viernes, 17 de marzo de 2017

Este es el Aguante


Tiene mucha razón Francisco Delfino, quien tituló su nota sobre el recital del Indio Solari en Olavarría: La entrada es gratis, la salida vemos. En términos simbólicos (y no tanto) el Indio se abocó a llevar a la praxis uno de los aforismos que García acuñó en su etapa Say No More. Esos eslóganes que en otro momento hubiesen formado parte de la lírica y ahora aparecían por fuera de la obra, en las entrevistas.

Como con Borges y Fogwill, la obra de García y Solari prosigue en sus entrevistas.

En la misma semana Charly hace el show anti Sistema/Solari: un recital para menos de 500 personas, a mil mangos la entrada, avisado ¡tres! horas antes. Un recital en el que el único que puede morir es el Artista. Pocos días antes se viralizó un video en el que García salía de su casa con dificultades para caminar. La cantidad de mierda moralista que hubo que leer fue impactante. Simplemente se dedicaron a mostrar las imágenes y no contar que hace dos años fue operado de la cadera. Y que antes de eso estuvo en silla de ruedas. ¿Se puede ser tan $%"&)= al comunicar una noticia? Sí, se puede.

La dinámica del show recuerda dos hitos de reinvención: el hall del Teatro San Martín en el 94 ("¿Será que estoy crazy, Macaya?" canta en "Andan") y la Basílica de Luján en el 2009. Shows sorpresas donde García prueba a su público y se prueba a sí mismo. Siempre a quemarropa.

El último tema del show fue "El aguante". Evidentemente la ideología de García es la ambigüedad. Da la sensación de que cada uno de sus movimientos esconde un símbolo a desentrañar. "El Aguante" fue su coqueteo chabón a fines de los 90. "Yo no llegué tarde, ellos vinieron temprano" asegura, desafiante, en un Gesell Rock al que tardó tanto en llegar que cuando lo hizo buena parte del público se estaba yendo. En el Quilmes Rock 2004 cae una gran tormenta. Por supuesto Charly soporta la tormenta mejor que el público que, en determinado momento, comienza a realizar un típico éxodo. Esas cosas que pasaban en recitales de García. La gente ya no se lo bancaba más y se iba a la mierda. Pero ¿qué hace García? Detiene el tema que está tocando ("Los fantasmas") y dice: "Esos que se están yendo ¿a dónde se van?, la concha de su hermana, toquemos "Popotitos". Váyanse ahora".

A García le calzaba perfecto ese eslogan de la Rock and Pop: donde el rock vive.

Es decir, Charly adaptó y extrapoló la idea del aguante como excusa para que lo aguantemos a él, algo muy distinto a la cultura del aguante generada en el corazón del rock chabón, que basaba su sentido en una idea de pertenencia social entre los mismos integrantes del público y de identificación entre éstos y las bandas. La idea de que el artista podía ser reemplazado por el público y viceversa. La idea del rock como refugio anti nuclear ante las históricas debacles cíclicas del país. Ideas construidas posteriormente por la sociología rocker; supongo que en ese momento lo elemental era cantar “La balada del diablo y la muerte” y tomar birra. Nada más alejado de Charly, que, aunque se fascinó con la fidelidad de sus jóvenes aliados, siempre dejó en claro cuáles eran los límites entre él y los demás (no sólo el público, sino también los otros músicos del rock argentino, con excepción de Spinetta, por supuesto). 

Aunque hubo cierto espíritu chabón en el público de Charly post Obras 1998 (1) que el grueso perteneciera a clases medias y no a sectores marginados del sistema (económico-cultural) hacía imposible un conflicto de tipo Bulacio. El público de Charly, por lo menos en los 90 (no así, claro, durante las habituales razzias de la dictadura), no se peleaba con la policía, ¡era Charly el encargado de tales menesteres! Es decir, no había espacio para que el público hiciera bardo, el único bardo lo hacía el Artista arriba del escenario. En Buenos Aires Vivo III García juntó a 300.000 personas. El conflicto no fue por la combinación letal de distintas capas sociales entre el público, sino con Hebe de Bonafini. Así es Charly.  

La única vez que hubo un incidente grave fue cuando en un recital de Sui Generis en Parque Sarmiento (gratis, durante el verano del 2001) un chico fue apuñalado. Al otro día Charly y Nito le llevaron una guitarra al hospital. Según los archivos de la época en declaraciones a la prensa Charly “amenazó” con matar (¡!) al agresor (“yo tengo amigos en la mafia”) y dijo: "Me hago responsable de lo que pasó porque el chico vino a verme a mí. Entonces lo va a alegrar que yo vaya a verlo a él".

