martes, 7 de julio de 2015

Viva Messi


No sé qué buscamos cuando vemos programas deportivos pero algo buscamos. Es como si TyC, Espn y Fox fueran canales de otro país paralelo llamado "Fútbol ajhfdjkldja" donde lo importante son cosas tales como: 
-saber qué sintió Bou al hacer un gol; 
-qué clase de lesión tiene Cubas; 
-por qué Gallardo no quiere a Cavenaghi; 
-por qué Daniel Osvaldo se peleó con Jimena Barón; 
-por qué Jimena Barón es igual a Gianinna Maradona. 

La mayor parte del tiempo hablan de eso. Y de árbitros.

Desde hace un tiempo, hay que decirlo, en los programas de fútbol también hablan de fútbol. El binomio Guardiola/Bielsa, como eje estético hegemónico, provocó una suerte de fervor táctico y las pantallas se llenaron de cuadros y gráficos que interpretan un partido como si fuera una clase de física cuántica.

¿Cuántas veces miró al suelo Messi durante la segunda parte del alargue? Creo que están a punto de hacer eso. El compilado de miradas al suelo. En fin. Ayer enganché uno de esos compilados y en este caso se trataba seguir, por supuesto, el partido de Messi contra Chile. El compilado, claro, apuntaba a confirmar la idea de que Messi jugó horriblemente mal. Pero las imágenes, en cambio, hacían pensar todo lo contrario. Me había pasado también el día de la final con Alemania, cuando vi el partido repetido a las doce de la noche.

Esta vez Messi fue literalmente cagado a patadas. No habrán sido faltas de lesa humanidad pero interfirieron constantemente en el progreso de su forma de juego. Esto es América, ya lo sé, lo decía Charly García hace veintitrés años. Cada vez que se sacaba un rival de encima le hacían falta de atrás, le agarraban la camiseta o le pegaban una patada en el estómago. La definición por penales ante Chile, con su posterior derrota, se explica por el partido de Argentina como equipo, no por Messi. Cualquiera que lo haya visto lo sabe.

Por mi indiferencia hacia el fútbol europeo durante un tiempo no pude desarrollar una admiración realmente genuina hacia Messi: eso sería como hablar de películas con sólo ver el tráiler. Aunque vi sus clásicos con el Real Madrid, sus finales de Champions, nunca me sentí verdaderamente llamado a esos eventos como si formaran parte de mi vida cotidiana. Así que mi admiración por Messi fue progresando muy de a poco, de a golpes. Fui muy lento al no haberlo visto antes. Soy como esa gente que se hizo kirchnerista en el 2014. ¡No! Era en el 2008. Y hasta agosto del 2010 más o menos. Después no daba. Así soy yo con Messi. Recuerdo haber escuchado hablar de él antes incluso del Mundial Sub 20 2005. Se trataba de un caso atípico y no terminaba de saber si era realmente argentino o español. Si había jugado en algún equipo de Primera.

Cuando empezó a jugar en la Selección Messi tenía algo especial. Era como el emperador bebé en la película de Bertolucci. No tenía cara de adolescente pícaro, como el Kun o Tevez. Tampoco era un nene de River a lo Higuaín. No. Era alguien que parecía estar atravesando la pubertad. Y fue muy expuesto, seguramente con su beneplácito, ¿por qué a quién no le gusta ser el mejor jugador del mundo?, pero tuvo que procesar demasiada información para llegar a ser esa extraña máquina humana.

Fue hace muy poco que me di cuenta de que miraba los partidos de la Selección para ver a Messi. Directamente así. Cada vez que el tipo toca la pelota uno siente que va a pasar algo sorprendente. Y pasa muy seguido. Es genial cuando se escabulle como un pequeño roedor entre defensores que ante él parecen cavernícolas, gente idiota que se choca entre sí y no sabe en qué cancha está. Ver a Messi ya es un retribución. Todo lo demás es yapa. Me pasó con Ortega. Me pasó con Riquelme. Me pasó con Aimar. Y ahora me pasa con Messi. No estoy poniendo a estos jugadores en una misma serie, estoy ejerciendo la estúpida subjetividad contemporánea que supone que contar lo que a uno le parece puede resultarle interesante o ¿necesario? a alguien (probablemente a la misma persona que ejerce su estúpida subjetividad).

Messi tiene otra velocidad, otro panorama, otra forma de pegarle a la pelota, otra forma de vivir los partidos. Es un jugador diferente, en el sentido real, positivo y superador del término. Cuando ya no juegue el fútbol argentino va a ser un desierto.    

