miércoles, 8 de febrero de 2012

Spinetta, el músico que nos salvó la vida

Algunas semanas antes de que la enfermedad del Flaco se filtrara en un diario sensacionalista, alguien, sabiéndome spinetteano, me confirmó que mi ídolo tenía cáncer. Días después, no me sorprendió que en la tapa de la revista Caras Spinetta siguiera brillando entre la mediocridad. La verdad es que no lo vi desmejorado: su figura, aun en los peores momentos, siempre estará asociada a la belleza, a algo refinado y difícil de sujetar. A ese golpe bajo, tan agresivo e indignante, prefiero elegir la discreción que hizo que miles de fans alrededor del país se pasaran la peor noticia con el cuidado que usarían al referirse a un gran amigo. Es que probablemente, Spinetta ha incidido en nuestras vidas tanto como aquellos a los que más amamos. Escucharlo jamás fue el acto mundano de apretar PLAY: significó, literalmente, encontrar un lugar en el mundo. Ahora entiendo que, de alguna manera, quienes escuchamos su obra hemos transitado la vida cobijados por una sensibilidad que, como la de todo gran artista, perdurará más allá de su permanencia en la Tierra. Borges siempre repetía que cuando murió William Morris, Bernard Shaw escribió "Y ahora basta de lamentaciones por el hombre que hemos perdido con Morris. A un hombre como Morris no podemos perderlo sino con nuestra propia muerte". La frase me parece totalmente adaptable a esta situación.


Cuando me enteré de su muerte no pensé en los discos de las bandas eternas (la parte de su carrera que me obsesiona) sino en que nunca más iré al Auditorium a sacar las entradas para su concierto, en que nunca más preguntaré en AGB si salió "lo nuevo de Spinetta", en que nunca más escucharé en vivo "La herida de París". Su frase emblemática es elocuente: "Mañana es mejor" y su música nunca dejó de sonar en el futuro.


Durante décadas, la música de Spinetta se erigió como núcleo de resistencia ante el avance de la estupidez como forma de vida. Spinetta actuó como antónimo de “frivolidad”, “banalidad”, etc. Durante los 90, incluso, estuvo varios años sin grabar porque no le ofrecían un contrato discográfico a la altura de sus expectativas. "Leer basura daña la salud, lea libros" fue el mensaje del cartel con el que Spinetta salió en la tapa de la revista Gente durante su romance con Carolina Peleritti. Sin embargo, esa postura, pasada de rosca, muchas veces desembocaba en un hermetismo que en algunos casos se confundía con el elitismo, la solemnidad o la pose intelectual. Como si la carga simbólica de Spinetta se hubiese desplazado de su extraordinaria música a su estereotipo (el Artista Complejo, el defensor de la Cultura, el Poeta, es decir, Luis Almirante Brown). En ese sentido, el recital de las Bandas Eternas fue un acto de justicia y una revelación. Spinetta reunió a 40.000 personas en una cancha de fútbol y se reconcilió con su veta popular, aquella que hace que hoy todos lloremos, intentando escribir o decir o recordar esa frase de ese tema que sintetice todo lo que sentimos y no podemos expresar. Tal vez Spinetta podría hacerlo: llegado el punto, hacía cualquiera cosa con el lenguaje. "Dios es un mundo en el que amar es la eternidad que uno busca" y "Todas las cosas que se pierden las tiene en un bolso Dios" son versos que se pueden escuchar en dos de sus canciones. Entre una (1976) y otra (2006) hay 30 años. Siempre nos preguntaremos cómo hizo para introducirlos en canciones pop de pocos minutos. En un texto muy reciente, Fabián Casas dice que lloró cuando en el comunicado de diciembre pasado Spinetta le dio vida a un sustantivo y nos dijo, mágicamente: "no paniqueen". En esa imprudencia verbal también advertía toda la esencia de la lírica spinetteana.