Charly, no sin su habitual cuota de clasismo (¡incluso varias veces habló de la tan odiada "meritocracia"!), alguna vez se refirió a la buena educación de su público en comparación con el de otros artistas. Ese prejuicio hacia el Otro, por supuesto, no es patrimonio exclusivo de Charly (2) sino de buena parte de la opinión pública del rock argentino, que, si es necesario, de un sábado a un domingo te replica la bajada de línea de un Fantino o un Baby Etchecopar sin sonrojarse. El desprecio con el que hoy se está hablando del público del Indio Solari en los medios revela una lamentable falta de empatía y la confusión semántica de que el "marginado" en realidad es "marginal". Habría que ver televisión sabiendo que toda confusión semántica conlleva una elección ideológica.   

En el libro 100 veces Charly, de José Bellas y Fernando García, Javier Pedelaborde cuenta que Poli llamó a SNM después de que hiciera algunas declaraciones en contra de la banda. Esto no está en el libro pero, si no recuerdo mal, en una de sus típicas chicanas, decía que él era mejor guitarrista que Skay. Según Pedelaborde Poli le pasó con el Indio y Charly, entre otras cosas, le dijo: "Indio, si querés ser cacique no dejes que se peleen los de tu tribu".

En el primer lustro de los 80 García se ofreció a producir el primer disco de Los Redondos y ellos, "muy amablemente", se negaron. Una decisión más ética que estética: Charly representaba todo lo que el Indio no quería ser. No tenía nada que ver con su idea del rock. De hecho/ se da por hecho que el Indio le dedica a Charly el estribillo de "Todo un palo": "Yo voy en trenes, no tengo donde ir". Ahora vuela un jet hacia el sur. La cósmica cintura es el folclórico ataúd del rock nacional. Sin embargo el Indio se mostró mucho más interesado en hablar de García que al revés. Como criticó el predominio del anecdotario por sobre su obra también lo reconoció como "artista existencial" y autor de letras atractivas. De hecho en una reciente entrevista concedida al programa La nota del Siglo cuando le preguntan qué artistas le gustaban del rock argentino, después de aclarar que su formación es básicamente anglo, al primero que menciona es a “García”.

"De Indio a millonario" decía el informe, tan Simpsons. Estos informes están basados en la condena moral. Los capitalistas se asustan de la existencia de otro capitalista. Se parte de la falsedad de que el público que sigue al Indio no sabe que es millonario. Como si el Indio Solari diera a entender que vive en Fuerte Apache y no llega a fin de mes. Nada más alejado de la verdad. Las entrevistas al Indio Solari tratan sobre eso. Sobre el conflicto de un tipo que se dio cuenta que perdió la calle pero que sus canciones siguen ahí. Pero esto no es nuevo. El discurso del Indio siempre estuvo atravesado por saberse parte de una elite, una especie de burguesía cosmopolita, que estaba a años luz del público que lo seguía. En El Hombre ilustrado Gloria Guerrero transcribe una declaración esclarecedora en ese punto: "Una de las cosas que facilitó la cultura del rock era que éramos de clase media, entonces podíamos abandonar el televisor y la heladera para ir a vivir a una comuna en pelotas y tomar tripas y qué sé yo. Al que le cuesta abandonarlas es al que no tiene nada: si me costó veinte años tener una heladerita, cómo la voy a quemar para hacer una experiencia".

La gran paradoja es que Los Redondos empezaron como un artefacto con proyección contracultural. De hecho la información que Solari trafica en sus numerosas entrevistas (sólo hace falta buscar en YouTube para desactivar el lugar común) tiene que ver con la nueva izquierda, los yippies, las experiencias comunitarias y la experimentación con drogas. A fines de los 70, cuando ofrecen sus primeros shows, pero también cuando debutan discográficamente (1985) García era el artista que más convocaba. En esa época el rock argentino no se había expandido lo suficiente. Los máximos hitos de asistencia eran el Adiós Sui Generis, Serú Girán en La Rural y el emblemático Ferro 82. En el centro de todos esos escenarios estaba García. De eso se quieren diferenciar Los Redondos. Esto no es ni bueno ni malo, a mi modo de ver. Simplemente se trata de una observación para dimensionar lo atractivo que es analizar de qué manera evoluciona la carrera de un artista y cómo siempre hay algo que se gana y que se pierde. Hoy el músico de culto es Charly.