30 comentarios:

Jo Goyeneche dijo...

Hay un Messi cada 4,54 mil millones de años, dicen.
Acá también miramos los partidos para ver a Messi, y seguimos sus partidos europeos con religiosidad, y podemos asegurar que el porcentage de partidos mágicos con el Barcelona no debe ser muy diferente al porcentage de partidos mágicos con la selección. Queremos esa estadística! sólo esa (escribo en plural para que sea más convincente, en realidad estoy solo)
Estas entradas tuyas acá son aliviadoras!
Abrazo!

Jo Goyeneche dijo...

porcentaje porcentaje

Paco dijo...

aguante messi!!! sufro cada vez que no le sale una jugada porque sé que se viene la horda de giles que lo van a bardear

Cine Braille dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Cine Braille dijo...

No es un tipo que en la mala se rebele, le juega en contra ahí la comparación con el Diego, que en personalidad era una par de Passarella, y a quien las malas agrandaban. Tal vez le pese tener que llevar de la mano la selección, o creer que es su deber llevarla de la mano. Algún punto débil debe tener, sino no es un héroe, es una imposibilidad.
Igual creo que antes que Messi o, Dios me libre, Mascherano, quien debe una explicación es Martino. ¿Por qué Argentina justo renegó de la tan cacareada "idea" en la final?
Si el compilado que viste es el de Libero de TyC, debo decir que a mí me pasó lo mismo que a vos. Si salía bien la de Lavezzi e Higuaín en el minuto 90, toda esta discusión no sucedía, sin que los hechos anteriores a esa jugada hubieran cambiado en lo más mínimo. Sí, claro, ya sé que no salió.
Saludos

Anónimo dijo...

Excelente post. Messi es magia, el mejor para los que les gusta el fútbol ( y no el folklore del fútbol, o sea nomás del 10%). Da el mejor pase del torneo ( A Di María contra Suiza, no me acuerdo a quién acá) pero eso es invisible para los que les gusta el folklore del fútbol, que justo en ese momento comentan si Pautasso está nervioso o que sé yo. Su increíble talento y su absoluta falta de carisma dejan en evidencia a los ciegos que valoran al que grita o se tira a una que no llega aunque la tire a cualquier parte. Adhiero a la hermosa y desoladora última línea del texto, pero en el fondo me guardo la ilusión de que algún pibe continúe esta tradición de gigantes que aparecen cada tanto.

Pedro dijo...

Messi es un milagro

Ricardo dijo...

A mí lo que más me gusta ver en los compilados de Messi es cómo lleva el tipo la pelota, cuándo la toca, la empuja, la acompaña para acercarla. Cómo balancea el cuerpo, cómo se apoya. Cómo la mueve lo estrictamente necesario para que la pelota pase a 2 o 3 cm del botín rival pero absolutamente inalcanzable. Es decir, me gusta ver todo eso que no se aprende, que ya viene con uno, por cuestiones de arquitectura muscular, osteoarticular. La cantidad de receptores de sensibilidad profunda que debe tener el hijo de puta en tendones y ligamentos. Es una cosa de locos.
Perdonen.

Anónimo dijo...

Todo bien. O todo mal con los bardeadores extrafutbolísticos, pero me detengo en la última frase, en el último, ominoso, párrafo.
Pará un poco: qué desierto, si en 2030 ya estará el tridente Tiagho, Benja y Dieguito Fernando...

Luciano dijo...

El único problema de Messi es que le dan la cinta de capitán nose porque motivo. Ser el mejor no te hace ser el capitán o el líder, y lo demuestra partido a partido.

Nada mas. El que no quiere a Messi o no sabe de futbol o es mal tipo

Anónimo dijo...

Hola,

Comparto la idea del texto. Hoy disfruto de Messi. Como siempre la lectura de un libro me ayuda a procesar algunas cosas y el libro "Messi" de Leonardo Faccio hizo lo suyo. Ahí me di cuenta que Messi es un genio, un talento. Si no lo sabían, el tipo duerme todo el día. Dormir es un hecho complejo. Messi duerme todo el día.

