jueves, 3 de abril de 2008

ENCRUCIJADA MORTAL

"Reflexioné, también, que toda incertidumbre era preferible a la de un diálogo con esos consanguíneos del caos, a quienes la infinita repetición de la interesante fórmula soy argentino exime del honor y la piedad. Además ¿no ha razonado Freud y no ha presentido Walt Whitman que los hombres gozan de poca información acerca de los móviles profundos de su conducta?"- Jorge Luis Borges, “Anotación al 23 de agosto de 1944”, Otras Inquisiciones.

La fórmula maniquea “CAMPO VS. GOBIERNO” nos coloca en una encrucijada mortal. En primer lugar, observo que cada una de las personas que opina sobre el tema (yo, por ejemplo) se obliga a decir algo inteligente y esclarecedor, cuando en la mayoría de los casos sólo logra construir un discurso redundante que, en muchas ocasiones, se apoya en cuestiones que pueden ser ciertas pero, habitualmente, al no ser específicamente comprobadas, huelen a generalización barata (“Los del campo se hicieron ricos en los últimos 5 años”; “La plata de las retenciones va a parar a la cuenta bancaria de los Kirchner”). Estas reflexiones apresuradas me recuerdan a los nazis que dicen que los judíos se quieren adueñar de la Patagonia o los fascistas que se preguntan dónde estarán los desaparecidos (tal vez viajando por Europa en un yate).
La mayoría de quienes discutimos sobre el tema no sólo no sabemos nada de economía y engranajes agropecuarios sino que además recibimos La Información de medios que tienen preferencias por alguna de las supuestas dos facciones (Canal 7 y Página 12, por ejemplo, a favor del Gobierno; Canal 13 y Perfil, a favor del campo). Como sucede en la mayoría de los casos, nuestro cerebro recibe información transgénica o suavemente pasteurizada. Es así que, según corresponda, la soja puede pasar de ser el producto que “sacó a la Argentina del infierno” al detestable alimento para ganado que arruina la tierra fértil de la Patria y produce anomalías en el cuerpo de los niños. Desde una visión, la soja es el manjar de los dioses, desde otra (más cercana a la mía), algo así como el “tomaco”, la fruta mutante que planta Homero en un capítulo de Los Simpson.
Teniendo en cuenta lo dicho y para terminar con la cuestión (materia de discusión que, personalmente, me apasiona) voy a dejar en claro mi pensamiento, híbrido de razones encontradas que propician una necesaria tercera posición:
-No estoy con el Gobierno pero creo que las retenciones a los grandes productores son necesarias.
-No estoy con el Campo pero comprendo la indignación de quienes tienen poco y, por consecuencia de las medidas harto mencionadas, ganan menos. Asimismo, me cuesta ver y entender a los pequeños productores (supuestamente quienes más participaron de la protesta) aplaudiendo al canoso Presidente de la Sociedad Rural. Y también vendría bien que alguien defina qué es un pequeño productor y si es posible diferenciarlo de un gran productor.
-No estoy con el Gobierno ni con D’Elía pero el cacerolazo en Capital y diversas ciudades donde no ganó el oficialismo me parece lamentable (macristas y seguidores de la Coalición Cívica aprovecharon un problema ajeno para despotricar contra el gobierno), hipócrita (autodefinirse como “campo” cuando en su vida les interesó el país más allá de la General Paz) y cínico (comparar un gobierno democrático con la peor de las dictaduras y, al mismo tiempo, en forma implícita, tener deseos golpistas: que la presidente abandone su puesto).
-No estoy con el cacerolazo pero es triste que en democracia haya gente que tenga que correr porque viene D’Elía con sus muchachos a ganar el centro de la Plaza.
-No estoy con D’Elía pero la actitud de “víctimas de un gobierno autoritario” de buena parte de la clase media-alta argentina es perversa (tanto como olvidar que todos los días millones de blancos argentinos dicen “negros de mierda” sin que se produzca cataclismo alguno).
-No estoy a favor de la utilización y banalización de los horrores de la dictadura con fines políticos, pero entiendo que buena parte del campo está habitado por terratenientes retrógrados y gran parte del cacerolazo fue llevado a cabo por personas que, inconscientemente o no, pedían la destitución de un gobierno elegido en democracia (Mensaje para Macri: el hecho de que muchos tengan 20 años y no conozcan la historia justamente los hace más peligrosos).
-Todo lugar donde se unen personas argentinas con banderas argentinas, camisetas argentinas y gestos adustos a gritar “¡Viva la Patria!”, es peligroso.
-Toda entonación del Himno en periodos de antagonismos esconde un nacionalismo barato con tintes reaccionarios: parece que al cantar las estrofas se está explicitando que los del “otro bando” no son argentinos. Es triste pero es verdad.
-La pululación exagerada de términos como “xenófobo”, “reaccionario”, “fascista”, “peronista”, “terrateniente”, “Ministro de Economía” no significa la inexistencia de los mismos.
-No es correcto creer que si el atroz D’Elía llama a X “fascista”, X no puede de ninguna forma ser fascista. Lamentablemente, la imbecilidad de una persona no implica la falsedad de sus dichos. Muchos periodistas parecen no saberlo.
-No me indigna que la Plaza de Cristina haya sido llenado, en buen número, con gente a la que se le pagó, me da tristeza.
-Me molesta que haya gente que se indigne con quienes van a actos políticos a cambio de plata. Esto supone el total desconocimiento sobre la pobreza que sufren buena parte de las personas que habitan el país: sin educación, sin salud, sin trabajo, no creo que haya demasiado tiempo para pensar si es éticamente correcto recibir 50 o 100 pesos a cambio de gritar y asistir a un acto político. Además, esta acusación (habitual en el vocabulario de cierto segmento de la población que desdeña las organizaciones piqueteras) supone que toda manifestación masiva y espontánea tiene un móvil legítimo. Aquí vendría bien recordar que el nazismo tuvo muchos adeptos y que éstos marchaban asiduamente por las calles de Berlín. La proliferación de personas a favor de algo no significa que tengan razón, sólo que están de acuerdo.
-A propósito del campo (y el sacrificio que supone trabajar en él), en los últimos días, constantemente, se ha repetido una frase: “Hay que volver al país de nuestros abuelos”. Quiero recordar que nuestros abuelos (o más bien los padres de nuestros abuelos o los abuelos de nuestros abuelos) también solían ser, además de trabajadores, autoritarios, racistas, machistas e infelices. Muchas gracias.

