jueves, 1 de noviembre de 2018

Media hora de escritura automática sobre Gustavo Cerati



Es verdad eso que dice Gustavo Cerati de que cuando uno no ama, compra. Pero ¿qué pasa cuando uno no ama pero no tiene plata para comprar? Ahí está el límite de la cosmovisión de Cerati.  

Yo pensaba que Fukuyama podía llegar a tener un póster de Cerati. Por eso de Siempre es hoy. Su reverso es “Ahora es nunca”, de Amor Amarillo. Podemos decir que Cerati manejaba muy bien los adverbios de tiempo. 

El día que cumplí 11 años me levanté y al lado del café con leche mi vieja me había dejado un regalo. Era una bolsita de Musimundo, cuyo contenido era el casette de Sueño Stereo, disco que había salido pocos meses atrás, después de un periodo en que la banda amagó con separarse por primera vez. Soda había entrado en crisis desde principios de los 90. Como esas parejas que no se separan de una noche a la otra, sino que vienen arrastrando problemas a la vista de todos sus conocidos.  Los parlantes de la tapa de Sueño Stereo son muy parecidos a los del video de "The universal", de Blur. No sé qué habrá salido antes y qué después. 

Por esa época me compré mi primer libro sobre rock. Era, claro, sobre Soda Stereo, La Historia, de Guillermo y Martín Cuccioletta. El libro tiene una reseña de cada disco, las letras de las canciones, una cronología con alusiones a las presentaciones en vivo y apartados escritos desde la perspectiva de un fan. Y también hay muchas declaraciones, principalmente de Cerati. Cerati es un hábil declarante de rock. Por ejemplo, Cerati diciendo que lo de Kurt Cobain le pegó duró. No pudo ser REM, dice Cerati. Se lo lee consubstanciado con la tragedia. Él también se siente un Kurt, un Michael Stipe. Él sabe que pertenece a esa estirpe.

A partir de Rex Mix Soda dejó de ocupar el lugar de privilegio que tuvo durante buena parte de los 80. Me refiero a la respuesta del público masivo. El que no necesariamente es público de rock. Soda eligió, como describía Cerati (autoconsciente total) correrse del centro. No ir tan seguido a lo de Susana. ¿No hay en ese movimiento de Cerati un resguardo de lógica genial? Cerati, en algún momento, decidió no ser Charly. Lo cierto es que ese momento donde la estrella masiva empezó a dejar de brillar no corresponde, como sucede a casi todas las bandas, con una suerte de decadencia estética. Cerati editó sus mejores discos durante esa etapa. Lo que va de Dynamo Bocanada. Percibir ese cambio del Cerati de los 80 con el de los 90 es glorioso. La voz le cambia. Había algo demasiado épico en ese tono de “Prófugos”. Una sobreactuación estilo Bunbury si se quiere. En los 80 canta como un duro. En los 90 como si estuviera en ácido.

Cuando Cerati cayó enfermo en Venezuela, Spinetta le escribió un poema al que, la verdad, nunca le quise prestar atención. Creí que no era necesario leer algo tan íntimo. Porque supuse que Spinetta no iba a escribir cualquier cosa. Y que esa “cualquier cosa” me emocionaría o algo así. Y no quise leerlo. Pero ahora lo leí. Conclusión: hay que leerlo más allá de las palabras cargadas de amor y veneración con que Spinetta prácticamente bendice a Cerati. Spinetta, cual Papa Francisco, escribe una carta pública. El Indio Solari también escribió cartas públicas. Charly también escribió cartas públicas. ¿Qué mierda está queriendo decir que los rockeros se comuniquen con la sociedad vía carta? ¿Son fanáticos del código postal? ¿Qué carajo está pasando? ¿Tiene que ver Macri en todo esto?

En fin. En esa carta Spinetta da en el clavo de la música de Cerati 91-99. “Tu luz es iridiscente y altamente psicodélica”. Lo que llama la atención, o no tanto, es como la pegó Spinetta al hablar de la música de Cerati. Casi siempre cuando un músico pesado habla de otro músico pesado dice lugares comunes. En más de una ocasión lo único que queda claro es que son buenos amigos. La luz de Cerati es su música. Y la palabra “luz”, como algún día me dijo mi amigo Matías Nicolaci, es una de las que más aparece en las letras de Spinetta. Pues bien la música de Cerati se pone iridiscente y psicodélica a partir de 1991. Fue ese momento en el que pareció que Cerati, cansado de serlo, ahora quería ser Melero. El primo raro. Cerati en cambio es el hermano mayor odiado. ¿Quién sería Marciano Cantero? ¿Y Miguel Mateos? ¿Y Trixy de los Maniáticos?

Volvamos: Colores Santos, año 1992. Cerati presidente, Melero al poder. La fórmula Cerati-Melero es lo más parecido a una organización política del pop. Cerati se quería salir de Soda. Esto no lo leí. Esto lo interpreto porque siempre fui fan de la banda. Fue una vuelta de tuerca lennoniana la de escapar con una mujer a Chile. ¿O nerudiana? ¿O vicentehuidobriana? Es decir: I don’t believe in Soda. Sin embargo el vínculo con sus compañeros de banda seguía presente. Lo llama a Zeta y co-producen Amor amarillo.