Futbol y resultados. Los resultados (como dice Cappa citanto a Borges, Kipling..) son traicioneros. El único tipo que hizo de una selección un equipo fue Bielsa. Y no soy bielsista ni me acerco. Pero los jugadores se juntaban tal como ahora, cada unos meses y jugaban de una manera, de una forma, eran un violín. Sabella no logró esto. En mi visión no creo que Martino lo logre, no creo que sea el indicado.
Los últimos dos campeones del mundo fueron un equipo. Messi tuvo la desgracia de jugar en una época en la selección en donde nunca hubo equipo en una época en donde el fútbol se define en el concepto grupal tal vez como nunca (Chile 15, Alemania 14, España 10).

Los "no resultados" de Messi en la selección hace su vida más literaria, mucho más compleja y rica. E injusta.

Saludos,

Matías-

Pablo dijo...

"El que no quiere a Messi o no sabe de futbol o es mal tipo"

Gracias por esa frase.
En su momento yo decía lo mismo con Maradona.

JLO dijo...

negarlo es una boludez atómica... que no es Maradona, no tanto... por lo que quieran, pero no es Maradona....

está mal? no creo... pero no lo es....

JLO dijo...

y por que si hablamos de Messi nos vamos a Diego? ustedes lo saben, no se hagan los giles...

sino para que mierda existe el fútbol si no es para discutir je....

Cine Braille dijo...

Fernández Moores
http://canchallena.lanacion.com.ar/1808642-el-paraiso

Anónimo dijo...

Messi, desmesuradamente cuestionado, desmesuradamente justificado. Que la táctica no lo ayuda, que su fatiga, que sus compañeros. En España se marca distinto. Hay goles donde por poco, la defensa contraria le pide un autógrafo. Cuando, jugando para Argentina, enfrentó a rivales de peso (Alemania, Holanda) y defensas más duras, poco pudo hacer. ¿Y si sencillamente haya un Messi que rinde menos en la Selección que en el Barca? Quizás sea más un tema de psicólogos que de analistas deportivos.

Anónimo dijo...

El mostro del comentario anterior me parece que no pateó una pelota en su vida...

mundoarjo dijo...

Hay algo de cierto en lo que dice el anónimo 11:58. Digamos que Messi no es la excepción del amor/odio con el que vivimos en el país del Boca-River (mundo arjo, de argentum y dolor).
Nadie puede negar que en España, en la mayoría de equipos, se marca flojo. Messi, en esa flojedad defensiva, hizo estragos como nadie lo hizo, por eso es parte de la historia grande. Pero la cuestión es dónde ponemos nuestras expectativas como hinchas de la selección argentina, cuando lo vemos jugar en un fútbol que no es para él. Tenemos que hacernos a la idea de que quizás nunca Messi se adapte a la forma en que se juegan los partidos de selección, especialmente en Sudamérica, y empezar a pensar en un Messi inadaptado.
Messi ha ganado muchos títulos haciendo cosas descomunales dentro de la cancha, pero su excepcionalidad es relativamente cuantitativa (a diferencia de Maradona, que hizo una carrera excepcional en lo cualitativo: importa más la forma y la situación de sus logros). La selección para Messi es el reino de lo cualitativo. Y hasta ahora, si decimos que Messi es un grande por todo lo que ganó (nadie lo tendría allá arriba si hubiera hecho semejantes goles sin ganar los títulos), también lo será por todo que perdió o, mejor dicho, por la forma en la que perdió.

Pedro dijo...

Muchachos, entre todos nosotros no hacemos medio Messi, dense cuenta. Llamen a todos sus amigos y seguiríamos quedándonos cortos.

Rodrigo Manuel Herrero Rosas dijo...

Ni cuantitativo ni cualitativo ni un carajo: la selección tiene que jugar para hacer rendir a Messi, rodeándolo para que tenga alternativas de pase. El modelo a seguir (no a imitar porque no tenemos los jugadores para eso) es el Barcelona. No digo que debamos jugar como el Barcelona, sino mirar el modo en que lo hacen rendir en el Barcelona. Si lo marcan entre tres, lo rodeas para que les haga el clásico "loco" en lugar de quedarte mirando cómo "te salva". Es así de sencillo. ¿Juega Messi en la selección como en el Barcelona? No, PERO JUEGA MUY PARECIDO, O MÁS PARECIDO DE LO QUE MUCHOS NABOS CREEN.
Parece que está "ido", y de repente te pone un pase que te deja sólo con el arquero, o se va de dos defensores y desequilibra la defensa rival (como pasó con Lavezzi, que le dio un pase mal a Higuaín y el pobre Higuaín la tiró arafue). Si Lavezzi levantaba la cabezota y le daba bien el pase a Higuaín, o SE LA DEVOLVÍA A MESSI, hubiésemos sido campeones. La idea de "el salvador" es una idea NEFASTA. Y ha pasado y pasará muchas veces entre nosotros los argentinos. Es una idea perezosa, inmadura, estúpida, hija de la pereza desde todo punto de vista. Recuerdo cuando había gente que decía "Cavallo nos metió en esto, es el único que nos puede salvar", durante el gobierno de De la Duda. ¿Recuerdan eso? ¡Abrazo de gol!

