domingo, 24 de abril de 2011

SofistiPappo




Al estilo Carlos Castaneda o Herman Hesse, se me ocurre el argumento para una novela iniciática de rock argentino. Un joven músico se debate entre dos poderosas fuerzas: Charly García o Luis Alberto Spinetta. Así recorre un itinerario repleto de jugos de lúcuma, jardines de gente, ojos de videotapes y promesas sobre el bidet sin poder decidirse jamás. Pero un día conoce a un Maestro, su respectivo Don Juan o Lobo Estepario. Éste es discípulo de un viejo Gladiador de La Paternal y le explica que para quienes no pueden escapar de la disyuntiva en la que él se encuentra atrapado, existe una "Tercera Posición". Acto seguido, pulsa PLAY y comienza a sonar un tema que dice:



"Hágase un bien, introdúzcase en un
círculo de estrellas momentáneas,
para reconocer que usted mismo es ese ser que a
todos lados acompaña"



Y el joven ve la luz.



La parábola anterior no indica que si nos agrada la música de A, no podemos escuchar a B y C, sino una conjetura propia de la rockología: si el rock argentino tuviese algo así como corrientes filosóficas las de García, Spinetta y Pappo se destacarían automáticamente como tres dialécticas diferentes. Hoy el debate está saldado, pero durante algún tiempo, cierta inteligentzia del rock local subestimó a Pappo. Lo acusaban de "cuadrado" y de hacer siempre el mismo disco.



El mundo es absurdo. Las bondades de la posmodernidad permiten que usted o yo enchastremos un lienzo y nos llamemos "pintores" sin la menor técnica. La música contemporánea nos señala que una serie de ruidos de dudosa procedencia entra en la categoría de arte. Una ristra de palabras libremente asociadas puede ser traficada en el Mercado de la Literatura como poesía sin siquiera tener sentido, sonoridad o concepto. Cualquiera abre un blog y, sin ningún tipo de preparación, se autodenomina "crítico" o "periodista". Pero cuando un tipo estudia toda su vida para tocar la guitarra como los dioses, lo logra y se aboca a hacer lo que sabe (rock y blues) ¡se lo acusa de limitado! Parece un chiste. Y eso que una de las preocupaciones máximas que se hallan en sus letras (a menudo extraordinarias, en la acepción literal del término) es la búsqueda del Ser. Sin la complejidad de un filósofo (lo que sería ridículo en el contexto: nada peor que un rockstar haciéndose el inteligente), pero con la suficiencia de un tipo que sabe algo que el resto de nosotros no, Pappo elaboró versos metafísicos y psicodélicos que sobresalen por su profundidad. Un dato sorpresivo si tenemos en cuento el discurso habitual del rock y el imaginario que se asocia a Pappo en particular. Cuando muere, en Clarín se habla de "rock duro, pirotécnico y directo"… ¡La verdad es que ser "simple" requiere de mucha complejidad y no existe una Facultad que te enseñe a componer un instrumental tan perfecto como "El palacio de la montaña de invierno"!



Otra cualidad de Pappo es que en los momentos más inspirados de su obra no se puede agregar nada. Todo está en su preciso lugar y no podría haber sido hecho mejor. Eso mismo sucede con la sintaxis de los grandes escritores o la austeridad con la que un número 10 mueve los hilos de un equipo. Los discos de Pappo's Blues se diferencian por el número del Volumen. Los temas no tienen un solo ni una estrofa ni un estribillo de más. Un híbrido magistral de Cream, Jimi Hendrix y Led Zeppelin se mezcla con la sensibilidad de un joven de los suburbios bonaerenses. Y desde joyas del tipo de "Hubo distancias en curioso baile matinal" (1974) el Ser recorre su lírica a lo largo de las décadas y de sus distintas bandas. En "No detenga su motor" (del primer disco de Riff, Ruedas de metal, de 1981), se escucha: "Si el mundo da vueltas/ Y nosotros también/ ¿Para qué separarse de su Ser?". Y hasta en su último disco, Buscando un amor (2003), incluye un tema llamado "Trabajo forzado" que vuelve a su vieja obsesión: "Camino entre las sombras/ A punto de perder la Fe/ Fe que fui perdiendo/ A medida que pretendo ser... un Ser". Si, a veces Pappo parecía una especie de Heidegger engrasado por el motor de su auto y, al mismo tiempo (o por eso mismo), era un tipo realmente visceral, que se burlaba a las carcajadas de cualquier observación que intentará socavar su estilo musical (esencialmente, un estilo de vida). Es en esa conjunción de mundos aparentemente contradictorios (el sensible/el brutal: ¿Norberto Napolitano/Pappo?) que debe recuperarse como artista, por fuera de los estereotipos que lo anquilosan en el bronce del mito.