La misma banda aludía a problemas internos en más de una ocasión. Cerati llegaba a la instancia típica: el conflicto del líder, que puede ser resumido en esta deducción: “Si soy yo quien compone y canta y toca los temas, ¿para qué necesito una banda?”. El movimiento significa liberación y culpa. Casi siempre los líderes que se van de una banda son vistos como traidores en el folclore futbolístico del rock. Es como el padre que abandona a sus hijos. No fue el caso de Cerati, de todas formas. Creo que la separación de Soda fue diferente porque desde siempre se sabía,  por lo menos desde Signos, que Cerati iba a ser solista, que se iba a soltar, que se iba a ir a la mierda, que iba a recorrer el periplo del héroe, al que es tan afecto el rock.

Recuerdo que al entrar al Industrial me di cuenta de que algo andaba mal con Cerati y las nuevas generaciones. Esto era el año 1998. Bueno, en conclusión: casi no había oyentes de Cerati de trece a dieciocho años. Cerati era cheto, careta y un sinfín de calificativos que no vale la pena reproducir. Cerati era visto como el River del rock (antes de irse al “descenso”). No sé qué pasaría en colegios privados. Si, soy un resentido de mierda. 

Del lado de la “civilización”, en el primer lustro de la década de los 2000, Cerati protagonizaba un caso de bulliyng algo inquietante, hoy olvidado: en Capital aparecieron stencils con su cara y leyendas del tipo “Papadas totales” y “Viejo choto”.  Los stencils eran los memes de principios de siglo. Todavía podías ir corriendo a ver qué escribía en tu pared la tribu de tu barrio. Digamos que a Cerati le daban de su lado y del otro (“que se muera Cerati la puta madre que los parió”). Era como Pichetto: había logrado el odio de dos sectores antagónicos. Fuera del grupo que siempre lo bancó, claro, grupo que podía llenar cinco veces el estadio de River (cuando se presentaba como Soda Stereo), es decir, un grupo nutrido.

Yo lo fui a ver en vivo en el 2002 cuando presentaba Siempre es hoy acá en la Ciudad Infeliz. En el tema “Camuflaje” Cerati prendía un cigarrillo y exhalaba. Y un tipo dijo: “Es como si tuviera un orgasmo”. A mí el recital no me convenció. Me pareció que todo estaba en su lugar, de una manera excesiva. Había mucho olor a desodorante Axe Zero. Es ese tema, creo, el que dice “estoy romántico y repleto de clichés”. Es una frase para decir por lo menos una vez en la vida.

-Hola, ¿cómo estás?     
-Estoy romántico y repleto de clichés.

También fui a ver el regreso de Soda a River. Uno de los mejores recitales que vi en mi vida. Con pantallas de video pasando a Peter Capusotto. Parecido a estar en el bunker del PRO también. En “De música ligera” sucedía “el pogo más prolijo del mundo”. Antes de empezar el concierto sonaba el cover de Queen, "Algún día", que la banda se apropió a la perfección para despedirse en forma ambigua. Gracias al libro me enteré de que Kiss quiso que Soda participara de un disco homenaje pero justo estaban separados.  

Cosas a las que les prestaba atención de Soda Stereo (de Cerati, principalmente): el verso “Cerrá la escotilla, nena, aquí no hay gravedad” de “Moiré” es “Cantata”; la mujer que usaba su cabeza como revólver ya había aparecido en una canción de T-Rex, “Planet Queen”; en el unplugged tocan una versión de “Ángel eléctrico” que es completamente diferente a la que había salido el año anterior y Cerati usa la guitarra como instrumento de percusión, a la no wave, no sé si eso fue ensayado, supongo que sí, pero parece que no y queda genial; el breve pasaje en que una acústica maniobra sobre “Nuestra fe”, que por alguna extraña razón debe ser la canción más conmovedora de Soda Stereo; el murmullo de una conversación que se oye al final de “Texturas”, siempre me pareció que Cerati decía “ahora estoy muy cansado después de todo esto”, es bueno que los rockeros dejen esas conversaciones inaudibles: dejar esas conversaciones y que parezca espontáneo es lo que diferencia a un rockero de un no rockero.

Hasta hace poco nunca le había prestado atención al final del video de “De Música ligera” en la despedida de 1997: Cerati toca su solo mirándole los ojos a un fan y cuando la canción termina Zeta y Charly se van por un lado y él, que parece El Principito, se queda solo en medio del escenario y de repente se lleva las manos a la cara y camina rápido hasta que la cámara lo pierde de vista. Hoy dirían: “Se quebró Cerati”.

Creo que el último concierto de Soda (el de 1997, no el de 2007 que fue regreso y despedida a la vez) es un punto alto en su carrera. Días antes River jugó de local, con el escenario ya armado. Víctor Hugo Morales relató el partido haciendo analogías con temas de Soda Stereo. Analogías del tipo: "Celso Ayala despejó la pelota para que pase el temblor. No es nada personal, querido Celso". De verdad, no lo soñé.