Spinetta escribía “Te hallaré en mí como un jarrón” o “Curvas del aire son puertas del blanco barco lento de las horas desvelo”. Se trata de composiciones polisémicas que funcionan en base a su sonoridad, a la forma en que se cantan y al novedoso modo en que están diseminadas en el marco de una canción de rock-pop. Pero Spinetta también era capaz de conmover otorgándole un sentido mayor a frases creadas a través de palabras simples y directas: “Muchacha, te haga reír hasta llorar”; “Oh, mi amor, qué hermosa estás”; “No hagas que me pierda yo en tu corazón”; “Y hoy que enloquecido vuelvo buscando tu querer, no queda más que viento, ¿cómo no queda más que viento?”; “Alguien me hirió y algo más me hirió y luego otro también y me quedé súper herido”. Estas dos vertientes (la que flirtea con el surrealismo, la que se vale de un lenguaje más llano) conforman el universo semántico de un autor totalmente extraterrestre. Musicalmente se valió de distintos géneros en boga (el hard rock, el jazz, el blues, la balada beatle), pero siempre metabolizando la información desde su inédita perspectiva.


Ya todo fue dicho pero nunca viene mal aclarar que su voz era como un instrumento. No sólo a la hora de cantar, sino también en la conversación: la voz de Spinetta es un emblema de la cultura argentina. ¿Quién no lo recuerda preguntando "¿Estamos todos locos o pasó una hormiga, Cacho?" o diciéndole a Mercedes Sosa que estaba saliendo con Britney Spears? En una de esas valijas que entierran para que las las generaciones futuras sepan cómo era la civilización actual, deberían poner una grabación de Spinetta hablando: nunca jamás habrá un tipo con ese tono. No hará falta guardar discos, perdurarán por siempre. Me alegra, en este momento tan triste, tener la seguridad de que dentro de cientos de años van seguir existiendo adolescentes que van a descubrir a Spinetta. De alguna manera es la prueba de que el mundo no es tan horrible.


Todos los días tengo un disco favorito de Spinetta distinto. Hoy no me voy a hacer el original. Elijo Artaud. Es el instante en el que el rock argentino deja de ser un género para convertirse en una cultura. Spinetta asimila influencias literarias y las vuelca a su obra expandiendo ese interés a todos sus seguidores. El rock ya no servía sólo para tener un look atípico y espantar a los padres sino también para elaborar una cosmovisión que contradecía las normas estructurales de la sociedad.


Recuerdo una vieja nota sobre Los Ramones en la que Joey decía que el rock le había salvado la vida. En los últimos años, casi todas las apariciones públicas de Spinetta se relacionaban con su labor en Conduciendo a Conciencia. Alertaba sobre el flagelo de los accidentes de tráfico para que no se siguieran provocando muertes evitables. El Flaco no lo sabía: sin necesidad de ninguna campaña, su música nos había salvado la vida mucho tiempo atrás.

48 comentarios:

Daniel dijo...

Escribiste un enorme post. Difícilmente lea algo mejor sobre esto que nos enlutó el día.

pollorekords dijo...

Me quedo con lo de la voz esa como instrumento y que siempre cualquier adolescente lo va seguir descubirnedo. Es decir siempre tenes aspectos que descubrir en spinetta
Un abrazo

Anónimo dijo...

Spinetta, un valiente...E.S

Anónimo dijo...

Cuando escuché la noticia, pensé lo mismo que vos: ya no van a venir más temas maravillosos del Flaco. Y me queda la tristeza de no haber podido verlo en vivo. Spinetta representó en determinadas ocasiones, mis estados de ánimo. A veces sus canciones parecían definir lo que me estaba pasando en determinado momento. Y aparte estaba la magia. Muy pocas personas son capaces de entregarnos magia, y el Flaco era una de ellas.Se me pianta una lágrima.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

A mi no me sorprendio, yo tengo 17 años, rockero. Obvio, no puedo ignorar a ningunos de estos grandes, ni al Flaco, ni a Charly, Leon, etc. Sinceramente son un pedazo gigante de la historia rockera de nuestro paìs, y sin dudas, tambien del mejor momento de esta cultura.