(1): Recuerdo algunas bengalas y haber escuchado con estupefacción "Que se muera Cerati la pmqlp", rotunda muestra de ignorancia bibliográfica con respecto al obvio antagonismo entre Charly y Luca. Nótese que el término "chabón" no está usado en forma despectiva. Todos somos chabones.

(2): Charly combina, fiel a su estilo, dosis antagónicas de compromiso e incorrección política. Siempre lo salva su humor.

21 comentarios:

Anónimo dijo...

Sos Crack!

Leandro dijo...

Me esperaba la versión con Jaime Bayly

Anónimo dijo...

Tranqui, Corvino, que no te venza el fanatismo.
El que más convocaba en 1985 era Miguel Mateos.

Corvino dijo...

Me refiero más que nada a fines de los 70 y el primer lustro de los 80. Después obvio que Miguel Mateo y sobre todo, a partir de los 90, primero Soda, después Fito y especialmente Los Redondos (y bandas como La Renga o Los Piojos) tuvieron mucha más convocatoria que Charly. De hecho tengo entendido que Rockas Vivas es el disco más vendido hasta la aparición de El amor después del amor. Saludos.

Anónimo dijo...

"En el primer lustro de los 80 García se ofreció a producir el primer disco de Los Redondos y ellos, "muy amablemente", se negaron. Una decisión más ética que estética"
Imaginate etica y esteticamente lo que hubiera significado en los 70 un acercamiento entre Charly y el Palo Ortega...Los tiempos han cambiado, como bien dijiste, y los valores parece que tambien. Solo un ejemplo: Mañana en el programa farandulero "Secretos verdaderos" el protagonista del "informe" es el Indio Solari (sic).
Tengamos cuidado de no terminar devorandonos entre nosotros.

Unknown dijo...

También tenía entendido que Charly quería que Skay tocara unas guitarras en El aguante (no sé si en el tema o en el disco) y que cuando lo llamó para invitarlo, la Negra Poli se le cagó de risa. Esto no está chequeado.

Ayer estuve en el recital. Respondo preguntas hasta las doce (?).

Anónimo dijo...

En un Cosquín (2005 quizás) Charly sube y el público (juro que muchos pasaron cámaras) lo revienta con flashes. "No me saquen fotos" dice. Le sacan varias más "si me siguen sacando fotos me voy" dice. le sacan varias más. "si me siguen sacando fotos me voy" insiste. le vuelven a sacar. se para y se va. se quedan los chilenos sosteniendo la base de "cerca de la revolución" se miran, dudando. pasa un minuto. siguen tocando. pasan dos minutos. tres. cuatro. la misma base. el público se pone nervioso, ya no se ríe. cuando van 5 eternos minutos de la misma base vuelve García y se pone a tocar. en dos horas y media no volvió a brillar un flash. García se creerá lo que se creerá, pero en su versión del demasiado ego la estrella no es el público. A él no le hubiera pasado un Cromañón.

Emi Mendez dijo...

Impecable Corvino.
"Habría que ver televisión sabiendo que toda confusión semántica conlleva una elección ideológica."
Como decís vos Charly hoy es el artista de culto y el Indio está sufriendo un manoseo que lo deja muy mal parado.
Con estos últimos históricos movimientos de cintura, Charly se asegura vivir en paz sus últimos años, siendo reconocido en vida (más que el flaco, y me animo a decir que Cerati) y respetado artísticamente por su último disco.
Saludos

Cine Braille dijo...

Kill the refrigerator, Corvino.
Saludos

Cine Braille dijo...

Reportaje a los Redondos en una Cantarrock, probablemente en 1985: el Indio dice que el tiempo del pop bailable y divertido pasa, y que es tiempo de música más áspera, o algo así, y que vienen buenos tiempos para Sumo, Los Redonditos y... García, en la era Piano Bar. Que es un disco de alguien que se hinchó las pelotas: ya hablé de la realidad cuando estaba Videla y ustedes estaban mudos, ahora vamos a bailar, e igual entiendo que no entiendan, si cada cual tiene un trip en el bocho, difícil que lleguemos a ponernos de acuerdo. Es así nomás, parece.
Saludos

Narcisolón dijo...

"Hoy el músico de culto es Charly". Totalmente de acuerdo. Hace 20/25 años, Charly podía ser visto por una parte del público rockero como un colifa, un tipo que hacía payasadas y que ya había perdido su momento de gloria. En ese momento, escuchar a Los Redondos era ser "distinto", "original". La postura ideológica de la banda cautivaba a muchos y fueron la alternativa real al circuito mainstream.