12 comentarios:

Hernán Galli dijo...

1) Al "muchas gracias" final, le siguen los aplausos, porque has hecho un discurso político, y está muy bien.
2)Claro que se puede diferenciar entre un productor pequeño y uno grande. A ver, por ha de soja, se saca limpio $1200.- De ahí para adelante. Con un puñado de hectáreas no te hacés rico ni ahí. La idea sería que el 30% de los productores, viven de su trabajo, como una familia de la Capital que laburan marido y mujer y no pueden ahorrar. El punto es que ese 30% podría hacer una linda diferencia sin las retenciones. Pero la hacen a partir del cultivo, no del trabajo. Da mucho más laburo un tambo que plantar soja, y esto último triplica la ganancia. No tiene nada de malo, es que es así. Sí se debe analizar caso por caso, y ayudar a estos productores.
3) El paro fue una locura. Por qué: Porque no se puede chantajear con alimentos, con el laburo de camioneros, con la salud de los transeúntes, etc. No hablamos de hambre extrema ni de condiciones de violencia, sino de un inequitativo reparto de utilidades. Si les dicen sí al campo, después es todo que sí, como un secuestrador que pide y pide. Si le das todo, sigue pidiendo. Y otra cosa, el paro fue encabezado por patrones, y no creo que en paros de patrones, aun cuando tengan razón. Si les ofrecen quitar las retenciones, aceptan, ni ahí van a decir "No, retengan!!", ellos se hacen ricos y la palbra solidaridad es eso, un palabra.
4)D´Elía no ni Foucault, ni el Cienfuegos ni el perro Santillán, por lo que su protagonismo es casi ridículo. Ningún tipo un poco listo se va a prestar a hacer el papel de claque que hizo. No obstante, muchos de los que estaban en la plaza aquel día, "luchaban" por un país desigual, y una que otra ñapi se merecían. Es todo confuso.
5) 100 % de acuerdo con el último punto. Si hay algo que me saca es esa expresión: "Antes no era así, no había esta inseguridad, la juventud no era tan enferma y había respeto por los mayores". En ese antes se pueden ubicar: "la Shoa", "1º y 2º guerra mundial", "hogueras, inquisición y empalamientos" "dictaduras", "represiones sexuales que aniquilaban personas", "iglesias opresoras", etcetéra x mil.

Marian dijo...

yo también cuando leí el "muchas gracias" imaginé un aplauso final.

este post sonó a no soy de aquí ni de allá y un poquito de cada cosa... pero después en la facu preguntás "¿de qué lado estás?" sin dejar lugar a justificaciones provocando que la masa de cursantes de argentina tomadores de café, yogurt o pepsi me tilden de mariana ka. Eso no vale!!!

perdón por el exabrupto emocional...

aslute.-

Desarmandonos dijo...