Anónimo dijo...

Me vine corriendo a ver que escribió en su pared el Corvino de mi calle.

Pensé mucho en vos y en el reci y quería que lo sepas.

Abrazo,

marilina

Anónimo dijo...

definitivamente Corvino, ésta fuerte emoción te inspiró(el dolor), tu post debería ser leído en alguna radio, seguro emocionará a varios.

abrazo

Mr Gabi

.::Arte Picante::. dijo...

Muy buena!!! al flaco le gustaban los Ramones.

Carolina Bugnone dijo...

gracias.

Lucas dijo...

FAA LOCO QUE LOCURA VISCERAL LA QUE ESCRIBISTE !! MARAVILLOSO !! NUNCA FUI DEVOTO DE SU MUSICA, SE QUE ES UN GRANDE. TERMINE DE LEER TU POST Y SE ME ABRIO MAS AUN LA CABEZA !! MARAVILLOSO ! NO TENGO PALABRAS !! GRACIAS

Anónimo dijo...

Un grande...pero solo para algunos, la "pose intelectual" y sus letras lo ponían en un elitismo lindante a la repugnancia, pero bueno, el escribía como la "gente de bien", formada, educada y a veces progresista, como Cortázar en un café de París...algunos afortunados de las ciudades lo extrañarán y dirán que la sociedad lo está llorando, que el rock se ha terminado, entre otras muchas otras cantinelas de la tilinguería progre. Un grande, pero para la elite, para la "masa", un desconocido. Una pena que se haya ido así.

Anónimo dijo...

y obvio, desde cuando la masa tiene la razón?

Gerardo Fernández dijo...

Esperaba tu post, Martín, porque sabía que ibas a estampar algún centro de aquellos. ¡Y lo hiciste!

"Durante décadas, la música de Spinetta se erigió como núcleo de resistencia ante el avance de la estupidez como forma de vida."

Gracias...

Anónimo dijo...

En uno de los últimos comentarios hay olor a Manucho el trucho.

spider_pc / Ed / TeKieroPeroSoloComoAmiga dijo...

Me desperté y vine aquí directamente, por que sabia lo que iba a encontrar. Gracias Martín, me gustaría darte un abrazo algún día. Hace varios años que paso por tu blog, y recuerdo la previa al recital en Vélez discutiendo que temas tenia que tocar y lo que dijiste después de lo histórico que fue ese show, por todo eso también gracias. Ayer fue un día de mierda. En Salta, mi ciudad llovió desde las cuatro o cinco de la tarde y mientras escribo esto son las nueve de la mañana y sigue sin parar, de alguna forma me hace sentir acompañado. Agradezco a todo lo posible, el haber estado ese 4 de diciembre de 2009 en Vélez. Por ahora no quiero prender la tele, ni leer nada mas, no estaría a la altura. Intentar explicar lo triste que me siento, o el por que lloro por alguien que nunca conocí es algo que no voy hacer. Abrazame madre del dolor.

Jacinto Laureano dijo...

Muy buen post. A mí también me salvó la vida Luis Alberto.

Anónimo dijo...

El mundo es un putísimo lugar lleno de ausencias. No caigo. Nunca voy a caer. Y nunca me voy a acostumbrar.

Y sí, la canción llegó hasta el sol:
http://www.youtube.com/watch?v=Hfc5khIQgvQ

Muchas gracias, Martín. Con todo dolor que siento me hace cosquillas en el corazón y en el alma, saber que vos y miles sienten lo mismo que yo.

Juan M. dijo...

