dijo...

qué diría el antispinetteano Manucho de este post. bueno, debe estar ocupado escuchando a Bochatón...

Anónimo dijo...

Cátedra a los periodistas, este post.

Martín Zariello dijo...

Kamikaze es mejor que Artaud. Artaud tiene más mística capaz.

Anónimo dijo...

capaz que sí, capaz que no...qué mierda es ese término Corvino!!!!!

Anónimo dijo...

Kamikaze no es mejor que Artaud. no te quieras hacer el iconoclasta, pelandrún.

Lea dijo...

Mmmm... cuando las Bandas Eternas, Pescado era lo que esperaba, pero lo superó Invisible.
Lo de las "precuelas" de Star Wars me pareció innecesario; no así el primer párrafo.
Me gustan mucho tus post, Corvino.