Por otra parte, el legado de Pappo en la escena musical es verdaderamente inconmensurable. Antes, durante y después de su paso por el Planeta Tierra, su figura ha sido metabolizada por artistas tan diversos que uno se pregunta seriamente si no estamos en presencia del Mapa Genético del Rock Argentino. Todos los caminos llevan a Pappo. Participó en bandas fundacionales como Los Gatos, La Pesada y Los abuelos de la Nada. Con sucesivas formaciones de sus grupos, Spinetta armó Pescado Rabioso e Invisible (núcleo nodal de su carrera). Actualmente su impronta es reconocible en diferentes espacios: el Pez más setentoso y valvular, la genealogía que nos lleva hasta el Patriarca del heavy criollo Ricardo Iorio, el papel de guitar heroe de Ricardo Mollo, el rock and roll cósmico de los últimos discos de La Renga. La estrofa inicial de un tema inédito de Charly García es explícita en el significado que Pappo posee en el rock argentino. Nos viene justo para cerrar el texto: "Loco, ¿no te sobre una moneda?/ Quiero estar la vida entera/ escuchando rock and roll/ Flaco, tengo un mambo que me caigo/ esta noche toca Pappo/ no me lo puedo perder".



(Publicado en la revista Power Music abril/mayo 2011)

23 comentarios:

Anónimo dijo...

Pero al final Pappo no tiene muchas canciones eternas y no toca tan bien la guitarra, no es Steve Vai. Eso sí, seguro que tuvo un montón de minitas a las que pudo maltratar sin problemas.

Manucho.

Anónimo dijo...

ajaja, que risa. Steve Vai toca bien solo para los topos vírgenes con la sensibilidad atrofiada de tanta paja digital.

proyecto de medio pelo dijo...

martín,

acá van los sanguches de miga, en una versión un tanto inusual:

http://www.youtube.com/watch?v=5Bc7n0GUkDA

Ernesto dijo...

Que es tocar bien, manucho? ser un hipervirtuoso capaz de tocar escalas punteando con la pija? o tocar lo justo y necesario como para conmover?

buenisimo lo de los tipos como steve vai. se sabe todas las matematicas de la musica, ahora: que se toque algo desde el corazon cuando le salga.

y lo de las minitas para maltratar que onda? pense que estabamos hablando de musica. alto comentario de vieja de barrio que critica al diego por tomar pala fue ese. acaso eso lo hace menos jugador?

basta de boludeces.

damianivanoff dijo...

Larga vida a Pappo.

Nunca me voy a olvidar del verano que descubrí a Pappo´s blues, con un viejo casete que se llamaba "Buen viaje con lo mejro de Pappo´s Blues".

Siempre sonó Pappo en casa, pero en ése momento lo transformé en una banda "mía".

Y el que dice que Pappo era "cabeza" no entendió nada de la música, ni del mundo.


Saludos.

Joyce dijo...

Creo que lo único indiscutible de Pappo es que era genuino en su forma de ser.

La bipolaridad que encerraba de mala onda/tipo entrañable, junto a la de músico sobrevalorado/infravalorado - por la mítica de cueros y fierros va a ser una discusión eterna para los que necesitan ciertas certezas inútiles.

A mí particularmente no me gusta su música, pero reconozco que volcó su esencia en ella, lo cual es loable más allá de si la esencia misma era lumínica u opaca. Hizo bien su trabajo y creo que es algo que no puede dejar de reconocércele a nadie, sea guitarrista, arquero de River o gomero.

Anónimo dijo...