Fantástico! Me emocionaste y me diste ánimo. Gracias!

juan dijo...

hola corvino, genial el post. yo nunca fui fan de la musica de el flaco, mas alla de que me gustaban canciones o discos en particular. su muerte me afecto y me dolio, como a la mayoria.sin embargo, me molesta ver que ya han salido un monton de ciberboludos a exigir?? que uno acredite su fanatismo si desea expresar algo respecto a la muerte del flaco. la muerte de referentes culturales del tamaño del flaco le duele a todos y todos tiene derecho a expresarse en mi opinion, aun no habiendo comprado discos del flaco en su momento

Cinesis 2.0 dijo...

Spinetta, a diferencia de charly siempre tuvo una lucha entre ser un artista de elite y uno popular, el tiempo lo pondrà en su lugar...Buen post..

Anónimo dijo...

https://twitter.com/#!/dantespinetta

paula dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
paula dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
paula dijo...

En posts así casi te quiero. Porque sos un escritor. Corvino en una situación desbordante, Corvino embalado con un asunto que es una boludez pero le come la cabeza, Corvino re caliente con la sociedad toda, Corvino con depresión de adolescente. Y conocerte a través de tu escritura, que se complejiza justamente para ser mejor reflejo, es señal de que nosotros te vamos a leer en algún lugar grande. Y yo voy a ir a tus conferencias, aunque seas un viejo pedante que trate mal a las viejas que hacen preguntas.



Eso me recuerda a que en el recital de Vélez(al que no fui, pero del que sí conocí esta anécdota) alguien en el público le grita "Flaco, no te mueras nunca", a lo que Spinetta contesta: "Vos tampoco, porque sino no te vas a enterar que no me morí".


Salud.

Anónimo dijo...

Todos hubiéramos querido escribir eso. Sos tan grande como él.

Colo

Daniel dijo...

Hermosa forma de homenajear al Flaco. Me gustaron mucho tus palabras. Rescato, en especial, los 2 versos que citás: "Dios es un mundo en el que amar es la eternidad que uno busca" y "Todas las cosas que se pierden las tiene en un bolso Dios". La infinita sensibilidad del Flaco, su capacidad mágica para traducirla en poesía y música (acercando, compartiendo, de esta manera, su riqueza con nosotros), y su sencillez, creo que eran tres de sus más grandes virtudes. Un abrazo grande a todos.

Anónimo dijo...

Hoy todas las guitarras están de luto
La mía, que tendría que haberse puesto a repasar zambas
sólo puede pensar en la tuya,
tal vez porque el barro
tal vez porque este balcón donde te vi
casi por última vez
mira una nube de la forma y el color
de esas eléctricas con las que soñábamos de chicos
Este balcón que se quedó esperando una charla
unas palabras o un abrazo
más
que yá no llegará
Luto también en las palabras
habituadas como estaban a que les pusieras
cascabeles
guirnaldas asonantes
o ruedas de tren apocalíptico
caleidoscópicos ojos de fertil papel
de tu prolífica pluma
que suma y resta sílabas
del metro patrón de las esferas
apenas solas
a solas penas
Adiós que sea A-Dios
a sus brazos
a ese rincón de magia
que seguramente Él guardará
para los que se animan a jugar
con los bloques con los que ha construido el mundo
haciendo pequeños nuevos mundos de cuatro minutos
donde el corazón se muestra
y baila desafiando al vacio
Adiós
Mientras me duele el pecho
te imagino en viaje
por inmensidades más vastas que las del Capitán
pero a diferencia de él
sé que tendrás todos los tangos silbados al oído
y nunca faltará un mate
ni perfume a malvones
En todos nosotros se queda un pedacito tuyo
serás inspiración multiplicada por millares
a lo largo de los años
y lo ancho de las geografías
Cambiaste nuestras vidas
abriendole camino a la imaginación
cantándole salvaje o dulcemente
a los misterios que nos habitan
al misterio que somos
Adiós
No me resigno a tener que decirlo
Adiós
mensajero del infinito

Pedro Aznar

La niña que iluminó la noche dijo...

Qué lindo post, está escrito con una lucidez, detalle y claridad difíciles de lograr al referirse a temas donde uno se siente tocado personalmente. Dice cosas del modo que creo que a varios nos hubiera gustado expresar, genera identificación. Gracias.