Cabeza de Platino dijo...

Ahora en los amistosos y eliminatorias les mete 5 goles a los chilenos

Rodrigo Manuel Herrero Rosas dijo...

En los amistosos por ahí les mete cinco. Ya sabemos cómo es la lógica de ese discurso: si mete un pase cómo es que no hizo un gol, si hace un gol cómo es que lo hizo en un amistoso, si lo hace en las eliminatorias cómo es que no lo hizo en el mundial, si lo hace en el mundial cómo es que no lo hizo en octavos de final, si se lo hace a Chile cómo es que no se lo hizo a Alemania, y así siguiendo. Porque Messi no tiene que ser el mejor jugador del mundo solamente, NOS TIENE QUE SALVAR. Es curioso, Götze no es el "salvador" de Alemania, sino un jugador que tuvo la suerte y al talento de hacer un gol en la final que fue fruto de un proyecto colectivo sostenido a lo largo del tiempo. No pido que "seamos Alemania", sino que imitemos algunas conductas que nos harían madurar/crecer.

Anónimo dijo...

El gran fracaso cultural del kirchnerismo (?) es que la boludez esa de que el único héroe válido es el héroe grupal se hace añicos ante nuestra dependencia del Messías, del iluminado que nos lleve a buen puerto.
Incluso desde los medios hegemónicos K se alentó, tanto en el Mundial como ahora, la Messidependencia. Cosa que me da mucha risa.

Cine Braille dijo...

Tostao, prócer del fútbol brasileño, campeón en 1970 y columnista muy leído:
"Na Copa de 1970, o cineasta Pasolini escreveu que a poesia brasileira, dos lances individuais, inventados e surpreendentes, derrotou a prosa italiana, do jogo coletivo, lógico, estruturado, com um meio e um fim. Não foi bem assim. Foi uma vitória da poesia e da prosa brasileiras, da forma e do conteúdo, da invenção e da razão. O futebol tem lógica, porém as lógicas são muitas".
"O Brasil não teve prosa nem poesia no Mundial e na Copa América. A Argentina, no Mundial, teve uma prosa melhor que na Copa América. O Chile se destacou, na Copa América, muito mais pela prosa. A Alemanha, no Mundial, deu uma aula de prosa e de poesia".
Más que en la baja en la calidad de la poesía de Messi, me preocuparía por el empeoramiento de la prosa.
http://www.otempo.com.br/opini%C3%A3o/tost%C3%A3o/as-muitas-l%C3%B3gicas-do-futebol-1.1068284

mundoarjo dijo...

Creo que, si hablamos de largos plazos, habría que revisar la forma como el fútbol es recibido, leído, vivido. Acá los de un lado y los del otro de la dicotomía están coincidiendo en que Messi debería vivir esto de ganar o perder con la selección como algo casi de vida o muerte (y es evidente que el propio Messi, que no es ni español ni alemán lo viva así). Criticar esto no es automáticamente reivindicar un amateurismo sonso, sino, justamente, querer mejorar el juego.

La intolerancia al fracaso es, por definición, anti-lúdica. Porque el juego es la convivencia con el fracaso (Brasil, que es el más ganador, perdió la mayoría de los mundiales que jugó) y, todavía más, el juego está en los usos de las frustraciones. Me acuerdo que cuando Argentina le ganó a Bélgica en Brasil con el gol de Di María, Latorre supo señalar esto: Di María, que se había equivocado por doquier durante todo el partido, supo seguir yendo para adelante, probando incansablemente. Messi opera de la misma manera, y obtiene mejores resultados.

No se pueden aislar cuestiones estrictamente tácticas y estratégicas de este componente psicológico-cultural. ¿Cómo se entrena / se para a un equipo desde esta certeza? Yo no sé, pero intuyo que no muy distinto a como lo hicieron Sabella o Martino.