Ferro 1996 es reconocido como el peor recital de Soda Stereo. El Festival Alternativo. ¿Alternativo a qué?  ¿Por qué sé que en ese recital tocaron un cover de Avant Press, “Cibersirena”? Porque soy un chico que leyó demasiadas revistas de rock y sufro las consecuencias. Es un momento dramático para la banda: Cerati luce avejentado, hay una desconexión clara entre él y lo que ahora sería el binomio Zeta/Alberti. Después del parate 93/94 (Cerati decidió bajarse en medio de la gira de Dynamo) las cosas habían cambiado muchísimo. ¿En qué momentos nos empezamos a ver menos con las personas que no vemos más? En los parates tipo 93/94. Vengo de una época donde ser pop no era un insulto, dijo Cerati en el Suplemento de Clarín. Supongo que era el año 2001 o 2002. Un diario arrugado en cuatro partes en algún rincón de la casa de mis viejos (probablemente en el ropero de mi ex habitación) tiene la respuesta. ¿Lo habrán tirado?  


10 comentarios:

P. Mastrángelo dijo...

"The Universal" de Blur se estrenó a fines de 1995; Sueño Stereo es de junio del mismo año: gol de Soda, que había grabado y mezclado en Matrix Maison Rouge, Londres, donde Blur también grabó The Great Escape ese mismo año. Tal vez el cuarteto inglés vio el disco recién salido del horno en alguna mesa de ese bunker suburbano.

Yo vi siete veces a Soda, otro tanto a Gustavo solista, y debo decir que el del Festival Alternativo no fue malo sino... incómodo. Hubo problemas de sonido, que se cortó en el primer tema ("Genesis"), el set naturalmente fue corto y, la frutilla del postre: los tres tenían una cara de orto que daba miedo. En esos días se rumoreó que en los camarines de Ferro se había cocinado la disolución.

Siguiendo con esa época, te cuento que al menos en el colegio privado de zona norte al que me tocó ir, Soda no era menos odiado. Tanto por protocumbieros apropiadores de tercera mano, pibas hasta las manos con la onda latino-romántica, como por supuestos rockeros/ricoteros con tanta calle como los protagonistas de Chiquititas. Era considerado anacrónico y aburrido, demasiado retro o arty para el cheto promedio. Al final, ir al colegio con la carpeta forrada con el afiche de Dynamo en Obras (al que también fui) era un gesto casi diría -perdonen los más radicalizados- disidente.

Saludos!

Pedro M dijo...

Corvino si no posteás a diario de acá al 21 sobre el partido voy a tener que dejarte

Billy dijo...

como siempre.. me encante leer lo que escribis sobre bandas que no me gustan para nada (excepto spinetta).

no la secaron todos ya con tantos homenajes a este tipo?

Anónimo dijo...

Billy, por que no le chupas la pija a Cerati??

Anónimo dijo...

Jaajaaj!!! Un grande Billy, (sera el Bond-o??)
Si no es asi, tendria que serlo...
Coincido totalmente: Basta con el homenje al superstart del rock-art de barrio norte!!

Anónimo dijo...

Estoy romántico y repleto de cliches es una genialidad y un cliche en sí mismo.

Con lo que hizo Cerati en los 90, hasta que se fue con Fuerza Natural, pasando por toda su etapa solista (sacando tal vez Siempre es hoy, que me gusta mucho), se ubicó en la santísima trinidad rockera junto a Charly y el Flaco, sin nada que envidiarle a ninguno.

Colores Santos es una masa!, me hubiera encantado que en esos años hubiera prosperado Tango 3. Super ecléctico el pibe.

Gonzalo

Emi Díaz dijo...

Como siempre aprovechando la ocasion para hablar mal de River. ¿Capo no te enteraste que hay un burgués multimillonario hijo de empresarios y agrogarcas llamado mauricio macri que fué presidente se boca y ahora dirige el pais? Que un hincha de bosta repita el slogan marketinero y falaz de que son el club del pueblo me parece normal, pero que lo diga un supuesto hincha de River es todo lo que está mal.Te falta decir que el Monumental lo construyeron los milicos y mojarte la bombacha con bianchi y riquelme hablando pestes de Ramón Díaz... ah no pará.

roky k dijo...

Emi, Emi... no te pongas así. Con MM y todo, es decir porteño, capitalino, ignorante del resto de país, salvo por la materia prima futbolera q extraen y voluntariamente se les exporta -y a ese sólo efecto-, unitariópata como casi(?) todo lo de la "CABA", en el imaginario, Boca sigue siendo el equipo del pueblo.
Volvé, Raúl, con tu idea de llevar la capital a Viedma!... te perdonamos.

Pedro dijo...

Hoy River es más pueblo que Boca.

Respecto a la capital, mi opinión irrelevante es que habría que hacer una ciudad tipo Brasilia en el medio del país y trasladar el poder político ahí.

Anónimo dijo...

Sigo a Divididos desde la época en que se cantaba en sus recitales “Luca no se murió, que se muera Cerati la puta madre que los pario”. Muchos años después, Cerati solista invito a cantar en vivo a Ricardo Mollo “Crimen”.