Anónimo dijo...

¿Qué se siente saber que despertas en nosotros sensaciones que tus ídolos despiertan en vos?

Anónimo dijo...

Hermoso post.

Se fue un hombre importante, una persona digna, hecha, responsable de su vida y de su obra.
Un hombre importante, es eso, Spinetta era un hombre importante.

Aún los que no disfrutábamos tanto como vos de su música, nos damos cuenta de que pasa por delante nuestro el carro fúnebre que contiene un hombre relevante, de esos que hay pocos.

Hay que sacarse el sombrero y guardar respetuoso silencio.

Anónimo dijo...

muy hermoso
gracias
vlt.

Desocupado mental en la era del blog dijo...

Muy lindo post Martín, me conmovió mucho.

Te mando un abrazo spinettiano!!

Santiago Segura dijo...

Qué más decir que coincidir...

Todavía estoy trabado y con el nudo en la garganta, y que seamos muchos los que estamos igual no me quita la fea sensación.

Gerardo Fernández dijo...

Martín: En la apertura de mi programa de hoy leí parte de tu post y hablé de vos (y bien) te dejo el audio:

http://www.tirandoalmedio.blogspot.com/2012/02/caminando-9-de-febrero-de-2012.html

Un abrazo

Cine Braille dijo...

“Necesitamos una región de poesía y música que desbarate, que confunda. Que inflame, que derroche. Que ilumine, que desborde, que enceguezca. Necesitamos hacer sonar una campana, para que su sonido nos sacuda y nos inunde. Para recordar, para evaluar, para emerger. Para seguir estando aquí y cantar por una generación fumigada”. (Manifiesto de la reunión de Almendra, setiembre de 1979). Para mí, fue todo eso.

Anónimo dijo...

http://www.eldiariodecarlospaz.com/ampliar_noticia.php?id_noti=5318

"Charly García abrirá el Cosquín Rock con el recuerdo de Spinetta"

¡¡¡Vamos todos!!!

Anónimo dijo...

http://vos.lavoz.com.ar/cosquin-rock-2012/cosquin-rock-2012-cobertura-especial-con-transmision-vivo

VOS transmite las tres jornadas del festival. Se pueden seguir en vivo los shows del escenario principal y entrevistas en un living propio, a través de nuestro sitio especial.
(para los que no podemos ir)

Anónimo dijo...

Yo no te voy a chupar las medias, corvino.

solo voy a decir que al final charly no se murió antes que spinetta.

un dato insiginficante, quizá

Anónimo dijo...

Miren esa imagen:
http://vos.lavoz.com.ar/cosquin-rock-2012/cosquin-rock-2012-dia-1-su-amor-alli#

Merie dijo...

Gracias, muchas gracias, quizás te guste saber que mi hijo un muchacho sencillo, aprendió las cosas más trascendentes para su vida escuchando a Spinetta, su hija de 8 años también entró a ese universo luminoso y elige escuchar sus temas según su estado de ánimo, yo estoy agradecida, y convencida de lo que un ARTISTA verdadero puede hacer por todos nosotros, por ayudarnos a transitar una vida bella y digna.

pai . dijo...

Martín, leí varias veces el post, se lo pasé a varios amigos enfermos del Flaco pero recién ahora me sale comentar como, creo, es debido. Repasaba algunas cosas de ese compilado de posteos que subiste ahora y volví a este. Con seguridad, puedo decirte que lograste lo que el subtítulo de tu blog anhela: el post perfecto.

Me sorprende todo lo que pudiste decir en un momento así, con la noticia fresca y las emociones seguramente encontradas. Pero más me sorprende tu capacidad para no perder tu estilo. Yo leo lo que escribís por tu facilidad para asociar cosas y darle nuevas significaciones a otras (con humor, ironía, o lo que corresponda, eso también lo sabés elegir bien). El último párrafo, con la cita a Joey Ramone y la mención a conduciendo a conciencia sólo para terminar como terminás es eso. Más claro echale lavandina, te diría. Pero mejor: te felicito y te transmito mi admiración. Il Corvino es como el boca campeón invicto, incuestionable.