Todo bien, pero las canciones de Pappo no son ni siquiera difíciles de tocar. Eso de que toca con sentimiento es un chamuyo barato para tapar las deficiencias técnicas, porque el tipo tenía los dedos de mierda como Spinetta. ¿No les gusta Steve Vai? Perfecto! Hay 2000 guitarristas con una técnica sublime y un sentimiento profundo en su toque, que le pasan el trapo a Pappo: Jeff Beck, John McLaughlin, Al diMeola.
Pero ojo, a mí me gusta Pappo. Debe estar bueno conseguir minitas tan fácil.

Anónimo dijo...

Manucho.

Subió el choclo dijo...

Ese Manucho es un BOBO. Todos los que escuchan a Steve Vai, Joe Satriani, Yngwie Malmsteen y John Petrucci NO SABEN NADA DEL VERDADERO ROCK. Ustedes son pajeros del virtuosismo, no tienen alma y les gusta la poronga (?)

No me gusta un choto Pappo porque a la hora de componer canciones no le llega a los talones ni a García ni a Spinetta ni a los hijos de García y Spineta, Feto Paez y Andrés Calamerca, y porque era un troglodita violento. Sin embargo no puedo dejar de destacar este pasaje de su obra:

No puedo evitar / que vengan hacia mí / los sándwiches de miga.

Alta poesía.

Ernesto dijo...

Lo hermoso de la musica, a veces radica en que sea simple. Para que necesitas hacer una cancion con disminuidos y novenas y escalas arabes del siglode la conchad e tu hermana, si eso no es lo que la cancion te pide? de seguro hay guitarristas mejores que pappo, a lo que iba es que no por mas complejo, es mejor. hay cosas hipercomplejas, muy hermosas, y cosas que son solamente re y sol mayor y son perfectas asi y no requieren nada mas.

Anónimo dijo...

por qué IlCorvino tiende a analizar a los músicos a partir de sus letras y no de su música? no es justamente esta última lo que importa más en un músico?

para pensar. (?)

Martín Zariello dijo...

Ilcorvino habla de la letra porque no sabe nada de música. De todos modos la nota incluía una bajada explicando de qué iba y justamente hacía referencia a eso pero puesto que bla bla bla, no quiero dar explicaciones.

El Manucho que firma no es el Manucho original, quiero que quede en claro.

Genial lo de Gabo eléctrico.

Desocupado mental en la era del blog dijo...

Jeje, con "parecía una especie de Heidegger engrasado por el motor de su auto" te fuiste a la reconcha de Dios. No soy un oyente fiel de Pappo, pero me gustan temas como "Algo ha cambiado", entre otros. No pongo en el mismo lugar a Steve Vai y a Malmsteen. "Tender surrender" o "For the love of god", por caso, no se quedan en el mero virtuosismo. Es cierto que hay un arte de parecer sin arte, y el tipo muchas veces no puede aguantar la tentación de la pirotecnia... pero tocó con grosos como Frank Zappa cuando era un adolescente y ha hecho cosas grosas. Pero sí, prefiero a Beck, Hendrix o Gilmour, ponéle. Otro tema muy en la onda Beck de Vai es "Whispering a prayer", que está muy bueno.. en una parte del tema pareciera que un grupo de ballenas estuviesen en una orgía.
Satriani también me parece mejor que Malmsteen... Majul me parece mejor que Malmsteen..hasta la voz del enano Buonanotte me parece mejor que Malmsteen.
Digamos que, a veces, Beck sería Zidane y Vai lo peor de Cristiano Ronaldo (cuando hace mil bicicletas para pasar un solo tipo teniendo a un compañero al lado)... (??).
En fin.. te afané tu nota de los Redondos y me la re banco porque como dijo el Diego: "felizmente no nos debemos a una tradición, podemos aspirarla toda (?)"

Desocupado mental en la era del blog dijo...

Y a Ernesto si lo sigue bardeando a Vai lo voy a cagar a trompadas porque mi ídolo es Ricardo Iorio (?)

Desocupado mental en la era del blog dijo...