El mundo se tecnifica cada vez más y cada uno de nosotros será un ignorante en cosas elementales. Sin embargo, fijate que a pesar de no ser economista, diste un discurso excelente sobre la situación.

"no es correcto creer que si el atroz D’Elía llama a X “fascista”, X no puede de ninguna forma ser fascista. Lamentablemente, la imbecilidad de una persona no implica la falsedad de sus dichos"

"La proliferación de personas a favor de algo no significa que tengan razón, sólo que están de acuerdo".

Fijate que esas apreciaciones parecen aclaraciones de algo obvio y sin embargo, yo no me lo había puesto a pensar. Quizá nadie había logrado formularlo de manera clara y en relación a este caso, perdidos todos en la maraña de números. Te felicito, fué brillante este post.

Hernán Galli dijo...

"¿De qué lado estás?", no lo preguntaba Matías Martin?

Sip, a mí me parece que Marian tiene un poco de razón en que no hay definición, pero no tengo confianza y quizás de un desconocido suena un poquitín agresivo.

Todo bien.

En la facultad preguntan de qué lado estás? Hay alguien que no esté en el centro o la izquierda? Ja!

Saludos

juan jose dijo...

Pues a mi me sigue pareciendo que estás más bien del lado k, pero entonces qué fulero lo que le haces a tus compañeros eh...

no se puede estar bien con dios y con el diablo, te vas a quedar con todos los tibios sin entrar al inferno...

El Dedo en la llaga dijo...

Antes que nada, me parece que la enumeracion de los hechos y las explicaciones que haces es excelente. No estoy de acuerdo con Juan Jose, me parece que las cosas no son blanco o negro, uno puede disentir aun con los que uno esta de acuerdo en algunas cuestiones. Por otra parte no es cuestion de estar con dios y el diablo, porque aca no hay ni dioses ni diablos. Estan mezclados, son la misma cosa.
Volviendo al texto. Lo unico que me parece que falto para redondear un post buenisimo es un datito de color. Las zonas donde mas votos saco Cristina fueron las rurales. En gualeguaychu, por ejemplo, gano ampliamente. Entonces, si esa gente la eligio por el voto, porque ahora quieren que se vaya?. No comprendo mucho el pensamiento de los argentinos. Creo que somos demasiado veleta, que somos resultadistas, exitistas y que no sabemos hacernos cargo de lo que elegimos. En cuanto a las agrupaciones del campo, hay una en especial qeu me da vomitos: La sociedad Rural. Muy diferente a la Federacion Agraria, que hace tiempo qeu viene proponiendo una reforma agraria en donde basicamente reclama que los campos no queden en las manos de unos pocos.
Saludos!

Cine Braille dijo...

Mire qué lindo es mi país paisano
http://www.enciclomedios.com/node/2916
Contrastalo con esto
http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-101639-2008-04-01.html

Martín Zariello dijo...

Es que yo también soy un consanguíneo del caos. Qué grande Borges: consanguíneo del caos. El otro día le preguntaron al de la Federación Agraria qué hacía al lado del Presidente de la Socieda Rural y respondió, borgeano: No nos unió el amor sino el espanto. Lectura recomendable para estos días: Nuestro pobre individualismo.

Saludos! Cambio y fuera.

negroperro dijo...

"¿De qué lado estás?", no lo preguntaba Matías Martin?

Elizabeth Vernaci en un programa enlatado que FM Atlántica emitía alla por los lejanos ochentas.( y que pasaba muy buena música, digamos).
Si después lo tomo MM, lo desconozco.

La niña santa dijo...

Sí, adhiero a Desarmándonos que tiene la cualidad de ser el comentarista que mejor comenta (y que además siempre reparte flores, lo quiero en mi mesita de luz), así como vos fuiste catalagado como el bloggero que explica con claridad y ¡dice cosas con sentido y que vale la pena leer! Parece una obviedad pero no lo es, la web está llena de blogs vacíos. Y esa será la premisa de análisis de algún próximo post (pero mío) Besos!

Anónimo dijo...

me gustaba hasta el final: "Quiero recordar que nuestros abuelos (o más bien los padres de nuestros abuelos o los abuelos de nuestros abuelos) también solían ser, además de trabajadores, autoritarios, racistas, machistas e infelices."
Suena un poco a lo primero que criticas, al decir generalización barata.

LA MADRE PUTA dijo...

Me gustó tu análisis porque es netamente tuyo, creo que lo que hay que hacer es eso, observar y sacar conclusiones, más allá de la información que se puede adquirir, porque obviamente que esto está dividido y otra gran premisa si me permite Il corvino no es tan importante estar con los K o del lado del campo, lo importante es no rifar la democracia a como de lugar, es poder seguir expresando aunque con desproligidad.