Anita dijo...

hola..llegué a este blog de casualidad...me pareció muy bueno lo que escribiste del flaco, yo fui criada al calor de sus canciones, y hoy, con 25 años,y habiendo decidido dedicarme a la música, puedo decir que mi músico preferido de toda mi existencia es, fue y será el flaco..es muy fuerte todo lo que pasa con él...me parece que la gente se equivoca cuando piensa que el tipo se dirigía a élites..yo pasé el jueves por el taller mecánico de mi barrio y los tipos del taller escuchaban artaud y lloraban, porque se les iba un genio de su juventud...el tipo me decía: no va a haber otro músico así en siglos, en ningún lado...y la gente lloraba sola en las calles...hoy, a casi una semana de la noticia que nadie quería recibir, sigo trsite, porque me apena que una enfermedad así se haya llevado a mi flaco adorado...pero siento, más fuerte que nunca, el legado, si querés decirlo así, que el tipo deja en el mundo, luz, amor, música, honestidad, magia, creatividad, locura y una profunda coherencia; en un mundo que parece cualquier cosa; el tipo siempre fue y será un faro, a mí al menos..y me tocó muy de cerca lo que dijiste, del lugar en el mundo..yo siempre decía que el Flaco era mi casa, que no hay pena que no se haya diluído entre sus acordes, que su música me ayudó a vivir...a mí también me salvó la vida...sé que no voy a ser la primera, y sobre todo, no voy a ser la última..la hija que palpito en mí se llamará Almendra
un abrazo enorme
mil gracias

Anónimo dijo...

acá encontré otro post interesante sobre la muerte de spinetta, aunque en otro estilo
http://eloasisinthehead.blogspot.com/2012/02/don-lucero.html

Ricardo dijo...

Que paradoja leer algo tan lindo acerca de algo tan triste. Yo sentí lo mismo que cuando se fueron Bioy y Harrison. Desde un costado egoísta lamenté saber que nunca más podría esperar un disco o un cuento o una canción.

Anónimo dijo...

Para mí es el post ferpecto, eterno. Suelo volver acá cuando no encuentro más palabras, cuando estoy cansada de preguntarme por qué las cosas tuvieron que ser asi.

Juan Salinas dijo...

Tal cual. Me hice el loco (para zafar) en los calabozos de La Tablada cantando la Cantata de los puentes amarillos cuando me saltó el prontuario, y antes de tomarme el buque, la última noche en Baires, me compré a modo de talismán insustituible el Artaud que algún comedido me había afanado. Spinetta nos salvo la vida muchas veces.

Un chisme: se ve que soy mucho más viejo que vos porque, aunque no lo creas, había quienes escuchábamos a la Bersuit en 1992. Es más tocó para nosotros ese año, en la fiesta del décimo aniversario de El Porteño. Que se celebró en Cemento, y estaban, entre otros, su dueño, Omar Chabán, y el abogado de la cooperativa que editaba la revista, Aníbal Ibarra. Creo recordar que la Bersuit tocó gratis no sé si en reconocimiento a nuestro apoyo (también apoyábamos a Los Piojos) o porque Cordera era amigo de nuestro cadete de luxe de entonces, Omar Quiroga, actual cineasta y antiguo miembro de la sociedad Saborido & Quiroga. O por las dos cosas.

Belñ Parabúe dijo...

Gracias por poner en palabras lo que muchos no podemos expresar. Abrazo

Carla Lorenzo dijo...

Impecable Post muchacho ... Lo que sentimos quedo plasmado en tu escrito. Me quedo con esta oracion "Escucharlo jamás fue el acto mundano de apretar PLAY: significó, literalmente, encontrar un lugar en el mundo" Abrazo!