Y para contradecirme a mí mismo: Vai no ha logrado en mí el estado de ánimo que alcanza el sonido de la guitarra en este tema de Radiohead ("Paranoid android"):
http://www.youtube.com/watch?v=m_mMzOQpe0I

Me gustaría usar la palabra "sublime" pero es de puto kantiano (?).

Desocupado mental en la era del blog dijo...

Y agrego algo más porque estoy re desatado: ¡Lo admito, el exceso del simbolito (?) es de pelotudo! Casi como hacer todo el tiempo comillas en el aire para explicar una idea.

Anónimo dijo...

Ajá! entonces la proporcionalidad es : mayor virtuosismo= menor sentimiento...un fanático de los Ramones puede pensar lo mismo respecto a Pappo: "johnny Ramone no podía encastrar una pentatónica de La menor pero tocaba con sentimiento", algunos hablan sin haber escuchado demasiado me parece, John Petrucci no tiene feeling porque toca con una técnica impecable? hay que bardear al pedo para defender a Pappo(que era un grosso con la viola)? me parece que muchos (casi como un cliché mental) asocian "feeling" con una estirada de cuerda suene afinada o desafinada, o con algún lick que les suene "bluesy", no pueden entender que hay otras formas de entender la música?.
O sea que Dream Theater, Rush, Pink Floyd no tienen feeling porque no son barriobajeros, Mozart, Vivaldi tampoco porque no ensuciaban el violín con el metalsound ni muteaban mal las cuerdas para parecer más Stoner!!

Mr Gabi

Pd. muy buen post Corvino, si no entendi mal te publicaron la nota, en ese caso "congratulations"!

El Prejuicioso dijo...

Me encanto la introduccion al estilo Castaneda, Hesse. Se podria separar el rock nacional en 3 o 4 "escuelas"..

Desocupado mental en la era del blog dijo...

¡Lo banco a Gabi en su comentario! Ocurre que el "sentimiento musical" no se puede medir. Al final uno tiende a caer en el famoso "te llega o no te llega", aunque si caemos en el "allá vos con tus ideas" se apaga la discusión. La música de Bach está llena de sentimiento, no es pura matemática. La crítica que se le hace a tipos como Malmsteen sí me parece válida, porque es muy poco original.. pura práctica. Banco absolutamente a Petrucci, Dream Theater, Rush, Steve Morse. Jason Becker ya me rompe un poco las pelotas. Paco de Lucía, para mí, no se asemeja a Malmsteen.. todo mal con Malmsteen.. si lo veo por la calle lo mato, agarrame que lo mato!!

Desocupado mental en la era del blog dijo...

La música de tipos como Jason Becker son práctica pura y "caprichos de Paganini" transpuestos en guitarra eléctrica. A mí no me transmite nada... pero si a Mr Gabi sí pues buenísimo.
Una buena síntesis sería Steve Ray VAughn (o como se escriba).

Anónimo dijo...

En "No digas nada", Sergio Marchi alimenta el mito del gran guitarrista hipervirtuoso del que, sin embargo, no existe ningún registro conocido fuera de la memoria emotiva imparcial de unos pocos privilegiados...

facundo.olano dijo...

Seamos buenos entre nosotros.

Me parece que cuando se dice que Pappo hace méritos como gran guitarrista se lo sitúa en el contexto en que apareció. Cuando Pappo empezó a sacar discos, los buenos guitarristas que había dando vueltas eran Edelmiro y Claudio Gabis, a los que banco tanto como a Pappo, pero se quedaban cortos al lado de aquel. Ni Spinetta debía saber quien era McLaughlin cuando salió Volumen 1 de Pappo's Blues.

Personalmente creo que fue un músico de puta madre, y no por lo bien que tocaba la viola, sino por la música que hizo. Lo mismo que Hendrix, lo mismo que Zappa.

Prejuicioso dijo...

Che corvino muy bueno el blog, lo leo hace unos meses y me encanta. Sobre todo los textos sobre rock, me acuerdo uno sobre el flaco , que representaba muy bien ey detalladamente el fanatismo de todos nosotros, sus seguidores, que lo ponemos en el altar como un semi-dios jaja
Escribí un texto sobre el recital de La renga este sábado pasado en La Plata y el público del rock nacional. Si tenes tiempo date una vuelta, a ver que te parece..
abrazo