Y hablando de poesía, Arlt supo ver el costado poético en la frustración (de la clase media y sus altas expectativas, siempre contrastantes con su realidad). Ese reflejo incendiario de los perdedores, tan necesitado de chivos expiatorios, es tan hermoso como nuestro. Habría que darle un giro futbolístico a la frase de Borges que dice que aquello que hemos perdido es eso que nos pertenece.

Anónimo dijo...

Basta de fútbol Corvi, baaaassstaaaa

Anónimo dijo...

Tal cual.Hace semanas q espero un nuevo posteo que no hable de messi y demas...

Anónimo dijo... dijo...

El fútbol le está ganando 5 a 1 al no-fútbol en este blog.

Leandro Snm dijo...

La estupidez en el argumento del supuesto fuerte marcaje sudamericano sólo puede ser contrapuesta a la ignorancia en la idea de que Messi sólo le hace goles a giles de España. Cuatro Champions ganó; la última hace dos meses. ¿No vieron los partidos que hizo el Barcelona -con Messi siempre a la cabeza- contra Manchester City, PSG, Bayern Munich y Juventus? Los cuatro campeones de sus ligas (los últimos tres revalidando el título) fueron totalmente superados. ¿Alguien puede decir que el Bayern Munich marca menos que Paraguay? ¿que es más veloz el achique chileno que el del PSG? ¿que la Juve tiene menos fortaleza física que Colombia?

Fíjense en el partido que hizo contra el Bayern Munich (prácticamente los que nos ganaron el Mundial) y puntualmente en el pase que le da Dani Alves. Nunca lo podría haber recibido de su equivalente en la blanquiceleste, porque Zabaleta va hasta el fondo y tira el centro atrás, para que cabecee el Kun Agüero, que mide 1.73 mts. Mientras tanto, a Boateng todavía lo están despegando del área chica del Camp Nou.

La Selección juega horrible desde que se fue Bielsa. Messi, junto a algo de Mascherano (que generalmente lo posicionan mal) es lo único bueno que tenemos. Sin ellos ni clasificaríamos al Mundial. Hay que reconocerlo y nada más. El que piense otra cosa, debería intentar tirar una pared con Ever Banega, o trabar con Sergio Ramos en una final de Copa.
Habiendo mencionado a Bielsa lo recuerdo con lo siguiente:

"Éramos todos muy amigos, nos gustaba jugar juntos y la pasábamos bien reunidos. Intentábamos hacerlo lo mejor posible: atacar mucho y luego recuperarla con la ilusión de volver a atacar. Y esperábamos la compañía de la suerte. Eso para mí es el fútbol."

Nosotros jugamos una final de Copa del Mundo a la contra. Y con cuatro delanteros. Qué sé yo.

Ya lo dijo alguien con quien nunca comulgué, Juan Román Riquelme:

"Messi juega siempre igual. El otro día vi a España, que jugó contra Inglaterra. España jugó fenómeno porque son todos los jugadores del Barcelona: Iniesta, Xavi, Piqué, Puyol, Villa... todos del Barcelona. Hasta tres cuartos de cancha jugaban fenómeno, hacían todo muy lindo. Después de tres cuartos hasta el arco, les faltaba Messi. A la Argentina le falta de tres cuartos para atrás, jugar como juega el Barcelona."

Español y vendepatria dijo...

Leandro, no te gastés, no hay peor ciego que el que no quiere ver. Te recomiendo esta nota, http://www.marca.com/blogs/perarnau-221/2015/07/10/encontrar-a-messi-y-devolverle-el-balon.html, y este comentario de un español, una blasfemia para el 90% de los argentinos futboleros:
He tratado de explicarle a los argentinos en sus foros todo lo que aquí se habla y se detalla en el vídeo. Pero los argentinos sufren del "Síndrome Maradona", el "Salvador", el que hacía las jugadas solo y entraba caminando al arco (un mito), el que sacó él solo al Napoli campeón (otro mito), el que ganó él solo el Mundial del 86 (mentira, tenían un equipazo). Maradona vive de los goles a los ingleses. Fue un jugadorazo, el mejor de su época, pero Messi es distinto, para mí más completo, regular y goleador. Si tienes al mejor debes jugar en función de él (Argentina en el 86). Cuando Messi camina y mira al suelo, creo que está pensando "hasta cuando van a entender estos giles...". Le recomendaría a todos los periodistas argentinos vendehumo que leyeran este artículo y viesen el vídeo. A los antimessi nada, nunca van a entender.