Ahora parece que es al revés. No me extraña, porque todo es cíclico en la música. Escuchar al Indio e ir a verlo ya no define la personalidad ni la forma de ser, porque se es uno más de cientos de miles. Lo escuchan todos.
Y García, desde el 2008 para acá, salió del centro de la escena. Se replegó y pasó a un costado.
Ahora vuelve con un gran disco y demuestra que su nivel de popularidad está intacto.

De todas formas, son los artistas vivos más importantes del rock argentino. Habría que apreciarlos para no lamentarse cuando ya no estén.

mundoarjo dijo...

Es cierto que el Indio, durante las entrevistas, no omite el lugar social y económico desde donde habla. Pero sería distinto si el Indio poetizara su particular situación, si nos llegara algo de ese drama desde su obra. Esto lo digo menos por una cuestión ética que estética, aunque no porque sí ética y estética son palabras tan parecidas.
Páez contó que después de El amor después del amor el acoso masivo lo condujo al aislamiento y así, sin experiencia, hizo Circo Beat recuperando vivencias del pasado. Sin ánimo de subirme al país del "predica con el ejemplo", creo que hay algo que no funciona cuando en lo que produce un artista (pero también un político, un investigador, etc.) no son legibles las huellas del lugar desde donde se está parado.

Francisco dijo...

Martín, muchas gracias por la mención!
Van algunos otros escritos para compartirte de mi blog, abrazo!

https://medium.com/@frandelfino

Anónimo dijo...

Hola,

Comentarios arbitrarios.

Recuerdo un chiste del muy bueno de Gustavo Sala. Varias figuras del rock nacional en diversos años. En x año muere Moura, en otro Luca, en otro Pappo, así hasta llegar al año 2200 y sigue Charly quien dice "Era una joda, me morí en el 98" (cito de memoria, perdón las fechas). El chiste es graciosísimo y un de los tantos que recuerdo de memoria de Sala. Cuando escuché Random lo recordé bastante ya que no podía dejar de sentir admiración por Charly. Me parece un genio, Random me parece además de excelente, insólitamente fresco. Gracias Charly.

Vengo de un barrio popular y sigo viviendo en él. Mi educación Solari fue inevitable e iniciática. Pasaron los años y lo respeto y fue una gran influencia. El último disco me gustó luego de un tercero que me pareció aburridísimo. Pero nada suena muy fresco en el Indio. No vengo con la moralina pero hay algo en él que no me gusta hace bastante. El Indio me parece que toma una actitud al menos cuestionable. Que con su plata haga lo que quiera pero que cuide, que alerte, que puteé, que se acerque a un Iorio que adoctrina a su tribu, realmente es un cacique (como citó Corvino a Charly).

Charly es un artista total. El Indio es un parcial, un fenómeno insólito, muy de país sudamericano, aloja marginados, inmaduros mayoritariamente pero a otros también. Me gusta su música, lírica. Pero hay que entenderla con responsabilidad. El Indio es un tipo culto e inteligente. Y no hizo nada con su monstruo-público, se hace el desentendido, como si no entendiese su fenómeno. El podría dar una mano concreta. No se, "Vivir solo cuesta vida pero educate, laburá, amá al otro". Me puse moralino, si, estoy más grande y eso es lo que me alejó del Indio.

Saludos,

Matías-

Anónimo dijo...

"vivir sólo cuesta vida / amá al otro"
por suerte el indio no escribe así.

Anónimo dijo...

vivir solo cuesta vida.
los alquileres están por las nubes, y alguien tomó la decisión de que nunca seremos propietarios.
moriremos inquilinos.

no tiene nada que ver, pero es así.

Anónimo dijo...

¡Que buen comentario el de Matias! Muy sincero.
Che, dejen de querer sonar interesantees e inteligentes los que opinan aca!!! Se hacen tal enrriendo que no sabés que quieren poner.
Saludos opinanates

Anónimo dijo...

Miguel Mateos(?) Que carajos es Miguel Mateos? Mateos, no tenés apellido, la puta que te parió(?)

rocky k dijo...

Ah no, eh!!! Con Miguel Mateos, no!!! (negritas y subrayado míos!)

rocky k dijo...

MM -para que anotes en tu cuadernito de tareas- tiene uno de los mejores lentos de la historia del rock nacional, papá: "Es tan fácil romper un corazón", y algunos otros clásicos nacionales de los 80'.
Si habré apretado -bueno, cuando me dejaban- con ese temita en los asaltos ochentosos.
Grande, Miguel, querido!

rocky k dijo...

y ahora, a la marcha, compañeros!